Crítica de Nación Salvaje dirigida por Sam Levinson

Sam Levinson (“Another Happy Day“) dirige y escribe Nación Salvaje. Un homenaje a la locura americana revisitada, el frágil mundo de la secrecía* virtual (que hoy por hoy es inexistente) y del cual no hemos logrado como sociedad trascender. Las redes son el elemento más usado hoy en día y el más controversial, en cuanto a la adecuación de lo que los mundos “privado” y “público” significan o son actualmente.

El hijo del oscarizado director Barry no se limita a contar la historia de Lily y sus amigas en su lucha por sobrevivir a una pesadilla a golpe de memes, sino que acompasa la acción de la película al son de las redes sociales, dividiendo la pantalla y llenándola de recuerdos de las vidas de las protagonistas, obsesionadas con el móvil.

Con una profunda reflexión tamizada por el filtro de un delirante estilo, Nación Salvaje es una película de rabiosa actualidad. Nuestra sociedad se lo ha buscado.

*Desde México, los profesionales de radio y televisión utilizan mucho la palabra SECRECIA o SECRESIA para determinar que es un secreto guardado.



Nación salvaje

Crítica de Nación Salvaje

Ficha Técnica

Título: Nación Salvaje
Título original: Assassination Nation

Reparto:
Bella Thorne (Reagan)
Bill Skarsgård (Mark)
Suki Waterhouse (Sarah)
Susan Misner (Rose Mathers)
Joel McHale (Nick)
Anika Noni Rose (Nance)
Maude Apatow (Grace)
Cody Christian (Johnny)
Colman Domingo (Principal Turrell)
J.D. Evermore (Jefe Patterson)
Odessa Young (Lily)
Noah Galvin (Marty)
Joe Chrest (Lawrence)
Hari Nef (Bex)
Kelvin Harrison Jr. (Mason)
Cullen Moss (Mayor Bartlett)
Abra (Em)
Danny Ramirez (Diamond)
Lukas Gage (Eric)
Jeff Pope (Juez oficial)
Jennifer Morrison (Margie Duncan)

Año: 2018
Duración: min.
País: Estados Unidos
Director: Sam Levinson
Guion: Sam Levinson
Fotografía: Marcell Rév
Música: Ian Hultquist
Género: Thriller. Crimen
Distribuidor: Universal Pictures International Spain

Filmaffinity

IMDB

Tráiler en versión original con subtítulos

Sinopsis

En su último año de instituto, Lily y su grupo de amigos viven inmersos, como cualquier adolescente, en una vorágine de mensajes, posts, selfies y chats. Cuando un hacker anónimo comienza a publicar detalles sobre las vidas privadas de todos y desata el caos total en el pequeño pueblo donde viven, Lily y sus amigos deberán afrontar una temible incertidumbre: ¿sobrevivirán a la noche? (Universal Pictures International Spain)

Lily (Odessa Young) y sus amigas son el vivo ejemplo de las chicas de preparatoria modernas; incapaces de dejar ni por un momento los diversos gadgets, enviando constantemente toda clase de contenidos a las múltiples redes sociales y pasándola bomba; pero cuando un día el pueblo de Salem es atacado por un hacker anónimo que filtra la información privada de todos sus habitantes, el panorama deja de ser tan divertido.

Sobre todo porque llevados por un extraño contagio de “invasión a la privacidad” todos los habitantes del pueblo comienzan una salvaje cacería para encontrar al culpable. Cuando alguien decide inculpar a Lily y a sus amigas, las cosas alcanzarán grados de salvajismo inusitado



Un dejo de nostalgia hemática…

A este flagrante contenido, Sam Levinson añade las siempre presentes notas de la virulencia y la facilidad con que un pequeño pueblo exacerbado puede caer en cuestión de violencia en horas.

Nación Salvaje

Para ello en la historia del cine tenemos ya ejemplos previos como: “The Purge” (2013, 2014, 2016, 2018) “La jauría humana(The Chase, 1966) o Hasta “María Candelaria” (1944) donde comunidades apacibles se transforman en jaurías asesinas en una noche.

Los ingredientes del “amarre” moderno

Sam Levinson en Nación Salvaje coloca la acción en un mítico Salem, para hacer una adaptación bastante contemporánea de las famosas Brujas, al fin Lily y sus amigas son un grupo bastante singular y segregado por el común denominador de los estudiantes de su escuela, y los disparadores de la locura son los hechizos/brujerías/ modernas solo que en lugar de ojos de sapo y hierbas, usan redes sociales para esparcir su encanto y maldición.

Bellas escolares pispiretas…

Levinson toma el fanatismo y la doble moral como un propulsor y deja ver de manera cruda la fragilidad de los conceptos, al llevar la trama a extremos que homenajean sin pudor el estilo sanguinario de aquellos filmes de terror adolescente de los 70’s y 80’s donde la sangre se vertía por miles de litros cúbicos.

Además confiere a sus protagonistas ese halo de “clan de chicas escolares letales y seductoras”, que de un momento a otro son expertas en manejo de armas de alto poder, tan bien podrían haber salido directamente de algún manga.

La hipertextualidad en todo su apogeo

Como buen filme de reverencia a la violencia extrema sigue las reglas básicas y las va checando una a una, inclusive dentro de los diálogos, lo cual es inevitablemente cómico. Todo al final no es más que una desaforada sátira del género del horror, adicionado con tecnología y muchas, muchísimas selfies  texting, whatsapping, sexting, Tumblring, Twittering , Snapchatting, Instagramming,  posting… En fin, la hipertextualidad en todo su apogeo.

Lily y su clan son todo menos “comunes” Em (Abra) Sarah (Suki Waterhouse), y Bex (Hari Nef) representan una nueva generación con sus propias reglas en cuanto a relaciones, alianzas, amistad, sexo, droga, fiestas, y comentarios… Sin duda los relatos que se generen en adelante deberán tener presente esta nuevo orden, urbanidad y gramática social.

Nación Salvaje

Como si todo esto fuera poco Nación Salvaje debutó nada más y nada menos que dentro de Sundance. La cinta no da concesiones y como parte del juego previene de “ciertos contenidos” que pueden resultar “sensibles”, una especie de que sobre advertencia no hay engaño, pero que entonces inocula el morbo por ver “eso”.

Pero encima de “eso” está el urgente abuso de estar al día, de ser popular, la seducción de gustar, de esos miles de seguidores. Ser líder es lo de hoy…

Nada más que en la vorágine de comentar y ser comentado se cometen los peores errores que desembocan en el suicidio social o peor aún… en que la popularidad se transforme, con unos cuantos clicks, en la peor condena de todas…la impopularidad.

Ooops I Did it Again 

Entonces, a bordo de un descontrolado carrito de montaña rusa, uno a uno los “contenidos” de los perfiles de todo el pueblo se hacen del dominio público y en un enloquecido y desorbitado mal entendido sentido de “invasión a la privacidad” la buena gente del pueblo de Salem se lanza a exterminar a quien resulte responsable. La única lección a esto es: no quieres que el mundo vea tus “pecadillos”?…  no los subas a las redes… hecho que parece imposible en nuestros días.

La realidad supera a la ficción 

El punto donde la leyenda de las Brujas de Salem confluye con la historia es cuando el rastreo de las actividades cibernéticas va cerrando su círculo en torno a Lily y sus amigas seguida de su rápido surgimiento como los chivos expiatorios de los pecados de todo el pueblo.

El sentimiento de “doble moral” y “orgía de baño de sangre” surgen inevitables conforme la cacería se exacerba, llegando a paroxismos que traspasan del terror a la comedia sin ningún problema. Pero, una vez más recordamos (no sin sentir escalofrío) que los linchamientos se siguen dando.

 Nación Salvaje

Es obvio que la acción en Nación Salvaje llega un punto en el que ya no para, y aunque argumentalmente los personajes no pueden dar mucho más desarrollo, el clima de locura creciente se apodera de todo el ambiente y deja de ser una historia de “alguien” para convertirse en un desarrollo de terror ante la turba, no hay un asesino, no hay motivos reales, no hay escape posible. El destino está en el aire.

Y sin embargo…

Lo que falla en Nación Salvaje es que no acaba por definirse entre si es una crítica o es una denuncia o simplemente un compendio de los temas más virulentos del año: empoderamiento femenino, inseguridad en las redes y hackeo, Homofobia, Transfobia, machismo, violencia hacia las mujeres, influencers, políticos mentirosos, mal manejo de las redes y mensajería, sexting, acoso sexual, racismo, imagen pública, etc etc. Para luego resolver las cosas de la forma más disparatada y (cómica) posible

Corre por tu vida… pero con estilo

Nación Salvaje es un alud de conversaciones, realidades  y sucesos violentos, sangrientos… exagerados (¿?) Y sin embargo, en medio de la catástrofe, la violencia, los disparos, la cacería, mientras respiremos, no podemos soltar de la mano el celular grabando (y desde luego transmitiendo en directo por todas las redes) la ola de psicópatas furiosos que nos persigue… simplemente deseando matarnos, mientras al mismo tiempo checamos que la toma nos favorezca y salgamos tan glamorosos que el vecindario entero muera de envidia.

CALIFICACIÓN: 7/10

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Comunicólogo, fan del cine y la TV, escritor de telenovelas y otros programas y comentarista de entretenimiento desde hace… varios años.

Fabian Quezada Leon

Comunicólogo, fan del cine y la TV, escritor de telenovelas y otros programas y comentarista de entretenimiento desde hace... varios años.

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