El internado: Las Cumbres se ha convertido en uno de los estrenos mejor valorados tanto por la crítica como los espectadores. Este reboot de la ya mítica “El internado”, realiza una serie completamente nueva, con su propio universo. Muchos destacan la madurez con la que se ha afrontado, con grandes dosis de terror, suspense y thriller, sin dejar de lado la carga emocional y psicológica. Además, cuenta con su reparto con grandes figuras de la industria como Natalia Dicenta y Ramiro Blas, que dan vida a Mara y Darío, directora y dueño del internado, respectivamente. El elenco coral de la serie ha sido muy aplaudido. Se puede disfrutar de los ocho episodios de esta primera temporada desde el 19 de febrero de 2021 en Amazon Prime Video.

En Cinemagavia hemos tenido la oportunidad de entrevistar a Natalia Dicenta y Ramiro Blas por el estreno de El internado: Las Cumbres. En primer lugar, nos responde cómo ha sido estrenar una serie que se encuentra en el mismo universo que “El internado”. Luego, nos confiesan cómo definen a sus personajes y si creen que el amor puede llevar a hacer cosas no del todo correctas. Por otro lado, nos cuenta cómo ha sido rodar una serie con un ritmo tan frenético y una atmósfera tan envolvente, en plena pandemia. Asimismo, nos hablan de si creen que si Mara hubiera sido un hombre, hubiese necesitado ser menos exigente para ser respetada. Por último, nos desvelan si saben algo de una posible segunda temporada.

Entrevista a Natalia Dicenta y Ramiro Blas

Natalia Dicenta y Ramiro Blas
Foto del reparto de “El internado: Las Cumbres” (Amazon Prime)

Diego Da Costa/Cinemagavia: ¿Cómo ha sido recoger el testigo de una serie como “El internado” y empezar con un universo totalmente distinto?

Natalia Dicenta: Bueno, es que no hemos recogido ningún testigo, porque esta producción no tIene nada que ver con aquella producción de hace 10 años que era ‘El internado: Laguna negra’, que algunos vimos, otros no vimos… Fue todo un exitazo y supuso un antes y un después en el audiovisual en España. Pero, en este caso, es una producción totalmente nueva y he de nombrar que la producción es de Mediapro Estudios y Atresmedia Estudios, una producción de lujo, flamante. Partimos de cero, de cero al infinito.

El internado: Las Cumbres
Foto de “El internado: Las Cumbres” (Amazon Prime)

¿Los “malos” de la serie?

Diego Da Costa/Cinemagavia: ¿Cómo consideráis a vuestros personajes, parte de los antagonistas? Porque realmente no hay ni buenos ni malos en la serie…

Ramiro Blas: Muy bien marcado el punto. Somos parte, creo yo, como todos y cada uno, fundamental, algo tenemos que contar y algo no tenemos que contar y ahí radica parte del misterio, parte del terror, parte de lo que significa la ficción en sí misma. Lograr empatía, que es lo que digo yo, la empatía que logra cada personaje. Todos y cada uno de los personajes que integran el elenco forman parte de la empatía de cada uno, de cada uno de los que ven la serie. Partecitas que forman un todo.

Eso es lo que hace que cualquiera que esté viendo se sienta parte integrante, como un testigo, o como un alumno. O como parte de los profesores, o como parte de la comisión directiva, que, en este caso, conformamos nosotros, nuestros personajes. Somos las cabezas, pero que no terminan de contar demasiado… ¿Cabezas de qué? No van simplemente por la trayectoria educativa que tengan, o no. No se trata de corregir la conducta de estos alumnos, sino de algo un poquito que va más allá, y que se irá viendo a lo largo de la serie.

Natalia Dicenta: Es muy fácil decir que somos la parte turbia, la parte antagonista, enfrentados a lo que es el alumnado, ¿no? Pero, muy bien, como ha dicho Ramiro, nada ni nadie es lo que parece. Hay muchas cosas que no se cuentan, hay muchas cosas que no se saben y poco a poco, según vayáis viendo estos ocho capítulos, iréis atisbando qué es lo que le ocurre a cada uno y a cada una.

Natalia Dicenta y Ramiro Blas
Foto de “El internado: Las Cumbres” (Amazon Prime)

El amor como vehículo de acción

Diego Da Costa/Cinemagavia: En el caso de vuestros personajes, hay bastantes tintes emocionales y psicológicos de cada uno, incluso pueden venir conducidos por el amor, ¿por el amor se hacen cosas que no se deberían?

Natalia Dicenta: ¿Te refieres en la vida real o en nuestra serie? (Risas)

Diego Da Costa/Cinemagavia: En los dos (Risas).

Ramiro Blas: En los dos casos. Sí, si, una de las peores cosas que uno puede hacer por amor es enamorarse (Risas). ¿Por qué seguir apostando al dolor? El concepto del amor ha cambiando tanto, tanto, pero sin dejar lo shakesperiano de lado, que necesario que es, ¿no? Porque venimos a este mundo, creemos que solos, y no es así. Venimos por el empuje y el amor, más allá de cualquier religión. Venimos acá porque es fruto del amor, del desamor, o de una noche de locura y pasión.

Natalia Dicenta: Una noche de locura y pasión (Risas).

Ramiro Blas: Pero, el gran reto al que todos llevamos, y por eso repito, más allá de lo shakesperiano, que alimentó tantas telenovelas latinoamericanas hasta el día de hoy… El amor hacia uno mismo, y eso sí que es fundamental, yo creo, en esta serie, incluso. Hasta dónde el llega el poder que cada ser humano tiene, para confrontarse y enfrentarse y derrotar al ego, y quedarse con el amor simple a uno mismo. Es el gran legado que uno tiene que tratar de abogar en esta vida. A la aceptación, a corregirse a uno mismo, a convertirse en mejor persona, o, por lo menos, tan solo en ser feliz.

Natalia Dicenta: Bueno, eso es una de las cositas que nos pueden pasar, pero nos pueden pasar muchas, ¿eh? Porque aquí hay amor, hay odio, hay competencia, hay soledades… Hay thriller, terror y muchísima aventura. Son ocho capítulos que no te dejan prácticamente respirar.

 El internado: Las Cumbres
Foto del rodaje de “El internado: Las Cumbres” (Amazon Prime)

Un rodaje pandémico

Diego Da Costa/Cinemagavia: ¿Cómo habéis vivido ese ritmo tan frenético y tan bien llevado de la serie? Envuelve al espectador en toda esa atmósfera de misterio.

Natalia Dicenta: Me alegro muchísimo, sí hemos visto algunos capítulos, sobre todo, sabemos porque los hemos rodado. Pero, bueno, lo vivimos contándote el contexto real en el que estuvimos trabajando. Tú sabes que fue un contexto de pandemia, es decir, empezamos a rodar en el monasterio de Irache, los exteriores, en Navarra y a los pocos días tuvimos que irnos todos para casa porque llegó el estado de alarma, el confinamiento, y nos tuvimos que ir a casa. Retomamos tres meses y pico después, a finales de junio, estuvimos rodando hasta el 21 de agosto, ya en San Sebastián, en los estudios Zinealdea, donde hicimos la mayoría de los interiores y todavía quedaban algunos exteriores, que pudimos rodar por aquellos bosques maravillosos. Hay unos parajes en San Sebastián bellísimos.

Entonces, esto fue lo único que nos trajo un poco de presión, presión en el trabajo porque conseguir ni contagiarse, ni contagiar a los demás. Ser muy respetuosos con todo el mundo, guardando las distancias, nuestras mascarillas, PCRs todas las semanas. Viviendo en un estado de semiconfinamiento, realmente, ¿no? Por ejemplo, toda la gente joven, todos los actores y actrices jóvenes, que interactúan mucho y muy estrechamente, físicamente en la serie, pues, realmente vivían confinados. Eran convivientes, estaban todos juntos en una casa en el campo, maravillosa. Los adultos estábamos en una residencia y salíamos poco, realmente. Los días que no rodábamos, tampoco hacíamos locuras porque no se podía. Teníamos que cuidarnos y conseguir terminar la producción. Y así fue, llegamos hasta el final.

