Yara (2021), o como a mí me gusta llamarla El cazador de la mariposa, es un sobrio drama policíaco, de nacionalidad italiano, escrito por Graziano Diana y dirigido por Marco Tullio Giordana.

Basada en la historia real del asesinato de Yara Gambirasio en Noviembre de 2010, una joven angelical de tan solo trece primaveras, que tuvo en jaque a la opinión pública italiana y a la policía durante varios años. Producida por Taodue Film (ignoro si pertenece al acuerdo Netflix-Grupo Mediaset para colaborar conjuntamente en cinco películas, de la cual creo que sería la tercera) por encargo de la plataforma de streaming Netflix, para su distribución exclusiva a partir del 5 de Noviembre de 2021.



Yara

Crítica de 'Yara'

Ficha Técnica

Título: Yara
Título original: Yara

Reparto:
Chiara Bono (Yara Gambirasio)
Roberto Zibetti (Massimo Bossetti)
Isabella Ragonese
Sandra Toffolatti (Maura Gambirasio)
Mario Pirrello (Fulvio Gambirasio)
Alessio Boni
Thomas Trabacchi
Aiman Machhour (Mohamed Fikri)
Lorenzo Acquaviva (Abogado Claudio Salvagni)
Donatella Bartoli (Maestra de la escuela Yara)
Andrea Bruschi (Dott. Prosperi)

Año: 2021
Duración: 94 min.
País: Italia
Director: Marco Tullio Giordana
Guion: Graziano Diana
Fotografía: Roberto Forza
Música:
Género: Drama
Distribuidor: Netflix

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de 'Yara'

Sinopsis de Yara

Estamos a final de Febrero de 2011, un hombre de mediana edad se distrae con su avión de control remoto en una zona descampada.

Cuando este se estrella y va a buscarlo, encontrará entre la maleza el cadáver de una joven de trece años, Yara.

No tardará en llegar la investigadora jefe del caso Letizia Ruggeri (Isabella Ragonese). Hasta hace pocos minutos era la encargada de un caso de desaparición desde hace tres meses. A partir de ahora, lamentablemente, pasa a convertirse en un caso de asesinato.

Dónde se puede ver la película



Tres meses antes (1)- La desaparición

Yara, nombre que en árabe significa "mariposa", es una feliz adolescente de trece años que practica gimnasia rítmica en un Centro Deportivo de Bérgamo a cinco minutos de su casa.

Vive en un entorno dichoso, con unos padres que la quieren y sus tres hermanos más. No son una familia pudiente, clase media acomodada, pero sí plenamente afortunados por el entorno de cariño y amor que se respira en la familia.

Su valor más preciado es un diario, el diario de Yara, donde junto a reflexiones propias de una adolescente, incluye palabras y frases llenas de una tremenda profundidad. Hasta que un día, Yara no regresa del Centro Deportivo.

Tres meses antes (2)- La investigación

La movilización es rápida, comenzando por un paternal sargento de los Carabinieri, la entrada en liza de Letizia y la ayuda de un Coronel de la Unidad Científica, que lo lamento, pero parece sacado de la secuela de Malditos Bastardos (2009), del tito Tarantino.

Hay que descartar fuga, pelea con su entorno, venganza hacia sus padres y todo lo habido y por haber, antes de comenzar la investigación, incluso la posible leyenda urbana  de un acosador que espía a los niños del Centro Deportivo.

El pueblo se moviliza en la búsqueda de Yara y la presión mediática sube decibelios Todo será en balde, incluso el presunto recurso de inculpar a un inmigrante marroquí por una mala traducción de su idioma.

La Fiscalía apretando, un senador combinando racismo con machismo y un último y conmovedor mensaje de los padres de Yara emitido por televisión, en un intento desesperado e impecable de que liberen a su hija.

Yara
Copyright Netflix

El presente

El cadáver de Yara presenta golpes repetidos por todo el cuerpo, así como varias heridas cortantes, aunque la verdadera causa de su muerte fue la hipotermia.

Aunque no hay violencia sexual, el móvil sí lo es, ya que tanto los leggins como la ropa interior de Yara aparecen desgarrados.

El malnacido cobarde se asustó, no consumó y dejó que Yara muriese cubierta por la nieve. Y hasta aquí debería contar, pero...….

Una pequeña ayuda para navegantes

La obsesión de Letizia por resolver el asesinato de la niña, la llevará a una interminable escalera de caracol donde sabe perfectamente que puede ser el final de su carrera, una carrera que comenzó como policía, enfrentándose a la Mafia y a todo tipo de asesinatos.

