Seguimos repasando la carrera cinematográfica de Hans Zimmer. Tras los años 80 de la primera parte en esta segunda nos adentraremos en los 90, una década que significará mucho para el músico alemán.
Hans Zimmer Parte 2
Adentrándose en el Thriller
Tras la magnÃfica DÃas de Trueno, la carrera de Hans Zimmer continua a pasos agigantados, ya que John Schlesinger (Cowboy de Medianoche) lo recluta para crear la música de De repente un extraño (1990).
Este trabajo, le permite adentrarse en el Thriller. A través de una composición donde el futuro músico de La Roca, se convierte en una pieza fundamental para la historia.
Inicios en la comedia Romántica
Hans Zimmer comienza sus inicios en la comedia romántica con Matrimonio de Conveniencia (1990) su primera colaboración con Peter Weir (Único testigo). Un film que le permite crear una música fresca y novedosa pero siempre con su sello de identidad. Un sonido que más tarde desarrollará en trabajos como Amor a Quemarropa.
Un drama y una escalada
Un año más tarde, el exitoso músico, continúa componiendo para diferentes historias, que le lleva a un drama y una escalada. Descubriendo a Henry (1991) dirigida por Mike Nichols (Armas de Mujer) hace que Hans Zimmer se plantee una música más intimista y personal, perfecta para personalizar al personaje interpretado por Harrison Ford. Seguidamente, el músico cambia de registro y acepta componer para el film K2 (1991). Una historia que le exige, regresar a sus inicios, con un sonido más contundente.
Regreso a Sudáfrica
A Word Apart (1988) de la que hablamos en la primera parte, fue la primera aproximación de Hans Zimmer a los cantos africanos.
En El Poder de Uno (1991) regresa nuevamente a Sudáfrica, donde vuelve a trabajar con esos elementos que le permiten dibujar la atmósfera musical necesaria para la historia dirigida por John G. Alvidsen (Rocky).
Imparable hacia el éxito
Hans Zimmer no se detiene y continúa imparable hacia el éxito que muy pronto alcanzará. Afronta diversos géneros como la fantasÃa con Toys (1992) en la que presenta melodÃas que serán apuntes para las diferentes secuelas de Piratas del Caribe. Una Mujer en la liga (1991) en la que regresa a la comedia, su vuelta a la acción con La Asesina (1992) nueva colaboración con John Badham tras Dos Pájaros a Tiro y su reconocimiento ante la industria al conseguir su primer Oscar con El Rey León (1994).
El Rey Hans Zimmer
Este gran premio, hace que el rey Hans Zimmer, logre su consolidación en Hollywood.
El músico nacido en Frankfurt, consigue un excelente retorno al sonido africano, con la magistral colaboración del grupo Lebo M en la interpretación de los cantos. Una partitura que es adornada por las excelentes canciones compuestas por Elton John y Tim Rice, dando el sello de oro, logrando un segundo galardón por la mejor canción original.
Nuevas colaboraciones y nuevos retos
Antes de su gran triunfo por el film de Disney, Hans Zimmer trabaja en nuevas colaboraciones y nuevos retos, como Amor a Quemarropa (1993) que le concede unirse una vez más a Tony Scott (Top Gun). Un film que siempre será recordado por su dinámico tema principal, interpretado por el xilófono y que actualmente es imprescindible en cada uno de sus conciertos.
Por otra parte, el músico, accede a componer para el film de Billie August, La Casa de los espÃritus (1993) basado en la novela del mismo nombre, escrita por Isabel Allende. En donde podemos apreciar la construcción de melodÃas que más tarde desarrolla en la soberbia La Delgada lÃnea Roja.
Transición
Tras alcanzar la gloria con El Rey León, Hans Zimmer trabaja incansablemente, componiendo para la comedia Un Poema entre Reclutas (1994) con una partitura correcta y poco más y su vuelta a la acción en Salto al Peligro (1994) última colaboración junto a John Badham. En 1995, Hans Zimmer sorprende a crÃtica y a público con su espectacular trabajo para Marea Roja, donde hace equipo junto al director Tony Scott.
Un Score que marca un antes y un después en su carrera, creando una transición musical, donde comienza un sonido que lo identificará para siempre. Esta obra imprescindible en su carrera, contiene una perfecta fusión entre la orquesta dirigida por Gavin Greenaway y los arreglos electrónicos, dando pie a un tema principal de tintes épicos que ilustra perfectamente al USS Alabama, el submarino donde ocurre la trama.
Nos vemos en la tercera Parte
Con la magistral Marea Roja, nos detenemos. Nos vemos en la tercera Parte, en la que continuaremos repasando los 90, donde Hans Zimmer continua avanzando, tocando diferentes géneros, que le lleva a crear correctas y fabulosas composiciones, hasta llegar a los 2000, donde se volverá imprescindible.
Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM





