The Cured es una producción irlandesa de terror que vendría a englobarse en el subgénero “zombi” o, más concretamente, de “infectados”. Se trata del debut como director de David Freyne y tiene como intérprete de más renombre a Ellen Page. Aunque pasó por el Festival de Sitges en 2017, no tuvo distribución comercial en España. En nuestro país se puede disfrutar a través de Filmin.



The Cured

Crítica de The Cured

Ficha Técnica

Título: The Cured
Título original: The Cured

Reparto:
Sam Keeley (Senan)
Ellen Page (Abbie)
Tom Vaughan-Lawlor (Conor)
Stuart Graham (Cantante)
Amy De Bhrún (Periodista americana)
Patrick Murphy (El soldado de la ONU)
Frank Cannon (Garda, Ranger, Zombie, Un Soldado)
Peter Campion (Luke)
Natalia Kostrzewa (Allison)

Año: 2017
Duración: 95 min.
País: Irlanda
Director: David Freyne
Guion: David Freyne
Fotografía: Piers McGrail
Música: Rory Friers, Niall Kennedy
Género: Terror
Distribuidor: Filmin

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Tráiler de The Cured en versión original

Sinopsis

Con una sugerente premisa que da un giro al manido género de los zombis, The Cured nos traslada a un universo que bien podría pertenecer a la novela “Guerra Mundial Z” y, además, traza paralelismos a través del fantástico con la propia historia reciente de Irlanda. Tras encontrar la cura para los infectados, estos vuelven a la sociedad, pero sin olvidar qué hicieron.

Hace unos años, el continente europeo se vio asolado por un virus que convirtió a la población en monstruosos caníbales. Se logró hallar un antídoto, pero incluso después de curadas, las personas infectadas recuerdan todo lo que hicieron durante su enajenación. Hoy, la última tanda de convalecientes se prepara para reintegrarse en sociedad. (Filmin)



No hay cura para los recuerdos

En The Cured el continente europeo se ha visto asolado por un virus que convierte a las personas en terribles monstruos caníbales. En la zona continental se consiguió controlar este virus en mayor grado, pero en Irlanda (donde transcurre la película), el impacto fue grave. El desarrollo de un antídoto ha conseguido que el 75% de los infectados vuelvan a ser personas normales (curados), de ahí que poco a poco las autoridades traten de reinsertarlos en la sociedad. Sin embargo, hay un gran obstáculo. Los infectados curados pueden recordar los actos que cometieron mientras eran monstruos. Y la sociedad también los recuerda con rencor.

Seenan (Sam Keeley) es uno de estos curados que tratan de ocupar de nuevo un puesto en la sociedad irlandesa. De momento, es acogido por su cuñada Abbie (Ellen Page), madre del hijo de su hermano Luke (Peter Campion), muerto en el fragor de la epidemia a manos de un infectado. Los primeros compases de The Cured son lentos, cadenciosos, mitad semidocumental y mitad drama familiar. El aroma que se respira en Irlanda es de división, hay quienes creen que los curados siguen siendo monstruos y que nada puede borrar las abominaciones que hicieron. Por otro lado, están los que opinan que mientras estaban infectados no eran responsables de sus actos. Aquí, de este modo, vemos un primer trasfondo social que, como veremos, es casi político.

The Cured
Copyright Splendid Film

Infectados y política

Una de las asociaciones más fáciles de hacer con The Cured es la política. No parece casual que la trama transcurra en Irlanda, y que el causante del peligroso revuelo sea un pasado lleno de muertes violentas. Se suele señalar a The Cured como una metáfora del proceso de paz en Irlanda con el IRA. ¿Sería posible una reinserción de los miembros arrepentidos de esta banda terrorista en una sociedad que aún recuerdan las muertes que causaron? David Freyne no da una respuesta ni simplista, ni maniquea.

