Millennial Mal, la nueva serie original de Filmin, se estrenará completa (5 episodios de 30 minutos) en la plataforma el 30 de junio de 2026. Se trata de una comedia universitaria creada, escrita y protagonizada por la coruñesa Lorena Iglesias, codirigida junto a Andrea Jaurrieta (Nina). Entre cruces generacionales, situaciones absurdas y mucha adrenalina, la serie propone una comedia actual, fresca y provocadora, que se ríe de sí misma y que cumple esa fantasía compartida de volver a empezar, incluso cuando ya no es el momento “correcto”.



Millennial Mal serie

Crítica de 'Millennial Mal'

Ficha Técnica

Título: Millennial Mal
Título original: Millennial Mal

Reparto:
Lorena Iglesias (Judith)
Victoria Oliver
Paula Gala (Sofía)
Vito Sanz
Isa Calderón
Fernando Nagore (Rubén)
Miriam Rubio
José Afonso Pimentel
Helena Caldeira
Afonso Laginha
Daniel Vitallé

Año: 2026
Duración: 30 min.
País: España
Director: Lorena Iglesias (Creadora), Lorena Iglesias, Andrea Jaurrieta
Guion: Lorena Iglesias
Fotografía: Paulo Ares, Juli Carné Martorell
Música: Javier Bilbao Villaverde
Género: Comedia. Drama
Distribuidor: Filmin

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de 'Millennial Mal'

Sinopsis

Millennial Mal sigue a Judith, una bibliotecaria en paro de 42 años que tiene que volver a la universidad para cobrar una beca que le conceden por un error burocrático. Atrapada en los códigos del mundo universitario –fiestas, outfits, miedo al cringe…–, y con el fin de ocultar su edad, se somete a un cambio de imagen ideado por dos veinteañeras, lo que hará que acabe creyéndose su propio personaje. Desde su aparición en una fiesta, Judith se vuelve un personaje imposible de ignorar: un imán incómodo que despierta risa, identificación y rechazo al mismo tiempo. (Filmin)



Crisis de los cuarenta estudiantil

Lo que podría haberse quedado en una simple comedia de choque generacional acaba encontrando algo más interesante. Millennial Mal utiliza su trama para hablar de una cuestión muy contemporánea, la obsesión por mantenerse joven en una sociedad que parece castigar el envejecimiento, especialmente cuando se trata de mujeres.

Judith empieza fingiendo para encajar, cambia de aspecto, adopta nuevas costumbres y se deja moldear por dos estudiantes veinteañeras que intentan convertirla en una versión actualizada de sí misma. El problema es que, poco a poco, deja de interpretar un personaje para empezar a creer en él. Ahí es donde Millennial Mal encuentra sus mejores momentos, porque detrás de los chistes sobre TikTok o las modas universitarias hay una reflexión bastante amarga sobre la identidad y la necesidad de aceptación.

Vito Sanz

Convertir el ridículo en algo humano

Lorena Iglesias entiende perfectamente el tipo de comedia que está haciendo. Millennial Mal no se ríe de los jóvenes ni de los adultos, se ríe de la desesperación universal por pertenecer a algún sitio, eso permite que muchas situaciones potencialmente caricaturescas resulten sorprendentemente cercanas. Judith comete errores constantemente, se humilla en ocasiones y toma decisiones cuestionables, pero nunca se convierte en una simple colección de gags. Hay una humanidad evidente detrás del personaje.

La dirección encuentra además un equilibrio bastante eficaz entre la comedia incómoda y el drama emocional. Quizá algunos episodios se apoyan demasiado en referencias generacionales que podrían envejecer rápido, pero el conflicto principal resulta lo suficientemente universal como para sobrevivir a las modas del momento.

Millennial Mal serie

Una gran protagonista

El gran acierto de Millennial Mal es Judith. Lorena Iglesias construye un personaje lleno de contradicciones, es inteligente, insegura, divertida, patética, entrañable y frustrante según la escena, lo importante es que nunca deja de sentirse real.

La relación con las dos estudiantes que la ayudan a reinventarse genera gran parte de los mejores momentos de la serie. Empieza como una dinámica de mentoras improvisadas para terminar evolucionando hacia algo más complejo, donde todas aprenden algo sobre sí mismas. También funciona especialmente bien el retrato del entorno universitario, mostrado como un ecosistema tan absurdo y competitivo para los jóvenes como desconcertante para alguien que regresa dos décadas después.

Millennial Mal serie

Memes, filtros y ansiedad generacional

Millennial Mal adopta una estética moderna sin caer completamente en el exhibicionismo digital que muchas producciones recientes utilizan para parecer contemporáneas. Las redes sociales, los teléfonos y la cultura online forman parte del relato, pero no terminan devorándolo. El ritmo es ágil, los episodios avanzan con soltura y el montaje sabe aprovechar muy bien los momentos de humor incómodo.

Lorena Iglesias

Conclusión de 'Millennial Mal'

Millennial Mal es mucho más que una sucesión de bromas sobre diferencias generacionales, es una serie que entiende algo bastante incómodo. Nadie sabe realmente cómo comportarse en cada etapa de la vida, los jóvenes improvisan, los adultos también, la diferencia es que unos fingen hacerlo con confianza y los otros con experiencia.

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