El próximo 8 de Marzo llegará a las salas de cine de toda España el drama titulado Mula de la mano de Warner Bros Pictures, Imperative Entertainment y Bron Creativ. Se trata de la última película de Clint Eastwood, donde además de dirigir, el veterano actor volverá a ponerse delante de la cámara, junto a sus estrellas protagonistas Bradley Cooper, Laurence Fishburne, Michael Peña, Dianne Wiest y Andy García, así como Alison Eastwood, Taissa Farmiga, Ignacio Serricchio, Loren Dean Eugene Cordero.



Mula

Crítica de Mula

Ficha Técnica

Título: Mula
Título original: The Mule

Reparto:
Clint Eastwood (Earl Stone)
Bradley Cooper (Colin Bates)
Michael Peña (Trevino)
Taissa Farmiga (Ginny)
Laurence Fishburne (Agente Especial de la DEA)
Ignacio Serricchio (Julio)
Alison Eastwood (Iris)
Dianne Wiest (Mary)
Diego Cataño
Robert LaSardo (Emilio)
Lobo Sebastian
Andy García (Laton)
Clifton Collins Jr. (Gustavo)
Manny Montana (Axl)
Jill Flint (Pam)
Noel Gugliemi (Bald Rob)
Loren Dean (Agente de la DEA Brown)
Katie Gill (Sarah)
Daniel Moncada (Eduardo)
Victor Rasuk (Rico)

Año: 2018
Duración: 116 min.
País: Estados Unidos
Director: Clint Eastwood
Guion: Nick Schenk (Artículo: Sam Dolnick)
Fotografía: Yves Bélanger
Música: Arturo Sandoval
Género: Drama
Distribuidor: Warner Bros Pictures España

Filmaffinity

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Tráiler

Sinopsis

Earl Stone (Clint Eastwood) es un horticultor que ha vivido sus mejores tiempos siempre a su manera. Una vez exitoso y popular, el tiempo, la edad y las desventajas de la competencia lo han dejado solo, en quiebra, sin familia, y a punto de perderlo todo. Inesperadamente por circunstancias de la vida, una oportunidad única se le presenta haciendo algo en lo que, aun a sus 88 años, es bueno: Manejar de un lado al otro con una pequeña carga. Así es, Earl sin quererlo, ni planearlo entra a ser mula para un cartel de droga mexicano.

La cosa es que en parte por ignorancia, en parte porque Earl tampoco es un santo, se va transformando en “El Tata” la mula más redituable para sus “nuevos amigos”. Conforme sus viajes progresan sus ganancias y su carga se hacen exponencialmente más grandes… solo que con grandes cantidades también vienen grandes problemas. Earl y sus viajecitos van a comenzar a ser un “aspecto interesante” para la DEA: el agente Colin Bates, (Brandley Cooper) y sus compañeros (Michael Peña, y Laurence Fishburne) comienzan a seguir la pista del cartel y su misteriosa “mula” y lo que el destino les tiene reservados los va a dejar sorprendidos.



De pillos nonagenarios

Clint Eastwood es sin duda alguna una marca registrada en cuanto a “cómo ser un sinvergüenza sutil y seguir saliéndose con la suya”. Y con La Mula se reafirma en un campo en el que fluye naturalmente y con encanto. No cualquiera puede seguir haciendo películas con personajes de ese tipo a sus casi 90 años.

El largo recorrido de Eastwood lleva muchas millas y muchas décadas desde sus primeros Westerns como Por un Puñado de Dólares o El Malo, El Bueno y El Feo, hasta Harry el Sucio, Gran Torino o La Mula. Eastwood ha dejado su marca de leyenda “americana” (con todos los asegunes que el caso pueda incluir, hasta un saborcillo racista) bien, con esto pone la barra en una meta más: Un hombre de 90 años que se convierte en la Mula más exitosa para un cartel, porque precisamente se sale de cualquier clasificación que podría ser detectable para la policía.

Mula

Ahora Eastwood se reúne de nuevo con Nick Schenk, el escritor de Gran Torino y le hacen un traje a la medida basado en un artículo del New York Times escrito por Sam Dolnick, acerca de un hombre: Leo Sharp quien efectuó esa serie de trabajos para el cartel de droga mexicano. Evidentemente no cualquiera podría encarnar con mayor facilidad este personaje que alguien como Eastwood.

