La cuarta temporada de Fargo, en su faceta televisiva, llega tres años después de su última tanda. La serie sigue diversificando épocas y argumentos, y ahora se sitúa en Kansas City (Missouri) en los años 50. La trama gira alrededor de un enfrentamiento entre un clan italiano y otro afroamericano por el control del crimen organizado.

El showrunner sigue siendo Noah Hawley, que dirige 2 episodios y escribe la mayor parte de los guiones. El elenco de la cuarta temporada de Fargo incluye, entre otros, a Chris Rock (Arma letal 4, Yo soy Dolemite), Jason Schwartzman (Big eyes, Moonrise kingdom), Jessie Buckley (Estoy pensando en dejarlo, Chernobyl) y Ben Wishaw (Skyfall, El regreso de Mary Poppins). Consta de once episodios que oscilan entre los 45 y 60 minutos. En España se puede ver en Movistar Series.



Fargo

Crítica de la cuarta temporada de Fargo

Ficha Técnica

Título: Fargo
Título original: Fargo

Reparto:
Allison Tolman (Molly Solverson)
Billy Bob Thornton (Lorne Malvo)
Colin Hanks (Gus Grimly)
Martin Freeman (Lester Nygaard)
Russell Harvard (Mr. Wrench)
Bokeem Woodbine (Mike Milligan)
Brad Mann (Gale Kitchen)

Año: 2014-
Duración: 50 min.
País: EE.UU
Director: Noah Hawley (Creador), Noah Hawley, Dearbhla Walsh, Dana Gonzales
Guion: Noah Hawley, Enzo Mileti, Scott Wilson, Stefani Robinson
Fotografía: Peter Konczal, Paula Huidobro, Gonzalo Amat y Erik Messerschmidt
Música: Jeff Russo
Género: Drama. Thriller. Crimen.
Distribuidor: Movistar +

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de la cuarta temporada de ‘Fargo’

Sinopsis de ‘Fargo’

Kansas City (Misuri), 1950. Dos grandes mafias, una italiana y otra afroamericana, controlan la cara oculta de la economía: la de la explotación, los chanchullos y las drogas. Con el fin de prosperar y mantener una paz relativa pero provechosa, los líderes de ambos clanes intercambian, según la tradición, a uno de sus hijos para criarlos como suyos. Un giro fortuito del destino pone en peligro la tregua cuando el capo de los italianos ingresa de urgencia en el hospital.

La nueva historia está protagonizada por Chris Rock (In Living Color, Arma letal 4), Jason Schwartzman (Viaje a Darjeeling, Mozart in the Jungle), Jessie Buckley (Chernobyl), Ben Wishaw (El regreso de Mary Poppins, Un escándalo muy inglés), Jack Huston (Mr. Mercedes, Boardwalk Empire) y Salvatore Esposito (Gomorra), Anji White (Empire, The Chi, Chicago P.D.), E’myri Crutchfield (Tell Me Your Secrets, The Kicks) y Amber Midthunder (Comanchería), entre otros. También se une al reparto el cantante y compositor Andrew Bird como Thurman Smutney en un papel escrito específicamente para él, según los creadores.

Noah Hawley (ganador del Globo de Oro® y del Emmy®) vuelve a firmar como creador, guionista, director y productor ejecutivo de la temporada. Hawley y su productora 26 Keys Productions lideran el equipo creativo de la nueva entrega. Por su parte, Ethan y Joel Coen y Warren Littlefield también ejercen de productores ejecutivos. ‘Fargo’ está producida por MGM Television y FX Productions, con MGM Television como estudio principal y distribuidor internacional. (MOVISTAR +)

Dónde se puede ver la serie



Cambio de coordenadas

La cuarta temporada de Fargo ha decidido dar una vuelta de tuerca y ofertar alguna variación respecto a tandas anteriores. En realidad, cada temporada ha tenido su idiosincrasia, pero quizá en esta última el golpe de volante es mayor. Y puede que no sea mala idea. Si bien la tercera temporada seguía manteniendo un nivel de excelencia notable, es posible que acusara cierto cansancio en la fórmula. De tal modo que Noah Hawley ha determinado  cambiar uno de los elementos más básicos. El lugar de la acción.

Esta temporada no transcurre en Fargo y alrededores, se traslada a Kansas City (Missouri). Continuamos en el Medio Oeste estadounidense pero en otras coordenadas. La acción se sitúa en 1950, la fecha más atrás en el tiempo de toda la serie hasta ahora. El tema racial es otra variante que cobra fuerza. Probablemente porque la actualidad lleva en volandas ciertos temas, y aunque el argumento se sitúe siete décadas atrás, de algún modo Noah Hawley se permite señalar algunos pecados contemporáneos.

