Jordi Cadellans y Raúl Tortosa se sumergen en las secuelas físicas y psicológicas del acoso escolar, por su condición sexual, en Here comes your man (Aquí viene tu hombre). Esta obra ha obtenido un gran éxito por parte de la crítica y el público en Barcelona. Incluso, fue galardonada en los VI Premis Talent Cambra. Además, cuenta con Sergi Cervera y Marc Ribera como principales protagonistas de la pieza teatral. Desde el pasado 4 de marzo de 2021 se encuentra en los Teatros Luchana, manteniéndose en cartel todos los jueves hasta el 29 de abril de 2021manteniéndose en cartel todos los jueves, hasta el 25 de marzo; y sábados y domingos hasta el 29 de abril de 2021.



Here comes your man

Crítica de ‘Here comes your man (Aquí viene tu hombre)’

Ficha Técnica

Título: Here come your man (Aquí viene tu hombre)
Título original: Here come your man

Reparto:
Sergi Cervera (Torres)
Marc Ribera (Morales)

Duración: 85 min. apróx.
Dirección: Jordi Cadellans y Raúl Tortosa
Dramaturgia: Jordi Cadellans
Diseño de escenografía e iluminación: Ricard Martí y Sergi Cervera
Vestuario:
Tarambana Espectáculos
Iluminación y espacio sonoro:
Betho Carvajal y Sara Esquivel
Composición musical:
Momo Cortés
Diseño gráfico y cartel: David Bonacho y Óscar Jarque
Fotografía: Antonio Garci
Producción ejecutiva: Nahco Bonacho
Prensa:
Lemon Press
Distribución: IB Management

Tráiler de ‘Here comes your man (Aquí viene tu hombre)’

Sinopsis de ‘Here comes your man (Aquí viene tu hombre)’

Here comes your man (Aquí viene tu hombre) nos muestra cómo los antiguos alumnos de una escuela religiosa se han reunido el fin de semana en un pequeño hotel de las afueras de la ciudad para rendir homenaje y celebrar la jubilación del que fuera su tutor. A pesar de que en su infancia Morales y Torres nunca se llevaron bien, las obras en el edificio les obliga a compartir habitación, viéndose abocados a enfrentarse a los fantasmas del pasado.

Mientras se preparan para la celebración harán memoria del pasado, de cómo Torres sacaba buenas notas y soñaba con ser un gran futbolista y también de cómo Morales, blanco de las burlas por ser sensible y femenino, tenía como único objetivo sobrevivir. En las conversaciones aparece otro compañero de clase: González, el que fue y sigue siendo mejor amigo de Torres. El gran líder, el alumno perfecto de historial impecable… Y también el acosador que hizo la vida imposible a Morales hasta el extremo de dejarle marcado para siempre. (TEATROS LUCHANA).



Here comes your man
Foto de IB Management

El dolor del miedo

Desde 2019 Here comes your man (Aquí viene tu hombre) se encuentra sobre los escenarios para mostrar las consecuencias del acoso escolar y la homofobia que se vive en las aulas. Para ello, posiciona a sus personajes en una reunión de antiguos alumnos, para conmemorar la jubilación del Padre Tutor del colegio de curas al que asistieron. A partir de esta premisa, el espectador es testigo de confesiones y vivencias que remarcan la dificultad de ser gay, en varios casos, durante la etapa escolar. La dramaturgia refleja ese camino hacia la ira, la impotencia, el trauma y el resentimiento, que se revisten ante una visceralidad más catártica del concepto de frustración y la oscuridad forjada del dolor. Las motivaciones del personaje de Morales se comprenden a la perfección, aunque hay ciertos detalles en donde se echa en falta un halo luminoso dentro de tanto rencor.

La construcción de los personajes también permite debatir acerca de lo que define la responsabilidad de las acciones de cada uno. Así se demuestra una sensibilidad sobre la necesidad de denuncia y de escucha sobre las víctimas. De igual manera, se analiza el concepto de masculinidad y se desmitifca los falsos atributos. No obstante, hay una complicación en torno a la narrativa, con la intención de impresionar al espectador, que se siente algo enrevesada. Dicho de otra forma, se podría ser más práctico en algunas problemáticas, ya que llegan en una especie de factor sorpresa que no termina de fluir del todo como debiera. En consecuencia, esa gestión de lo emocional se ve algo opacada por la sobrecarga de cambios de dirección de la historia. Luego, como comentario, hablar sobre ciertos temas de gran sensibilidad, justificándose por el dolor, puede ser peligroso por las interpretaciones que se pueden extraer.

