Imposible entender el cine de gángsters de Martin Scorsese, Brian de Palma y compañía, o el cine negro de los años 40 y 50 sin exponentes como Scarface, el terror del Hampa.

Estrenada en 1932 y dirigida por uno de los más emblemáticos directores de la historia, Howard Hawks. E interpretada por Paul Muni (que realiza una de sus mejores interpretaciones), Ann Dvorak y Karen Morley entre otros. La fotografía, esencial para entender la grandeza de esta película, estuvo a cargo de Lee Garmes y L. William O’Connell.



Scarface, el terror del Hampa

Crítica de ‘Scarface, el terror del Hampa’

Ficha Técnica

Título: Scarface, el terror del Hampa
Título original: Scarface

Reparto:
Paul Muni (Tony Camonte)
Ann Dvorak (Cesca Camonte)
Karen Morley (Poppy)
Osgood Perkins (Johnny Lovo)
C. Henry Gordon (Inspector de policía Guarino)
George Raft (Guino Rinaldo)
Vince Barnett (Angelo)
Boris Karloff (Tom Gaffney)
Purnell Pratt (Sr. Garston – Editor)
Tully Marshall (Jefe de redacción)

Año: 1932
Duración: 93 min.
País: Estados Unidos
Director: Howard Hawks
Guion: Ben Hecht (Novela: Armitage Trail)
Fotografía: Lee Garmes, L. William O’Connell (B&W)
Música: Adolph Tandler, Gus Arnheim
Género: Cine negro. Thriller
Productora: Universal Pictures

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de ‘Scarface, el terror del Hampa’

Donde comprar la película

Scarface, el terror del hampa (VOSE + BD) [Blu-ray]
  • Paul Muni, Ann Dvorak, Karen Morley  (Actors)
  • Howard Hawks (Director)

Sinopsis

Tony Camonte (Paul Muni), un pistolero de origen italiano, ignorante y sin escrúpulos, es el lugarteniente de Johnny Lovo (Osgood Perkins), el hampón más poderoso del South End de Chicago. Ambicioso y cruel, Camonte, que por una cicatriz que le cruza el rostro recibe el apelativo de Cara cortada, elimina poco a poco a los rivales de su jefe hasta que, con la ayuda de su amigo Gino Rinaldo (George Raft), le arrebata el poder también a él y se convierte en el amo de la ciudad. Tras un mes de vacaciones en Florida, descubre que su hermana Cesca (Ann Dvorak), por la que siente un amor confuso y arrebatado, es la amante de Gino.

Premios

  • National Board of Review (NBR): Top 10 películas del año. 1932


El género

Sin duda adscrita al cine de gángsters, Scarface se erige como una de las películas iniciadoras del mismo género, junto a películas como Enemigo publico (1931). 

En Scarface, el terror del Hampa, como en otras de su género, predomina el punto de vista del criminal. Lo que hizo que la censura metiese la mano, por considerar que daba buena imagen y justificaba al crimen. Por tanto, se encargó otro final alternativo, al primeramente realizado por Hawks. Eran años en los que el Código Hays afloraba, y la censura arremetía fuertemente contra cintas de este perfil. 

Este cine de gángsters inspiró al cine negro de después de la Segunda Guerra Mundial, y al cine de gángsters de los 70, donde encontramos las mejores obras del género (El Padrino, Uno de los nuestros…). Y como es sabido, esta película fue referencia esencial de Scarface (1983) de Brian de Palma.

Otras características del género de gángsters de aquellos años 30 que coinciden con el cine de gángsters de otras épocas son:

1- Personajes inmigrantes (normalmente provenientes Italia), que llegan a EEUU, y van ascendiendo escalones hasta llegar a los más alto. Para finalmente acabar cayendo de forma violenta.

2- Personas y ambientes arquetípicos: La familia tradicional, la mujer fatal, los bares clandestinos, los ambientes muy cargados…

3-La confirmación de algunos actores como representantes del género (Edward G. Robinson, James Cagney o Paul Muni).

Scarface, el terror del Hampa

La película

Scarface, el terror del Hampa transcurre en Chicago, y nos muestra el ascenso y caída del poder de Tony Camonte (Paul Muni), un inmigrante italiano, que para llegar a lo más alto, no solo tendrá que arremeter contra las bandas rivales (donde encontramos a Boris Karloff) si no también tendrá que batallar contra los superiores de su misma banda. El Gobierno por su parte, lucha por acabar con estos grupos violentos. Pero parece incapaz (hasta la escena final). 