La historia gira alrededor de una lucha de clanes de gánsteres por controlar una área de influencia mayor en Kansas City. Estos clanes son los de los Fadda, de origen italiano, y los Cannon, afroamericanos. En una introducción, en el primer episodio, se repasa la historia de otras guerras de clanes que inmiscuían a, por ejemplo, judíos o irlandeses. Existe una tradición inveterada entre los clanes rivales para mantener una paz demasiado frágil. Intercambiar de familia a los primogénitos. En el presente de la historia, por lo tanto, el hijo pequeño de los Fadda vive con los Cannon, y viceversa.

Corey Hendrix
Copyright Elizabeth Morris/FX

Tiempos de guerra

En la cuarta temporada de Fargo la idea seminal viene ya casi perfilada desde el inicio. La familia Fadda y la Cannon parecen haber llegado a un acuerdo, pero la tensión se puede cortar. El anciano Donatello Fadda (Tommaso Ragno) es herido de una forma accidental pero absurda , para morir a posteriori en el hospital. Eso hace que al frente de la familia tenga que estar su hijo Josto (Jason Schwartzman). Los problemas son varios. Por un lado, que tras la muerte de Donatello los Cannon vayan a respetar del acuerdo, y que desde Italia llegue el violento y pendenciero hermano de Josto, Gaetano (Salvatore Esposito).

Por parte de los Cannon, a la cabeza se encuentra Loy  (Chris Rock) y tras estos acontecimientos tendrá que hacer frente a una atmósfera cada vez más enrarecida. Uno de los territorios en disputa con Fadda serán los mataderos de Kansas City. De esta y de otras gestiones se encarga Doctor Senador (Glynn Turman), el valido de Loy y hombre de gran inteligencia. Como en otras anteriores temporadas, el plantel de personajes es ingente y no resulta fácil señalar todas las conexiones.

Otros personajes en el conflicto

Además de estos clanes, otros personajes se verán en medio de las refriegas. Por ejemplo,  Oraetta Mayflower (Jessie Buckley), una siniestra y xenófoba enfermera con tendencia a envenenar pacientes. Enfrente de ella vive Ethelrida Pearl Smutney (E’myri Crutchfield), una inteligente adolescente de diecisiete años que es hija de los dueños de una funeraria. Sus padres son Thurman (el músico Andrew Bird) y Dibrell (Anji White). Un detalle de cierta relevancia es que son un matrimonio mestizo, siendo el padre de raza blanca y la madre afroamericana. La hermana de Dibrell, Zelmarel (Karen Aldridge), también se dejará ver, en compañía de su novia Swanee (Kelsey Asbille). Ambas evadidas de la justicia.

Fargo
Copyright Elizabeth Morris/FX

Un desarrollo irregular

La cuarta temporada de Fargo, al igual que las anteriores, tiene un desarrollo complejo. En base, sobre todo, a la gran cantidad de personajes y a las inesperadas y rocambolescas conexiones entre ellos. En esta cuarta temporada, Noah Hawley sigue demostrando su facilidad para crear personajes estrambóticos y llamativos. Pero el desarrollo de la historia no es tan fluido como en otras ocasiones. Hay un problema de ritmo, donde unos episodios son magníficos y otros un tanto funcionariales.

La cuarta temporada de Fargo exigirá paciencia y una buena dosis de atención. A veces da la sensación de que lo que se ha contado en 11 episodios, podría haberse contado en 7 u 8. Lo cual no quiere decir que la brillantez se haya eclipsado, pero está más dispersa. Algo que quizá ya ocurría en la tercera temporada. Curiosamente los episodios más disfrutables son los más delirantes. Los que tienen una fantasía más “coeniana”.

Dentro de ellos podemos encontrar el casi surreal homenaje a El mago de Oz (Crítica de la película AQUÍ), en quizá el mejor momento de la temporada, bordeando la genialidad. En general, los capítulos finales son los más satisfactorios de esta tanda. Es curioso como desde el comienzo de la serie, el elemento absurdo, inexplicable y un tanto aleatorio (o no tanto) ha sido de gran importancia. Ahí tenemos el ejemplo del ovni en la segunda temporada. Otra cosa en la que cojea esta temporada es en la tensión emocional, en la capacidad de coger el corazón del espectador en un puño y jugar con él a voluntad. Nuevamente es una faceta que viene y va.

Fargo
Copyright FX

Un mar de personajes

La cuarta temporada de Fargo, ya decíamos, tiene una larga lista de personajes. Con la característica de que no hay personaje intrascendentes. Fargo se dirime en pequeñas cuestiones, casualidades y detales a los que hay que estar atento. Incluso un papel en apariencia secundario puede desencadenar importantes consecuencias. En cuanto al interés que tienen, nuevamente hay altibajos. Quizá el más llamativo, y el que más tiene que ver con Noah Hawley y los hermanos Coen, sea el de Oraetta Mayflower. Un personaje psicopático, macabro, y depositario de la mayor cantidad de humor negro de estos nuevos episodios.

