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Un efecto óptico es la nueva película de Juan Cavestany. El director de Gente en sitios, Esa sensación o la serie Vergüenza preestrenó esta cinta en el Festival de Cine de San Sebastián. Protagonizada por Pepón Nieto y Carmen Machi, Un efecto óptico promete llegar a las salas este viernes día 26 de marzo para producir adoración y rechazo al mismo tiempo. Y es que, os estaría engañando al decir que es una película para todos los públicos.



Un efecto óptico

Crítica de 'Un efecto óptico'

Ficha técnica

Título original: Un efecto óptico

Reparto:
Carmen Machi (Teresa)
Pepón Nieto (Alfredo)
Lucía Juárez
Luis Bermejo

Año: 2020
Duración: 80 min.
País: España
Dirección: Juan Cavestany
Guion: Juan Cavestany
Música: Nick Powell
Fotografía: Javier López Bermejo
Género: Comedia
Distribuidora: Filmin

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de 'Un efecto óptico'

Sinopsis

Alfredo y Teresa son un matrimonio de Burgos que viaja a Nueva York con la intención de “desconectar” y hacer todos los planes que vienen en la guía. Pero nada más aterrizar empiezan a percibir señales, sutiles y no tanto, de que en realidad no están en la ciudad que les vendieron en la agencia. ¿Dónde están entonces? (Filmin)



No trates de entenderlo

Si uno quiere disfrutar de Un efecto óptico, la primera norma que debe de acatar es NO TRATAR DE ENTEDER TODO LO QUE VE. Debería de venir como advertencia antes de comenzar. Lo más adecuado para la película de Cavestany es dejarse llevar como la corriente del río, acudir a la racionalidad sería un pecado mortal que tan solo traería frustración. No intentes entender cómo una persona de España no puede reconocer el Museo del Prado, Las Meninas, o cómo pueden estar las calles vacías y muchas cosas más, porque sería un error partir de la razón.

Cavestany promete una experiencia simple a la par que enrevesada. El director reduce al mínimo el guion y el reparto, acudiendo a lo simplista. Como personajes tenemos a Teresa y Alfredo con una sencilla (aparentemente) trama, un viaje a Nueva York. Sin embargo, Un efecto óptico engaña al espectador y a sus propios protagonistas, o acaso somos nosotros los protagonistas de este viaje. Cavestany te hace sentir dentro del filme en esta experiencia arriesgada.

Como un Buñuel contemporáneo, el surrealismo brota en la cinta con gran arte distorsionando la realidad. Un bucle temporal unido a un leve tono cómico que te dejará embelesado si eres el espectador adecuado. No obstante, la ausencia de racionalidad de la cinta que también recuerda mucho a Charlie Kaufman (con menos reflexión y referentes) no resulta torpemente pesada e incomprensible. El guion de Cavestany permite sobrellevar el ritmo de la historia sin llegar a perder al espectador en una nube de confusión en su propio proyecto. Sin embargo, por su naturaleza discordante la película no agradará a todos, y es totalmente comprensible. Si no disfrutas de las películas con escasa racionalidad, y repetitivas, no es tu película.

Un efecto óptico
Copyright Prisma Ideas/Filmin

Rompiendo los esquemas

Tener a Carmen Machi y a Pepón Nieto en una película catalogada como comedia es significado de risas aseguradas. No obstante, nos daremos cuenta de que Un efecto óptico no es la típica comedia española que suele llenar las carteleras. Es atípica, interesante, llamativa y rompe todos los esquemas. Sin embargo, catalogarla como comedia podría no cumplir las expectativas de muchos espectadores, quienes podrían creer que van a encontrar una película muy diferente.

La comedia en Un efecto óptico reside en las frases, expresiones y situaciones tan cotidianas que podemos ver en nuestros padres, con nuestras parejas, o en nuestro matrimonio. Es ahí donde te consigue sacar una leve sonrisa, pero no es una película típica cómica desternillante. Aunque aparte de eso, ver a Carmen Machi y Pepón Nieto ocupando el lugar del Joker de Joaquín Phoenix fue de los mejores puntos cómicos de la cinta, en parte por lo surrealista de la situación.

