Alguien tiene que morir es la nueva ficción de Manolo Caro, creador junto a otros guionistas de La Casa de las floresEsta miniserie española-mexicana de Netflix tiene un reparto lleno de caras muy conocidas. Entre los actores que veremos en esta breve ficción tendremos a Ernesto Alteiro (Orígenes secretos, Ventajas de viajar en tren), Carmen Maura (Mujeres al borde de un ataque de nerviosLa comunidad), Ester Expósito (Élite), Carlos Cuevas (45 revolucionesMerlí), Alejandro Speitzer (Oscuro deseo, El club), Cecilia Suárez (La Casa de las flores) y Mariola Fuentes (Los abrazos rotosHable con ella). Alguien tiene que morir consta de tres episodios de 50 minutos aproximadamente que se estrenan hoy, día 16 de octubre.



Alguien tiene que morir

Crítica de ‘Alguien tiene que morir’

Ficha Técnica

Título: Alguien tiene que morir
Título original: Alguien tiene que morir

Reparto:
Ernesto Alterio (Gregorio)
Carlos Cuevas (Alonso)
Ester Expósito (Cayetana)
Carmen Maura (Amparo)
Mariola Fuentes (Rosario)
Alejandro Speitzer (Gabino)
Cecilia Suárez (Mina)
Isaac Hernández (Lázaro)

Año: 2020
Duración: 50 min.
País: México-España
Director: Manolo Caro
Guion: Manolo Caro, Fernando Pérez, Monika Revilla
Fotografía: Ángel Amorós
Música: Lucas Vidal
Género: Drama. Thriller
Distribuidor: Netflix

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de ‘Alguien tiene que morir’

Sinopsis

En la España conservadora de los años cincuenta, la supuesta relación de un joven con un bailarín mexicano provoca un escándalo de consecuencias desgarradoras. (Netflix)



Bonitas y conocidas caras

Si algo está claro desde que se presentó el teaser de Alguien tiene que morir es el atractivo reparto con el que cuenta la miniserie. Tenemos desde caras con gran reconocimiento y trayectoria como la de Carmen Maura, Mariola Fuentes o Ernesto Alteiro, hasta jóvenes actores que tienen una carrera que se encuentra en pleno despegue, como Ester Expósito, Carlos Cuevas o Alejando Speitzer. Sin embargo, ninguno de ellos llega a lucirse en esta miniserie.

Desde el minuto uno la ficción no parece asentarse bien, encontramos interpretaciones que parecen adoptar un tono impostado, además, tenemos diálogos torpes y poco naturales. No se ha logrado un tono interpretativo adecuado, lo que acaba afectando a la ficción que se llega a sentir irreal y forzada.

Ni los veteranos se salvan

Ester Expósito y Carlos Cuevas vuelven a repetir en una escala interpretativa que se acaba asemejando parcialmente a otros personajes de su carrera. Por ejemplo, Ester Expósito vuelve a repetir con un personaje arrogante y provocador, un registro que la queda muy bien a la joven actriz, no obstante, en Alguien tiene que morir no ofrece su mejor faceta. Lo mismo ocurre con Carlos Cuevas, esta vez repite en un personaje que se siente reprimido para poder amar con libertad, las inseguridades y temores envuelven a su personaje, algo semejante a Merlí en sus inicios.

El tono impostado de la ficción y la falta de naturaleza en los diálogos pasa factura a las interpretaciones de los actores. Ninguno ofrece su mejor faceta, ni si quiera los más veteranos. Hay poca construcción de personajes y eso también se nota en las interpretaciones. Por lo tanto, no creo que toda la responsabilidad deba caer en los actores, claramente falla la dirección de estos y la construcción de sus personajes deja que desear, están demasiados estereotipados y eso ayuda a que el tono antinatural de la ficción se asiente incluso más.

No obstante, quiero recalcar las interpretaciones de Cecilia Suárez y Mariola Fuentes. Quizás, sus personajes son lo más interesantes de la ficción, y destaca un poco más por sus historias y el conflicto en el que se manejan. Además, Mariola Fuentes es la que mejor está en la serie, destaca sobre el equipo actoral con una interpretación bien llevada, natural, creíble y fluida. Cecilia Suárez se acerca un poco más a ese naturalismo que debería haberse buscado, pero tiene momentos descompensados, pero su trabajo también logra destacar levemente en una ficción bastante floja.