Nuestro protagonista se nos muestra desde su primer interrogatorio como un tipo brutal. Que envidioso de la vida de lujo de su jefe (Johnny Lovo interpretado por Osgood Perkins) acaba asesinando a este para llegar a tener su vida. De hecho, es la amante del propio Lovo (Poppy interpretada por Karen Moley) la que hace las veces de muestra de poder. Cuanto más se acerca la caída de Lovo (y ascenso de Camonte), más está Poppy cerca de Camonte

La caída de Camonte es muy precipitada, quizás demasiado precipitada. Quiere tener todo bajo control y acaba chocando con su madre y principalmente con su hermana, el único personaje capaz de conmover a Camonte. El control sistemático hacia su hermana, y el asesinato del marido de esta (por parte de Camonte), harán acelerar todo. La muerte de ella al final de la película significará la muerte de él

Como apunte, las voces discordantes de la época hacia la película también abordaron la relación entre hermanos, en las que se desprende de Camonte un impulso sexual hacia su hermana, creando una especie de relación incestuosa.

Armitage Trail

Howard Hawks

Considerado por muchos como uno de los directores más versátiles de la historia del cine, se decía de él que no creó ningún género, pero que sí realizó la obra maestra de todos ellosLa dirección de Scarface, el terror del Hampa es maravillosa.

Ya desde la primera escena, con ese plano secuencia que nos presenta a Camonte mediante unas sombras matando a un tipo. O como refleja la muerte de Lovo, con un puñetazo en el cristal de la puerta, borrando la inscripción del nombre del mismo Lovo. Y borrando por tanto su nombre de la historia. Como tras la muerte de Lovo, Camonte va a por Puppy, haciendo de ella un simple objeto de poder. O como Camonte en el poder, ya no ejecuta a sus víctimas, porque él ya no se mancha las manos. O como en una partida de bolos, todos los bolos(gánsters) acaban cayendo, premonitorio del final de la película. O el letrero de Cook Tours: The world is yours(el mundo es tuyo), que se enciende con Camonte en el poder, y se apaga cuando él fallece. 

Y así muchísimos detalles, que remarcan una dirección prodigiosa. A Hawks no se le escapa ningún detalle.

Criticado por su relación con Al Capone, en Scarface se muestran muchas de las peripecias en vida del mafioso de Brooklyn, como la Matanza de San Valentín. Pero realmente no se puede tildar a Scarface, el terror del hampa de ser un biopic, como mucha gente cree.

Tony Camonte

Tony recibe el apelativo de scarface (cara cortada) por una cicatriz que le cruza el rostro. Lo que ya desde el comienzo nos da una impresión de «tipo duro». Y es así, Tony Camonte es un tipo muy duro. Y así nos lo hará notar durante los 93 minutos de cinta.

El personaje de Camonte es muy infantil. Y así lo dijo Hawks en algunas entrevistas. Él veía a los gángsters como niños pequeños. Pero con mucho poder, claro. 

Camonte al comienzo de la película es un simple matón, que se encarga del trabajo sucio. Hasta acabar por ser él quien encarga que le hagan el trabajo sucio.

El personaje de Camonte apenas sufre un desarrollo psicológico importante (quizás al final) o físico durante la cinta, pero sí social (como llega a lo más alto y es respetado). Pero aun con su poco desarrollo, todos los personajes que salen en la cinta tienen como uno de sus principales cometidos el complementar y perfilar a Tony. Su figura llena toda la pantalla.

Camonte tiene una prepotencia casi enfermiza, que le hace comportarse como un padre de familia controlador y posesivo, que usa la violencia para acabar con todo lo que le desagrada. Padre de familia arquetípico en las películas de gángsters también de los años 70-80.

La caída del poder de Tony Camonte es precipitada. Quizás se hubiera requerido más tiempo para asimilarla. Y en su caída Tony parece derrotado, cuando en toda la película ha mostrado su bravura y entrega. Eso se explica por el fallecimiento de su hermana, de los pocos personajes capaces de conmover a nuestro monstruoso protagonista.

Scarface, el terror del hampa

Técnicamente

Técnicamente es sublime. Tenemos que tener en cuenta el año de su realización (1930-1931) para entender la magnitud de la cinta

Como juega exquisitamente con la sombras (algunas muy duras) para presentarnos personajes o retratar una matanza. Unas escenas casi expresionistas, que hoy por hoy siguen pareciendo asombrosas.