Se encontrará ADN en los leggins y en la ropa interior de Yara (hablamos de una época donde en Italia ni siquiera existía ninguna base de datos), se ejecutará más de una investigación al revés (véanla por favor), los cadáveres saldrán de las tumbas, habrá hermanos que amplíen su familia y en el año 2013, cuando falta un mes para el archivo del caso, el hallazgo casual de una becaria que trabaja incluso sin cobrar ya la beca, puede llevar a que el cazador de la mariposa tenga un juicio justo ¿O quizás no?.

Yara
Copyright Netflix

Isabella Ragonese

Letizia, la jefa de la investigación, la señora Ruggeri como la llaman todos, la inspectora de la Fiscalía o simplemente una madre (Isabella Ragonese).

Nacida en Palermo y con más de quince años dedicada en exclusiva al cine italiano. Destacó en su ópera prima Nuovomondo (2006) y con dos obras posteriores en las que ejercía de actriz de reparto La Nostra vita y Due vite per caso, ambas de 2010.

Excelente la italiana de principio a fin, creíble, totalmente creíble. Sin florituras ni ornamentos. Ejerciendo con y contra todos, como policía, contra una burocracia que cree que sus métodos van a arruinar al país, como madre, como compañera y genial como fiscal en la última parte de la cinta, donde realmente se corta el bacalao de la misma.

Asumiendo el machismo de la sociedad italiana de la época que piensa que la comanda le viene grande por ser mujer, empatizando desde el minuto cero con los padres de Yara (aun con sus errores) y sobre todo con una cabezonería casi patológica que la lleva a luchar durante años por descubrir al asesino de la inocente joven. Actriz a seguir.

Chiara Bono
Copyright Netflix

El verdadero fiscal

Marco Tullio Giordana (el director). Nacido en Milán, guionista también.

Vamos a ver porque no es habitual en Netflix, directores con bagajes moderados de creación pero con numerosos e importantes premios en su filmografía, íntegramente italiana.

Los cien pasos (2000), La meglio gioventú (2003) y Sanguepazzo (2008), por citar solo tres ejemplos.

La orientación de la cinta es nebulosa, casi lúgubre diría yo, como no podía ser de otra manera. En Yara no encontrarán escenas tipo videoclips, peleas, sustos o una música que te vaya avisando según el matiz que venga. Para eso ya está Hollywood y gusta mucho ¿O quizás no?.

La cámara siempre está bien situada, se trata con el mayor respeto del mundo la escena del asesinato haciéndola lo más liviana posible, la dirección de actores es exquisita y ese comienzo mezclando el plano desde el avión a control remoto y a la jefa de la investigación sacudiendo de impotencia el saco de boxeo me parece obra de autor.

Tan solo he echado de menos un poco más de tiempo en el juicio final del asesino y creo que a la figura del Coronel (sin la indumentaria) se le podría haber sacado algo más de partido, aunque en este caso hubiese sido una licencia artística, posiblemente justificada. Director a seguir.

Chiara Bono
Copyright Netflix

Conclusión de 'Yara'

Yara, el cazador de la mariposa, nunca mejor dicho.

Hoy me van a permitir que mi parte preferida de la crítica la dedique en cuerpo y alma, a Yara Gambirasio, una joven y angelical adolescente de 13 años, que nos abandonó involuntariamente en Noviembre de 2010.

No fue una cruel enfermedad ni un fatídico accidente ni siquiera una locura juvenil de las que por desgracia ocurren hoy en día con relativa facilidad.

Hay quien pensará que fue el destino, el azar o estar en el sitio equivocado en el momento inoportuno.

Pero no señores, fue un hombre de mediana edad, con mujer e hijos, que seguramente tendrá problemas mentales, como todos los que violan y asesinan. ¿Nunca se han preguntado el por qué a ninguno les da por ponerse a alquitranar carreteras en vez de violar y matar a una niña?.

Un hombre como yo (y como muchos de los que espero leerán esta crítica) y que desde aquí querida Yara, te pedimos humildemente perdón, no por lo que hicimos sino por lo que quizás estemos dejando de hacer y dando lugar a nuevas Yaras.

Cualquiera que vea un atisbo de política en mis palabras, que se lo haga mirar.

No creo en los políticos, creo en las personas y por desgracia cuando la persona da el salto a político, se aleja tanto de la realidad que vive en un mundo tan virtual que es capaz de creer que una anciana puede vivir dignamente con una pensión de 400 euros. Hoy no me despido por primera vez con mi frase habitual. Querida Yara, descansa en paz.

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