Alguien tiene que morir
Copyright Netflix

El diseño de producción y la música

Algo positivo de la ficción sin ninguna duda es el trabajo del diseño de producción con el departamento artístico. Se consigue una buena recreación de la época franquista con esos decorados, vestuario, objetos, etc. Sin ninguna duda, es de aplaudir la labor de este equipo que configura un buen set de rodaje, con encanto y elegancia. No obstante, a pesar de ser ambicioso todo resulta demasiado teatralizado. Tampoco podemos olvidar el vestuario, en consonancia claramente con la época. Los actores y el set de rodaje lucen magníficamente bien. Un trabajo que destaca frente al resto de apartados de la ficción debido a los débiles que resultan estos.

Tampoco quiero dejar sin comentar la música de la serie, que frente a tanto trabajo mal llevado consigue destacar. Lucas Vidal quien ha sido nominado hasta tres veces en los Premios Goya por sus composiciones, realiza un trabajo que resalta en Alguien tiene que morir. Su música es elegante, atractiva, vibrante y transmite por si sola, sin embargo, la ficción no acompaña a la música ni está a la altura del trabajo realizado por el compositor.

Isaac Hernández
Copyright Netflix

El guion

Digamos que Alguien tiene que morir es un libro abierto, la serie se caracteriza por tal transparencia que no hay nada que sorprenda al espectador. Desde los primeros minutos del metraje el espectador capta de un vistazo de qué palo va cada personaje. Además, sin ser muy avispados podremos intuir de qué hilos tirará la historia y el desarrollo de estos. La transparencia si no se juega bien puede resultar una mala baza, y eso es lo que ocurre aquí. Todo resulta demasiado previsible y nunca el espectador se siente sobresaltado o abrumado por el ingenio de la trama.

Respecto a los giros de guion, estos son realmente escasos, y los que hay, la mayoría de las veces se ven a kilómetros. Por otro lado, el guion es pobre, falla con enorme torpeza en los diálogos que no llegan a sentirse naturales, y los conflictos muchas veces se sienten forzados. Además, estos se suceden por provocaciones incoherentes, sin sentido, buscando el conflicto pobre, sin base y facilón.

Por ejemplo, en cierto momento el personaje de Carlos Cuevas (Alonso), mientras todos están divirtiéndose, él obliga a su hermana a dejar la fiesta. Una decisión sin sentido, además, es una restricción que no tiene razón de ser, es de día, no es ni de noche, todos se lo están pasando bien, es un porque sí, porque hay que buscar el conflicto. Al final esto sirve para que Lázaro defienda a la joven, y Alonso se enfrente a él. Podía haberse provocado el conflicto con mejor ingenio desde luego, y como este hay más ejemplos.

Alguien tiene que morir
Copyright Netflix

La jaula de oro

Entre los temas principales que maneja Alguien tiene que morir está la represión. Esta se ve en algún momento en cada personaje, incluida la matriarca de la familia. Cada personaje vive en su propia jaula, y se percibe la represión política, social y sexual. Si bien, la represión de cada personaje podría haber sido un potente tema principal sino se tratase tan mal. Asimismo, uno de los temas que se hace ver también es una lucha de poder dentro de la familia, una lucha que implica enfrentamientos desafiantes entre algunos personajes, una lucha también por la libertad. Pero sinceramente se desaprovecha completamente este juego, no llega ni a ser atractivo.

Lamentándolo mucho la oportunidad se malgasta. No se llegan a jugar bien las cartas y el trato de los temas principales se desinfla con el conjunto del proyecto. La idea da para tres episodio debido a que no se profundiza, no tenemos personajes bien construidos, hay poco guion, tenemos una dirección con errores y aspectos a mejorar en interpretaciones que no lucen. Al final da para tres episodios porque simplemente es una idea con cuatro cosas, nada más. No hay reflexión, ni profundidad, y ni si quiera giros sorprendentes. Es una ficción completamente vacía, no tiene nada que contar.

