El hundimiento de Japón: 2020 es el nuevo anime apocalíptico, codirigido por Masaaki Yuasa y Pyeon-Gang Ho. Massaki Yuasa es uno de los realizadores de anime japonés  más aclamados de los últimos años, especialmente por el popular anime Devilman Cry Baby. Este anime es una adaptación de  la novela de ciencia ficción Japan Sinks, del escritor japonés  Sakyo Komatsu. La serie narra las adversidades que tiene que lidiar una familia de Tokio, después de que Japón sufriera una serie de cataclismos, que pondrán en serio peligro a todo el archipiélago japonés.

Los actores de doblaje encargados de poner las voces de los protagonistas son Ryan Bartley, Billy Kametz, Faye Mata, Grace Lynn Kung o Aleks Le, entre otros. La serie se estrenó el pasado 9 de julio de 2020, en la plataforma de Netflix.



El hundimiento de Japón: 2020

Crítica de ‘El hundimiento de Japón: 2020’

Ficha Técnica

Título: El hundimiento de Japón: 2020
Título original: Nihon Chinbotsu 2020

Año: 2020
Duración: 25 min por capítulo apróx.
País: Japón
Creada por: Masaaki Yuasa y Pyeon-Gang Ho
Guion: Toshio Yoshitaka
Música: Kensuke Ushio
Género: Animación
Distribuidora: Netflix

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘El hundimiento de Japón: 2020’

Sinopsis de ‘El hundimiento de Japón: 2020’

El hundimiento de Japón: 2020 muestra cómo los terremotos han devastado Japón. Después del horror, una familia se enfrenta a una gran prueba de supervivencia en un archipiélago que se hunde. (NETFLIX).



El hundimiento de Japón: 2020
Foto de Netflix

Huyendo de la muerte

Este anime es un claro ejemplo de que ante una catástrofe de tal magnitud, el ser humano intenta sobrevivir como puede. A medida que vas viendo cada episodio, te resulta imposible salir de ese estado claustrofóbico, que es tan latente en la serie. El drama personal, no hace más que ir creciendo cada vez más, causando cierta incomodidad en el espectador. Son pocos los momentos de calma que ofrece esta serie, ya que en cada episodio algo trascendente pasa a los protagonistas principales.

Puede llegar a recordar a otros animes como La tumba de las luciérnagas. Podemos observar similitudes con la obra de Takahata, en cuanto a la intensidad dramática que mantiene la serie. El hundimiento de Japón: 2020 es un anime que muestra la crudeza que ocasiona una catástrofe de esas magnitudes, de una manera muy explícita. No es una serie recomendada para niños, ya que puede confundir el hecho de que sea una animación, pero la trama llega a tener momentos muy desagradables.

De primeras ya sabes como espectador, que vas a encontrarte una serie llena de desdichas, pero no de una manera tan forzada. Es como si todo lo malo que pudiera suceder en ese contexto de supervivencia extrema, pasara. Llegan a resultar muy forzados, los acontecimientos que van sucediendo a lo largo de los distintos capítulos. Los creadores no han sabido establecer con claridad, el contexto en el que se desarrolla la serie. Pasan tantas cosas tan rápido, que uno no llega a enterarse de la mitad de las cosas.

Foto de Netflix

Lo mejor y lo peor del ser humano

Una de las cosas positivas de este anime es que indaga, en cómo nos comportamos  ante situaciones tan extremas. Vemos actos heroicos, pero también la cara más demencial de las personas. Sin embargo, hay veces en que no se llega a diferenciar tan claramente, el bien del mal. Los personajes se encuentran obligados a tomar difíciles decisiones, que en una situación normal, ni se platearían en llevar a cabo. Este es uno de los aspectos más interesantes de la serie, ya que normalmente está muy marcada la posición moral de los personajes, en series de este tipo. No hay buenos ni malos, simplemente gente que quiere seguir con vida a toda costa.

El hundimiento de Japón: 2020 va hacer reflexionar a más de uno, respecto a cómo actuaríamos en una situación similar. De ahí radica en gran parte, los mejores momentos que nos deja su trama. Puede que alguien intente matarte, y segundos después se convierta en un aliado. Estos saltos tan bruscos pueden estar justificados, ya que no hay lugar para el raciocinio en el caos.

Hay que reiterar, que este anime no se corta en ningún momento a la hora de mostrar ciertas actitudes. Llegamos a ver situaciones tan extremas, como un intento de violación. Por lo que los creadores no quieren blanquear la tragedia, sino más bien mostrarla sin tapujos. Esta dureza argumental, puede ocasionar que durante los 10 episodios de la serie, el público pueda sentirse un poco exhausto ante tanto drama.

Foto de Netflix

La madurez de los personajes

Otro aspecto interesante de El hundimiento de Japón: 2020, es la evolución que vemos de sus personajes. En un principio, ciertos protagonistas muestran un lado ingenuo e inocente, porque nunca han vivido una situación tan dramática. La protagonista principal, era una adolescente que su máxima preocupación, era la de correr las pruebas de atletismo de su instituto. Ahora la vida ha cambiado totalmente para ella,  ha visto la muerte de cerca y tiene que madurar prematuramente, para estar a la altura de la situación. Eso lo podemos observar, en como al principio de la serie, ella se deja llevar continuamente por sus emociones. Sus emociones le pasan factura al principio, pero a medida que va adaptándose a su nueva realidad, se va convirtiendo en una persona que decide y actúa más fríamente.

Esa evolución del personaje, también lo vemos en el hermano pequeño de la protagonista.  Un muchacho al que le encanta los videojuegos y hablar en inglés, con sus amigos de internet. Cuando este hecho trágico sucede, el cambia drásticamente. La inocencia de su infancia se ve arrebatada de la noche a la mañana, y ahora tiene que actuar como un hombre. La figura de su padre, tendrá una relevancia significativa en la evolución de este personaje.

El personaje de la madre también es muy interesante, porque debe esconder su parte más vulnerable, por el bien de su familia. Los momentos inevitables de debilidad que tiene que experimentar, son de lo más sobrecogedor de toda la serie.

El hundimiento de Japón: 2020
Foto de Netflix

Conclusión

El hundimiento de Japón: 2020 es una adaptación actualizada, de lo que sería la catástrofe expuesta por Sakyo Komatsu en 1973, en el presente actual. Es un anime que puede resultar algo grotesco e incómodo de ver para cierto sector del público. Sobre todo, es una serie de una gran intensidad dramática, que en ningún momento deja al espectador que se relaje. Llega a tener una trama muy forzada por momentos, pero lo compensa con los grandes personajes que nos ofrece. No es uno de los animes que vayan a dar más que hablar este año, pero tiene elementos que hacen que valga la pena su visionado.

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