La plataforma Sky presenta su nueva miniserie, Catalina la Grande. Cuatro capítulos relatan el reinado de una de las mujeres más influyentes a lo largo de los siglos, la emperatriz rusa Catalina II (Helen Mirren). La miniserie trata cómo esta reina hizo de Rusia una gran potencia internacional, con sus políticas interiores y exteriores y su romance con el general Grigory Potemkin (Jason Clarke). Dirigida por Philip Martin (The Crown) y escrita por Nigel Williams (Elizabeth I), la miniserie se encuentra ya disponible en la plataforma Sky desde el 3 de Octubre y se estrenará en HBO el 21 de octubre.



Catalina la Grande

Crítica de ‘Catalina la Grande’

Ficha Técnica

Título: Catalina la Grande
Título original: Catherine the Great

Reparto:
Helen Mirren (Catalina II)
Jason Clarke (Grigory Potemkin)
Joseph Quinn (Pablo I)
Richard Roxburgh (Grigory Orlov)
Gina McKee (Praskovya Bruce)
Rory Kinnear (Nikita Ivanovich Panin)

Año: 2019
Duración: 52 minutos, 4 capítulos
País: EE.UU, Gran Bretaña
Director: Philip Martin
Guion: Nigel Williams
Fotografía: Stuart Howell
Música: Rupert Gregson-Williams
Género: Histórico
Distribuidora: Sky

Filmaffinity

IMDb

Tráiler ‘Catalina la Grande’

Sinopsis de ‘Catalina la Grande’

La ganadora del Óscar Helen Mirren da vida a la emblemática emperatriz rusa. La miniserie retrata los últimos años de reinado de Catalina la Grande y su apasionada aventura con Grigory Potemkin, en un drama repleto de escándalos, intrigas y conflictos. La relación entre Catalina y el general Potemkin se convierte en una historia de amor obsesiva entre ellos y también hacia su país. Juntos deberán sortear numerosos obstáculos para enfrentarse a las artimañas de sus adversarios y mantener así la reputación de Rusia como una de las grandes potencias europeas del siglo XVIII. (Sky España)



Catalina la Grande
Foto de Sky

Catalina II, una mujer influyente en la historia

Sky lanza la nueva miniserie Catalina la Grande, que habla sobre una de las mujeres más influyentes de la historia. Catalina era una princesa prusiana que, por matrimonio de conveniencia, terminó siendo emperatriz de Rusia. Antes de dar ese paso, Catalina tuvo incluso que aprender ruso de forma autodidacta y convertirse al cristianismo ortodoxo dejando el luteranismo prusiano a un lado para poder ser digna de la corona. En 1745, Catalina se casaba con  el emperador ruso Pedro III. Sin embargo, el matrimonio no tendría éxito y cada uno tenía relaciones extramatrimoniales.

Catalina se fue acercando a los círculos sociales opuestos al rey. También mantuvo correspondencia con ilustrados como Diderot o Voltaire. Por eso, Catalina se abrió a las ideas liberales y anti-esclavistas que comenzaban a surgir en Europa en el siglo XVIII. Las medidas improcedentes en varios asuntos políticos del rey le granjearon el levantamiento de los hermanos Orlov, que acabaron deponiéndolo en favor de su esposa Catalina. Todos los reclamantes del trono fueron asesinados uno tras otro en misteriosas condiciones.

La influencia alemana pesaba sobre Catalina, que reformó Rusia hacia el europeísmo reinante de la época. La reina dio más importancia a los nobles y cortesanos y expandió Rusia hasta Turquía y Polonia. Por eso mismo se dice que fue una de las reinas que hizo del gran territorio ruso una potencia mundial. Helen Mirren da vida a la emperatriz y la retrata como una mujer sagaz y astuta a la vez que levemente jactanciosa en una soberbia interpretación.

Catalina la Grande
Foto de Sky

La vida del lujo en la Corte

La miniserie ofrece, tan solo durante cuatro episodios, una inmersión directa en la Corte de la Rusia Imperial. La ostentosidad y el lujo están presentes en todos y cada uno de los planos. La grabación tuvo lugar en el propio Palacio de Verano que se encuentra en Pushkin, cerca de San Petersburgo. Por eso, cada decorado ha sido medido por el equipo de fotografía. Mediante un juego de luces y vivos colores muestran a la Rusia que oscila entre el barroco occidental y el mundo oriental.

Algunos detalles como el baile de sexos intercambiados o un sistema de poleas para servir el banquete real muestran la exuberancia cortesana. Pero hay más, el vestuario es opulento y llamativo al igual que los peinados, que facilitan el viaje en el tiempo desde el sofá.

La Corte se muestra como un lugar de intrigas palaciegas y lujuria desenfrenada. La relación entre Catalina la Grande y el príncipe Potemkin es la muestra perfecta de ello. Su conexión va más allá del sexo en la pantalla. Se mueve hacia el odio de los hermanos Orlov por Potemkin por el interés hacia la reina y, sobre todo, la Corona.

Catherine the Great
Foto de Sky

Conclusión

Podría parecer imposible resumir un reinado en cuatro episodios, pero Philip Martin y Nigel Williams han conseguido mostrar la exuberancia de la Corte rusa imperial a la perfección. Quizás por eso no decidieron aumentar el número de los capítulos, sino el ritmo de la narración dentro de ellos. Y en parte, Helen Mirren es la culpable de esto por su brillante interpretación como Catalina II.

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