Con la falta de nuevas ideas en el cine y el creciente éxito de los remakes, reboots, secuelas y precuelas, Disney continúa el camino que empezara en 2010 con Alicia en el País de las Maravillas, Maléfica, La Cenicienta, El Libro de la Selva, La Bella y la Bestia, Christopher Robin, Dumbo y Aladdín, presentándonos el live action de su película estrella: El Rey León, un remake casi idéntico de la versión de 1994, ahora completamente digitalizada, donde artistas como Donald Glover, Beyoncé o Seth Rogen ponen voz a nuestros entrañables animalejos de siempre.

Este nuevo remake de Disney ha recaudado ya más de 1339 millones de dólares, convirtiéndose en la película de animación más taquillera de la historia. El Rey León se estrenó en los cines de España el 19 de julio.



El Rey León

Crítica de ‘El rey león’

Ficha Técnica

Título: El rey león
Título original: The Lion King

Reparto:
Chiwetel Ejiofor (Scar)
John Oliver (Zazu)
James Earl Jones (Mufasa)
John Kani (Rafiki)
Alfre Woodard (Sarabi)
JD McCrary (Joven Simba)
Shahadi Wright Joseph (Joven Nala)
Penny Johnson Jerald (Sarafina)
Keegan-Michael Key (Kamari)
Eric André (Azizi)
Florence Kasumba (Shenzi)
Seth Rogen (Pumbaa)
Billy Eichner (Timon)
Donald Glover (Simba)
Beyoncé (Nala)
Phil LaMarr (Impala)
J. Lee (Hiena)

Año: 2019
Duración: 118 min.
País: Estados Unidos
Director: Jon Favreau
Guion: Jeff Nathanson (Historia: Brenda Chapman. Personajes: Irene Mecchi, Linda Woolverton, Jonathan Roberts)
Fotografía: Caleb Deschanel
Música: Hans Zimmer (Canciones: Tim Rice, Elton John)
Género: Animación. Aventuras
Distribuidor: Walt Disney Studios Motion Picture Spain

Filmaffinity

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Tráiler de ‘El rey león’

Sinopsis

El cachorro de león, Simba, aprende todo lo que hay que saber de su padre, el majestuoso rey Mufasa, para ser un buen regente y respetar el ciclo de la vida. Sin embargo, el ambicioso y ladino Scar, hermano del rey, conspira con las hienas para asesinar a Mufasa y hacerse con la corona, haciendo creer a Simba que él ha tenido la culpa de todo y condenándolo al exilio. Allí, el joven león conoce a dos buenos amigos, Timón y Pumba, que le enseñan a vivir despreocupándose de todo. Sin embargo, el pasado vuelve para recordar a Simba cuál es su verdadero destino, y debe regresar para salvar su devastado reino de las garras de Scar.



Recuerda quién eres

A pesar de que hayan pasado nada menos que veinticinco años, El Rey León tiene algo que a muchos nos sigue cautivando, que nos emociona y nos remueve por dentro. Da igual el tiempo que pase, si es en dibujos o en animación 3D, escenas como la presentación del bebé Simba en la Roca del Rey coreado por todos los animales de la sabana, es igual de potente, o el plano en el que el acongojado Simba pone su pequeña patita en la enorme huella de su inalcanzable padre, o la imagen del propio Mufasa entre las estrellas recordando a su hijo su papel en el mundo… entre otras.

Para los amantes de los grandes clásicos Disney, El Rey León dejó una huella imborrable en el corazón de todos. Y, aunque en algunos aspectos la analogía sería como la escena de la huella de Mufasa en la que esta nueva versión no llega a cubrir del todo la imponente huella que dejó la original, podríamos decir que el film sigue generando emociones y sentimientos que, los ahora adultos como yo, creíamos haber superado tiempo atrás.

Después de todo: ¿quién no se ha sentido alguna vez desolado por la pérdida de un ser querido? ¿Quién no ha pasado por alguna época en la que no encontramos un verdadero sentido a lo que hacemos y, como Simba, hemos querido escapar corriendo hasta dejar nuestros problemas atrás?

The Lion King

Hakuna Matata

Está claro que una historia como la de El Rey León, tan fuertemente inspirada en la Shakesperiana obra de Hamlet, posee un alto contenido de drama, tragedia y emociones que apuntan hacia la tristeza. Sin embargo, no temáis, puesto que el film (que recordemos se supone que es principalmente para niños) posee también buenas dosis de comedia.

Por supuesto, el alivio cómico principal de esta historia sigue estando presente veinticinco años después encarnado en el sabelotodo suricato Timón y el simple y bondadoso Pumba. En esta versión, se recuperan los gags clásicos de esta pareja de amigos, pero, además, añaden unos cuantos más en los que rompen la cuarta pared, bromean acerca de algunos cambios de la propia película en la que están o hacen un guiño a otra de las franquicias de Disney cantando un pedazo del popular tema «Qué festín», de La Bella y La Bestia.

Sin embargo, por otro lado, las que eran el segundo alivio cómico del film original, que no son otras que las maliciosas y alocadas hienas, salen bastante peor paradas en este remake, limitando sus gags básicamente a que una de ellas invade todo el rato el espacio personal de la otra, lo que es un poco simplón y lamentable.

El Rey León

Del lápiz al CGI

Una de las cosas más impresionantes de este “nuevo” film, además de poder volver a disfrutar en la gran pantalla de la sublime banda sonora de Tim Rice, Hanz Zimmer y Elton John, es, sin duda, el espectacular trabajo de los responsables del CGI (Computer Generated Imagery) o imágenes generadas por ordenador, ya que el realismo de los animales, los colores, texturas, los planos de la sábana, etc. son extremadamente realistas. Y no solo eso, sino que, además, hay secuencias completas (como la del tema inicial «El Ciclo sin fin») adaptadas de manera casi idéntica a las que veíamos en 1994, pero con todo lujo de detalles y un alto realismo.

Tanto es así, que el director del film, Jon Favreau, colocó una única imagen real en toda la película para ver si alguien era capaz de notar la diferencia, cosa que no sucedió.

Aunque todo este hiperrealismo tiene también un poderoso contra, y es que la expresividad de los peludos protagonistas del film se ha visto súbitamente mermada, ya que lo que vemos son a casi auténticos leones hablando o cantando acerca del amor, el miedo, la ambición o la desesperanza mientras sus leonadas caras de póker no muestran casi el más mínimo gesto, cosa que no pasaba en su predecesora versión animada.

Esto hace que algunas escenas carezcan de emoción, casi como si estuvieras viendo un documental de leones en la 2, además de que algunas de las escenas musicales más potentes de la original hayan perdido toda su fuerza, como la del malvado Scar y las hienas iniciando una revolución con tintes claramente nazis, o la colorida y fantástica escena de «Yo voy a ser el rey león».

El Rey León

Conclusión de El Rey León

Podemos afirmar que El Rey León live action es una película que no ha arriesgado mucho (o nada) en cuanto a cambios: mismos guiones, mismos planos, mismas canciones… sino que más bien ha apostado por poner toda la carne en el asador en referente a lo visual, haciendo que uno pueda revivir casi de forma idéntica el clásico de 1994, pero de una forma moderna, con el avance gráfico de nuestros días, y con unos resultados impresionantes.

Así que si eres un amante de la original, puede que no te cuenten nada nuevo, pero sin duda, te transportarás a la sabana y revivirás las emociones que nos generaron veinticinco años atrás.

Reportaje de El Rey León en Días de Cine TVE

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