Dentro de las “personas normales” hay defensores de los derechos de los curados y gente que quiere llevarlos al paredón. Asimismo, dentro de los curados hay individuos que hacen todo lo posible para vivir en paz, a diferencia de los más radicales que, tras sufrir tanto rechazo, optan incluso por una especie de lucha armada (véase de nuevo la relación con el IRA). Seenan tendrá su alma dividida entre estas dos tendencias. En la casa de Abbey encuentra afecto y paz, pero también detesta el rechazo instantáneo que reciben los curados. Conor (Tom Vaughan-Lawlor), un amigo de Seenan que pertenece al grupo de los curados radicales, tratará de convencerle de la necesidad de dar respuesta a su situación con acciones violentas. Por lo tanto, Seenan tendrá que decidir entre la inserción o iniciar una guerra.

The Cured
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Variantes del cine zombi

The Cured, por lo tanto, no es una película usual dentro del cine de muertos vivientes (incluyendo infectados). De hecho, sería incluso aventurado llamarla película de terror. La película en sí tiene varias facetas. El inicio flirtea casi con el falso documental, mostrando con una puesta en escena muy sencilla, el caso de esa Irlanda tratando de superar el horror que han causado los infectados. También es un drama íntimo  donde Seenan tendrá que bregar con sus recuerdos como monstruo y, por lo tanto, con sus remordimientos. El drama pasa a ser familiar en tanto en cuanto que Abbey sufrirá viendo como Seenan se acerca a veces a un reverso oscuro y doloroso. Además, Seenan guarda un secreto que la atañe.

En realidad, hasta los veinte minutos finales no hay, digamos, la suficiente carne o sangre para hablar de una película de zombis. Casi toda The Cured se mueve entre el drama y la exposición de ideas. Más allá del encaje que puede tener el tema del IRA, también habla de los límites del perdón y del rencor, el miedo a lo desconocido, y al trauma sufrido por una sociedad que no sabe muy bien dónde colocarse. De hecho, si hay dos bandos enfrentados en The Cured son, por un lado, los partidarios de la tábula rasa y la integración, y por otro los del resentimiento y la exaltación. Da igual que sean infectado, curados o personas normales (ojo al papel de ejército). Afortunadamente, David Freyne deja espacio al espectador para pensar y que llegue a su propia e intransferible conclusión, en lugar de mostrar una reflexión estrecha y unívoca.

David Freyne
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Un buen debut

David Freyne puede estar satisfecho con The Cured, su debut. Ha dado a luz una obra que utiliza el cine de zombies de una manera reflexiva y simbólica. Incluso en la vertiente más visceral, como la de George A. Romero, este cine aportaba ideas críticas sobre ciertas esencias del ser humano. En los últimos tiempos algunas películas como Melanie, the girl with all the gifts (2016) siguen aportando reflexiones casi filosóficas. Puestos a buscar referentes, The Cured encuentra semejanzas con la serie In the flesh (2013) y con la película Retornados (2013). 

La factura es sencilla y natural, casi de hechuras indie, y parece más diestra en los momentos dramáticos y reflexivos que cuando aparece la acción, donde falta algo de intensidad. En cuanto a las actuaciones, Sam Keeley da el pego como “curado” desorientado y melancólico, usando una expresividad rigurosamente triste y no muy variada. Ellen Page rinde a buen nivel y muestra un personaje con una sensibilidad más a flor de piel, dando un buen resultado. Tom Vaughan-Lawlor cumple en su papel de antagonista; aunque desprende cierta vibración negativa, no alcanza para ser  un villano de enjundia. Aunque, la verdad, está a tono con el toque meditabundo de la película.

David Freyne
Copyright Splendid Film

Conclusión de The Cured

The Cured es una fábula moral y social revestida de cine de género. A su favor, está la capacidad de su director David Freine para suscitar preguntas respecto al perdón, el remordimiento y el recurso a la violencia. A la hora de ofrecer respuestas, no obstante, le falta algo de pulso y saber integrar algo más de brío. Los que esperen una película de zombis (o infectados) al uso, deberán esperar a los últimos veinte minutos. Se trata, pues, de un auspicioso debut, imperfecto, pero con el suficiente tanteo a su favor como para disfrutarlo y seguir con interés el siguiente paso del director.

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