Lorene Scafaria estrena Estafadoras de Wall Street, inspirada en una historia real sobre un grupo de strippers que drogaban y robaban a hombres de negocios. El film no ha estado exento de polémica, dado que una de las bailarinas cargó contra la cinta por no sentirse identificada con lo que vio en pantalla. Sin embargo, tanto el público, como la crítica especializada, han alabado la película. Se ha convertido en una de las revelaciones de 2019. Ha sido nominada en los premios Gotham. Llega a los cines el 8 de noviembre en España. Puedes leer otras críticas realizadas por Cinemagavia de esta película AQUÍ y AQUÍ.



Estafadoras de Wall Street

Crítica de ‘Estafadoras de Wall Street’

Ficha Técnica

Título: Estafadoras de Wall Street
Título original: Hustlers

Reparto:
Constance Wu (Destiny)
Jennifer Lopez (Ramona)
Keke Palmer (Mercedes)
Lili Reinhart (Annabelle)
Julia Stiles (Elizabeth)

Año: 2019
Duración: 110 min
País: Estados Unidos
Director: Lorene Scafaria
Guion: Lorene Scafaria & Jessica Pressler
Fotografía: Todd Banhazl
Género: Drama
Distribuidora: Diamond Films

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘Estafadoras de Wall Street’

Sinopsis de ‘Estafadoras de Wall Street’

Estafadoras de Wall Street está inspirada en hechos reales. Un grupo de strippers (Jennifer Lopez, Constance Wu, Lili Reinhart, Cardi B) se unen para estafar a sus clientes, ricos magnates de Wall Street. Cuando Elizabeth (Julia Stiles) una periodista del New York Magazine comienza a investigar, ellas verán peligrar su negocio y tendrán que afianzar su lealtad por encima de la envidia y la avaricia. (DIAMOND FILMS).



Foto de Diamond Films

La venganza de la ambición

Lorene Scafaria se aleja del drama romántico y la comedia feel-good para adentrarse en un drama policial alocado con Estafadoras de Wall Street. El film sorprende al espectador desde el primer momento y a lo largo de su evolución, se puede ver un guion bien planteado y con una intención de ir más allá. Hay una profundidad sobre la propia naturaleza humana, que no se limita a empoderar la figura de la mujer, sino que muestra la crudeza de una realidad alejada de los sueños idílicos americanos. Lo que hace superior a este film, es hacer a sus protagonistas tan imperfectas, convirtiéndolas en brillantemente humanas. El espectador puede no compartir la toma de decisiones que se expone, pero le permite comprender lo que se esconde detrás. Crea una empatía visceral, no se juzga, ni hay pretensión de ello.

Además, hay que destacar que se aleja de las intenciones de buscar la lágrima fácil y la lástima innecesaria sobre sus protagonistas. En ningún momento se victimiza a sus figuras, dado que hubiera sido un error crear una fragilidad forzada. Las relaciones que se presentan en la cinta, parten de una sororidad que enternece al público. Un sentimiento tan humano como real, lo que provoca que haya una identificación hacia esta familia, nacida de la amistad, disfuncional. Madres, hijas, solteras, casadas, con pareja, sin ella… La situación personal de las protagonistas es tan variada, que le otorga esa dosis de realidad que termina de redondear el resultado. Una coherencia narrativa que se apoya en un puzzle de historias de vida, que invita al espectador a reflexionar y sobre todo, conocer lo que se esconde detrás de una verdad. Detrás de unas “estafadoras”.

Estafadoras de Wall Street
Foto de Diamond Films

El renacer de Jennifer Lopez

Una de las razones que, normalmente, crea prejuicios sobre Estafadoras de Wall Street, es tener a Jennifer Lopez a la cabeza, pero, paradójicamente, el reparto principal deslumbra en el film. Lopez se reinventa y encuentra un papel con el que lucirse interpretativamente. Su Ramona tiene una potencia y un carácter en escena, que consigue calar en el espectador desde el primer momento. Su expresividad corporal y la gran energía que desprende encajan a la perfección con esa identidad maternal y socarrona que emana la del Bronx. Es uno de los mejores papeles de la artista hasta la fecha. Está impresionante. Un caso parecido ocurre con Lili Reinhart. La actriz conocida por “Riverdale”, deja esa faceta adolescente para dar un trabajo más maduro y alejada del cliché naif. Una participación menor, que aún así, le permite mostrar una faceta distinta en pantalla y un potencial a explotar.

