Atresmedia da la primera oportunidad profesional en ficción nacional a Álvaro Carmona, actor conocido por series como ‘Tragedia Más Tiempo’. Para el gran público es un gran desconocido, pero la productora a través de su plataforma Flooxer ha apostado por su serie: Gente hablando. Un formato en el que el diálogo y dos actores son las piezas fundamentales de la acción. Carmona ha trabajado con Buenafuente en varias ocasiones, siendo guionista del programa desde 2009 hasta el 2011 en un total de 181 entregas. Disponible en la plataforma desde el 18 de diciembre.



‘Gente hablando’

Gente hablando

Ficha Técnica

Título: Gente hablando
Título original: Gente hablando

Reparto:
Álvaro Carmona (Álex / Javi)
Celia de Molina (Marta)
Rosario Pardo (Manuela)
Juanra Bonet (Cura)
Ramón Barea (José)

Año: 2018
Duración: 10 min. por episodio
País: España
Director: Álvaro Carmona
Guion: Álvaro Carmona
Género: Comedia
Distribuidora: Flooxer

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘Gente hablando’

Sinopsis de ‘Gente hablando’

Gente Hablando va de gente hablando. Nada más y nada menos. Es una serie de autor en su planteamiento, guión y, por supuesto, dirección, donde Álvaro Carmona consigue generar conversaciones realistas. El objetivo de la serie es desnudar con naturalidad las contradicciones de cada personaje y dejar espacio para la reflexión del espectador.

Desde las situaciones más cotidianas hasta las más surrealistas, Gente Hablando es una comedia original que nos permite adentrarnos en la intimidad de personas corrientes. Resulta imposible no identificarse con alguno de los capítulos que forman esta miniserie y sus entrañables protagonistas. (FLOOXER)



Íntimo, pero no simple

Gente hablando parte desde una visión sencilla del show business en el que se han convertido las plataformas de Internet. Hermana de formato de otros títulos como ‘Looser’ o ‘Paquita Salas’, decide apostar por una vertiente más honesta, pero que termina por pasarle factura. El efecto del bajo presupuesto hace que tenga la fragancia de ser una especie de recopilación de cortometrajes universitarios. No hay un tono personal, no hay una identidad. El gran acierto que acompaña a esta serie es utilizar el diálogo como una manera de expresión que ha quedado defenestrada en los últimos tiempos.

Lo minimalista al igual que juega en su contra con la exposición artística, sí destaca de forma positiva al nivel narrativo. Hace de conversaciones a primera vista banales, una reflexión profunda sobre temas tan universales y modernos como la frustración. El único pequeño inconveniente que se percibe es que puede dar una sensación de adoctrinamiento de forma indirecta aunque no sea su intención.

Gente hablando

La escritura del guión por parte del propio director y creador de la serie subraya esa imagen de producto artesanal. Junto al discurso lanzado durante su presentación en el Festival MiM Series 2018, se ve la relación personal que guarda con ella. Álvaro Carmona es un gran creador de historias pero todavía esta en pleno proceso de mejora del planteamiento visual. Lo cierto es que pese a la falta de personalidad propia, Carmona va con el mensaje claro de estar aprendiendo en el medio. De esta forma, Flooxer no crea Olimpos falseados ni vende una imagen idolatrada del éxito de Paquita Salas o la prepotencia de Soy una Pringada que le pasó factura. Una buena carta de intenciones en el que se nota un prometedor futuro, por lo menos a nivel narrativo, de Carmona.

La arquitectura actoral

Para poder analizar Gente hablando es imposible no hablar de los actores que forman parte de este proyecto. Caras muy reconocidas para la industria televisiva, en especial en la comedia, avalan en cierta manera a la ficción. Cada uno de ellos consigue mimetizarse con su personaje. El director ha sabido escoger una buena pareja de actores para cada escena e incluso, los detalles como la voz, la puesta en escena, la coreografía escénica… Hay profesionalidad en su trabajo.

Destacar sobre todo la labor de Rosario Pardo y Verónica Echegui, ambas en sus sendos episodios se comen a su partenaire sin forzarlo. Son animales escénicos con elegancia. Es cierto que el de Pardo es el que más cómico parece, pero desde ese tono, hay una seriedad que hace que se aplauda esa crítica irónica. Únicamente sería una pregunta en el aire el porqué Carmona decidió protagonizar tres de los ocho episodios que forman la serie. Hubiera sido interesante hacer una antología con rostros queridos por la audiencia.

Los temas de los que se hablan en esta primera temporada parten desde una creatividad interesante como el debate de hasta donde puede ir el humor hasta algo mas banal como las fotos de Tinder. Se dibujan situaciones actuales, que en la mayor parte de sus casos, se resuelven de una forma satisfactoria. El único inconveniente es que hay un discurso que se nota que ejerce esta función en la trama. No hay naturalidad a la hora de crear el desenlace. Se ve cómo el debate se termina con una resolución reflexiva pero abrupta. Sin embargo, para ser un realizador novel, hay una inquietud propuesta que enternece, pero que por el momento, no enamora.

¿La equivocación del concepto web-serie?

Atresmedia se ha convertido en un referente en el mundo televisivo gracias a la gran calidad de sus ficciones como la premiada en los Emmy ‘La casa de papel’ pero todavía no controla su producción más interactiva. Tras el éxito percibido por ‘Paquita Salas’, creación de Los Javis, se abrió la puerta a jóvenes realizadores pero no han vuelto a brillar como sus predecesores. Se ve una tendencia de querer hacer de la cutrez, un arte; pero no se crea una vorágine creativa que permita llegar a ello.

Lo simple puede ser bello e incluso, acentuar las expresiones artísticas pero con fundamento. En Gente hablando no hay un cuidado del espacio, apenas tiene interés la dirección artística. Hay un montaje algo entrecortado en varios episodios y se pierde el ritmo en algunas ocasiones. El problema es no sorprender desde la esencia novel. Un ejemplo es ‘Las amigas de Àgata’ que con un aspecto cercano y sin adornos, da emotividad. Falta esa verdad intrínseca.

Gente hablando

Hay una equivocación de la concepción del genero web serie. Esta ficción creada por Álvaro Carmona cae en varios de los clichés. De menor calidad y preparación que una serie convencional. Falta dinamismo, ruptura con las corrientes clásicas de los pequeños formatos, mayor integridad de la emoción. Pese a estar constituido por un equipo pequeño, tener a un grande como Atresmedia podría ser el motivo de hacer algo más intimo. Se confunde lo personal con lo amateur. Una búsqueda del acabado costumbrista que termina por ser inconcluso. Aun así, la estructura es muy interesante y podría ser un ejercicio muy positivo en la ficción española. Con ciertas mejoras, podría ser un artífice e icono de las series transmedias.

Conclusión

Gente hablando es una idea interesante con un formato que permite la reflexión. El problema se encuentra en su exposición y realización que da el aspecto de amateur. Grandes actores que dan calidad a su mensaje, pero no salvan el carácter de adoctrinamiento que se siente en algunas. Le falta más alma. Un camino prometedor para Álvaro Carmona como guionista. Un proyecto moderno que se queda a medio camino por su excesiva simpleza.

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