Un cortometraje nominado a múltiples festivales muy importantes a nivel internacional, como el Toronto Film Festival (TIFF), el Festival Regard o el Festival du Nouveau Cinéma, entre otros. Dirigido por Sarah Pellerin, Mon boy es una pieza audiovisual muy bien ejecutada y pensada. 



Mon boy

Crítica de ‘Mon boy’

Ficha Técnica 

Título: Mon boy
Título original: Mon boy

Reparto:
Henri Richer-Picard (Louis)
Sophie Desmarais (Marilyn)
Alexandre Landry (PY)
Maxime Dumontier (Alex)
Marilyn Castonguay (Magalie)

Año: 2018
Duración: 12 min
País: Canadá
Dirección: Sarah Pellerin
Guion: Sarah Pellerin
Fotografía: Ariel Methot-Bellemare
Género: Drama
Distribución: La Boîte à Fanny

Filmaffinity

IMDb

Cortometraje completo de ‘Mon boy’

Sinopsis de ‘Mon boy’

Mon boy muestra cómo, mientras participa en la despedida de soltero de su hermano mayor, Louis, de 17 años, se enfrenta a este ritual que celebra y denigra el compromiso y la masculinidad. (LA BOÎTE À FANNY).



 La Boîte à Fanny
Foto de La Boîte à Fanny

Limpieza audiovisual 

En Mon boy, a pesar de lo que se cuenta, todo está muy compacto y hermético. Listo para contar una buena historia. Todo fluye y el film va calando en el espectador poco a poco mientras que la cámara se acompaña con movimientos suaves muy bien equilibrados en el montaje.

El primer plano giratorio mostrando los diferentes rostros que vamos a ver en los próximos 10 minutos, sirve también para introducirnos de manera muy versátil, a la par que elegante y concisa, al personaje principal de la historia, llamado Louis, un chico de 17 años. 

La iluminación, los colores y la perspectiva de la cámara van en conjunto con la atmósfera y el clima. El llamado “bokeh” en la cámara es precioso y el fuera de foco es ejecutado de manera brillante porque juegan muy bien con la información que omiten. Las miradas, las acciones y los diálogos también dan en el clavo para transmitir un claro mensaje como es la tóxica masculinidad de muchos de los presentes en la cinta. 

Sarah Pellerin
Foto de La Boîte à Fanny

Pensamiento

Las escenas van sucediéndose en un sentido lineal en la historia y vemos cómo se va desarrollando la noche para el grupo de amigos que celebran la despedida de soltero de uno de ellos. Primero en el coche, después en el bar y por último, en la casa. Cada momento, más intenso que el anterior, más crudo y más denigrante.

Hay momentos en la primera escena, la escena en exteriores del coche, que actúan de puente hacia otros momentos que están por venir. De modo que plantas una semilla que crece en las siguientes escenas de forma natural y eso dota a casi cualquier pieza audiovisual de verosimilitud. Lo hace probable dentro del mundo que se ha creado. 

Pueden ser miradas, acciones, silencios, palabras o reflexiones. Casi cualquier cosa que pueda estar en los primeros compases de un cortometraje y añada fuerza a la tesis que se quiere contar, es de agrado para el espectador, y determinante para el transcurso de Mon boy.

Además, con solo un poco más de un minuto y medio, nos muestran todo lo que significa el cortometraje. 

Mon boy
Foto de La Boîte à Fanny

Ejecución

En este entramado tenemos un punto de inflexión. Un punto de no retorno para los personajes. Es ese momento del clímax cuando observamos que las semillas que se han plantado anteriormente, han dado sus frutos y entonces, todo lo demás ya funciona y es aquí, cuando podemos quedar impactados. Por descontado, en esta cinta lo consiguen.

Inicialmente, se pensó hasta donde se quería llegar y qué teclas tocar en el personaje principal. Posteriormente, se ejecutó de manera muy precisa siendo que solamente han sido tres localizaciones. En este punto Mon boy se ha nutrido de los diálogos y las acciones de los personajes que en un primer momento del film se han sucedido. 

Sarah Pellerin
Foto de La Boîte à Fanny

Acción

Por último, y sin esto, pueden fallar los cortometrajes y quedarse en tierra de nadie, el clímax cuenta y resume a la perfección lo que se quiere narrar. Llamémoslo, la tesis, el propósito, en definitiva, el mensaje que se quiere transmitir de la historia. En este caso, el clímax es sutil no por lo que pasa sino por lo que significa para el personaje principal. 

No dice, sino que muestra y nada más. Un simple gesto de Louis al ponerse unos cascos ya nos dice mucho. 

Louis, de espectador

Louis, el personaje principal de Mon boy, actúa también como vehículo transmisor del mensaje y el propósito del film. El protagonista, enseña al espectador lo que está pasando, únicamente, siendo él también, el mas afectado por todo lo que está ocurriendo dentro de su entorno. 

Mon boy
Foto de La Boîte à Fanny

Es curioso que Louis no abre la boca en ningún momento de la cinta. Solo enseña, muestra, ve, observa y analiza las diferentes situaciones que se han acometido para, digámoslo así, llegar a una especie de conclusión interna. 

Conclusión

Mon boy es un claro ejemplo de que menos, es más. El trabajo de síntesis es perfecto, los diálogos impactan y visualmente, llega al espectador con fuerza. Un gran trabajo de Sarah Pellerin y su equipo. 

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