Crítica de Yo, Tonya dirigida por Craig Gillespie

Yo, Tonya es un biopic centrado en la patinadora Tonya Harding, que saltó a la fama en el mundo del patinaje al convertirse en la primera mujer estadounidense en conseguir un triple axel, y también por ser la protagonista de uno de los mayores escándalos deportivos en la historia de Estados Unidos. La película dirigida por Craig Gillespie (“Lars y una Chica de Verdad, 2007“) se centra en la vida de esta deportista, que narra la relación difícil y tormentosa con su madre, Lavona, y con su marido, Jeff, hombre inestable y violento. Las excepcionales interpretaciones de Margot Robbie como Tonya, y Allison Janney como su madre, han dado lugar a sus nominaciones para los Oscar, a Mejor Actriz Principal y Reparto respectivamente, en la edición número 90 de los premios de Hollywood, cuya gala se celebrará el próximo 4 de marzo. Estreno el 23 de Febrero.



Yo, Tonya

Crítica de Yo, Tonya

Ficha Técnica

Título: Yo, Tonya
Título original: I, Tonya

Reparto:
Margot Robbie (Tonya Harding)
Sebastian Stan (Jeff Gillooly)
McKenna Grace (Joven Tonya Harding)
Allison Janney (LaVona Golden)
Bobby Cannavale (Martin Maddox)
Bojana Novakovic (Dody Teachman)
Julianne Nicholson (Diane Rawlinson)
Caitlin Carver (Nancy Kerrigan)
Evan George Vourazeris (Diner Parton)
Catherine Dyer (Reportera)
Joshua Mikel (Espectador)
Paul Walter Hauser (Shawn Eckhardt)
Cara Mantella (Coreógrafo)
Jason Davis (Al Harding)
James Sterling (DJ)
Anthony Reynolds (Derrick Smith)

Año: 2017
Duración: 121 min.
País: Estados Unidos
Director: Craig Gillespie
Guion: Steven Rogers
Fotografía: Nicolas Karakatsanis
Música: Peter Nashel
Género: Drama. Biopic
Distribuidor: Entertainment One Films Spain

Tráiler

Donde comprar la película

Yo, Tonya Blu-Ray [Blu-ray]
  • Precio mínimo ofrecido por este vendedor en los 30 días anteriores a la oferta: 14.9€
  • Eone (06/20/2018)
  • Tiempo de ejecución: 119 minutos
  • Margot Robbie, Sebastian Stan, Allison Janney
  • Inglés, Español

Sinopsis

Tonya Harding (Margot Robbie) dominó el hielo con un estilo de patinaje totalmente único. También dominó los titulares por algo completamente diferente. Yo, Tonya es, por momentos, un absurdo, trágico e hilarante retrato de la mujer en el centro del mayor escándalo en la historia del Deporte.

Premios

  • Premios Oscar: Mejor actriz secundaria (Janney). Nominada actriz (Robbie) y montaje. 2017
  • Festival de Toronto: 1ª finalista Mejor película. 2017
  • Globos de Oro: Mejor actriz de reparto (Allison Janney). 2017
  • Premios BAFTA: Mejor actriz secundaria (Allison Janney). 5 nominaciones. 2017
  • Premios Independent Spirit: Nominada a mejor actriz (Margot Robbie), actriz secundaria y montaje. 2017
  • Premios Gotham: Nominada a mejor película, actriz (Margot Robbie) y premio del público. 2017
  • Critics Choice Awards: Mejor actriz – comedia (Margot Robbie) y actriz secundaria (Allison Janney). 2017
  • Asociación de Críticos de Chicago: Nominada a Mejor actriz (Margot Robbie) y actriz secundaria. 2017
  • Sindicato de Guionistas (WGA): Nominada a Mejor guión original. 2017
  • Satellite Awards: Nominada a mejor película, actriz (Margot Robbie) y actriz secundaria (Allison Janney). 2017
  • Sindicato de Productores (PGA): Nominada a Mejor película. 2017
  • Sindicato de Actores (SAG): Mejor actriz secundaria (Allison Janney). 2017


