La unidad es un thriller, en forma de serie, que muestra el trabajo de la brigada de antiterrorismo yihadista de la Policía Nacional. Se trata de una producción de Movistar  y Vaca Films que consta de 6 episodios de 50 minutos. Entre el reparto destacan Nathalie Poza (70 binladens, No sé decir adiós), Michel Noher (El desentierro, Vigilia en agosto), Marián Álvarez (La herida, Felices 140) y Luis Zahera (El reino, Que dios nos perdone). Los creadores son el director Dani de la Torre (El desconocido, La sombra de la ley) y el guionista Alberto Marini (Mientras duernes, El desconocido). Se puede ver entera y exclusivamente en Movistar Series.



La unidad

Crítica de La unidad

Ficha Técnica

Título: La Unidad
Título original: La Unidad

Reparto:
Nathalie Poza (Carla Torres)
Michel Noher (Marcos)
Marián Álvarez (Miriam)
Luis Zahera (Sergio)
Raúl Fernández (Roberto)
Carlos Blanco (Ramón)
Fele Martínez (Sanabria)
Alba Bernabé (Lúa)
Francesc Orella (Jesús)
Pepo Oliva (Padre de Carla)
Amina Leony (Amina)
Miquel Insúa

Año: 2020
Duración: 50 min.
País: España
Director: Dani de la Torre (Creador), Alberto Marini (Creador)
Guion: Alberto Marini, Amèlia Mora, Dani de la Torre
Fotografía: Josu Inchaustegui
Música: Manuel Riveiro
Género: Thriller. Drama
Distribuidor: Movistar

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Tráiler de ‘La Unidad’

Sinopsis

Cuando una de las operaciones lideradas por Carla, la jefa de la Unidad de la Investigación Policial contra el terrorismo yihadista, acaba con la detención del líder más buscado del mundo, Salah Al Garheeb, el éxito se transforma rápidamente en una terrible amenaza: España se convierte en el principal objetivo de sus seguidores, encabezados por su hijo, que no dudarían en inmolarse a cambio de conseguir sus objetivos.

En la situación de máximo peligro que se ha vivido nunca, Carla tendrá que lidiar también con sus conflictos personales. Entre ellos, Marcos, padre de su hija, del que se está separando y uno de los mejores agentes con los que puede contar la unidad. Junto a ellos, un equipo de policías, entregados a la investigación más importante de sus trayectorias y con conexiones internacionales.

Unos profesionales necesariamente invisibles con misiones desconocidas para proteger a miles de personas mientras intentan resolver unas vidas privadas que su oficio, en parte, les ha arrebatado. (Movistar)



No hay tregua

La unidad sale al ataque desde el mismo inicio, y mostrando ya las cartas ganadoras que usará la serie. Es decir, montaje ágil, ritmo nervioso y simultaneidad de varios escenarios de acción. Nada más comenzar nos encontramos con un operativo que tiene sus puntos de acción en Tánger, Melilla y Tolouse. Y todo siendo coordinado desde la central de Madrid. Tras un desarrollo azaroso y bien rodado el operativo acaba con éxito. Incluso con más éxito del esperado. Se consigue capturar a Al  Ghareeb, uno de los terroristas más buscados del mundo.

La unidad se felicita por el éxito obtenido, pero pronto ocurren dos hechos que les hará enfriar el champán. Se produce un atentado yihadista con explosivos en Tolouse, y los autores parecen dirigirse a España. Por otro lado, el hijo de Al Garheeb (que estaba en Siria) graba un vídeo llamando a la  venganza por la detención de su padre. Los componentes de la unidad temen una acción de represalia, o incluso que se complete un plan previo que consistiría en un gran atentado. Porque ¿qué hacía Al Garheeb en Melilla?

El tema de la prevención de este tipo de atentados ha dejado algunas muestras francamente interesantes en los últimos años. Homeland puede ser el ejemplo más significativo. También sorpresas como Kalifat. Técnicamente una serie española tiene escasas posibilidades de jugar en la liga de las series norteamericanas. Sin embargo el aspecto de La unidad no luce nada mal. La fotografía roza un nivel más que notable, se notan buenos medios técnicos y un trabajo para que lo filmado sea fiable y verosímil. O al menos que lo parezca.

La unidad
Fotos de Movistar

El equipo de la unidad

Hay un esfuerzo en La unidad para que en mayor o menor medida sea una serie de personajes. Sin embargo, se mantiene un equilibrio que hace que hablemos de una serie casi coral. Entre los personajes más notorios, no obstante, se encuentra la comisaria al frente de la unidad, Carla Torres (Nathalie  Poza) y el jefe de investigación Marcos (el actor argentino Michel Noher). Ella es una eficiente organizadora dedicada plenamente a su trabajo. Marcos es un hombre de acción, con una notable cantidad de sangre fría y autocontrol esencial en las situaciones límites. Ambos, además, estaban casados. De hecho, la serie se inicia con el divorcio de ambos.

