Desde Cinemagavia, hemos tenido la ocasión de entrevistar a Alfredo Sanzol; uno de los dramaturgos españoles de referencia y Director del Centro Dramático Nacional. A lo largo de esta entrevista, intentamos indagar en la visión artística de Alfredo Sanzol y de su opinión, acerca del momento actual que atraviesa el teatro, entre otras cuestiones.

Alfredo Sanzol
Foto de Santi M. Amil

Entrevista a Alfredo Sanzol

Daniel Jiménez / Cinemagavia: En una de tus obras teatrales, hablabas de la importancia en la vida, de saber dejarse llevar en, según qué situaciones, por el instinto propio. ¿Cuáles dirías que han sido esos momentos instintivos que han marcado tu vida artística?

Alfredo Sanzol: Un momento muy importante fue cuando estaba haciendo el Taller del Instituto Navarro Villoslada, cuando me encontraba haciendo una improvisación. Me di cuenta en ese momento, que algo verdaderamente especial me había pasado; algo que no había experimentado con anterioridad. A raíz de ello, pensé que quería seguir manteniendo esa sensación, por lo que me decidí a seguir haciendo teatro; ya que fue una sensación, que me afectó tanto a la imaginación, como corporalmente y a mí manera de expresarme.

Luego otro momento que también fue importante para mí, fue cuando me lancé a escribir una obra de teatro larga, cuando todavía no había escrito ninguna hasta la fecha. Pensé que podría hacerlo, sin tener ninguna razón digamos practica para llevarlo a cabo, simplemente fue una sensación de la que me guíe en ese momento; es decir de pensar, que igual ya me encontraba capacitado para afrontar un reto como ese. Es cierto que ya venía escribiendo mucho desde antes, pero siempre había escrito en prosa. Fue cuando estuve en la Real Escuela Superior de Arte Dramático, cuando comencé a escribir teatro para mis amigos, pero realmente no había escrito una obra larga. Por lo que creo que estos dos momentos de mi vida fueron muy importantes, en donde me deje llevar por la intuición.

Centro Dramático Nacional
Foto de "El bar que se tragó a los españoles" (Luz Soria)

 

El despertar artístico

Daniel Jiménez / Cinemagavia: ¿Cuál fue la necesidad que reconociste antes? ¿La necesidad de expresarte corporalmente o la de contar historias?

Alfredo Sanzol: Pues un poco a la vez, creo que cuando tenía 11 o 12 años me fui definiendo en el gusto por hacer imitaciones, escribir, disfrazarme, etc… Ahí se fue haciendo una especie de caldo de aficiones y de intereses, que luego fueron dando por resultado la manera o el estilo que tendría.

Daniel Jiménez / Cinemagavia: Has dicho en muchas ocasiones que si tienes algo que contar, lo mejor es contarlo cuanto antes. ¿Cuándo te diste cuenta que tenías algo que contar acerca del periplo que tuvo tu padre por Estados Unidos?

Alfredo Sanzol: Bueno, ahí me paso un poco lo mismo. Comenzó con el diálogo de Nagore en “La respiración”, en el que decía “¿por qué me cuesta a mí escribir siendo española?”; donde realmente albergaba una pregunta o algo que preguntarme a mí mismo en ese momento. A partir de ahí, descubrí que había un personaje que era Jorge Arizmendi, el cual encarnaba la historia y la aventura de mi padre y el que fue el personaje al que quería seguir.

Y cuando me encontraba escribiendo esa historia, me di cuenta de que ese personaje encarnaba una épica que no había sido contada; es decir, la de aquellos hombres que en los años 60 decidieron salirse de curas, enfrentándose a la vida desde el kilómetro 0. Me pareció tan importante esa historia, además que reflejaba de una manera tan clara una situación y cambio social, que me lancé a escribirla.

El bar que se tragó a todos los españoles
Foto de "El bar que se tragó a los españoles" (Luz Soria)

 

La comedia en España

Daniel Jiménez / Cinemagavia: Tuviste como grandes referentes a los Monty Python o a Los Teleñecos. Sin embargo, te diste cuenta de que el humor no tenía cabida, si querías que te tomaran en serio como artista. ¿Crees que el humor ha estado ninguneado injustamente en este país?