Alguien tiene que morir
Copyright Netflix

El episodio final de ‘Alguien tiene que morir’

Lo que hace que el espectador continúe con el visionado de esta miniserie es el quién va a morir, además, de que por suerte son tres episodios, porque si son más a lo mejor el espectador abandona a la mitad. Se podría decir que el final de Alguien tiene que morir hubiera podido ser un buen final si todo se hubiera ejecutado mejor desde el principio.

La construcción del capítulo llega por momentos a ser incoherente, no entendemos muchas de las acciones debido al poco sentido común que envuelve a estas. Todo vuelve a estar muy forzado y tenemos un guion al que falta mucho entramado. Por otro lado, en ningún momento de toda la historia el espectador es capaz de empatizar con los personajes, lo que causa una gran desconexión. Asimismo, las historias de “amor” tampoco seducen al espectador. El factor emocional literalmente no existe.

Además, tampoco se puede decir que el clímax de la ficción alcance la tensión propia de una secuencia así. Menos mal que la música de Lucas de Vidal ayuda un poco al tonto de la secuencia.

Carmen Maura
Copyright Netflix

Conclusión de Alguien tiene que morir

Alguien tiene que morir es una serie que poco tiene que ofrecer. Es un guion vacío, con poco que contar y demasiado forzado. Por otro lado, existe una gran falta de personalidad en nuestros personajes, y ni los actores ni la dirección de estos consiguen un naturalismo para lograr que la ficción sea creíble. La verdad que el teaser creo que generaba unas expectativas que realmente no se acerca ni a cumplir. Es una lástima lo mal desarrollado que está todo, acaba siendo una oportunidad bastante desaprovechada y que deja indiferente al espectador cuando la termina.

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6 COMENTARIOS

  1. Acabo de mirar la serie y vengo a confirmarle a todos que esta “critica” no representa la realidad y se le debe de considerar como lo que es, un pedazo de texto escrito por un estudiante aún ignorante del mundo del cine y quizás un poco reprimido con la vida.

    La serie es increíble, el reparto de lo más, la filmografía brillante y el final, triste pero bien hecho.

    Ya ha ganado premio a mejor serie por GQ y se vienen más!

    10/10 De mi parte.

    • Buenas tardes Jose Fernández.
      Lamento que mi crítica le haya disgustado tanto y que encima piense que está escrita por un estudiante reprimido con la vida. Sin embargo, me alegro mucho de que la serie le haya encantado y de que la valores tan positivamente.

      Un saludo y muchas gracias por visitar Cinemagavia.

  2. Una lastima que reciba estas críticas.

    Me parece una muy buena serie. Me gusto el guion, el reparto, todo.

    Por cierto muy buena actuación del bailarín Isaac Hernández, que para estrenarse se le da muy bien. Se le ve futuro.

    • Buenas Ángel
      Me alegro mucho de que la serie te haya gustado. Yo creo que con todo el dinero que hay detrás y ese gran reparto el resultado es bastante flojo. Los actores parecen sentirse poco cómodos y la mayoría de personajes están tan estereotipados que la ficción nunca se me llegó a hacer creíble. Sobre lo de Isaac Hernández se verá a ver el futuro cómo le va, yo no creo que vaya a seguir este camino debido a que lo suyo es bailar, y le cogieron para este determinado papel porque necesitaban de su maestría para la serie. No obstante, a lo mejor me equivoco y decide seguir por este camino tras pasárselo muy bien rodando esta ficción.

      Un saludo Ángel, muchas gracias por compartir tu opinión en este artículo, leer opiniones contrarias siempre es enriquecedor. Gracias también por visitar Cinemagavia.

  3. Totalmente de acuerdo. Serie llena de clichés, guión muy flojo. Interpretaciones muy flojas.Desde la mezcla de acentos de la madre hasta la escena final que parecía la comunidad.
    Desinflada.

    • Buenas Manuel.
      Muchas gracias por comentar en el artículo. Para mí ha sido una oportunidad desperdiciada la verdad, y me decepcionó bastante.

      Un saludo y gracias por visitar CinemaGavia.

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