Miriam (Marián Álvarez) va cogiendo galones y asumiendo más responsabilidades, aunque ello suponga posponer algunos planes familiares. Sergio (Luis Zahera) es uno de los personajes más expresivos de la serie y además jefe de la unidad de operaciones.  Podríamos completar el plantel con Roberto (Raúl Fernández) y Najwa (Fariba Sheikhan), cuya misión es buscar y convencer a allegados de algún sospechoso para que actúe de informante.

Ya decíamos que si bien los puntales son Carla y Marcos, cada personaje tendrá su pequeño momento de gloria. Hay un estilo coral que subraya convenientemente que el trabajo de la unidad es un trabajo de equipo. Como ecosistema se conjugan bien y aportan diversidad de tramas a la serie, lo que redunda en complejidad y dinamismo argumental. No obstante, también se nos enseña una faceta social con el objetivo, suponemos, de reflejar también la vida de estos policías fuera de su trabajo.

La Unidad
Foto de Movistar

La vida al margen de las misiones

La unidad quiere mostrarnos el trasfondo personal de sus protagonistas. Algo no infrecuente en las películas de acción o policiales. La cuestión es que en el caso de La unidad esta faceta no emociona, y acaba pareciendo una anodina guarnición del plato principal (la acción y la investigación). Quizá sea un enfoque un tanto epidérmico. Una de estas subtramas gira alrededor del divorcio entre Carla y Marcos, relevante sólo a medias. Más interesante parece la relación de ellos dos con su hija, no todo lo cercana que debería ser. Como máximo exponente de esta situación podemos mencionar el pasaje de la primera comunión. Por añadidura Carla está ocultando una enfermedad.

Miriam, por su parte, está planeando tener familia con su pareja, hasta que esta misión lo trastoca todo. Más fuerte es el dilema de Roberto, que empieza a implicarse emocionalmente con una confidente. Algo que puede tener consecuencias nefastas en trabajos de esta jaez. En general, estas historias anexas al argumento principal no aportan un drama de hondura, salvando un par de excepciones. Si Homeland puede ser un espejo donde mirarse, los problemas de Carrie Mathison con el trastorno bipolar y su relación con Brody son mucho más intensos y decisivos.

En cualquier caso las actuaciones son competentes en casi todos los casos. Nathalie Poza está realmente propia como jefa de la unidad. Su perfil inteligente, sereno y tenaz está conseguido y actuado; da la impresión de ser un mando verosímil y competente. Más rígida es la actuación de Michel Moher, demasiado lineal para ser un personaje con carisma. Cumple sin desentonar, pero sin brillar. A Luis Zahera querríamos verle más en el argumento, aporta humor, expresividad y resulta excéntrico sin cargar. Otro pilar, Marián Álvarez compone un buen personaje; valiente, entusiasta e intuitiva.

Alberto Marini
Foto de Movistar

Muchos puntos en el mapa

La unidad tiene un tempo rápido, pero no porque abunden los tiroteos, peleas o explosiones. De hecho, en gran parte es una serie comedida. Se cuida la tensión latente de un peligro inminente, la inserción de nuevos datos o giros, y sobre todo la disolución de la trama en varios lugares y con varios objetivos. En un capítulo, puede estar Marcos en Figueras investigando a los terroristas, Miriam en Melilla sobre los pasos de Al Gahreeb y Carla lidiando con el politiqueo en Madrid.

En virtud de un montaje extraordinariamente ágil, pasamos de una situación a otra sin solución de continuidad. De este modo se mantiene al espectador en un estado de tensión permanente sin necesidad de acudir a grandes fastos de acción. Que no significa que no haya. La forma de dirigir de Dani de la Torre es inquieta, nerviosa. Se recurre con alguna asiduidad a la cámara en mano, al movimiento contínuo y a varias angulaciones peculiares. En cualquier caso hay conocimiento de causa de la puesta en escena de un thriller.

Alberto Marini
Foto de Movistar

Conclusión de ‘La unidad’

La unidad es un thriller solvente que mediante un montaje ágil y una estimulante variedad de situaciones se las apaña para mantener la tensión. Dani de la Torre consigue sobradamente la misión de captar nuestra atención, aunque en el trasfondo personal no sea tan efectivo. Sus 6 episodios se ven volando. También tiene a su favor una factura de un nivel notable.

Reportaje de La unidad en Días de Cine TVE

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