Spider-Noir, serie de televisión de acción y aventura basada en el cómic de Marvel, Spider-Man Noir. La trama sigue a Ben Reilly, un detective privado de 1930s en Nueva York que se ve obligado a enfrentar su pasado como superhéroe. Spider-Noir es protagonizada por Nicolas Cage como Ben Reilly, junto con Lamorne Morris, Li Jun Li, Karen Rodriguez, Abraham Popoola y Jack Huston. La serie se presentará en dos versiones: Auténtica Blanco y Negro y True-Hue a Todo Color, dejando elegir su propia experiencia de visionado. Spider-Noir se inspira en la estética de la película noir clásica, con un toque de humor y acción. Estreno el 27 de mayo de 2026 en Prime Video.



Spider-Noir

Crítica de 'Spider-Noir'

Ficha Técnica

Título: Spider-Noir
Título original: Spider-Noir

Reparto:
Nicolas Cage (Ben Reilly)
Brendan Gleeson (Silvio Manfredi)
Lamorne Morris (Robbie Robertson)
Li Jun Li (Gata Hardy)
Karen Rodriguez (Janet)
Jack Huston (Flint Marko)
Abraham Popoola (Lonnie Lincoln)
Andrew Caldwell (Dirk Leydon)
Randy Oglesby (Jefe McNamara)
Richard Robichaux (Walters)
Whitney Rice
John Patrick Jordan
Treisa Gary (Enfermera)

Año: 2026
Duración: 42 min.
País: Estados Unidos
Director: Oren Uziel (Creador), Steve Lightfoot (Creador), Harry Bradbeer
Guion: Oren Uziel. Personajes: Marvel Comics
Fotografía: Darran Tiernan, Peter Deming
Música: Kris Bowers, Michael Dean Parsons
Género: Fantástico
Distribuidor: Prime Video

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de 'Spider-Noir'

Sinopsis

Spider-Noir es una serie de acción real basada en el cómic de Marvel Spider-Man Noir. La historia sigue a Ben Reilly (Nicolas Cage), un experimentado investigador privado en mala racha en el Nueva York de los años 30, que se ve obligado a enfrentarse a su pasado tras una tragedia profundamente personal, mientras la ciudad cuenta con un único superhéroe. (Prime Video España)

Dónde se puede ver la película en streaming



Nicolas Cage

Nicolas Cage se ha reinventado como nadie durante estos últimos años. En Mandy, le vimos librar una épica pelea de motosierras en territorios de Lovecraft, sectas y alucinaciones demoníacas. Increíble película de Panos Cosmatos, si me preguntan. En Longlegs, su desatada y esquizofrénica actuación logró sumar varias capas de pesadilla a una obra ya de por sí tensa e inquietante. Otra gran película, si de nuevo me preguntan. Incluso aceptó darse de hostias con unos animatrónicos asesinos en la todavía mencionada Willy's Wonderland. Esta ya no la he visto, si me preguntan por tercera vez.

Y eso solo por mencionar algunos de sus roles más excéntricos, porque su filmografía, a estas alturas, es prácticamente inimitable en su propia escala alienígena del molar. Renfield, Pig, Corazón Salvaje, Con Air, Adaptation, Color Out of Space... si sigo, se hace de noche. El caso es que, entre tanto rol icónico, también hay una incursión interesantísima en el maravilloso multiverso animado de Miles Morales: Spider-Noir.

Spider-Noir serie

Una telaraña a punto de romperse

Sobre el papel, era un sueño hecho realidad. Nicolas Cage (no se nota mi debilidad por él) en el terreno decadente del cine negro, y a la vez profundizando en su hombre araña, una combinación de premisas que de manera inmediata desplegaron múltiples y orgásmicas fantasías cinéfilas en mi persona, y en muchísimas personas. Pero por desgracia, y por supuesto sin sentirme bien por ello, me toca ser un poco aguafiestas esta vez: no comparto para nada el entusiasmo que ha generado esta acartonada serie de ocho capítulos.

