Violeta y los días grises es el segundo largometraje del director cordobés Alex Sereno, que tras la situación de la Covid-19 llegará a Filmin el día 11 de febrero. Una fecha cercana al día de los enamorados, y un estreno que peculiarmente encaja en esos días. Pero no, Violeta y los días grises no va a ser una película de amor cualquiera como otras tantas que se nos ofrecen el 14 de febrero. El segundo largometraje del director cordobés ofrece una visión diferente del amor, o más bien, del final del amor.



Violeta y los días grises

Crítica de “Violeta y los días grises”

Ficha Técnica

Título: Violeta y los días grises
Título original: Violeta y los días grises

Reparto:
Álvaro Agredano (Víctor)
Fátima Ortega (Violeta)
Inma Nuñez (Silvia)
Trini Alabanda (Chelo)
Fran Cubero (Alberto)
María Giménez (Lucía)

Año: 2020
Duración: 84 min.
País: España
Director: Alex Sereno
Guion: Alex Sereno
Fotografía: Alex Sereno
Género: Romance
Distribuidor: Filmin

Filmaffinity

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Tráiler de “Violeta y los días grises”

Sinopsis

Víctor es un director de cine que no escribe. Está estancado personal y creativamente desde que rompió con Violeta, su ex y protagonista de su película más redonda. Adaptándose a su nueva situación y mientras lidia con volver a vivir con su madre, Víctor se apoya en sus amigos, en su hermana, que acaba de volver a la casa, y en los recuerdos buenos que guarda con Violeta, a la que sigue viendo de vez en cuando.



El corte amateur del proyecto

Violeta y los días grises se rodó en tan solo quince días, y su naturaleza amateur se percibe en su pequeño equipo, las localizaciones, los actores y algunos errores por falta de recursos. Sin embargo, eso parece no suponer ninguna limitación para el director Alex Sereno que consigue un resultado más que competente. Además, la sensación de amateurismo en algunas ocasiones logra difuminarse con el avance de la trama.

Esta historia de desamor, crisis creativas y traumas heredados sigue una estructura capitular que logra la función de situar al espectador. Asimismo, la cita de Chris Kraus que da comienzo a la cinta ya es un adelanto de lo que ha realizado y va a proponernos el director cordobés.

Fátima Ortega
Imagen de Alex Sereno

Un naturalismo que brilla

Entre los aspectos más destacados de Violeta y los días grises tenemos el naturalismo de esta. Sus personajes no son extravagantes o raros, son personas, nada más, lo que nos permite poder identificarnos con ellos, sus problemas, y sus formas de actuar. Por otro lado, los diálogos son logradamente orgánicos, fluyen con tan facilidad en la boca de los actores que es excepcional. Se logra plasmar adecuadamente los distintos registros como esas frases de madre, esa forma de conversar con la chica que nos gusta, o esas charlas con amigos.

Álvaro Agredano (Víctor) y Fátima Ortega (Violeta) se estrenan en esta película del director cordobés, lo cual, nunca es fácil. Los debuts de actores sin experiencia pueden desembocar en unas interpretaciones forzadas y antinaturales que arruinen el filme. No obstante, su virginidad en el mundo actoral consigue todo lo contrario. Ambos están muy orgánicos y naturales en la mayoría de las ocasiones, aunque a veces esa inexperiencia aflora, sobre todo, en las discusiones, donde no se logra el tono adecuado y ambos pierden esa veracidad que mantienen sus interpretaciones en la mayoría del relato. No obstante, he de destacar el trabajo de Fátima Ortega frente al de su compañero, ya que consigue ofrecer una interpretación carismática que conecta más con el espectador.

Por otro lado, hay que dar una mención de honor a Trini Alabanda en el papel de Chelo, ya que se encuentra realmente bien y muy cómoda, su interpretación es del todo creíble y natural. Además, logra recordar a nuestras madres, en parte por lo que he comentado anteriormente, los bien escritos que están los diálogos. Asimismo, su personaje provoca numerosas carcajadas en el espectador, sobre todo, en el momento final.

Violeta y los días grises
Imagen de Alex Sereno

El amor como eje de todo

Violeta y los días grises nos va a explicar los efectos del amor en la vida a través del personaje de Víctor, y lo va a hacer muy bien. Víctor es un chico que quiere ser cineasta, pero que tiene un defecto, y es que sus guiones se crean a partir de sus amores, y la ruptura con Violeta le ha provocado una crisis creativa. Este personaje nos mostrará el impacto del amor en nuestra vida.

Así, se podría decir que gracias a Víctor, Violeta está tan presente en la cinta, porque aunque no aparezca en escena siempre, ese amor por ella constantemente hace acto de presencia, le marca en sus relaciones con sus amigos, con su madre, y consigo mismo y su vocación de director y guionista. Es así, como a pesar de que la cinta este posicionada desde el enfoque de Víctor, y cómo vive él la ruptura, Violeta logra tanto peso como él.

Además, la cinta ofrece un contrapunto a la definición de ruptura sentimental. Generalmente, se nos da una visión negativa de una ruptura amorosa, y vale, puede que en el momento sea así, pero, y luego qué. La gente va y viene, siempre recordaremos los momentos que pasamos con aquellas personas a las que amamos, ya sean amigos, familiares o parejas. Como se muestra en la cinta, el amor por ellos es irremplazable, incluso después de perderlos.

Víctor se empeña en abandonar ese amor por Violeta, pero el amor no solo es un sentimiento, también es aquella película que grabó con Violeta, ese primer contacto, esas cervezas, o el recuerdo de la primera cita. Por lo tanto, nunca podrá hacerlo.

Violeta y los días grises
Imagen de Alex Sereno

El guion y la dirección

Violeta y los días grises está dirigida, escrita y producida por Alex Serano, director de Siempre es otoño, su ópera prima. Con su segundo largometraje demuestra cómo con escasos medios se puede lograr un producto final notable. Además, hace muestra de una eficaz habilidad a la hora de dirigir a sus actores.

Por otro lado, la escasez de recursos se nota en parte en su fotografía, no obstante, el director cordobés demuestra aptitudes creativas, y generalmente, nos regala bellos encuadres. Sin embargo, hay alguna excepción que puede no convencer demasiado. Asimismo, hay que resaltar la manera de filmar las conversaciones entre Víctor y Violeta cuando están enfrente uno del otro, donde intervienen planos frontales que ambos actores aguantan con talante sin flaquear y consigue integrar de manera especial al espectador en la escena.

Asimismo, el segundo largometraje de Alex Sereno nos regala escenas que disparan directamente a nuestro corazón, como la de la azotea, donde uno se siente parte del entorno y disfruta con su felicidad, e incluso, te ríes con ellos. La película hace que nos enamoremos de la relación de Víctor y Violeta, y tiene interesantes reflexiones que a veces dejan con ganas de más.

Álvaro Agredano
Imagen de Alex Sereno

Conclusión de “Violeta y los días grises”

Violeta y los días grises apunta a nuestro corazón con personajes cotidianos y diálogos realmente orgánicos. Una pieza audiovisual donde su valor reside en su naturalismo y realismo. Los actores nobeles logran interpretaciones notables, sin embargo, Fátima Ortega resalta levemente al otorgar una carismática interpretación que nos hará enamorarnos de su personaje, y de hacernos ver, lo que Víctor vio en Violeta. Un película perfecta para San Valentín.

Con escasos recursos se puede conseguir un producto más que notable, y eso, es precisamente lo que consigue Alex Sereno, que cuenta con una personal historia que hace universal, con buenos diálogos, y un toque cómico que sienta de maravilla a su obra. Asimismo, hay que agradecer a Filmin la visibilidad que da a estas propuestas más amateur, dando una oportunidad a directores emergentes, que podrían quizás obtener más recursos para sus próximos proyectos.

“Mira, yo creo que todas las relaciones tienen algo así como una fecha de caducidad, y que simplemente hay personas que la ignoran y siguen por seguir, sin preguntarse qué viene después”

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