Además de intentar envenenar a gente de otras etnias, ostenta una religiosidad exagerada y un tanto ridícula. Dentro del contexto racial de la serie, es casi como una encarnación viviente del racismo. El hecho, además, de que se apellide “Mayflower” parece pretender correlacionarla con el arquetipo wasp de toda la vida, que detesta a los inmigrantes. El personaje de Ethelrida es también interesante. Su iniciativa e inteligencia ayudan a pintar a uno de los roles más dignos de esta temporada.

Curiosamente los gerifaltes de los clanes mafiosos quizá resulten menos interesantes. Josto y Loy no alcanzan los estándares de carisma que debieran tener. No son malos personajes, pero dentro de sus acólitos podemos encontrar más chicha. Gaetano, el hermano algo zafio y matón de Josto, tiene algo más de gracia. Aunque solo sea por lo gañán que es. También se puede hablar de Rabbi (Ben Wishaw), un irlandés que lleva toda la vida con los Fadda, y cada vez más decisivo para la serie.

Jason Schwartzman
Copyright FX

La cuarta temporada de Fargo y el racismo

Una de las características más notorias de la cuarta temporada de Fargo es la importancia del componente racial. Aparte del enfrentamiento entre clanes italianos y de color, también salen a colación judíos, irlandeses… Todos parecen perseguir el sueño americano. Llegar con lo puesto y prosperar. Pero la marginación hace que ese sueño solo pueda costearse con actividades ilícitas, o al menos esa sensación nos queda. Como botón de muestra hay un par de personajes blancos, norteamericanos de pura cepa, que ejemplifican el desprecio hacia los que no cumplen estándares de pureza.

Uno de ellos, ya lo hemos mencionado, es la enfermera Oraetta Mayflower. Otro podría ser el médico que se niega a atender a Donatello Fadda por ser italiano. Además de otras situaciones cotidianas más incómodas. El elemento esperanzador es el matrimonio mestizo dueño de la funeraria. Su hija Ethelrida (clave para la serie por su inteligencia) es víctima, aun así, de una educación segregada.

Pero Fargo no es maniquea, también hay racismo entre minorías. De hecho la base del argumento es un enfrentamiento entre italianos y afroamericanos, que más allá de la pendencia criminal, también sienten una aversión racial. Es la ya mencionada Ethelrida quien en un trabajo de historia, que sirve como moraleja, escribe que las aspiraciones de los diversos grupos étnicos han sido y serán divergentes. Como si EE.UU fuera un lugar condenado al desencuentro.

Fargo
Copyright FX

Elenco y factura

Los protagonista, al menos sobre el papel, de la cuarta temporada de Fargo son Chris Rock y Jason Schwartzman. Para algo son los jefes de sus familias. No pasan de estar correctos en sus papeles, cumplidores sin excesiva brillantez. Le falta un empuje carismático que los eleve a categoría de personajes más interesantes. Sobre todo teniendo en anteriores temporadas a Billy Bob Thornton, Ewan McGregor, Jesse Plimons, Ted Danson, Patrick Wilson, Kirsten Dunst… Lo cual se puede aplicar, por comparación, casi a todo el reparto.

Destacan las actuaciones de Jessie Buckley en el papel, como ya hemos mencionado, de Oraetta Mayflower, por su maliciosa y extravagante rendición de su personaje. También hay que mencionar que Salvatore Esposito como Gaetano aporta un punto gamberro, peligroso y vehemente que hace mucho bien a la serie. El marshall mormón interpretado por Timothy Olyphant , es otro punto fuerte de la excéntrica imaginación de Noah Hawley, y está sostenido por una sólida interpretación.

La factura de la serie es más que interesante, en virtud a una estupenda fotografía, una cuidada puesta en escena y a algunos momentos excelentes. El homenaje a El mago de Oz es visualmente una maravilla, y el punto álgido en este aspecto. Hay más guiños, como a Los Intocables de Elliot Ness, de Brian de Palma. Otra muestra de buen hacer tras las cámaras. En este apartado Fargo sigue teniendo un alto nivel.

Ben Whishaw
Copyright Elizabeth Morris/FX

Conclusión de la cuarta temporada de ‘Fargo’

La cuarta temporada de Fargo es la más floja hasta el momento. Tiene un ritmo desigual, un desarrollo que a ratos bordea el tedio, y acusa la falta de personajes más carismáticos. De todos modos sigue destilando momentos de genialidad, brillantes ideas algo dispersas, y una buena puesta en escena. Supone además una huida hacia adelante de Noah Hawley, que decide cambiar el rumbo de la serie en aspectos clave. El universo de Fargo ya no hace vibrar como antes, pero sigue reteniendo encanto.

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