Tenemos a un Ben Reilly en muy discutible forma peleando contra sus demonios, la decadente presencia de la ley seca, la típica pandilla chulesca de villanos con poderes y varios de los códigos que definen el cine negro de los años cuarenta: la mujer fatal, el antihéroe, la corrupción entre instituciones, un espectro moral ambiguo, etcétera, etcétera.

Spider-Noir trata de ordenar y explorar todo este batiburrillo de personajes y tópicos en una especie de, llamémoslo, ejercicio de género u homenaje - guiño al mismo, y ya de paso a toda una franquicia marvelita que de momento está tan vigorosa como su justiciero en horas bajas. El resultado se acerca más a la mediocridad inconsciente de la trilogía Holland que a la consistencia psicodélica de aquellas dos obras magnas de la animación.

Brendan Gleeson

Cine negron't

Pese a un apartado visual atractivo que luce especialmente bien en blanco y negro, el entorno de crimen, traición y deterioro que trata de recrear resulta poco creíble y sorprendente, como una caricatura artificial que no da con el tono adecuado para lograr la inmersión y entrega que se necesita. Se nota la mano de Peter Deming, cuya sabiduría fotográfica ya pasó por el filtro del histórico e inclasificable retorno de Twin Peaks. No obstante, sus creadores parecen no tener claro qué hace grande tanto al noir como a los cómics.

Spider-Noir serie

Falta de sentido arácnido

No se puede negar que Nicolas Cage está en su salsa: tan carismático como siempre, versátil como el que más e inteligente a la hora de abarcar rangos emocionales y ser él mismo en una historia que, valga la redundancia, no va sobre él mismo. Él es, indudablemente, el alma del proyecto y la principal razón por la que sería excesivo considerar Spider-Noir una calamidad.

Salvando quizás a un Brendan Gleeson que tiene su gracia diabólica, casi todo lo que rodea a esta serie está encorsetado en un manual de estilo que bien podría titularse "cómo hacer cine negro para principiantes y sin morir en el intento". Los engranajes argumentales que conforman el guion, a pesar de rematar algunos momentos agradables e inspirados que surgen cuando hay atrevimiento para experimentar un poco con la imagen y la atmósfera, son demasiado mecánicos y previsibles, excesivamente empeñados en culminar la evocación del cliché clásico, cuya seriedad roza lo paródico en sus momentos más flojos.

Spider-Noir serie

Un balanceo perdido

Lo más frustrante de Spider-Noir no son sus forzadas líneas de diálogo ni su estética a medio gas. Lo que verdaderamente da lástima es que no se haya conseguido aprovechar el reverso tenebroso y seco de su relato y de ciertos personajes, optando por sobrellevar una partida de ping pong básica entre el humor de listillo y la tragedia que busca seriedad, pero tampoco demasiada.

No se puede negar que el conjunto permanece ensamblado con una lógica considerablemente sensata; aun así, las situaciones, las interacciones y los conflictos que propone son fríos y carentes de la potencia expresiva y dramática que sí ofrecen una infinidad de largometrajes del siglo pasado que siguen rutas parecidas. Ver a Ben Reilly y compañía ir por aquí y por allá no es ningún suplicio, desde luego, aunque la amenaza de tedio es una constante durante, por lo menos, la primera mitad de sus ocho capítulos. Luego remonta un en cierta medida, pero no lo bastante como para poder ignorar la decepción que ha sido para mí recorrer esos escenarios con mi queridísimo Nicolas Cage.

Lamorne Morris

Conclusión de 'Spider-Noir'

La ecuación de Nicolas Cage, Spider-Noir y el cine negro no ha resultado ser tan bizarra y fascinante como se esperaba. Las desventuras de Ben Reilly y compañía no son ni desastrosas ni desagradables, pero están más cerca de replicar el carácter mediocre e ignorante de la trilogía de Holland que de acercarse a la grandeza del cine negro y del cómic.

Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí