Tres minutos: una exploración (Three Minutes - A Lengthening) es un documental realizado con tres minutos de película. Filmada con una Magazine Ciné-Kodak de 16 mm y con rollos en blanco y negro y con Kodachrome en color. Con dirección de Bianca Stigter, la voz de Helena Bonham Carter (narradora) y producida por Steve Mcqueen. David Kurtz (que filmó estos tres minutos en el año 1938 en Polonia) nunca imagino que serian las únicas imágenes que quedarian de las personas de Nasielsk, antes del Holocausto. El documental recorrió varios festivales donde obtuvo premios y nominaciones. Como Atlàntida Mallorca film festival, Sección Memoria Histórica del International Cinephile Society, Sección Oficial y el Cleveland International Film, Nuevos Directores. Desde el 23 de diciembre de 2022 se puede ver en Filmin.



Tres minutos: Una exploración

Crítica de 'Tres minutos: Una exploración'

Ficha Técnica

Título: Tres minutos: Una exploración
Título original: Three Minutes: A Lengthening

Reparto:
Helena Bonham Carter (Narradora)
Glenn Kurtz
Moszek Tuchendler

Año: 2021
Duración: 69 min.
País: Países Bajos (Holanda)
Director: Bianca Stigter
Guion: Bianca Stigter
Fotografía: David Kurtz
Música: Wilko Sterke
Género: Documental
Distribuidor: Filmin

Filmaffinity

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Tráiler de 'Tres minutos: Una exploración'

Sinopsis de 'Tres minutos: Una exploración'

Un relato inolvidable sobre la Historia, la memoria y el poder del cine, que ha sido premiado en los mayores festivales del mundo, como Toronto, Sundance o Venecia. Producido por el ganador del Oscar Steve McQueen ("12 años de esclavitud") y narrado por la actriz Helena Bonham Carter.

Tres minutos: una exploración nos traslada a un pequeño pueblo judío en la Polonia de 1938, poco antes del inicio del Holocausto. Allí, David Kurtz, uno de los lugareños, grabó una película casera de tres minutos de duración y a todo color. Sin saberlo, aquel sería el último testimonio de la vida y los habitantes del pueblo. Con este único metraje, la cineasta Bianca Steiger ensambla un bello documental de 70 minutos que investiga todo lo que estos tres minutos desvelan, explorando así la idea de que la historia nunca se acaba, siempre y cuando la estemos mirando. (Filmin)

Dónde se puede ver el documental en streaming



Inconcebible

Tres minutos: una exploración inicia en tiempo real, vemos, como quien se sienta a ver una película familiar: los tres minutos filmados originalmente. Las imágenes, tan vivas que por momentos los niños y niñas, nos hacen olvidar la fecha de la filmación. La frescura ante el lente de la cámara nos hace pestañear para recordar el año: 1938. Quizás, porque la mayoría de las imágenes son a color y eso aporta una sensación de contemporaneidad.

Inconcebible, luego de ver esos tres minutos, imaginar todo lo que pasó. Porque eso es lo que hace la directora, deja que cada espectador sea el propio director de imágenes y puesta en escena, de lo que cuentan las voces protagonistas del film, mientras vemos una y otra vez las mismas imágenes con reencuadres y montajes distintos de esos tres minutos.

Tres minutos: una exploración documental
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Pelear con el límite de la memoria

La memoria de este pueblo, pelea entre sucesos extremadamente violentos y de muerte, que nos informan sobrevivientes y documentos nazis. Y finalmente con el paso del tiempo, que estuvo a punto de desintegrar los fotogramas, a causa del deterioro y la descomposición. "...El celuloide se había contraído, agrietado, ondulado los bordes, presentaba ahuecamiento y pandeo, enrollado y convertido en una masa deteriorándose por el síndrome de vinagre. Si se hubiese encontrado un mes después, hubiera sido imposible restaurarla…". Cuenta Bonham Carter.

Monumento viviente

Los límites de la violencia y del tiempo, desintegraron lo físico y muchas décadas después, casi el soporte material que guardaba la memoria visual. Por eso, al mirar la película, uno siente no solo un homenaje sino una suerte de monumento viviente a la memoria de todas estas personas. La directora, al advertir esto que sucede con esos tres minutos, toma una decisión muy inteligente: realizar la película solo con tres minutos, puestos a disposición de recrear y analizar a un pueblo eliminado. Que inesperadamente revive en movimiento por una lata fílmica encontrada días antes de su proceso de desintegración total.