Aquí viene tu hombre
Foto de IB Management

Reunión de enemigos

Sergi Cervera y Marc Ribera son los encargados de dar vida a Torres y Morales, respectivamente. Ambos se convierten en la representación de un enfrentamiento que va más allá del acoso escolar y la humillación. En primer lugar, Ribera cuida una expresión tranquila, calculada, que contrasta con las escenas en las que exige una mayor concentración emocional con su personaje. Se puede ver la responsabilidad con la que afronta su papel, al tener que expresar el infierno personal que hay tras las secuelas traumáticas del pasado de Morales. Al mismo tiempo, se desmarca de la imagen de víctima, para exponer una interpretación que transmite a la perfección la frialdad y un carácter más maquiavélico. Aun así, no pierde la humanidad que se fragua a lo largo de la obra. Únicamente, en algunas partes, le falta una pizca de carácter y evitar los nerviosismos en la dicción.

Por su parte, Cervera, afronta su personaje desde un prisma que comienza de una forma más ligera. De alguna manera, se convierte en el prototipo de “hetero básico”, que la propia Here comes your man (Aquí viene tu hombre) hace mención. Pero, poco a poco, su evolución interpretativa va despertando según se complica el propio trasfondo de su personaje. Así se puede ver la habilidad del intérprete para exponer de una forma más sutil una configuración psicológica que va más allá. Hay que apreciar el detalle en aquellas escenas donde el silencio es el que habla y sus reacciones son las que transmiten el efecto. Gracias a ello, se comprueba la lectura de Cervera ante los estímulos que van sucediendo en el escenario. De esta forma, el tándem que forma con Ribera conecta sin problemas, siendo una relación artística simbiótica de la que ambos sacan provecho.

Aquí viene tu hombre
Foto de IB Management

La masculinidad hecha a golpes

La intimidad conquista la escena desde el primer minuto de Here comes your man (Aquí viene tu hombre), donde uno de los personajes sin necesidad de mediar palabra, invita a los espectadores a ver su interior. De esta manera, el público se convierte en un voyeur, que es testigo de lo que acontece dentro de la habitación en la que se encuentran ambos personajes. De esta manera, la propuesta escénica se plantea más en los movimientos y en las acciones de los actores, que, realmente, en el apoyo escénico de los elementos de la escena. Aun así, hay aspectos que funcionan estéticamente muy bien, y llaman la atención por ello, como el propio espejo, o la estructura de campamento rural. También sería conveniente subrayar cómo la composición lumínica ofrece una propuesta elegante, que parece imperceptible para los ojos, pero explora un concepto interesante.

Al basar su fuerza y potencial en la propia acción, se resuelve muy positivamente el espacio entre los actores y cómo se van sucediendo las interacciones físicas entre ellos. En ningún momento la obra decae en su ritmo, a pesar de enredar su guion, como se ha comentado previamente. Por lo que, hay una buena gestión de la tensión que se va fraguando según avanza la pieza teatral, aderezada con el factor sensitivo e introspectivo que encumbra la obra. Después, el espacio sonoro no obtiene la misma recepción que otros componentes técnicos, dado que al justificarla como diegética, acaba por ser un elemento más. Inclusive, hay momentos en los que dificulta que se oiga nítidamente a los actores. Por último, la simbología del propio cuerpo y el sexo se plantean de una manera interesante, aunque la ejecución podría lograr una corporalidad y atracción más cultivadas.

Here comes your man
Foto de IB Management

Conclusión

Here comes your man (Aquí viene tu hombre) es un ataque a la brutalidad de la violencia y el acoso escolar. En esta ocasión, se pone el foco en la homofobia, pero también se aborda temas de gran interés como la masculinidad, el rencor, la gestión del trauma y el propio concepto de violencia. No obstante, hay algunos aspectos que se pueden pulir, además de simplificar algunas problemáticas que son demasiado enrevesadas. A nivel actoral, Sergi Cervera y Marc Ribera obtienen un resultado notable, donde triunfan en las escenas más viscerales. La propuesta escénica se apoya más en el magnetismo de la acción, aunque también luce en el conjunto estético de la obra. Por lo que, hay simbologías que obtienen un buen efecto sobre el público. Un ajuste de cuentas que estruja los dolores del pasado, ante un grito de denuncia que refleja una realidad, desgraciadamente, todavía presente.

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