Situemos la acción

Tonya (Margot Robbie) crece en los barrios pobres de Portland donde, a la edad temprana de tres años empieza a entrenar en la pista de hielo local. Su burda madre LaVona Golden, interpretada de forma maravillosa y exagerada por Allison Janney,  la saca de la escuela a una edad temprana para que centre su vida en el patinaje. Su padre, con quien Tonya tuvo muy buena relación, en cuanto ve la mínima oportunidad de huir de su imposible esposa aprovecha la ocasión, provocando un vacío emocional en Tonya, todavía siendo muy niña. Tonya resulta ser un talento natural para el patinaje, no puede patinar tan elegantemente, pero realiza saltos que sus competidoras tan solo se atreven a soñar con ellos.

Los jueces querían princesas que bailaran en el hielo, no atletas con figuras angulosas como Tonya. Ella nunca pudo conseguir el favor de los jueces y el público por su apariencia y carácter explosivo. No fue precisamente el ejemplo clásico de la novia de América: no era bonita, ni elegante, pero si impetuosa, explosiva y malhablada. Vestía con ropa de segunda mano, de colores fuertes, que ella misma cosía. Asimismo, elegía a menudo la música inadecuada para sus actuaciones en pista. Todo ello los jueces nunca se lo perdonaron.

Yo, Tonya

A la edad temprana de quince años, Tonya conoce a Jeff (Sebastian Stan), tres años mayor que ella. Un idilio muy turbulento. Él la maltrata constantemente, aunque ella se defiende y también sacude. A pesar de que se trataba de una relación de pareja destructiva deciden contraer matrimonio. De esta manera tiene más tiempo para entrenar los Juegos Olímpicos de Invierno de 1992.

Tonya Harding rápidamente se convierte en una poderosa patinadora artística que es admirada y despreciada. Técnicamente era igual o superior a sus competidoras, sin embargo ella no encajaba en el mundo del patinaje por su estilo áspero. Harding era cualquier cosa menos elegante. Su mala imagen está muy alejada del prototipo de familia americana, y la prensa se ceba con ella llamándola peyorativamente “basura blanca” y más tarde “bruja de hielo”.

Estilo poco convencional, falso documental

Después de ver un documental sobre patinaje artístico, el guionista Steven Rogers repentinamente se acordó de esa página negra de la historia deportiva estadounidense. Decidió profundizar en la vida de Tonya Harding. Entabló conversación con la propia Harding y con su ex marido Jeff Gillooly, a quienes se les ocurrieron historias contradictorias. Craig Gillespie decide que ambas historias compartan escenario y así, de esta forma, reconocer que no hay una manera real de llegar a la verdad de lo ocurrido y permite al público extraer sus propias conclusiones.

De esta manera comienza Yo, Tonya: “Basado en entrevistas absolutamente ciertas, totalmente contradictorias y sin ninguna ironía con Tonya Harding y Jeff Gillooly”. Desde un principio apreciamos que se trata de una película biográfica fuera de los esquemas y de la lógica narrativa clásica, en perpetuo equilibrio entre el falso documental, comedia de humor negro y la reconstrucción de una vida vivida en constante lucha contra todo y todos.

Yo, Tonya

Craig Gillespie (“Lars y una Chica de Verdad”, 2007) escoge el camino de la variación continua de tonos y registros, la múltiple exposición de puntos de vista, con personajes que proporcionan versiones diferentes y contradictorias sobre los hechos. Elige un estilo poco convencional de manera que la película parece un “falso documental”, en el que los personajes más importantes, fundamentalmente, Tonya, Jeff y LaVona, intentan arrojar luz sobre todo lo ocurrido a través de una serie de entrevistas.

Además, durante el transcurso de la cinta, “la cuarta pared” se rompe regularmente y los personajes hablan directamente con el espectador. Ocasionalmente, Gillespie usa una pantalla dividida para enfatizar cuán delgada es la linea de los hechos y argumentos de unos y otros.

Violencia y humor negro

Hay mucho humor con tintes negros en toda la película, pero sin alejarse de la delicada y grave de situación planteada. La violencia doméstica, tanto física entre Jeff y Tonya como psicológica por parte de LaVona, mostrada de manera continua, es un asunto muy serio y de poca gracia. El abuso insinuado en la cinta, coincide con las declaraciones oficiales de Tonya Harding en varias entrevistas. Además de esa violencia, los celos, la lucha y las diferencias de clase son temas recurrentes que se abordan hábilmente y, por lo tanto, también llegan al espectador.

Yo, Tonya:

Para el director, la relación de Tonya con su madre, explica en parte el motivo de haberse casado con un hombre que la golpeaba y abusaba emocionalmente de ella. Como declara la propia Tonya, la violencia había sido tan habitual en su vida, que de alguna manera, era concebida como algo normal en su matrimonio. Una relación familiar rota y una vida conyugal turbulenta se dibuja aquí, que teóricamente hubiera dado suficiente material para un drama muy serio, pero Gillespie consigue de forma audaz suavizar y hacer llevadero el tema con un fino humor negro.

Interpretaciones excepcionales de Margot Robbie y Allison Janney

La actriz australiana Margot Robbie desempeña una impresionante actuación y saca el máximo partido, en todas las facetas, a un personaje controvertido y complejo. Se implicó muy apasionadamente en este proyecto, no solo a través de sus esfuerzos interpretativos, sino también es una de las productoras de la película. Margot Robbie sufre una gran transformación para interpretar a Harding. Se adorna de rizos de principios de los 90 y realiza un sensacional esfuerzo con el acento y los gestos de la clase trabajadora del noroeste del Pacífico.

Aunque Robbie tomó muchas lecciones para las escenas sobre el hielo, hay que destacar el magnífico uso de trucos informáticos (CGI), los dobles, el sensacional movimiento de cámara que captura la acción con precisión sin cortes. Todo ello consigue la ilusión perfecta para que veamos a Robbie realizando pequeños milagros en la pista de hielo.

Yo, Tonya

No menos importante es el rendimiento de Allison Janney, que dibuja a la perfección la imagen diabólica de una mujer aparentemente desprovista de cualquier sentimiento hacia su hija, que ha crecido con el sonido de bofetadas, opresiones y humillaciones. Allison Janney es tan buena en su papel de mujer fría y sin emociones que conseguirá que la odiemos al finalizar la película. Además, aprovecha al máximo su increíble tic cómico para llevar a LaVona al borde mismo de la caricatura: su metraje de la entrevista incluso se hace con un periquito en el hombro.

Punto y final

Yo, Tonya es una amarga sátira en la que nunca, como espectador, sabes dónde está la verdad para establecerse. En cortas secuencias de entrevistas, los personajes más diversos casi siempre se contradicen, por supuesto, la historia de Tonya, en teoría, es la que debe ser considerada como la única verdad. Es una crítica a la sociedad americana por su percepción convencional de como debe ser el cuerpo femenino, y a los medios de comunicación estadounidenses que se cebaron con Harding, especialmente después del “incidente” clave de la trama, cuando la llamaron “basura blanca”. Tonya en ese momento tenía 23 años.

Yo, Tonya

Craig Gillespie logra encontrar dentro de ese mundo cruel, repleto de violencia, vivido por Tonya Harding, algo de humor para suavizar y hacer más llevadero el relato. El director esquiva las acusaciones de tolerar el abuso al dejar muy claro desde el comienzo de la película que se trata de una declaración unilateral, es decir, la versión de Tonya. A partir de aquí, nuestra heroína luchará contra el esnobismo y el clasismo, una madre destructiva, un padre ausente y un marido potencialmente violento y abusivo, para lograr habilidades en el hielo que ninguna otra mujer estadounidense lo había conseguido antes.

CALIFICACIÓN: 8/10

Reportaje de Yo, Tonya en Días de Cine TVE

Nuestra puntuación
Puntuación de los usuarios
[Total: 0 Average: 0]

Mi afición por el séptimo arte y el gusanillo por escribir me llevaron a crear Cinemagavia. El cine, por supuesto, siempre que puedo, en versión original. Licenciado en Periodismo, Community Management, Ventas, Marketing….

Eduargil

Mi afición por el séptimo arte y el gusanillo por escribir me llevaron a crear Cinemagavia. El cine, por supuesto, siempre que puedo, en versión original. Licenciado en Periodismo, Community Management, Ventas, Marketing....

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *