Movistar estrenaba, el pasado 10 de octubre, la cuarta temporada de la intriga juvenil Riverdale.

La misma se inicia con un capítulo de lo más especial dedicado al recientemente fallecido Luke Perry, quien en la serie daba vida al comprensivo padre de Archie (K.J. Apa), el protagonista principal de la misma.

A continuación las impresiones dejadas por tan emotivo evento.



Riverdale

Crítica de ‘Riverdale’

Ficha Técnica

Título: Riverdale
Título original: Riverdale

Reparto:
K.J. Apa (Archie Andrews)
Lili Reinhart (Betty Cooper)
Camila Mendes (Veronica Lodge)
Cole Sprouse (Jughead Jones)
Madelaine Petsch (Cheryl Blossom)
Shannen Doherty (Mujer)
Luke Perry (Fred Andrews)

Año: 2019
Duración: 45 min.
País: Estados Unidos
Director: Roberto Aguirre-Sacasa (Creador), Gabriel Correa
Guion: Roberto Aguirre-Sacasa
Género: Drama. Intriga.
Distribuidor: The CW

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Tráiler de ‘Riverdale’

Sinopsis de ‘Riverdale’

La cuarta entrega de Riverdale se inicia explicando el futuro de Fred Andrews, interpretado por el tristemente desaparecido Luke Perry.



Riverdale
Foto de Movistar+

Luke Perry, ídolo juvenil noventero

A Perry lo hemos podido ver recientemente interviniendo de manera breve en Érase una vez… en Hollywood (Once Upon a Time… in Hollywood), la alabada película de Quentin Tarantino. Ha sido su último papel. El actor ya había fallecido cuando la cinta se estrenó.

Pero él siempre será, para toda una generación, esa especie de James Dean catódico, rico, y un poco torturado (a recordar esa mítica escena en la que se derrumba estrepitosamente tras ver cómo explota el coche en el que se halla su padre), llamado Dylan McKay.

Su papel en la popular serie Sensación de vivir (Beverly Hills, 90210) le granjeó una popularidad que muy pocos serán capaces de conocer. Y eso que en principio solo iba a aparecer de manera puntual, pero Aaron Spelling, que tenía buen ojo para descubrir talentos carismáticos, decidió que tenía que quedarse, aunque fuese él mismo quien tuviera que pagar su nómina (como así fue durante varias temporadas, sic).

Foto de Movistar+

Su participación en la misma fue, llegados a cierto punto, intermitente (la abandonó para volver durante su último tramo), dejando para el recuerdo uno de los triángulos amorosos más memorables vistos jamás en la pequeña pantalla, el que protagonizaba su personaje y los de Shannen Doherty y Jennie Garth.

Regreso televisivo

Pero Perry también trabajó en superproducciones como El quinto elemento (The Fifth Element), le podemos ver en los primeros minutos de la misma, e incluso trató de cambiar su imagen dejándose caer en varios capítulos del durísimo drama carcelario Oz, de HBO, o en películas independientes como Normal Life, de John McNaughton.

Nota: era de dominio público que se sentía especialmente orgulloso de haber dado vida a Lane Frost, campeón mundial de rodeo, en 8 segundos (8 Seconds).

En 2017 volvió a la televisión para dar vida al padre del protagonista de esa intriga juvenil del canal The CW llamada Riverdale. Serie que podemos disfrutar por estos lares gracias a Movistar. Ficción televisiva que le iba a impedir unirse totalmente (aunque se dice que quería participar aunque fuese de manera ocasional) a esa curiosa continuación de la serie que le hizo mundialmente famoso; titulada BH90210 y cuyo rodaje se anunció poco antes de que el actor muriese.

Riverdale
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Riverdale, un Twin Peaks light para ‘millenials’

Como decía, Perry ha estado ocupado, de un tiempo a esta parte, trabajando en Riverdale. Una serie que tiene como protagonistas a un nutrido grupo de jóvenes que han de enfrentarse a toda suerte de misterios; misterios que incluyen a distintos asesinos (y/o justicieros de dudosísima moralidad) decididos a complicar la existencia de estos y de sus seres queridos; una serie que, como buen culebrón juvenil, mezcla toda suerte de romances; una serie que llegó para cubrir el hueco dejado por la finiquitada Pequeñas mentirosas (Pretty Little Liars) como gran ‘guilty pleasure teen’.

La muerte del actor tuvo lugar en mitad de la tercera temporada, pero el creador de la misma, Roberto Aguirre-Sacasa (‘showrunner’ de la nueva serie de la bruja Sabrina), creyó conveniente esperar y realizarle un homenaje en condiciones y sin las interrupciones de unas historias a medio desarrollar.

Así, y tras cerrar varios de los distintos misterios que centraban las tramas de dicha tercera entrega, se inicia una nueva etapa, ya sí, con el necesario adiós a Perry y a su personaje.

Foto de Movistar+

Doherty llora a Perry

Ya antes del estreno se dieron a conocer varios detalles (pocos, eso sí) acerca de dicho capítulo, como, por ejemplo, que en el mismo iba a participar la amiga, y excompañera, del intérprete: Shannen Doherty.

Poco se dijo del papel que iba a jugar la actriz, pero Aguirre-Sacasa aprovechó la ocasión para confesar que Perry había querido, desde el minuto uno, que la serie (Riverdale, claro) contara con la participación de Doherty, pero que nunca se había dado el momento (y/o el papel) adecuado.

Doloroso punto y seguido

Así, la serie deja un poco de lado (no al 100%, pero casi) sus múltiples intrigas para explicar la futura ausencia de Fred (Perry) en el que es, de lejos, el capítulo mejor resuelto de Riverdale.

Porque sí, estamos ante una serie a la que no hay que pedirle veracidad o diálogos de premio, Riverdale es lo que es, un puro divertimento sin pies ni cabeza pero terriblemente adictivo (eso sí, servidor cree que mejora con temporadas más cortas, como la primera; la segunda y tercera se me atragantaron un poquito, la verdad), pero a la que hay que aplaudir cuando acierta con capítulos como el que nos ocupa.

Riverdale

El tempo no puede ser más acertado, los actores (especialmente Doherty, cuyo ‘cameo’, durante el acto central, emana emotividad y verdad) logran ponernos la piel de gallina y el capítulo, en definitiva, se convierte en el más acertado de los homenajes, despidiéndose del actor con sentido afecto y convirtiendo a su personaje en merecido héroe (y hasta aquí puedo leer).

Conclusión

Riverdale se despide de uno de sus actores con sensibilidad y tino, paralizando la acción para centrarse en lo que realmente importa: honrar su memoria y su labor, durante casi tres temporadas, en esta serie.

Lo mejor: La escena de Doherty. Imposible que no te vengan a la mente alguna de las muchísimas escenas que la actriz compartió con Perry en Sensación de vivir.

Lo peor: Sinceramente, no me apetece ponerle demasiadas pegas a un capítulo que, está claro, ha sido realizado desde el mayor de los respetos (curiosidad: Doherty reconoció haber pedido permiso a familiares cercanos de Perry antes de decir que sí a su participación aquí).

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