El pasado 22 de abril se estrenó Perra cimarrona en el Teatro de la Abadía. Esta creación de Lucía Trentini, quien la dirige, escribe y protagoniza, reflexiona sobre la violencia y la esclavitud sufridas desde la llegada de Colón a América hasta la actualidad. Un análisis de una realidad que, lamentablemente, persiste en nuestro tiempo. Se mantendrá en cartel hasta el 26 de abril en la Sala José Luis Alonso.



Perra cimarrona

Crítica de 'Perra cimarrona'

Ficha Técnica

Título: Perra cimarrona
Título original: Perra cimarrona

Reparto:
Lucía Trentini

Duración: 60 min. apróx.
Dirección: Lucía Trentini
Dramaturgia: Lucía Trentini
Dirección actoral y asesoramiento: Ricardo Mena Rosado
Escenografía y soporte técnico: Bibiana Cabral Peralta
Fotografía: Javier Villasuso
Agradecimiento especial: Pequeño Teatro de Durazno y Nuevo Montacargas de Madrid
Producción: La Santa

Tráiler de 'Perra cimarrona' 

Sinopsis de 'Perra cimarrona'

La obra Perra cimarrona nos presenta a «La Indómita», una princesa india hija de un cacique que, reconocida por su resistencia a ser domesticada, toma venganza de todos los abusos a lo largo de estos siglos de violación. Desde la invasión de América hasta nuestros días, hace justicia con mano propia, se venga de la masacre con atrocidad como si estuviera dentro de una película de Tarantino.

«La Indómita» atraviesa los siglos y se planta en Europa como una mestiza indocumentada, que trabaja ilegalmente como repartidora de Uber Eats en bicicleta. Expulsada, otra vez marginada y víctima de la explotación muere rendida ante la inescrupulosa esclavitud contemporánea. (TEATRO DE LA ABADÍA). 



Perra cimarrona
Foto de La Santa

El otro lado de la historia

Lucía Trentini se ha convertido en uno de los nombres más potentes del teatro contemporáneo, con propuestas que rompen los esquemas y con un sello propio. La actriz y dramaturga compone en Perra cimarrona un análisis de la historia de Hispanoamérica y los ultrajes que se produjeron durante la invasión por parte de España y distintos países europeos hasta la actualidad. Un libreto arriesgado, dado que no escatima en llevar al extremo lo que expresa en cada diálogo con el público y consigo misma. Por ello, hay una gran dosis de violencia en contra de los victimarios de los indígenas que ya no se encuentran en este mundo y su legado. Asimismo, es un homenaje a una cultura que fue expuesta como un trofeo, indicando de una manera vertiginosa y cruda la locura que se cometió.

No es una obra fácil, pero tampoco pretende serlo. Trentini tiene muy clara su visión y su perspectiva, por lo que debe ser analizada con el punto de vista escogido. Gracias a ello, se establece, tal vez, la pieza más disruptiva de su carrera, alejándose de lo políticamente correcto y lanzando un alarido hacia el relato desconocido de Sudamérica, aunque ya haya habido avances a lo largo de estos años para visibilizar y reconocer los crímenes cometidos. También se aplaude el uso de la música, con unas canciones realmente llenas de sensibilidad. Por último, destaca la forma en la que va hilando distintos temas para poner a la palestra, haciéndolo de una forma orgánica. No es un montaje para todos los públicos; habrá personas que no compartan su mirada, pero esto es lo que le da más identidad y fuerza.

La Santa
Foto de La Santa

Las distintas facetas de una artista

A lo largo de los años, se ha podido seguir la carrera de Lucía Trentini como creadora y artista en diversas facetas. En Perra cimarrona unifica varias de ellas, al ser protagonista, directora y dramaturga. A nivel interpretativo, ofrece un trabajo impoluto, teniendo todo medido con precisión absoluta. Esto refleja un gran esfuerzo por tener el montaje controlado a la perfección, sin perder todo el despliegue expresivo que necesita otorgar a las distintas partes del guion. Por ello, se aplaude la gran capacidad para ofrecer un trabajo dramático sobresaliente y, al mismo tiempo, seguir tejiendo la puesta en escena. Sin duda, una actriz que lo da todo sobre las tablas, se deja la piel y el público es testigo de ello. Chapó.

La puesta en escena se decanta por una culminación de lenguajes artísticos brutal. Por un lado, un diseño del espacio sonoro y una ejecución musical con gran gusto y cuidado. Además, debe subrayarse la dificultad para tener cada sonido controlado al detalle, sabiendo dónde colocar cada elemento y haciendo de la experiencia una muestra de brillantez. A ello se une una escenografía cambiante, que combina lo digital con lo físico y experimenta distintos espacios mediante esta mezcla. Una idea estética y visual muy potente, que llega a buen puerto. El ritmo es sosegado, pausado, pero constante; sabe en qué partes dar ese pico de tensión e intensidad. Un montaje potente.

Perra cimarrona
Foto de La Santa

Conclusión

Perra cimarrona es disrupción, historia, homenaje y reivindicación. Lucía Trentini se enfrenta a su obra menos políticamente correcta, desplegando una mirada cruda y clara sobre su perspectiva en torno a los crímenes cometidos contra los indígenas en Sudamérica. No busca complacer, busca gritar. A nivel interpretativo, ofrece una labor espléndida, de alto nivel; impoluta, tanto expresiva como dramáticamente. La puesta en escena es un conjunto muy bien armado, destacando un espacio sonoro y una ejecución musical de exactitud quirúrgica. Una preciosidad. La identidad y la lucha por un pasado silenciado llegan en un montaje arrollador y de calidad.

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CINEMAGAVIA
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Diego Da Costa
Subdirector de Cinemagavia. Comunicólogo audiovisual por la UCM y Máster en Comunicación en la Red por la UNED. Miembro de EGEDA (Premios Forqué) e Ingeniero Audiovisual en Ricoh España. Co-creador de la compañía artística La Joie de la Colina. Como diría Elizabeth Taylor: "Las ideas mueven el mundo sólo si antes se han transformado en sentimientos".
perra-cimarrona-critica-teatroDisrupción, historia, homenaje y reivindicación. Lucía Trentini se enfrenta a su obra menos políticamente correcta, desplegando una mirada cruda y clara sobre su perspectiva en torno a los crímenes cometidos contra los indígenas en Sudamérica. No busca complacer, busca gritar. A nivel interpretativo, ofrece una labor espléndida, de alto nivel; impoluta, tanto expresiva como dramáticamente. La puesta en escena es un conjunto muy bien armado, destacando un espacio sonoro y una ejecución musical de exactitud quirúrgica. Una preciosidad. La identidad y la lucha por un pasado silenciado llegan en un montaje arrollador y de calidad.

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