Alfredo Sanzol: Sí, lo cómico y el humor han estado siempre en una especie de liga B, dentro del mundo de la cultura, de una forma muy paradójica; ya que por ejemplo la cultura española, tiene en el culmen de la pirámide un libro como es el Quijote. Entonces la cultura española debería ser de las que más apoyaran, fomentaran y cultivaran el humor en todos los géneros literarios.

Bueno, sí es verdad que yo tenía un gusto especial para el humor, pero luego veía que en los grandes centros culturales no tenía cabida. Y fue algo que se solucionó, cuando hice “Sí, pero no lo soy” en la Sala Princesa del María Guerrero, donde empecé a trabajar con mi estilo, siendo yo totalmente y teniendo el apoyo de las instituciones culturales.

Centro Dramático Nacional
Foto de "El bar que se tragó a los españoles" (Luz Soria)

 

Inicio del proceso de escritura

Daniel Jiménez / Cinemagavia: También has hablado, de que no hace falta saber al principio del proceso de escritura, de lo que uno va acabar escribiendo. ¿No es así?

Alfredo Sanzol: Sí, es cierto que escribo para saber de lo que quiero escribir. Yo creo que a los escritores o a cualquier creador, le pasa como a cualquier persona; es decir, uno se piensa que quiere ir de vacaciones a Burdeos porque le gusta mucho el vino, pero en realidad se da cuenta una vez está de viaje, que lo que realmente quería era estar solo y  tener tiempo para pensar acerca de si va a seguir en el trabajo en el que está o no.

Entonces cuando escribes,  también  crees que vas a escribir sobre una historia, como por ejemplo me pasó con “El bar que se tragó a todos los españoles”, acerca de la historia de mi padre, toda la lucha por la libertad y toda esa historia épica. Sin embargo cuando estas escribiendo, te das cuenta de que aparecen temas que te tocan más profundamente. Y bueno, ese es el tema al fin y al cabo…

Foto de "La ternura" (Teatro de la Ciudad)

Divertirse en el acto creativo

Daniel Jiménez / Cinemagavia: En cuanto a estructuras teatrales, tampoco eres partidario de impostarlas con tal de forzar una unidad a la historia. ¿Es la historia la que va determinando también la estructura que conforma la obra?

Alfredo Sanzol: Claro, es que las estructuras son la osamenta y lo que sostiene una historia, pero son la propia historia. Es decir, las estructuras son seres vivos y orgánicos, que van formándose de una determinada manera. Aunque, más o menos todas tienen unas raíces, un tronco, unas ramas y unas hojas, la verdad es que las variaciones son infinitas. A pesar de que puedas tener una idea de estructura acerca de una historia, el propio acto de escribir va definiendo realmente como es esa estructura. En ese sentido, hay que estar muy espabilado y despierto para ir dándose cuenta por donde tira la historia.

Daniel Jiménez / Cinemagavia: Tienes muy presente, que debes divertirte con lo que haces a nivel creativo. ¿No es así?

Alfredo Sanzol: Es que es esencial, porque en la base del conocimiento está la curiosidad, la sorpresa y el juego; elementos que a mí me producen diversión. La cosa es que hablar de diversión,  a veces se malentiende  como si estuvieses hablando del  buen tiempo que va a hacer mañana. Además hay muchos tipos de diversión, dependiendo de cómo quiera cada uno divertirse o entretenerse. Por un lado,  hay entretenimientos que están totalmente vacíos, pero luego hay entrenamientos que están llenos de vida, que te generan bienestar, que te hacen ampliar la consciencia, etc... Para mí no hay nada más divertido, que aquello que me hace ampliar la consciencia; y al mismo tiempo no hay nada más hondo.

Alfredo Sanzol
Foto de "El bar que se tragó a los españoles" (Luz Soria)

 

La verdad en el arte

Daniel Jiménez / Cinemagavia: En el teatro como en otra disciplina artística, ¿hay que anteponer la verdad por encima de todo?

Alfredo Sanzol: Primero que con el tema de la verdad, es una palabra que está totalmente puesta en la cuerda floja; al punto de que casi, ya no se puede decir verdad. Ahora, yo sí que creo que hay ciertas cosas, que reconozco como ciertas. ¿Qué es lo que puedo hacer? Comprometerme con aquellas cosas que reconozco como ciertas y sobretodo hacer un esfuerzo muy grande de consciencia, acerca de todos mis prejuicios y todas mis estructuras de pensamiento, que no tienen nada que ver con lo cierto o lo real.

