Tras arrasar en la taquilla francesa, Mon cousin de Jan Kounen llega a España a través de las plataformas de streaming con el título Mi primo. Kounen, que nos tiene acostumbrados a otro tipo de producto, se aventura en esta ocasión con un género con el que no había trabajado hasta ahora.

El nombre Jan Kounen lo relacionamos rápidamente con dos largometrajes muy interesantes: la polémica Dobermann y la adaptación del best-seller 13,99 euros. En 2009 clausuró Cannes con la película Coco Chanel & Igor Stravinsky. Cortometrajes, realidad virtual, series, vídeos musicales, documentales… Jan Kounen es un realizador muy peculiar y polifacético. Esta vez nos trae un producto más tradicional, aunque no por ello carece de la huella de su toque particular. Estreno el 10 de febrero en plataformas digitales: iTunes, Google Play, Movistar +, Orange TV, Rakuten TV, Amazon, Filmin y Vodafone. 



Crítica de ‘Mi primo (Mon cousin)’

Ficha técnica

Título: Mi primo
Título original: Mon cousin

Reparto:
Vincent Lindon (Pierre)
François Damiens (Adrien)
Ascale Arbillot (Olivia)
Alix Pescado (Diane)

Año: 2020
Duración: 104 min.
País: Francia
Director: Jan Kounen
Guion: Fabrice Roger-Lacan
Fotografía: Guillaume Schiffman
Música: Anne-Sophie Versnaeyen
Género: Comedia
Distribuidor: Vertigo Films

Filmaffinity 

IMDB 

Tráiler de ‘Mi primo’

Sinopsis

Pierre (Vincent Lindon) es el consejero delegado de un gran grupo familiar. Cuando está a punto de firmar el trato del siglo, debe resolver una última formalidad: lograr la firma de su primo Adrien (François Damiens) que posee el 50 % de su empresa. Este es un soñador idealista algo gafe que, sin embargo, está tan feliz de reencontrarse con Pierre y solo quiere pasar tiempo con él y retrasar la firma. Pierre no tendrá otra elección que embarcarse con su primo en un turbulento viaje de negocios donde su paciencia será seriamente puesta a prueba. (Vertigo Films)

Dónde se puede ver la película



La comedia de Francia

El cine francés se enorgullece de su comedia, muy personalizada y que suele alejarse de las características típicas de la más extendida comedia hollywoodense. Con distintos niveles, Mi primo (Mon cousin) hace gala de todas las variantes de comedia francesa pareciendo, al final, casi un homenaje al género. Con aires de vodevil, mantiene un equilibrio estupendo entre la sátira frívola y el humor sencillo de situaciones disparatadas encadenadas. Una combinación que recuerda a éxitos como La cena de los idiotas, de 1998. La crítica desde el cinismo, además, no podía faltar.

Se fusionan así momentos disparatados con escenas más intensas y de clara crítica no solo a la sociedad como conjunto, si no al ser humano como individuo. Llevado con mucha inteligencia, el espectador recorrerá este camino llevándose como obsequio una moraleja que, si bien no es nada nuevo, sí es un epicentro idóneo para rodear a ambos protagonistas.

Mon cousin
© Vértigo Films

Dos pesos pesados

La fórmula también es muy habitual: dos personajes muy antagónicos el uno del otro que, por circunstancias de la vida, se ven obligados a congeniar. Esto lo hemos visto en todo tipo de comedias, desde la también francesa La Cabra de 1981 o la americana Los gemelos golpean dos veces. Hollywood, en realidad, se lucró hasta el exceso con esta fórmula (Arma letal, 48 horas más, un sinfín de películas de Jackie Chan…). Podemos decir que, pese a ser un punto de partida muy utilizado, sigue funcionando a la perfección si se sabe manejar, como Jan Kounen ha conseguido con Mi primo (Mon cousin).

Para ello es esencial que ambos personajes combinen equilibrando los excesos de uno y otro. La química entre ellos es crucial si no queremos un producto incómodo y poco creíble. Esto lo consiguen sus dos protagonistas, los actores Vincent Lindon y François Damiens. Ambos actores consagrados, su fuerza interpretativa es palpable en cada escena, formando un tándem estupendo y repleto de guiños al espectador. Su trabajo es sólido y, a fin de cuentas, lo que mantiene el valor de esta comedia intacto.

Mi primo
© Vértigo Films

Entre risas y abrazos

Aunque el espectador disfrutará de pocas sorpresas a lo largo de Mi primo (Mon cousin), saldrá del visionado más que satisfecho. Jan Kounen nos demuestra que no es necesario romper los moldes habituales para ofrecer un largometraje fresco y original. Es más, ya terminada, recordaremos algunas escenas magníficas como la ocurrida en el avión. La montaña rusa entre comedia, romanticismo y el pequeño toque de drama familiar y personal, rozarán el corazón del espectador sin darse cuenta, entre carcajada y carcajada.

Por supuesto, nada es perfecto. En ocasiones somos perfectamente conscientes de que un personaje nos cargaría en exceso sin que el otro lo complete. Esto va variando de uno a otro. Pierre (Vincent Lindon) nos resultaría un tipo demasiado frío y prepotente de no ser por el humor despreocupado con el que Adrien (François Damiens) se toma sus antipatías. A su vez, Adrien podría resultar algo así como el cuñado pesado de nuestras cenas familiares, demasiado chirriante a veces, de no ser por el punto de vista que nos presta Pierre, relajando lo rimbombante de su primo.

Mi primo
© Vértigo Films

Un ambiente comedido

Mi primo (Mon cousin) es una película con la que vale la pena prestar atención a los detalles pese a parecer sencilla o casi simplona en su sinopsis. La fotografía es tremendamente expresiva. La paleta de colores se va adaptando a la trama, cambiando de los colores fríos de la empresa de Pierre a los elegantes marrones y rojos otoñales durante la reunión social, pasando por coloridos primaverales cuando la escena corre a cargo del personaje de Damiens.

Además, es importante recalcar al elenco de secundarios, fuertes y bien medidos, sin perder el rumbo, rodeando a los dos protagonistas. Cada detalle ha sido medido hasta la saciedad, procurando envolver una trama sin apenas complicaciones. Esto puede provocar que, por momentos, nos resulte demasiado pomposa, acostumbrados a un estilo mucho más básico cuando nos proponemos, simplemente, echar unas risas.

Mon cousin
© Vértigo Films

Conclusión de ‘Mi primo (Mon cousin)’

Jan Kounen se ha esforzado, no solo por homenajear a los grandes de la comedia francesa como Yves Robert, sino por dejar, quizás algo escondida por miedo a desbocarla, su propia huella personal. El resultado en una mezcla de risas cínicas, carcajadas simplonas, moralejas crudas con las que juzgarnos a nosotros mismos y ternuras demasiado intensas. Si el espectador se cierra en banda ante semejante mezcla cuando vino solo a reír un rato, se perderá una parte importante de la cinta. Sin embargo, eso no evitará que disfrute de lo que vino a ver.

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