Three Minutes: A Lengthening
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Minutos en el microscopio

Fragmentando, cortando, repitiendo, haciendo zooms extremos, ralentizando, sobre imponiendo imágenes, poniendo la imagen en pausa y generando así un nuevo cercano y profundo conocimiento de un pueblo borrado de la faz de la tierra, pero no del celuloide. Bianca Stigter nos regala un relato de una naturaleza cinematográfica única. Y la percepción del tiempo al ver imágenes (que no hubiéramos visto más de una vez) como espectadores en nuestra vida, cobran un nuevo significado descubriendo historias que en una sola visualización sería imposible de observar.

Investigación

"El film conserva los detalles sin transmitir conocimiento." Narra la voz de Helena Bonham Carter. Es maravilloso el trabajo de investigación que hay en cada fotograma. Como la sombra en los balcones, el reencuadre a los árboles para asegurar la hora del día en que había sido filmado ese fragmento de tiempo. O el letrero de una tienda de alimentos. Con lo poco que había quedado de esos pequeños momentos de vida: "...podríamos lograr mantener viva la memoria de las personas…".

Una y otra vez

Glenn Kurtz, escribió un libro Three Minutes in Poland sobre la lata de celuloide que encontró filmada por su abuelo David Kurtz en su pueblo natal Nasielsk. El mismo libro que inspiró a la directora para realizar Tres minutos: una exploración. Glenn cuenta cosas imprescindibles para reconstruir el pasado de su abuelo Polaco. Y Bianca Stigter lleva esos tres minutos junto con las voces de los entrevistados y sonidos actuales del pueblo, a una obra cinematográfica poco común y de imprescindible visualización.

Al ver Tres minutos: una exploración, y observar esos instantes, una y otra vez, corroboramos como el material se va revelando frente a nuestros ojos. Gestos, movimientos, sonidos, silencios, la percepción de las personas y los sucesos que vimos por primera vez, es otra. Quizás mas cercana a la real y no a esa primera visualización.  Y esto es lo que sucede con Tres minutos: una exploración.

Tres minutos: Una exploración documental
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Construyendo la percepción

Con el fotograma del piso de la plaza, completamente fuera de foco por un zoom extremo. Bianca Stigter hace zoom out y muy de a poco, el piso de la plaza donde ocurrieron las peores atrocidades del régimen nazi contra estas personas que vemos sonrientes y llenas de vida, se convierte en una pelicula de terror. 

De esas que uno quiere sacar la mirada. Pero aquí no hay por donde escapar, porque el terror es el suelo de una plaza fuera de foco de un celuloide restaurado con 80 años de antigüedad; y una voz que cuenta lo que sucedió en ese suelo, a esas personas felices que vemos una y otra vez. Cada espectador crea propias imágenes. Gran directora Bianca Stigter.

Conclusión de 'Tres minutos: una exploración'

Con estas películas las conclusiones son complejas. Son obras de arte que modifican el accionar de muchos seres vivos. Basta ver el documental hasta el final. Louise Lumiere le escribe en una carta a Boleslaw Matuszewski, (otro camarógrafo Polaco profesional, que trabajo para los Lumiere divulgando por el mundo el mágico invento que capturaba el movimiento de las personas y los paisajes):

…"Es la encarnación del testigo visual verdadero e infalible. Puede verificar testimonios verbales, y si los testigos humanos se contradicen entre sí acerca de un acontecimiento, puede resolver el desacuerdo silenciando al que desmienta."...

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Sabrina
Nadando entre la escritura y realización del Cine y el Teatro. Siempre digo que es la primera vez en la historia que nos pensamos en movimiento, desde que el cine nació. Antes,  nuestra memoria era eternizada en una pintura, escultura, fija y quietas. Pintores y escultores, nos dejaron un pasado inmóvil, que hoy nos toca vivir y ver, en el cine... disfrutemos de nuestra historia en movimiento.
tres-minutos-una-exploracion-documental-estreno-filminFragmentando, cortando, repitiendo, haciendo zooms extremos, ralentizando, sobre imponiendo imágenes, poniendo la imagen en pausa y generando así un nuevo cercano y profundo conocimiento de un pueblo borrado de la faz de la tierra, pero no del celuloide. Bianca Stigter nos regala un relato de una naturaleza cinematográfica única. Y la percepción del tiempo al ver imágenes (que no hubiéramos visto más de una vez) como espectadores en nuestra vida, cobran un nuevo significado descubriendo historias que en una sola visualización sería imposible de observar.

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