Ha sido lo que nos ha traído más presión, porque por lo demás ha sido un rodaje, el equipo, la producción, son maravillosos. Nos han cuidado muchísimo, nos han respetado muchísimo y teníamos todo en la mano, lo que necesitáramos, absolutamente. Yo creo que ha sido un rodaje, dentro de esa presión COVID, pero ha sido un viaje muy placentero. Nos hemos conocido gentes que no…. Nos habíamos visto trabajar, quizás, pero no nos conocíamos personalmente. Ha sido también un placer conocer a seres humanos y a intérpretes tan espléndidos como este señor que tengo aquí, por ejemplo.

El internado: Las Cumbres
Foto de “El internado: Las Cumbres” (Amazon Prime)

La exigencia como directora

Diego Da Costa/Cinemagavia: Los dos interpretáis al equipo directivo de la serie, Mara es la directora, Darío es el dueño del Internado. ¿Vosotros creéis que, para que la autoridad de Mara sea más escuchada, tiene que ser aún más exigente que si fuera un hombre el director?

Natalia Dicenta: ¡Qué barbaridad! ¡Qué pregunta! Vamos a entrar en algo que, posiblemente, tengas razón. ¿Qué quieres que te diga? Quiero decir, a las mujeres nos cuesta siempre el triple llegar a romper techos de cristal, ¿no? En este caso, Mara, en principio, hasta dónde sabemos y podemos leer, lleva bastante bien encarrilado este tema de la disciplina y el rigor en su internado. Pero, no sé si Mara, rubia y un 1,57m, fuese un señor de 2,10m con un vozarrón como el de mi amigo Ramiro, quizás le tendrían más miedo.

Te aseguro que me tienen bastante miedo, ¿eh? Te digo una cosa, cuando hay autoridad real, no levantas la voz, ni levantas la mano, solo miras y hablas, y con eso es más que suficiente. A Mara, esto, le ocurre, tiene bastante controlado y bastante dominado… Sabe hasta dónde puede llegar y, de hecho, llega, sin ningún problema, y sin ningún tipo de empatía, tanto con alumnos como con profesores, para encauzar la situación.

Ramiro Blas: Fíjate, quizás, el gran hueco, en esa seguridad de Mara… Mara está confrontada justamente por la presencia de Darío, en su vida, con esa cosa imparcial, o dubitativa, o de despojo… Digamos, con ese maltrato, de alguna manera disfrazado, o no, porque no es que haya un maltrato físico, ni mucho menos…

Natalia Dicenta: Sí psicológico

Ramiro Blas: Sí psicológico. Hay como una dependencia que la debilita.

Natalia Dicenta: No digas más, no digas más…

Ramiro Blas: Lo van a ver, lo van a ver… Pero, de cara a la creación del personaje, y a lo que sucede, en el personaje, en el cómo lleva adelante su función como directora, hay mucho de esto que le pasa, de la dependencia que no termina de romper entre lo personal, sus carencias, sus virtudes… Y en el cómo depende de la aceptación o no, del dedo hacia arriba, o el dedo hacia abajo que le haga Darío.

Natalia Dicenta y Ramiro Blas
Foto de “El internado: Las Cumbres” (Amazon Prime)

La segunda temporada de ‘El internado: Las Cumbres’

Diego Da Costa/Cinemagavia: Para terminar, se comentó en su momento que había pensada una segunda temporada, ¿tenéis alguna noticia sobre esa posible temporada?

Natalia Dicenta: No sabemos nada.

Ramiro Blas: Solo sé que no sé nada (Risas)

Natalia Dicenta: De momento tenemos este hermoso paquete de ocho capítulos, que se va a ver en más de 200 países a través de Amazon Prime Video y que yo creo que tiene una factura y una producción impecable. Vamos a, entre todos, los que lo hemos hecho, lo hemos disfrutado mucho y vosotros como espectadores y espectadoras que lo vais a ver, vamos a pujar para que siga adelante. Yo creo que es un gran entretenimiento, que lo vais a pasar muy bien, incluso agarrándoos al cojincito en el sofá, a veces, porque da un poco de miedo. Tenemos de todo, es muy variado este producto.

Ramiro Blas: (cogiendo el cojín de Prime Video) ¡Mira este cojincito! Abracemos a Prime Video para que haya muchas temporadas (Risas).

Ramiro Blas: Pero, de momento no te podemos contestar, porque, la verdad, es que no sabemos nada.

Puedes leer la crítica de El internado Las Cumbres, serie en la que participan Natalia Dicenta y Ramiro Blas, pulsando aquí.

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