Una familia rota y muchos pecadillos

Earl no es lo que se llamaría un modelo de rol a seguir. Vamos a ver, es un hombre con suficientes pecadillos como para hacerlo un antihéroe (un tema que a Clint parece gustarle más y más) políticamente incorrecto, trata de resarcirse de una paternidad ausente con su única hija, Iris (encarnada por su hija en la vida real Alison). Un matrimonio terminado con Mary (Dianne Wiest) volcándose con Ginny (Taissa Farmiga), su nieta quien es la única en la familia que lo tolera.

En efecto, Earl ha sido la suma de la incorrección y argumentalmente es la justificación para darle un sustento sentimental a la historia, puede que Earl siga teniendo un tacto de elefante y sea egoísta y oportunista, pero darle un lado sentimental lo redime un poco como personaje dado que no hay una real oportunidad de ver honduras dramáticas en él. Siempre afronta todo con la misma terquedad y dureza que son la quintaescencia de Clint.

Políticamente correcto 

En un contracorriente al extremo de “suavidad política/inclusión” que es la moda actual en Hollywood, las constantes “incorrecciones políticas” (sobre racismo u homofobia por ejemplo) no son maquilladas en el diálogo y casi se salvan solo porque las enuncia una leyenda de la “época de la supremacía banca estadounidense” sí, Earl no podría hablar de ninguna otra manera. La cosa es que nunca recibe una lección por su “rudeza”, ni Clint ni su personaje crecen al aprender que las cosas han cambiado un poco en el mundo.

Cuando te atrapan con las manos en la masa…

El centro emocional de la trama referido a la familia desplazada encuentra un punto de quiebra cuando Earl “casualmente” al quedar en quiebra decide “visitar” a su hija y su nieta justamente el día del compromiso de su nieta pero al ser descubierto por su mujer en su verdadero motivo de presentarse, se retira del lugar molesto e insultándola.

La Mula

Es una verdadera lástima que Wiest no tenga más presencia en pantalla porque hubiera contrastado enormemente para poder rescatar a Earl de ser un perfecto cretino.

Un crimen siempre es un crimen…

La otra cuestión es que la inocencia de Earl está cosida con alfileres, nunca acaba por convencer que un tipo con el historial de Earl pueda ser “ignorante” con respecto a los negocios turbios en los que se estaba metiendo. Insisto, solo logra detener el juicio severo porque es Clint y porque Schenk se esmera demasiado en justificar a su protagonista, haciéndonos creer que primero por inocencia , luego por generosidad sigue efectuando más de una decena de “correos” para el cartel; pero la acción no deja de ser un crimen.

Para servir y proteger

Y tocando el tema de criminalidad, como la historia debía de tener un contrapeso entramos en el área de la DEA con sus agentes que deben seguir la ruta de la droga y el narcotráfico para mantener la funcionalidad del sistema y como personajes colaterales apenas casi delineados aparecen Cooper, Peña y Fishburne tratando de atacar al cartel infructuosamente y cuyo único objetivo va a ser Earl. (Pobre favor le hacen a la DEA, habiendo capos sueltos, su máxima presea* es un ancianito de 90 años).

Latinos?… ah, Bad Hombres!

Aquí es necesaria la mención a la concepción del latino en la ideología de la cinta. No presenta un solo personaje latino positivo (Peña ni nombre tiene en el rol de personajes) Andy García que es el capo mayor “Laton” podría haber sido cualquiera, su intervención solo nos muestra la vida loca de los capos de los carteles pero como personaje no aporta nada a la trama. El resto de Latino/mexicanos son toda la fauna de criminales que uno podría encontrar en un catálogo: rudos, inmisericordes, ambiciosos, mononeuronales, enfocados en fiesta, sexo, asesinato y vicio

La Mula

La única nota compasiva acerca de los latinos la da una escena colateral y no neurálgica cuando la policía, buscando detectar la camioneta de “Tata” detiene a un latino por error (una escena que se repite a diario de seguro en cada carretera norteamericana) (bueno, no todos los latinos son narcotraficantes ni bad hombres, correcto?)

Al menos ahora sabremos dónde estás

Al final del día, La Mula no es un dechado de corrección y difícilmente se salvaría de caer más bajo en las calificaciones si no fuera por la corriente de simpatía hacia su estrella (aún con todas sus incorrecciones políticas). El guión se esfuerza realmente en no dejar que la figura de Earl se ensucie para poderlo lograr sacar a flote como un antihéroe aunque si lo analizamos en profundidad sin duda (y con toda la simpatía que podemos tener por el) el personaje termina recibiendo una gran parte de lo que se fue ganando a pulso a lo largo de su vida. Incluida la frase “al menos ahora sabremos dónde estás”

*Medalla que se otorga al ganador de una competición (Americanismo)

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