Además, descubriremos la magia del montaje, y lo que hace este recurso siempre que este bien realizado. Nos engaña, nos engaña muchas veces, y, además, suma a la trama. En este bucle temporal de una hora y veinte minutos la cinta nos burla con sus planos, y a veces nos hace sentir que estamos en un lugar distinto al que estábamos anteriormente. O creer en cierto momento que los protagonistas están en Nueva York por mostrar imágenes de la ciudad. Un efecto óptico te manipula, pero lo disfrutas. Además, parece retratar o criticar la globalización y semejanza de las urbes.

Un efecto óptico
Copyright Prisma Ideas/Filmin

La consciencia del propio filme

Un efecto óptico está realizada con agudeza para complejizar lo sencillo y, además, desembocar en el propio surrealismo. Asimismo, Cavestany se permite introducir el metacine, lo que realiza aún más interesante la cinta. Sin embargo, creo que ese tema podría haber sido mejor llevado si tuviera un mayor sentido de ser. Fue extraño.

En cuanto a interpretaciones, Carmen Machi y Pepón Nieto están bien, no son sus mejores papeles, pero saben guiar y aligerar el viaje haciendo diferente sus diálogos a pesar de ser repetitivos. Además, sobre todo, Carmen Machi llega a sobresaltar al espectador con algunos gritos que llegan a ser escalofriantes. La trama destaca sobre sus protagonistas, y creo que es lo más apropiado.

Otro aspecto técnico que hay que destacar es la música y su progresión. Al comienzo tenemos una banda sonora alegre y cómica para después tornarse en algo propio de una película de suspense con sus cuerdas generando tensión en el ambiente. El cambio está muy bien medido y coordinado al realizarse lentamente mientras la atmósfera se va enturbiando. Finalmente, la música desemboca en un ambiente festivo que nos teletransporta a una película estadounidense con esa atmósfera neoyorkina.

Carmen Machi
Copyright Prisma Ideas/Filmin

Conclusión de 'Un efecto óptico'

Un efecto óptico es la elegante nota disonante de la cinematografía española actual. Un proyecto complejo y simplista con un tono surrealista que los amantes de Buñuel disfrutarán. Una historia inteligente que juega con nosotros, pero que no deberíamos tratar de entender al completo. Dejarse llevar mientras eres consciente del juego puede ser una experiencia gratificante. Merece ser vista por lo interesante y atípico de la propuesta. Juan Cavestany se ganará vuestra atención.

Reportaje de Un efecto óptico en Días de Cine TVE

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CINEMAGAVIA
8/10
80 %
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Estudiante de la Facultad Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Nací el 7 de febrero de 2001 y actualmente estoy cursando el grado de Comunicación Audiovisual. Además, estoy de colaborador en el programa de radio Momentos de Cine en Inforadio. Aunque fui marcado de pequeño por la mano de Shyamalan y su sexto sentido para crear historias, no fue hasta mi adolescencia con la magia de Chazelle y su historia donde los sueños y el amor se entrecruzaban cuando algo despertó en mí. Ese algo fue la pasión por el cine, Shyamalan y Chazelle me dieron un pase a descubrir un amplio universo de historias, emociones, y cómo no, sueños. Fui pasando por Kubrick y Bergman hasta Tarkovski, descubriendo lo que la historia del cine tenía para mí, mientras germinaban mis ganas de trabajar en la industria. Por otro lado, Alejandro G. Calvo ha sido una de las razones por las que quise adentrarme en el mundillo de la crítica cinematográfica, la pasión que demuestra me hizo darme cuenta de que yo también quería tener la oportunidad de escribir sobre cine expresando la pasión que tengo por este mundo, devolviéndole al cine lo que tanto me ha dado. “No es a mí a quien le gusta el cine, sino el cine a quien le gusto yo” - Arrebato (1979)

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