Perdiendo la fe – Crítica de El Reverendo

Paul Schrader (“Affliction”) escribe y dirige El Reverendo. Para dar vida a los personajes de este drama con trasfondo religioso, el guionista de grandes películas como “Taxi Driver” y “La última tentación de Cristo” cuenta con la colaboración de Ethan Hawke (“El club de los poetas muertos”) y Amanda Seyfried (“Mamma Mia”). Estreno el 28 de Septiembre.



El reverendo

Crítica de El Reverendo

Ficha Técnica

Título: El Reverendo
Título original: First Reformed

Reparto:
Ethan Hawke (Toller)
Amanda Seyfried (Mary)
Michael Gaston (Balq)
Cedric the Entertainer (Jeffers)
Victoria Hill (Esther)
Philip Ettinger (Michael)
Bill Hoag (Elder)
Michael Metta (Balq)
Frank Rodriguez (Sheriff)
Mahaleia Gray (Jeffers Daughter)
Elanna White (Coro)
Satchel Eden Bell (Cynthia)
Joseph Anthony Jerez (Veterinario de guerra en silla de ruedas)
Jake Alden-Falconer (Coro)
Otis Edward Cotton (2º reparador)
Delano Montgomery (Jake)

Año: 2017
Duración: 108 min.
País: Estados Unidos
Director: Paul Schrader
Guion: Paul Schrader
Fotografía: Alexander Dynan (B&W)
Música: Nicci Kasper, Brian Williams
Género: Drama
Distribuidor: Versus Entertainment

Filmaffinity

IMDB

Tráiler

Sinopsis

Toller (Ethan Hawke) es el sacerdote de una iglesia que pronto será consagrada de nuevo con motivo del 250 aniversario de su fundación. A medida que se suceden los preparativos de la celebración, conoce a Mary (Amanda Seyfried) y a su marido (Philip Ettinger), quien está atravesando un momento muy difícil. En su intento por ayudarle, Toller empezará a ver las cosas de forma muy diferente.



Contenido

El Reverendo gira en torno al pastor de una iglesia sin feligreses que, a modo de experimento, decide escribir un diario en el que plasmar todos y cada uno sus pensamientos. Al mismo tiempo que comparte su monólogo interior con el espectador, hacen acto de presencia en su vida una mujer y un hombre que le harán replantearse su papel dentro de la iglesia.

Si a tan densa trama le añadimos un inexpresivo personaje central que difícilmente soporta el peso de tanta introspección, la película termina convirtiéndose en una retahíla de conversaciones pseudoprofundas, duelos de versículos y sermones encubiertos.

El Reverendo

Tal es la falta de ritmo en El Reverendo, que uno no hace sino esperar a que la película termine de arrancar. No lo hace nunca. Muy al contrario, a los eventos que parecen marcar un cambio de dirección se les resta importancia hasta hacerlos irrelevantes. Del mismo modo, la única escena que parece cobrar vida se interrumpe bruscamente, dejando claro que la intención de Schrader es mantener  la cinta en punto muerto.

Protagonistas sin vida

Con ese objetivo en mente, los actores protagonistas de El Reverendo quedan atados de pies y manos para interactuar de forma natural y creíble.

Hawke cumple con las pautas establecidas y hace las funciones de consejero, organizador de eventos, activista medioambiental y reverendo con la misma falta de energía con que escribe su diario. Amanda Seyfried, por su parte, se pone en la piel de una mujer extremadamente tranquila a la que las emociones le desbordan de forma imperceptible. 

La naturaleza de los personajes hace que la relación entre ellos sea tan desconcertante como la trama en la que se apoya. Con experiencia extracorporal incluída, la pareja protagonista no nos permite identificarnos en absoluto con ellos y es ese el mayor fallo de la película.

Forma

Rodada en tan solo veinte días, El Reverendo tiene un tono mate que encaja a la perfección con los pesados monólogos que acompañan al protagonista en su viaje interior. Asimismo, los antiestéticos primeros planos que plagan la cinta no hacen sino acentuar lo artificial de las conversaciones, oprimiendo, de paso, a los personajes.

El Reverendo

La falta de música y de color, así como la sobriedad de los planos y de los espacios en que transcurre la acción parecen tener como objetivo romper con la norma. También parecen ser la herramienta perfecta para dirigir la atención del espectador a las conversaciones que hilan la historia. Lo consiguen, pero no con el efecto deseado de admiración y sobrecogimiento, sino con el de tedio absoluto.

Conclusión

El Reverendo es un amasijo de ideas superpuestas sin un objetivo claro. Un sermón interminable, un mensaje incierto, un experimento fallido. Llega, eso sí, con buenas referencias. Habrá que ver si la cinta triunfa en nuestra cartelera o pasa por ella con más pena que gloria.

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CALIFICACIÓN: 4/10

Reportaje de El Reverendo en Días de Cine TVE

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[Total: 4 Average: 3]

Me apasiona el buen cine, viajar y descubrir libros que me roben horas de sueño. La lista es larga, pero algunas de las películas que han hecho de mí una cinéfila son En el nombre del Padre, Tesis y Malditos Bastardos.

Esther Alvarado

Me apasiona el buen cine, viajar y descubrir libros que me roben horas de sueño. La lista es larga, pero algunas de las películas que han hecho de mí una cinéfila son En el nombre del Padre, Tesis y Malditos Bastardos.

2 comentarios sobre “Perdiendo la fe – Crítica de El Reverendo

  • el 15 septiembre, 2018 a las 23:42
    Permalink

    En breves le enviaré contra-crítica, compañera. Hay mucho que depurar por aquí.

    Un abrazo.

    😉

    Respuesta

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