Pinocho (Pinocchio) es la nueva adaptación de imagen real del cuento de Carlo Collodi, realizada por el cineasta italiano Matteo Garrone (Dogman, Gomorra). El entrañable muñeco de madera, construido por Gepetto, quiere convertirse en un niño de carne y hueso, pero antes deberá aprender algunas lecciones de vida.

Está protagonizada por Roberto Benigni (La vida es bella, A Roma con amor), Marine Vacth (El amante doble, Joven y bonita), Federico Ielapi, Gigi Proietti, Rocco Papaleo, Massimo Ceccherini, Paolo Graziosi, Marcello Fonte, Teco Celio y Davide Marotta. La película se ha podido ver en el BCNFilmFest2020 y se estrenará en España en salas comerciales el día 28 de Agosto de 2020.



Pinocho

Crítica de ‘Pinocho (Pinocchio)’

Ficha Técnica

Título: Pinocho
Título original: Pinocchio

Reparto:
Federico Ielapi (Pinocchio)
Roberto Benigni (Geppetto)
Gigi Proietti (Comensal)
Rocco Papaleo (Gatto)
Massimo Ceccherini (Volpe)
Marine Vacth (Chica turquesa)
Paolo Graziosi (Mastro Ciliegia)
Marcello Fonte (Parrot)
Teco Celio (Juez gorila)
Davide Marotta (Grillo Parlante / Marionetta Pantalone / Coniglio)
Gianfranco Gallo (Búho / Mastín / Medoro)
Massimiliano Gallo (Cuervo / Director de circo / Mastín)

Año: 2019
Duración: 125 min.
País: Italia
Director: Matteo Garrone
Guion: Matteo Garrone, Massimo Ceccherini (Cuento: Carlo Collodi)
Fotografía: Nicolai Brüel
Música: Dario Marianelli
Género: Fantástico. Aventuras
Distribuidor: Warner Bros Pictures España

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Tráiler de ‘Pinocho (Pinocchio)’

Sinopsis

En esta nueva interpretación del cuento clásico que goza de una enorme popularidad en todo el mundo, Matteo Garrone vuelve a las verdaderas raíces de la historia de Pinocho. Con esta innovadora película de acción real rodada en entornos italianos de gran belleza, Garrone crea un mundo deslumbrante de fantasía y misterio, repleto de momentos brillantes, divertidos y conmovedores.

El actor ganador del Premio de la Academia® Roberto Benigni interpreta a Geppetto, un viejo carpintero que crea una marioneta de madera. Pero sucede algo mágico: la traviesa marioneta empieza a hablar, a andar, a correr y a comer como cualquier niño. Geppetto le pone el nombre de Pinocho y lo cría como a un hijo.

Pero a Pinocho le resulta difícil ser bueno. Se deja llevar fácilmente por el mal camino y va de desgracia en desgracia. Unos bandidos lo persiguen, lo engañan y lo secuestran en un mundo de fantasía repleto de criaturas fantásticas, desde el vientre de un pez gigante hasta el País de los Juguetes y el Campo de los Milagros. Su fiel amiga, el Hada, intenta hacerle ver que su sueño, convertirse en un niño de verdad, no se hará realidad hasta que Pinocho no cambie su forma de ser. (Warner Bros Pictures España)



Un viaje iniciático en forma de cuento

El cuento Las Aventuras de Pinocho, data de 1882, cuando el escritor italiano Carlo Collodi, fue publicándolo por capítulos en el periódico Giornale per i bambini, bajo el título Storia di un Burattino. Son muchas las adaptaciones que ha tenido en el cine, el teatro, el cómic o incluso en la ópera, aunque la mayoría de ellas han suavizado el contenido original del cuento, impregnándolo con un enfoque más infantil y humorístico. La imagen disneyana de los dibujos animados que conservamos todos en la retina, dista bastante de esta adaptación mucho más oscura y fiel al relato original.

La concepción inicial de la historia de Pinocho (Pinocchio) no era la de ser un cuento infantil. Como película tampoco es la opción más indicada para ver con niños pequeños, a no ser que pretendas traumatizarlos de por vida. La marioneta de madera que quiere convertirse en niño de carne y hueso, es en realidad una alegoría sobre el camino de la vida, sobre el trayecto espiritual necesario para crecer como personas. Un coming of age grotesco y, a veces, terrorífico donde Pinocho (Pinocchio) sufrirá diversas torturas por parte de personajes malvados y egoístas que se cruzarán con él durante su viaje iniciático.

Hay todo un trasfondo filosófico en el cuento de clara influencia masónica (el autor pertenecía a esa organización). Pinocho (Pinocchio) se comporta de manera individualista sin obedecer ni asumir los consejos de nadie, eso le lleva a equivocarse constantemente en sus decisiones. El aprendizaje a través del conocimiento es la única vía para la salvación. Por eso se muestra la insistencia del padre y de la hada en que debe acudir a la escuela y por eso se convierten en burros los niños que prefieren el camino fácil de la diversión, sin dedicar el esfuerzo necesario a ese aprendizaje.

Pinocho (Pinocchio)
© Regine De Lazzaris

Atracción y repelús

Pinocho (Pinocchio) tiene un diseño de producción espectacular. Todo el aspecto técnico está cuidado hasta el mínimo detalle. La fotografía de Nicolai Brüel, los decorados, los efectos visuales… Pero el tono de cuento no impide que sus imágenes sean bastante perturbadoras. Desde el diseño humanizado que tienen las marionetas hasta la concepción visual de otros personajes como Pepito Grillo o el Atún, son absolutamente pesadillescos.

Aunque a priori pueda extrañar que Matteo Garrone se embarcara en este proyecto, la ambientación no difiere tanto de otras obras del director como Gomorra o Dogman. Si en aquellas, tras una trama criminal, recreaba universos marginales del extrarradio italiano, en Pinocho (Pinocchio), hace algo parecido desde la fábula. Hay un enfermizo retrato social sobre la miseria humana derivada de la miseria económica, que la emparenta fácilmente con esas otras ficciones. Es cierto que la moraleja final es positiva y que aparecen personajes bondadosos que ayudan a la díscola marioneta, pero todo forma parte del discurso moral y adoctrinante que posee el cuento.

Llegados a este punto, uno no sabe muy bien a quien va dirigida la película. Es excesivamente macabra para que guste a los niños, pero también se incorporan pasajes demasiado infantiles para encandilar a los mayores. Una combinación extraña y alucinógena que atrae y repele al mismo tiempo.

Pinocho (Pinocchio)
Copyright Greta De Lazzaris

Conclusión de ‘Pinocho (Pinocchio)’

Pinocho (Pinocchio) es una adaptación a imagen real del cuento escrito en 1883 por Carlo Collodi. Esta versión de Matteo Garrone, pretende ser más fiel al texto original, sin obviar algunos de los pasajes más truculentos del relato. En el aspecto visual, tiene un diseño de personajes bastante perturbador, más propio de una pesadilla que de una fábula para niños.

Esta alegoría sobre el crecimiento personal a través del aprendizaje, se convierte en un espectáculo extraño que atrae y repele al mismo tiempo. Garrone se luce en el diseño visual y en la ambientación escénica, pero no encuentra el ritmo adecuado para que su historia nos atrape. Lo complicado para Pinocho (Pinocchio) será ahora encontrar su público, la idea equivocada de que es una película infantil, puede ir en su contra.

Para el 2021 está prevista una nueva adaptación del cuento que correrá a cargo de Guillermo del Toro y Mark Gustafson, esta vez, con animación en stop motion y musical, con Nick Cave como compositor.

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