¿Puedes oírme? es un documental realizado por Pedro Ballesteros sobre la figura del escultor catalán Jaume Plensa y su filosofía de trabajo. Un viaje alrededor del mundo que nos descubre su obra y el diálogo que mantiene con los espacios públicos donde se aloja. La película se ha estrenado en España a través del festival DocsBarcelona en la plataforma VOD de Filmin el día 21 de mayo de 2020.



Puedes oírme

Crítica de ‘¿Puedes oírme?’

Ficha Técnica

Título: ¿Puedes oírme?
Título original: ¿Puedes oírme?

Año: 2020
Duración: 75 min
País: España
Dirección: Pedro Ballesteros
Guion: Pedro Ballesteros
Fotografía: Pol Orpinell
Género: Documental
Distribuidora: Filmin

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Tráiler de ‘¿Puedes oírme?’

Sinopsis de ‘¿Puedes oírme?’

Una propuesta que nos invita a dar una vuelta por todo el planeta de la mano de Jaume Plensa para descubrir cómo el arte puede transformar nuestra manera de ver, vivir y estar en el mundo.

Las célebres esculturas monumentales de Plensa nos esperan, en soledad, en varios rincones de la Tierra, el entorno cambia, pero ellas siguen en su sitio. Una inmersión profunda en el proceso creativo de uno de los artistas en activo más destacados del panorama mundial. A través de sus emblemáticas instalaciones y piezas en espacios públicos de España, Francia, Suecia, EE.UU., Canadá y Japón, descubrimos la sencilla filosofía de Plensa basada en la búsqueda de relaciones armónicas entre la obra, el entorno y los seres humanos. (FILMIN)



Puedes oírme
Foto de Filmin

Un artista que está cambiando nuestro paisaje urbano

Jaume Plensa es un genio. Nacido en 1955 en Barcelona, lleva muchos años transformando las ciudades de todo el mundo con su inconfundible arte. ¿Quién no se ha dejado seducir y sorprender por esas grandes cabezas instaladas en tantas ciudades? Esos rostros de ojos cerrados que nos invitan a la meditación y a la reflexión, a sumergirnos en nuestra propia imaginación para viajar a un mundo infinito de sensaciones y conocimiento. ¿Puedes oírme? Sí.

No solo sus obras se están convirtiendo en parte imprescindible de nuestro paisaje urbano, si no que ya empiezan a ser imitadas dentro de la cultura popular y audiovisual. Dos casos recientes son la icónica falla municipal de Valencia que simbolizó la lucha de los sanitarios contra el Coronavirus cuando se le colocó una mascarilla o la estatua gigante de una niña en el jardín de la compañía Amaya de la serie de ciencia-ficción Devs (Alex Garland, 2020).

El arte y estilo de Plensa es tan reconocible y coherente como lo es su propia filosofía de vida. Sus obras son impactantes y extrañas, incluso tienen un punto inquietante, pero finalmente se convierten en elementos que se incorporan al espacio público con una gran armonía y serenidad.

Foto de Filmin

Los viajes y el sentimiento de comunidad

El documental ¿Puedes oírme? nos propone un doble viaje. La cámara de Pedro Ballesteros sigue al artista en su taller-estudio y durante sus paseos alrededor del mundo donde se queda ensimismado admirando su propio trabajo. Esos encuentros con las esculturas e instalaciones que habitan las calles y plazas de grandes ciudades, son momentos donde el autor se conecta emocionalmente con las personas que fotografían e interactúan sus obras. Todos los proyectos que realiza buscan crear una sensación de comunidad, palabra clave en el pensamiento del artista.

Y ahí está el otro viaje. El recorrido por la mente creativa, por el ánimo filosófico de entender las cosas. Plensa nos habla con la quietud de un hombre sabio, para que entendamos la relación humanista de la mirada interior con su obra. Ambos viajes resultan apasionantes y están repletos de una riqueza que sobrepasa el poder de las imágenes. Es la poesía de la imaginación que fluye en nuestro propio cerebro.

Puedes oírme
Foto de Filmin

Conclusión

¿Puedes oírme? es un documental formulado con sencillez que nos descubre la obra del escultor Jaume Plensa, desde la intimidad de sus pensamientos. La cámara de Pedro Ballesteros entiende que no debe ser la protagonista, su carácter funcional resalta la belleza de las esculturas, así como su cohabitación natural con las comunidades de personas que las visitan. Ya sea en una plaza donde los niños juegan con el agua que emana de las bocas de rostros proyectados en paneles o en lo alto de una montaña donde la escultura de una cabeza sueña con el infinito rodeada de un inmenso silencio.

Eso no quiere decir que el director sea aquí un mero instrumento pasivo. Hay imágenes tan evocadoras como ese inicio donde se transporta una de las cabezas en grúa. Se despertará nuestro imaginario cinéfilo remitiéndonos a una icónica secuencia de La mirada de Ulises (Theodoros Angelopoulos, 1995). También entiende que la conjugación de la luz es un elemento transformador de las esculturas y busca mostrarlas en distintos momentos del día para que entendamos esa metamorfosis silente.

Según Plensa, «la escultura es un lugar al que siempre puedes volver». El artista se reinventa, pero sus obras siempre te dirigen a los mismos lugares y a las mismas reflexiones. La necesidad que manifiesta de tocar y abrazar físicamente las esculturas, demuestra que su pasión creativa sugiere un vínculo tremendamente emocional y sensorial que traslada al público que puede disfrutarlas para sentir ese abrazo. ¿Puedes oírme? Sí, también sentirte.

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