Rakesh Narwani está viviendo uno de los mejores momentos de su carrera. Este realizador audiovisual de origen indio ha recogido el éxito cosechado con su cortometraje Black Bass, protagonizado por Antonio de la Torre. Puedes leer todo sobre Black Bass aquí.

Narwani llegó pisando fuerte con su primer cortometraje, Closet, con el que recibió la Biznaga de Plata al Premio del Público en el Festival de Cine de Málaga, muy ligado a su carrera. Hoy, Cinemagavia tiene el placer de charlar con Rakesh sobre Black Bass, sus futuros proyectos y la situación actual en el mundo audiovisual.

Entrevista a Rakesh Narwani

Rakesh Narwani
Foto de Rakesh Narwani (SUR)

Elia Ríos/Cinemagavia: Ante todo la enhorabuena a todo el equipo por este cortometraje tan intenso y bello y por los éxitos cosechados con él. La implicación, la atención al detalle y la ilusión con los que se ha realizado son palpables en sus 15 minutos de duración. Cuéntanos cómo surgió la idea inicial de Black Bass.

Rakesh Narwani: La primera idea o imagen guía que tenía en mente es la de un padre y un hijo pescando mientras algo fantástico, a lo mejor un monstruo escondido, acechaba en las profundidades del pantano. Me imaginaba a los protagonistas solos y con un problema del que hablar, algo que resolver. No sabía en un principio que nos centraríamos en el tema del divorcio. Eso llegó más tarde, cuando Isa Sánchez y yo empezamos a hacerle preguntas a esa imagen, a la del padre e hijo pescando a solas en el pantano.

Elia Ríos/Cinemagavia: Firmas el guion con Isa Sánchez, guionista malagueña. Con ella coordinaste además el Máster Profesional de Guion para Cine y TV impartido por School Training, en Málaga. ¿Resultó sencillo trabajar mano a mano con el guion de Black Bass?

Rakesh Narwani: Fue muy enriquecedor para el guion ya que Isa le dotó de mucha profundidad a la historia y consiguió lo más complicado, un equilibrio entre el punto de vista del padre, más maduro, y el del hijo, más infantil.

Resultó un proceso que disfrutamos mucho Isa y yo. El poder pelotear las versiones del guion y ver cómo evoluciona fue además algo muy enriquecedor y didáctico para mí que tengo menos experiencia en la escritura de guiones profesionales.

Antonio de la Torre
Foto de “Black Bass” (Selected Films Distribution)

El Festival de Cine de Málaga

Elia Ríos/Cinemagavia: Hotel Royal Co y Clóset en la Sección Oficial del Festival de Málaga. Closet recibe la Biznaga de Plata al Premio del Público y Black Bass se estrena allí en la Sección Ayudas a la Creación. ¿Qué papel ha jugado el Festival de Cine de Málaga para convertir Black Bass en una realidad?

Rakesh Narwani: El Festival de Málaga para nosotros es crucial en todo proyecto en el que nos embarcamos. Para ser sinceros me siento afortunado de tener un festival así en nuestra ciudad.

La promoción de proyectos como Clóset o Hotel Royal Co en el FMC han sido determinantes en la distribución de ambos proyectos. Por otro lado, las Ayudas a la Creación del FMC, conforman la piedra angular para completar un plan de financiación solido de nuestros proyectos. Tanto Black Bass como El bazar de mis padres, han resultado beneficiarios de esta ayuda pública y, más tarde, ha recibido apoyos autonómicos y estatales. Por tanto, la Ayuda de Creación del Festival de Málaga es el primer y gran apoyo que tenemos los productores malagueños, no solo para financiar nuestras obras sino para estrenarlas en un gran festival. Una clara apuesta del festival por el talento emergente malagueño.

Black Bass
Foto de “Black Bass” (Selected Films Distribution)

Unión de talentos

Elia Ríos/Cinemagavia: Diriges a Antonio de la Torre, actor consagrado y a Hugo Quero en su primer trabajo. La química entre ellos es palpable. Aunque es un papel complejo, Hugo Quero capta esa profundidad a la perfección. ¿Cómo fue la experiencia de dirigir a un actor con tanta experiencia y a otro en su debut?

Rakesh Narwani: La experiencia de dirigir a Antonio de la Torre fue enriquecedora para mí. No he aprendido tanto de dirección actoral como en esos tres días en el pantano de El Chorro. En cada situación Antonio utilizaba un recurso nuevo y hacía que su compañero de escena, Hugo Quero, sacara verdad de cada parlamento del diálogo y emocionara. Me siento muy afortunado de haber contado con él para un proyecto tan pequeño y que Antonio pudiera finalmente sacar tiempo para nosotros con la agenda que suele tener. Una vez más un lujo y un sueño hecho realidad.

La química que hay entre los personajes es la cualidad que más me enorgullece del corto, cada uno transmite su verdad y defienden el personaje hasta el final. Esto es fruto del trabajo en equipo, del guion que escribí con Isa Sánchez, que otorgaba esa profundidad a los personajes, los ensayos que pudimos hacer con los actores y por último la improvisación que Antonio aportó al guion final y las reacciones que consiguió de Hugo. El guion siempre fue una guía para los actores, nunca le dimos el guion final a Hugo ya que los niños de esa edad (10 años) tienden a memorizar y queríamos alejarnos lo más posible de ello para darle el máximo realismo a la narración.

Elia Ríos/Cinemagavia: Antonio de la Torre, además, ya ha participado en varios cortometrajes. Sentimos curiosidad por saber cómo le planteaste el proyecto.

Rakesh Narwani: Se lo planteé en un cóctel en el Festival de ASECAN, en Sevilla. Me acerqué sigilosamente a la mesa donde él estaba cogiendo un pincho de tortilla de patatas. Tras presentarme, le comenté que andaba escribiendo un corto que rodaría en el pantano del Chorro, un lugar idílico donde él solía ir en su infancia. A Antonio le gustó la idea, pero no me pudo asegurar nada como era de entender. Más tarde entró en juego Bigarren, su representante, una maravillosa persona. Con él estuve más de un año viendo cómo organizábamos la fecha de rodaje. Fueron largas charlas telefónicas que finalmente llegaron a buen puerto, conseguimos fecha de rodaje y además yo me llevé algo hasta más importante: una amistad con Bigarren.

Antonio de la Torre
Foto de “Black Bass” (Selected Films Distribution)

Rodaje en El Chorro

Elia Ríos/Cinemagavia: El entorno del pantano de El Chorro no podía estar mejor escogido como marco de esta historia. Unas aguas que a menudo cubren todo el plano olvidando lo que hay más allá, añadiendo tensión y una vegetación natural y envolvente. ¿Siempre tuviste claro que querías rodar Black Bass en esa maravillosa zona de Málaga?

Rakesh Narwani: Sí, siempre tuve claro que quería rodar en un pantano. Necesitaba un espacio que aislara a los personajes donde pudieran estar en silencio, sin decirse nada, y transmitir sus miedos, sus anhelos… a través de las miradas. En definitiva, a solas en el pantano podrían hablar de cómo afrontar la nueva realidad que se les venía encima.

Elia Ríos/Cinemagavia: En este aspecto hay que destacar el trabajo del director de fotografía, Pau Esteve Birba, que ha jugado un papel importante a la hora de darle protagonismo al entorno. Que el propio escenario provoque emociones en el espectador proporciona mucha intensidad. Pero la naturaleza no atiende a directrices o a las necesidades de un rodaje, ¿fue complicado? ¿Cómo enfocaste junto a Pau Esteve Birba darle ese carácter, esa vida al paisaje de El Chorro?

Rakesh Narwani: Trabajar con Pau Esteve en la fotografía fue como hacerlo con Antonio en la dirección de actores, un aprendizaje constante. Con Pau estuvimos hablando de varias referencias en cuanto a los movimientos de cámara y nos quedamos con la naturalidad que transmiten películas como El Hijo o El niño de la bicicleta de los hermanos Dardenne. Una cámara en mano y viva transmitiría la sensación de vulnerabilidad e incertidumbre que están viviendo los personajes. Por otro lado, retratar a los personajes en esos grandes generales rodeados de naturaleza que los acecha es en sí una metáfora de la situación de crisis familiar por la que están transitando.

Elia Ríos/Cinemagavia: En Black Bass todo gira entorno a la relación de un padre y su hijo, un tema sencillo y a la vez complicado. Encontrar ese equilibrio entre entendimiento y comunicación para Dani y su padre parece casi imposible, ¿cuál es la reflexión que plantea Black Bass respecto a las relaciones entre padres e hijos?

Rakesh Narwani: Fue algo complicado en guion y pudimos pulirlo en montaje, conseguir el equilibrio entre el punto de vista del padre y del hijo. Esta complicación que vivimos en el guion entre puntos de vista sucede en la historia y también en la vida real en una situación de divorcio. Black Bass hace una reflexión sobre las grandes vicisitudes tras una crisis familiar, plantea que tras estos cambios se necesita un tiempo para asimilarlos no solo por parte de los hijos, sino también para los padres. Haciendo un símil con el mundo del deporte, es como tomar un descanso en el banquillo tras un partido intenso, un tiempo en el que puedes asumir lo sucedido, guardar luto si es necesario… para luego salir al campo entendiendo qué es lo que realmente ha cambiado para siempre.

Rakesh Narwani
Foto de Rakesh Narwani (Web Oficial)

Nuevas metas

Elia Ríos/Cinemagavia: Después de trece premios y de visitar numerosos festivales nacionales e internacionales, ¿qué otros objetivos le quedan por alcanzar a Black Bass?

Rakesh Narwani: Lo intentamos en los Goya, pero no hubo suerte. Hay grandes trabajos seleccionados este año en la categoría de Mejor Cortometraje de Ficción. En ese sentido le deseo toda la suerte del mundo al cortometraje Els que callen de Albert Folk al que conocimos en Alfás del Pi. Aunque creo que también tiene muchas posibilidades A la cara de Javier Marco, al que también le deseo lo mejor en los Goya y en los Forqué.

Black Bass ha cumplido su tiempo. Un año y medio de distribución, gran trabajo por cierto de Selected Films, que ha llevado el corto a certámenes de todo el mundo. Lo mejor de todo es que en cada festival siempre se nos acercaba alguien del público para decirnos que había empatizado con la historia, ese es el Goya para Black Bass.

Elia Ríos/Cinemagavia: Y tú, Rakesh, ¿tienes algún proyecto en el que te embarcarás próximamente?

El bazar de mis padres. Es mi siguiente proyecto, que acaba de terminar su fase de financiación. Ha conseguido el apoyo una vez más del Festival de Málaga, la Junta de Andalucía e ICAA, a los que estamos muy agradecidos. Levantar proyectos en estos momentos de incertidumbre es complicado, por ello agradecemos a estas instituciones el haber mantenido las ayudas. Nunca está de más dar las gracias más de una vez.

Volviendo al proyecto, el cortometraje documental tendrá un tono autobiográfico. Narrará la particular diáspora de una familia de comerciantes indios en España y el cierre tras cuatro décadas del mítico negocio familiar, el Bazar Kirpa.

Su sinopsis: Según la tradición familiar india, el hijo mayor está obligado a cuidar del negocio y de sus padres en el caso de que cualquier problema grave afecte a la familia. Mi padre vino a España en los años 70 con el proyecto de iniciar su propio negocio y trajo aquí a mi madre y a mi abuela. Desde entonces hemos estado aquí.

La subida de precios de los alquileres en el casco antiguo de Málaga hace que el Bazar Kirpa, el bazar de mis padres, tenga que cerrar sus puertas tras cuatro décadas de actividad. En los últimos días del bazar, que coinciden con las fiestas navideñas, aprovecho para estar con ellos y así conocer mejor cuáles fueron sus deseos y sus anhelos tras ese largo viaje.

¿Cuáles eran los sueños de mis padres cuando salieron de India? ¿Qué diferencia a los hijos de inmigrantes de sus padres? ¿Y qué los une? ¿Qué sienten ahora que todo lo que han construido durante tantos años, desaparece sin remedio? El bazar de mis padres es un documental sobre la identidad, las tradiciones y la familia, a fin de cuentas, los negocios cierran pero la familia siempre está ahí.

También podéis ver el teaser en la web de nuestra productora, Bazar Films.

Black Bass
Foto de “Black Bass” (Selected Films Distribution)

El futuro del cine

Elia Ríos/Cinemagavia: Por último, y hablando del futuro… ¿crees que la situación actual cambiará el mundo cinematográfico tal y como lo conocemos hoy?

Rakesh Narwani: Inevitablemente ya ha cambiado y espero que sea para mejor.

Mientras algunas fechas de rodajes están pospuestas, la sala de los guionistas y los casting se hacen por Zoom. No solo eso, muchos festivales se han visto obligados a apostar por la emisión y venta online. Para mí esto es positivo, no siempre tienes tiempo de ir a todos los festivales que te interesan. De esta manera puedes ver sus novedades en plataformas como Filmin, que ha visto crecida su demanda, es algo positivo para el sector del streaming.

Además, en cuanto a formación, yo mismo he podido aprovecharme de webinars como “Financiar películas en tiempos inciertos” que ofreció el festival de Sundance gratuitamente.

Elia Ríos/Cinemagavia: En tu opinión y apostando por ser positivos, ¿qué beneficio crees que puede aportar al cine el cambio que estamos viviendo?

Tenemos que ser positivos, no nos queda otra. Creo que esta situación de pandemia ha llevado a los festivales a profundizar en las ventajas de la digitalización. Ha hecho que desaparezca el estigma del streaming. Puede ser el momento en que películas más pequeñas consigan financiación ya que las producciones de mayor envergadura andan algo más paradas por la incertidumbre del sector.

Habrá que encontrar un equilibrio entre lo presencial y el online hasta que llegue la esperada nueva realidad. De lo que estoy seguro es que el cine permanecerá y las salas también, sea la realidad que sea.

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