Crítica de “Testigo de otro Mundo”, documental dirigido por Alan Stivelman

Testigo de otro mundo es una producción argentina escrita y dirigida por Alan Stivelman, documentalista y productor. En este caso, ha decidido contar la historia de Juan Pérez, un solitario gaucho que tiene una experiencia extrasensorial con –aparentemente- un ovni, cuando tenía 12 años. Un documental fuera de lo normal en el ámbito de lo paranormal, con tintes de fantasía desproporcionada que te sacan completamente de la película. Estreno el 14 de Septiembre.



Testigo de otro mundo

Crítica de Testigo de otro Mundo

Ficha Técnica

Título: Testigo de otro mundo
Título original: Testigo de otro mundo

Reparto:
Hernan Abraham (Padre)
Lucas Abraham (Pequeño Juan)
Nestor Berlanda (Él Mismo)
Juan Pérez (Testigo)
Jacques Vallee (Él Mismo)

Año: 2018
Duración: 78 min.
País: Argentina
Director: Alan Stivelman
Guion: Alan Stivelman
Fotografía: Federico Luaces, Marcelo Lavintman
Música: Miguel Miranda, José Miguel Tobar
Género: Documental
Distribuidor: Toned Media

Tráiler

Sinopsis

Juan vive recluido en la soledad del campo desde que fue testigo de un suceso OVNI. El cineasta Alan Stivelman, con la ayuda del famoso astrofísico Jacques Vallée, comienzan un épico viaje para ayudar a Juan a que entienda el profundo significado de su encuentro cercano. Esta emocionante historia, muestra las consecuencias en el largo plazo de los encuentros cercanos, demostrando que nadie está exento de un potencial contacto.



La irrupción del fenómeno ovni

Juan es un hombre poco común, aislado de todo y de todos en medio del campo, decide contar todo cuanto pasó, cuando Alan Stivelman conoce su historia y decide visitarlo. El misterio reside en la aparición paranormal de un ovni cuando el protagonista tenía apenas 12 años, y tras la muerte de su abuelo, al que estaba muy unido.

Realmente, el joven Juan fue a convenciones y demás actos sobre lo paranormal contando su experiencia, lo que hizo mella en él, que se cerró por completo al darse cuenta de que su historia resultaba bastante inverosímil para el resto del mundo.

Fue entonces cuando decidió huir para vivir en la soledad del hombre cazador y agricultor, lejos de toda civilización conocida. En un primer momento, la historia resulta creíble a los ojos del espectador, consternado por la sensibilidad de un hombre al que nadie creyó cuando debieron. Las sinceras lágrimas que caen por sus mejillas nos permiten darnos cuenta del más que probable sufrimiento de este hombre durante tantos años de silencio, sin embargo, no deja de abandonarme la sensación de que la inclusión de los pensamientos del director como voz en off, y físicamente en plano; son totalmente irrelevantes.

Testigo de otro mundo

Esto llega hasta tal punto, que surge la necesidad de oír de la propia voz de Juan su experiencia extraterrestre, por lo que la opinión del propio Stivelman molesta durante el relato, ya que nos saca de la historia aunque hable de la misma.

El secreto de los guaraníes

Los guaraníes son un pueblo del noreste de Argentina cuyo vínculo con lo sobrenatural es más bien una característica común entre ellos. Stivelman se adentra en este mundo para realizar una comparación entre el mundo ‘real’ y el mundo ‘mágico’; conociendo rituales y la brutal conexión entre este pueblo y los seres desconocidos que llamamos extraterrestres.

Todo surge cuando Plutarco (guaraní) confiesa al director que la mayoría de su pueblo puede predecir lo que puede suceder a una persona del asentamiento, lo que se conecta directamente con los sueños de Juan; que empezó a tener tras su experiencia con el ovni.

Esta escisión en la película aporta al relato una mayor carga onírica que se reforzará con la llegada del psicólogo que, años atrás, apoyó a Juan en su duelo. Esto permitirá que la historia avance hasta tal punto en el que se cierre, de alguna forma, ya que lo hipnotiza y comienza a recordar más detalles sobre la aparición. De esta forma, Juan se redime ante la verdad absoluta de haber visto lo que vio.

La ciencia contra la religión

Como contrapunto en Testigo de otro mundo, aparece el científico Jacques Vallée, quien se traslada para el rodaje de la película, tras haber conocido anteriormente a Juan cuando sucedió el caso del avistamiento.

Testigo de otro mundo

Vallée aporta la ‘lógica’ dentro del relato, intentando desentramar el misterio del suceso acontecido años atrás. Apoya y da veracidad a la historia de Juan, con quien mantiene una estrecha relación de amistad.

El despertar de Juan

Alan Stivelman concluye el documental con el viaje, junto a Juan, hacia el asentamiento guaraní. De este modo, abandonará su solitaria vida en el campo para reunirse con los que siempre fueron los suyos, sin saberlo en un principio. Será ‘bautizado’ con un nuevo nombre espiritual y finalmente entenderá que siempre fue especial y nunca tuvo por qué tener miedo ni sentirse acongojado por la duda del resto del mundo sobre su historia.

Concluye así Testigo de otro mundo, una película documental argentina que probablemente no dejará exento de opinión a nadie. Tiene una duración de 80 minutos y realmente se condensan en 60, ya que el espectador disfruta hasta llegar al final del viaje astral de Juan, un hombre aparentemente corriente que no tiene nada de usual.

CALIFICACIÓN: 7/10

Reportaje de Testigo de otro mundo en Días de Cine TVE

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