Más que hablar de verdad como un concepto, sí que creo que existen certezas en toda vida humana. Por ejemplo, si a mí me está doliendo que alguien me haya mirado de una determinada manera, eso es verdadero. ¿Me está doliendo? Sí, ¿por qué? Porque me ha mirado de una determinada manera. Pues ya partiendo de ahí, se puede entender que tengo el arranque de una historia y eso es verdad…

Foto de "La ternura" (Teatro de la Ciudad)

La alegría y el dolor

Daniel Jiménez / Cinemagavia: A veces se ha llegado a pensar, que el arte tiene que surgir de lo trágico y tormentoso. No obstante, tú lo concibes desde la alegría y desde una manera muy generosa. ¿Crees que es una manera más sana de la cual crear artísticamente?

Alfredo Sanzol: Claro, pero el dolor como la alegría forman parte de la vida; por tanto negar el dolor es tan absurdo, como negar la alegría. Lo que nos llama la atención y lo que genera conflicto, es que puedan ir de la mano, que nos llega incluso a generar mucha inquietud y es muy paradójico si lo piensas. No obstante, eso forma parte de la fuente de la creación; es decir, el ser conscientes de eso. Sí que es verdad que yo hago en mi trabajo artístico, un esfuerzo grandísimo por encontrar posibilidades de vivir la vida con humor y alegría.

Un poco para asumir todo ese dolor y toda esa pena, pero aun así seguir viviendo. Pero siéndote muy franco, la verdad es que hay un gran esfuerzo personal para intentar conseguir mantenerme en esa línea. Digamos que no me doy por rendido con respecto al dolor; ya que estamos sentados sobre el dolor y sobre la alegría todo el tiempo.

La ternura
Foto de "La ternura" (Teatro de la Ciudad)

 

Un foco de luz

Daniel Jiménez / Cinemagavia: Es un poco el intento de arrojar un poco de luz, desde la labor artística. ¿No crees?

Alfredo Sanzol: Totalmente, porque luego hay personas que han tenido en la vida situaciones, en las que han sufrido mucho más que otras. Y luego si se dedican al arte, y a través de su trabajo expresan esa vivencia, pues también para mí son una fuente de inspiración grandísima. Luego hay personas que han vivido situaciones muy dolorosas y trágicas, y también a la hora de sus creaciones o de sus libros, consiguen generar en quien lo lee lugares de luz.

Daniel Jiménez / Cinemagavia: En relación a tu montaje La ternura, comentabas que concebías la ternura como la expresión misma del amor. No obstante, también hablas de que la vida es como un viaje circular, donde tenemos que intentar ir a la búsqueda de esa inocencia de la que un día fuimos dueños. A nivel tanto personal como artístico, ¿tienes muy presente esa búsqueda de la inocencia?  

Alfredo Sanzol: Sí, sin duda que ese es el trabajo de cada día. Y lo más probable es que cada día avance un centímetro y retroceda cuarenta metros. Sin embargo, intentar volver a esa inocencia es lo más maravilloso que uno puede hacer con su vida.

Daniel Jiménez / Cinemagavia: ¿Es verdad que haces uso de los hechos del presente, para inventar los hechos del pasado?

Alfredo Sanzol: Sí, lo que me pasa a veces es que me olvido de los hechos, pero sí que recuerdo las emociones que me han producido esos hechos. Entonces, sí es verdad que a la hora de escribir he reconstruido hechos, que no recordaba, a partir de emociones.

CDN
Foto de "Macbeth" (Luz Soria)

 

La abundancia de los personajes

Daniel Jiménez / Cinemagavia: Hablas de la abundancia que gozan los personajes, incluso aquellos que se les presenta a priori al espectador con muchos problemas a resolver.

Alfredo Sanzol: Sí, es cierto que los personajes están metidos en un mundo, donde se les presenta con todos sus problemas y todas sus dificultades. En el caso por ejemplo de Max Estrella, se le presenta pobre, en una guardilla, sin trabajo, etc… Entonces ahí, a la hora de interpretar eso, hay que zambullirse y meterse en todas esas dificultades y conflictos; ya que son esas problemáticas, lo que realmente construyen al personaje y lo que lo alimenta.

Por tanto, podríamos estar hablando de una situación de abundancia. Claro, si lo miras desde un punto de vista  no de creador de ficción, puedes llegar a la conclusión opuesta; es decir, al ver que no tiene una casa, un trabajo o una familia, lo puedes asimilar como una carencia. Sin embargo, desde el punto de vista de la ficción, ves que esta persona tiene un abanico de problemas con los que lidiar, que por ende generan en ellos abundancia. A mí por ejemplo me encanta Larry David, donde se ve a su personaje siendo el que más disfruta de todos sus problemas y donde esto que estamos hablando se ve muy claro.

La ternura
Foto de "La ternura" (Teatro de la Ciudad)

 

Lo que anticipa la acción

Daniel Jiménez / Cinemagavia: También entiendes como autor, que a nivel narrativo es mucho más interesante lo que precede al hecho que acontece a una situacion puntual, más que el propio suceso en sí. 

Alfredo Sanzol: Sí, tiene que ver con generar suspense, expectativa, cambio  y al fin y al cabo posibilidad de historia; algo que para mí como espectador, es lo que más me gusta del mundo. Es estar viendo cosas, que están solucionando algo que se ha planteado antes, y al mismo tiempo están anticipando lo que va a venir después.

Daniel Jiménez / Cinemagavia: Hay un debate en torno al camino que está tomando el teatro en la actualidad, en el que algunos entienden que empieza a prevalecer más un ejercicio de estética, más que el poder de la palabra. ¿Cuál es tu opinión acerca de esto?

Alfredo Sanzol: No sé, al menos desde el CDN le estamos dando mucha importancia al desarrollo de dramas y de conflictos. Creo que hay mucha gente que están llevando a cabo montajes, donde la palabra predomina. Sí es verdad que una cosa no quita a la otra, porque creo que cuanto mejor es la historia, más te permite hacer un desarrollo plástico que tenga como objetivo el desarrollo de la historia.

Centro Dramático Nacional
Foto de Alfredo Sanzol (Miguel Ángel Fernández)

Arte vs realidad

Daniel Jiménez / Cinemagavia: ¿Te gustaría que la realidad se pareciese más a una sala de ensayos?

Alfredo Sanzol: No lo sé, yo creo que en una sala de ensayos estoy más tranquilo a veces, que en la propia vida. A veces sí que me gustaría que la realidad se pareciese más a una sala de ensayos, donde pudiera sentir más esa sensación de seguridad.

Lo que te permite la sala de ensayos, es estar tranquilo para poder concentrarte en el riesgo. En una sala de ensayos tienes el control digamos de lo que pueda pasar o no, cosa que en la vida es algo de lo que careces. Tienes que estar más alerta, mismamente por ese factor imprevisible que uno no controla.

Daniel Jiménez / Cinemagavia: ¿Has sentido que a veces has prestado poca atención a tu vida, al enfocarte muy de lleno en tu trabajo artístico?

Alfredo Sanzol: Yo sí es verdad que me ha pasado, de haberle prestado más atención a mi trabajo artístico que a mi vida; es decir, veía o estaba convencido de que mi trabajo artístico  dependía de decisiones que yo podía tomar y de la constancia en el trabajo y tal, pero no me había parado a pensar que con la vida pasaba exactamente igual. Falta mía, por no haberme enterado de lo que han dicho muchos sabios que han venido antes que yo, donde reflejaban que el mayor trabajo artístico que tenemos entre manos es la propia vida.

Alfredo Sanzol
Foto de Alfredo Sanzol (Miguel Ángel Fernández)

Lo sagrado de la anécdota

Daniel Jiménez / Cinemagavia: Por último, te gusta contar lo sagrado que habita en la anécdota; ya que crees, que son ese conjunto de historias que uno va repitiendo a lo largo de su vida, las que definen a ese ser humano. ¿Cuáles dirías que son ese conjunto de historias vitales, que definen la figura de Alfredo Sanzol?

Alfredo Sanzol: No me he puesto a pensar en la manera en la que me repito, pero seguro que mis amigos y mi familia saben que hay muchas historias que cuento y vuelvo a contar; historias, que sí creo que definen lo que soy. Pero la verdad que no me había parado a pensar en las propias de manera consciente, por lo que ahora que me lo has preguntado intentaré ser más consciente de ellas.

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