Los ambientes están muy cargados por el tabaco. Otro elemento esencial del cine negro de años posteriores, y que en esta cinta ya encontramos. 

El transcurso del tiempo (en alguna escena) viene representado por un calendario que avanza a golpe de cañón. Un elemento muy resolutivo, y además que permite a Hawks avisar al espectador del tono que reinará en la película. 

Otro de los elementos que más fama dieron a la cinta son las persecuciones en coche, y la maestría con que se rodaron. 

Aparte, siendo uno de los primeros años desde la implementación del cine sonoro, esta película aprovecha los diálogos a la perfección. Los nostálgicos en aquella época del cine mudo tuvieron que aceptar que el buen uso del diálogo es un elemento diferenciador y determinante. 

Scarface, el terror del hampa hace uso de muchísimos fundidos a negro, y algunas de las escenas hoy en día serían muy poco creíbles. Escenas de violencia física, que en la época serían brutales, hoy no nos transmiten la misma fuerza (circunstancia que es normal gracias a los avances técnicos de hoy en día). Y de esto hablaré ahora.

La insensibilización y los trucos

No me quiero imaginar el revuelo que tuvo que causar esta película en la época (que se sabe que fue mucho) por las escenas de violencia. Hoy en día, con toda la crudeza del cine de gángsters (y no solo del de gángsters) nos hemos insensibilizado en gran medida ante la violencia de este tipo de películas. Pero escenas como la del cuerpo siendo tirado del coche en marcha debieron causar una dura crítica desde algunos sectores de la sociedad. Aun con esto, Scarface, el terror del hampa ha sabido soportar estoicamente el paso del tiempo, y este tipo de escenas siguen siendo más que aceptables desde el punto de vista técnico.

Uno de los trucos de Hawks para mitigar la dosis exacerbada de violencia en pantalla es sin duda el personaje que hace de secretario de Camonte, que en escenas como la del tiroteo en el café (en el que Camonte y Poppy se encuentran), pone esa nota de humor que permite al público descansar. Recurso que como ya expuse en otra crítica, también usan directores como John Ford.

Y también Hawks y sus directores de fotografía usan un elemento como el juego de sombras para no mostrar algunos tiroteos explícitos. Lo que aparte de ser un recurso que mejora la escena, es un medio para esquivar la censura.

Armitage Trail

El final

Quiero resaltar el final de Scarface, el terror del hampa porque aunque el camino hacia el final es corto y precipitado, el final como tal me resulta de una maestría incalculable por parte de Hawks. 

Es el momento en que vemos a Camonte por primera vez tener miedo y sufrir. Observamos cómo realmente una bestia como él puede llegar a querer a alguien de forma sentida. Quizás hasta un punto enfermizo. 

Una hermana a la que su hermano ha quitado las ganas de vivir y que como ella misma dice al ser disparada: “No duele, estoy vacía por dentro”. Pero que aun así, a la hora de la verdad, se pondrá del lado se hermano. Es esa fe ciega en la familia, típica de las grandes películas de gángsters.

Tony Camonte al final muere solo. Y su muerte es de pura justicia. Muere sin poder ver nada, ciego. Circunstancia irónica ya que como observamos a lo largo del largometraje, Camonte no ha sido lo suficientemente inteligente para ver su predecible final. Es decir, ha estado ciego ante la realidad que se le venía encima. Por eso tan dramático final para él. 

Me quedo con una frase (de tantísimas) del final, que pronuncia el comisario a Tony: “Tú nunca le diste una oportunidad a nadie”. Frase pronunciada antes de que Tony caiga sobre el asfalto abatido y sin vida. Tony acaba muriendo completamente solo. Solo y ciego.

Conclusión de ‘Scarface, el terror del Hampa’

No se pueden entender las grandes películas de gángsters o cine negro de la historia, sin haber visto este precedente. Scarface, el terror del Hampa, no solo es una de las primeras películas de gángsters de la historia, sino que es la confirmación de Howard Hawks como uno de los directores más emblemáticos de la historia de EEUU, y como una de las grandes inspiraciones de muchísimos movimientos: directores de la Nouvelle vague, Coppola y compañía… 

A modo de conclusión final, y debido al estigma creciente de que el cine de antes es lento e incluso aburrido. Scarface tiene un ritmo trepidante, una puesta en escena sublime y en general una dirección, diálogos y fotografía propias del mejor cine de siempre. Así que dejando los prejuicios atrás, esta cinta es una de las más disfrutables de su tiempo, y quizás de la historia del cine de gángsters. Casi nada.

Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí