Alex Gibney (El crimen del siglo), director especializado en documentales, nacido en Nueva York, ganador en 2008 el Oscar por el filme Taxi al lado oscuro y que, a estas alturas de su carrera, es bien conocido por lanzar películas una detrás de otra a un ritmo trepidante. Ahora, en 2026, con la crisis de la información que nos ahoga en el día a día, Gibney sorprende fuera de competencia en el Festival de Cine de Venecia con Musk, un documental de cuatro horas que examina el ascenso de Elon Musk desde sus primeros proyectos empresariales hasta convertirse en una de las personas con mayor poder e influencia en los ámbitos tecnológico, empresarial, mediático y político.
Crítica de 'Musk'
Ficha Técnica
Título: Musk
Título original: Musk
Reparto:
Elon Musk
Justine Musk
Ashley St. Clair
Kara Swisher
Sam Harris
Año: 2026
Duración: 232 min.
País: Estados Unidos
Director: Alex Gibney
Guion: Alex Gibney, Michael J. Palmer
Fotografía: Benjamin Bloodwell
Música: Daniel Pemberton
Género: Documental
Distribuidor:
Tráiler de 'Musk'
Sinopsis
Un análisis exhaustivo y sin censura sobre Elon Musk, multimillonario del sector tecnológico que ocupa el cargo de director ejecutivo de Tesla, SpaceX y X (antes Twitter), una de las figuras empresariales más influyentes y controvertidas del mundo.
Las mascaras del magnate
Musk, título y protagonista de este masivo documental, explora sus inicios y los eventos más destacados a lo largo de todos estos años, en los que ha sido el foco mediático en distintos ámbitos: desde el tecnológico y financiero hasta, por supuesto, el espacial. No es uno de esos documentales de trámite donde la línea narrativa es fija y todo el desarrollo resulta aparatoso y predecible. Alex Gibney, desde el minuto uno, nos deja claro que el filme será un auténtico circo formal, donde una versión de inteligencia artificial del propio Musk nos guía a nosotros, los espectadores, y habla directamente a cámara en modo de entrevista conforme a los distintos tópicos que se van abordando. Algo que choca de primeras, pero que conforme el discurso de Gibney avanza, entendemos que es un método que funciona muy bien y complementa el verdadero tono de la película.
Sátira de una crisis creciente
Esto, así como suena, es solo uno más de los recursos que Alex Gibney utiliza para aplicar una representación tan farsesca como documentada del magnate tecnológico. A base de cientos de tuits, memes, titulares de prensa y vídeos que Gibney se ha ido encontrando por la web, es como se alimenta el corpus de una película ya de por sí surrealista en su introducción y confección. Todo ello a la hora de plantear una duración de tal calibre (con intermedio incluido), como si de una épica fílmica se tratara. Y, en parte, lo logra, si la consideramos como una extensa épica del auge, caída y delirio en el que Elon Musk ha caído.
Conclusión de 'Musk'
Musk, como filme, es desvergonzado, original y conciso cuando quiere. Alex Gibney termina así una obra entretenida, con un valor informativo y satírico considerable, que se deshace en sus cuatro horas como si nada y que, de paso, funciona como un ejercicio de reflexión que, en los tiempos que corren, hace mucha falta.
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