Como es lógico, Constance Wu, protagonista absoluta del film, pisa fuerte desde la primera secuencia. La actriz se mete de lleno en Destiny y remueve al público con esa explosión de sensaciones en su propia vida. No cae en el drama innecesario, sino que contiene tanta emoción de forma interna y sabe transmitirlo al espectador. Un trabajo actoral muy sensitivo que resuelve satisfactoriamente. Conmueve a la audiencia, a fuego lento y sin sentimentalismos. Junto con Jennifer Lopez, forman una pareja cinematográfica muy carismática y con una química tan personal, que no es extraño que el mayor peso dramático recaiga sobre ellas. Por último, destacar el trabajo interpretativo de Keke Palmer como Mercedes y Cardi B como Diamond. Aportan esa energía coral, que sienta las bases de un buen resultado actoral. La clave del film se encuentra en la excelente composición del grupo de actrices que lo constituye.

Estafadoras de Wall Street
Foto de Diamond Films

Entre joyas y decadencia

La realización técnica detrás de Estafadoras de Wall Street sigue una dinámica muy parecida a otros filmes que se ambientan en los bajos fondos como “Magic Mike”. Esa mezcla de colores oscuros, en los que los morados y los azules invaden la escena, contrasta con esa luminosidad de secuencias de la cinta alejados del mundo de los clubs. Hay un diseño artístico muy cuidado y prueba de ello, es el detalle en el propio vestuario de las protagonistas. Al estar basado en una historia real, han respetado una ambientación alejada de artificios. Sin embargo, hay que reconocer que los movimientos de cámara y encuadres brillan, en especial, en las escenas de baile. Una sensualidad y una vigorosidad que fascinan al espectador. Sin embargo, no se puede negar que en el resto de secuencias siguen un patrón estándar y no luce de forma tan destacable como su dirección artística.

Asimismo, también hay que comentar uno de los elementos más dinámicos que hay en el film y es el uso de la cultura pop en sus escenas. Canciones como el ya mítico “Gimme More” de Britney Spears, o la presencia de Usher, son pinceladas que simpatizan con el gran público. Esos pequeños homenajes a la cultura de masas aporta mayor realismo y coherencia espacio-temporal con la época en la que se narran los hechos. Después, la inclusión del personaje de Julia Stiles como Elizabeth, nombre en la ficción que correspondería a Jessica Pressler, la periodista que investigó este caso, crea ese puente entre la dramatización de los hechos y la verosimilitud que hay entre ellos. La manera de equilibrar entre una fábula de justicia social y el análisis de un grupo delictivo crea una historia sin maniqueísmo y con mucha verdad, por lo menos, cinematográfica.

Foto de Diamond Films

Conclusión

Estafadoras de Wall Street es un film que sorprende y que termina por dejar con un buen sabor de boca al espectador. Sus protagonistas brillan, en especial, Jennifer Lopez y Constance Wu. Las dos forman una pareja cinematográfica con mucha fuerza y terminan por lucirse, dando un resultado interpretativo magistral. El guion sigue una trama, inspirada en hechos reales, que presenta unos sucesos con profundidad, sinceridad y unos claroscuros que elevan al film. Historias de vida que van más allá, sin aditivos y con una verdad que merece ser escuchada.

Técnicamente cuida mucho los detalles de este universo, en especial el mundo de la noche, creando una gama de colores preciosa. Luego, la dirección fotográfica no termina de brillar todo lo que podría. Buen homenaje a la cultura pop con diversos guiños que conectan con el espectador. Un baile cinematográfico que termina por seducir a los espectadores y acaban a los pies de estas “estafadoras” tan alocadas y difíciles como humanas.

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