Documental de 2016 dirigido por el luxemburgués Pol Cruchten, y basado en la novela homónima de Svetlana Alexievich. Voces de Chernóbil (que podemos visionar en Filmin) no es un documental al uso, ya que cuenta con peculiaridades narrativas, estructurales… buscando un retrato poético de uno de los acontecimientos más catastróficos del siglo pasado.



Voces de Chernóbil

Crítica de ‘Voces de Chernóbil’

Ficha Técnica

Título: Voces de Chernóbil
Título original: Voices from Chernobyl

Reparto:
Dinara Drukarova (Valentina Timofeïevna)
Iryna Voloshyna (La mujer)
Vitaliy Matvienko (El marido de Valentina)
Éric Caravaca (El camarógrafo)

Año: 2016
Duración: 86 min.
País: Luxemburgo
Director: Pol Cruchten
Guion: Pol Cruchten (Novela: Svetlana Alexievich)
Fotografía: Jerzy Palacz
Música: André Mergenthaler
Género: Documental
Distribuidor: Filmin

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Tráiler de ‘Voces de Chernóbil’ en VO con subtítulos en inglés

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Sinopsis

Adaptación de la obra maestra de Svetlana Alexievich, Premio Nobel de Literatura en 2015. Una aproximación casi pictórica a los horrores de Chernóbil. Planos de una belleza sobrecogedora acompañados por las voces de los supervivientes de la catástrofe nuclear.

Esta película no trata de Chernóbil, sino más bien de las personas que vivían en Chernóbil, de las que sabemos muy poco. Informes de testigos sobrevivieron a la catástrofe: científicos, maestros, periodistas, parejas, hijos … hablan de su día a día, antes y después de la tragedia. Sus voces forman una súplica larga, terrible, pero necesaria, que atraviesa fronteras y nos empuja a cuestionar nuestro status quo. (Filmin)



Contexto de ‘Voces de Chernóbil’

Es de todos conocido lo que aconteció aquel 26 de abril de 1986, cuando en la central nuclear de Chernóbil, ubicada al norte de Ucrania y muy cercana a la ciudad de Prípiat (de donde procedían muchos trabajadores de la central, y por ende, protagonistas de esta cinta) durante un ensayo rutinario en el reactor número 4, una serie de errores humanos y estructurales del propio reactor RBMK, expulsaron una cantidad de material radiactivo inasumible para cualquier ser humano, que amenazó seriamente a Europa y alertó al mundo entero sobre el mal uso de la energía nuclear. Aparte, obviamente, de la enorme cantidad de vidas que se cobró.

Considerado el peor accidente nuclear de la historia. A modo de conmemoración, ya que hace unos pocos días se cumplieron 34 años de la tragedia, traigo la crítica de una de las piezas más importantes del desastre, y que quizás no tuvo la repercusión que mereció en su momento

Voces de Chernóbil
Fotos de Filmin

Narración

Voces de Chernóbil trata desde una perspectiva poética el horror. Esa dicotomía concede a la pieza un atractivo singular. 

El documental va haciéndonos testigos de los relatos de distintos personajes, pertenecientes a distintos grupos sociales (desde científicos, hasta periodistas pasando por maestros…). De esta manera abarcamos un amplio abanico de pareceres, y entendemos la magnitud de lo que sucedió aquel 26 de abril de 1986. 

Pol quiso dar más peso al audio que a la propia imagen, porque con la voz en off pudo dar voz a las víctimas. La imagen es simple acompañante. Aun así, la imagen que observamos es de una belleza absoluta, con unos planos coloridos de gran fuerza visual. 

Voces de Chernóbil
Foto de Filmin

Montaje y dirección de ‘Voces de Chernóbil’

El montaje es muy pausado, y en cierto modo poco usual. Es un montaje onírico, que juega mucho con largos planos fijos (lo que concede un ritmo muy lento), construidos en base a una puesta en escena muy cuidada. Aparte, el montaje no siempre alterna imágenes acordes al discurso, ya que la libertad de creación es absoluta, buscando la hermosura de las imágenes frente al horror de lo narrado por las voces. 

El director buscó crear unos planos que entraran fácilmente por los ojos del espectador. Por el color de los mismos, los encuadres, la puesta en escena, el mismo significado detrás de los mismos… Sin duda, Pol intentó evitar los convencionalismos de otros documentales, creando un producto más original que efectivo. Y centrando el discurso de los protagonistas en la misma muerte, que se convierte en la reflexión principal. Desde los más pequeños hasta los más adultos reflexionan sobre la muerte. Una muerte que de una u otra forma sacudió sus vidas para siempre.

Voices from Chernobyl
Fotos de Filmin

Surrealismo y nouvelle vague

Hay referencias en Voces de Chernóbil más obvias, y otras que tienen que ver más con la forma de articular el discurso. 

La más obvia es la referente a la mano plagada de hormigas, que sin duda nos evoca a Buñuel y Dalí en Un perro andaluz, o al propio David Lynch en Terciopelo Azul, con la oreja y las hormigas. Un elemento del todo surrealista, que llama mucho la atención en el documental. Pero si vamos al significado que Dalí concedía a estas hormigas, entenderemos todo mejor. Dalí lo concebía como la evocación de la muerte y de la putrefacción. Un elemento que dado el caso, tiene bastante sentido en el documental, que como he comentado anteriormente, juega en torno a la idea de la muerte. 

Otra referencia la encontramos en la Nouvelle Vague, y aquellos directores franceses que quisieron acabar con lo tradicional del cine clásico. Observamos unos planos muy cuidados, la forma peculiar de montar y narrar la historia, lo rompedor de la forma… Y especialmente como Pol se centra mucho en la forma, buscando métodos poéticos en lo estético y sonoro. Todos elementos muy propios de la corriente de cine francés, que en muchos casos cuidaba más la forma que el fondo. Y en este caso podríamos decir que es así. 

Voices from Chernobyl
Fotos de Filmin

Conclusión de ‘Voces de Chernóbil’

Voces de Chernóbil no es un documental para todos los públicos, ya que tiene un ritmo muy lento y pausado que puede llegar a sacar de la historia. Aparte, que si queremos entender la historia de aquel 26 de abril, quizás este no es el mejor producto para visionar, teniendo otros productos como la miniserie estrenada el pasado año por HBO, Chernobyl

Pero aun así, es un documental rompedor, que juega con las formas del lenguaje, y que observa el desastre de Chernóbil desde un punto de vista muy novedoso e interesante, apartado de los convencionalismos

Así que si ya se conoce de antemano la historia de aquel desastre, y se quiere ir más allá… es un producto recomendable.

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