Franck Dubosc dirige su primera película como realizador y guionista a la vez, además de protagonizarla. El francés tiene un bagaje bastante reconocido en el país galo con películas como ‘Disco’ o la serie de ‘Camping’. Con Sobre ruedas toca de lleno la comedia romántica, junto con Alexandra Lamy que se convierte en su compañera en esta aventura. Nominada a los premios Globos de Cristal a la mejor película cómica y a la mejor actriz para Lamy, ha sido uno de los grandes éxitos de taquilla en Francia. En cines el 21 de diciembre.



‘Sobre ruedas’

Sobre ruedas

Ficha Técnica

Título: Sobre ruedas
Título original: Tout le monde debout

Reparto:
Franck Dubosc (Jocelyn)
Alexandra Lamy (Florence)
Elsa Zylberstein (Marie)
Gérard Darmon (Max)
Caroline Anglade (Julie)

Año: 2018
Duración: 107 min
País: Francia
Director: Franck Dubosc
Guion: Franck Dubosc
Fotografía: Ludovic Colbeau-Justin
Música: Sylvain Goldberg, Emilien Levistre y Xiaoxi Levistre
Género: Comedia
Distribuidora: A contracorriente Films

Filmaffinity

IMDb

Tráiler

Sinopsis

Un exitoso empresario, ligón y mentiroso compulsivo, simula necesitar silla de ruedas para  seducir a una joven. Todo su plan dará un vuelco cuando conoce a la hermana de ésta, que también va en silla de ruedas. (A CONTRACORRIENTE FILMS).



Ataque al machismo

Sobre ruedas garantiza ser una comedia a la francesa que, a través de la ironía y la socarronería, esconde un mensaje de crítica social que incomoda al espectador. El problema se forja en que su intención se hace bastante obvia desde el principio del film. El público se ve acompañado de un protagonista seductor, imperfecto y machista. No hay ninguna particularidad que justifique su comportamiento, más que la transformación que se podrá comprobar a lo largo del film. Como una especie de María Magdalena arrepentida, este arquetipo del hombre de Cromagnon terminará siendo una fuente de sensibilidad que se extiende gracias al personaje de Franck Dubosc. La falta de personalidad y una fórmula ya vista previamente es lo que no termina de funcionar en su resultado.

En una época en la que se busca alzar el mensaje feminista y crear figuras de mujeres con fuerza, sí hay que aplaudir la manera de abordar el personaje de Alexandra Lamy e incluso, Elsa Zylberstein. Ambas en sus distintos estilos demuestran tener una independencia del género masculino y destrozar la imagen estereotipada del sexo débil. Es importante recalcar que Lamy no solamente muestra la fuerza a través de su discapacidad, sino también el control de la situación de la que pasa de ser víctima a titiritera. Un acierto y unos giros de guion que sí son un homenaje a la figura de la mujer, pero que tristemente, se ven algo ensombrecidas por la falta de profundidad a la hora de hablar de personas y no de géneros.

Sobre ruedas

La extensión excesiva

Lo que podría haber convertido a Sobre ruedas en una comedia simpática pero termina siendo algo cansada en momentos es su duración. A diferencia de otras películas que con su dinamismo consiguen despistar al espectador, este film se pueden ver las costuras del intento de seguir insistiendo y crear más situaciones que no son relevantes. En ciertos momentos puede crear desconexión por parte del público. Aun así, hay que comentar que los chistes fáciles, las situaciones alocadas y el uso de la comedia funciona y conlleva a una serie de carcajadas.

De este modo, se puede especificar que hay un desarrollo irregular que hace que flojee en varios aspectos narrativos del resultado. El universo de la París más ‘posh’ se puede ver en la vertiente del protagonista masculino, que hay que comentar, que Franck Dubosc supo extrapolar la necesidad de diversidad en la imagen pública. Un ejemplo más de cómo las intenciones estaban bien expuestas, pero mal ejecutadas.

Sobre ruedas

A nivel interpretativo se puede ver como Alexandra Lamy hace un papel impresionante. Dota con una convicción y saber estar en pantalla, que termina por comerse a su partenaire masculino en todo momento. Aunque es un tango interpretativo, en esta ocasión, es ella la que lleva el timón y no hay ningún inconveniente en ello. Dubosc se encuentra muy cómodo en el género, pero le falta un pequeño punto pícaro independiente. Algo que le haga ser especial. Sin embargo, no se puede negar su talento para la comedia de situación. Por otro lado, hay que mencionar a Elsa Zylberstein y Gérard Darmon. Ambos llegan como dos secundarios que no solamente completan la historia, sino que se salen en sus intervenciones, en especial, Zylberstein. Es uno de los personajes secundarios más entrañables y alocados que provoca la empatía y ternura del espectador.

La foule

El guion de Sobre ruedas muestra síntomas de altibajos desde su primera exposición. Se procura hablar de un personaje odioso, que tendrá una metamorfosis delante del público. La realización y la coherencia espacio-temporal tiene ciertas mejoras que podrían haberse hecho y una mayor exploración sobre los sentimientos y dejar de lado la culpabilidad, para una emoción más potente. La mentira como vehículo de enredos es desaprovechada, ya que se veía una buena fuente de ideas. Recuerda demasiado a las típicas comedias americanas románticas, en las que al final pase lo que pase, se tenderá al “happy end”. Falta un poco de la amargura agridulce del cine europeo y ese toque ácido que hace especial al cine francés.

A nivel técnico, no se puede observar grandes detalles a destacar, aunque hay que mencionar la gran elección y la multitud de espacios en abierto. El trabajo de la escena en exterior da mayor energía a la película, aunque no se vea acompañada en todo momento por un ritmo dinámico. En las escenas nocturnas hay cierto aroma de cine independiente, acompañadas con una musicalización que seduce. Es cierto que estos puntos es lo que provoca que sea una especie de cóctel en el que los sabores no terminan de cuajar, pero que tampoco está imbebible.

Sobre ruedas

Tiene varios parámetros positivos, entre ellos, la normalización de la discapacidad como imagen pública y quitar el hándicap popular que se tiene sobre estas personas en el cine. Por desgracia, no es suficiente para sustentar el resultado final del largometraje. Se queda a medio gas en un “quiero y no puedo” que se hace bastante tangible en la acción.

Conclusión

Sobre ruedas es la típica comedia francesa americanizada. Cuenta una historia de enredos que comienza como una mentira pequeña y se convierte en toda una aventura sentimental. Ciertas nociones del mensaje feminista de sus protagonistas que no termina por culminar. Las actrices protagonistas están estupendas, acompañadas por un más que correcto Franck Dubosc, que ejerce también de director y guionista. Excesiva duración que puede provocar la distracción en el público. Hay una falta de personalidad que le haga tener una narración artística potente. Con una intención bien reflexionada que termina por evaporarse por la falta de análisis y caer en los clichés típicos de la comedia palomitera.

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