La Soga es una película de 1948 dirigida por Alfred Hitchcock, basada en la obra teatral de Patrick Hamilton y protagonizada por James Stewart (Qué bello es vivir, ‘Vértigo, El hombre que mató a Liberty Valance’, Farley Granger (Los amantes de la noche, Extraños en un tren’ y John Dall (El trigo está verde,Espartaco’ Famosa tanto por su uso del plano secuencia como por su llamativo argumento, es una muestra más de por qué el director británico se ganó el sobrenombre de el maestro del suspense.



La soga

Crítica de ‘La soga’

Ficha Técnica

Título: La soga
Título original: Rope

Reparto:
James Stewart (Rupert Cadell)
John Dall (Brandon)
Farley Granger (Phillip)
Cedric Hardwicke (Mr. Kentley)
Joan Chandler (Janet)
Douglas Dick (Kenneth)
Constance Collier (Sra. Atwater)
Dick Hogan (David Kentley)

Año: 1948
Duración: 80 min.
País: Estados Unidos
Director: Alfred Hitchcock
Guion: Arthur Laurents, Hume Cronyn
Fotografía: Joseph A. Valentine, William V. Skall
Música: Leo F. Forbstein
Género: Intriga. Crimen
Distribuidor:

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de ‘La soga’

Donde se puede comprar la película

La Soga - Edición Horizontal [DVD]
  • James Stewart, John Dall, Farley Granger (Actors)
  • Alfred Hitchcock (Director) - Alfred Hitchcock (Producer)

Sinopsis

Considerada la primera película de la historia del cine filmada íntegramente en plano secuencia (aunque los estudiantes de cine ya saben que el maestro del suspense hizo trampas) se mantiene brillante por su carácter experimental y su disección sobre la maldad humana. Basada en la obra de teatro homónima de Patrick Hamilton, se inspira en un crimen real.

A casa de dos estudiantes van llegando los invitados a una especie de fiesta de fin de curso. El invitado que más temen es su tutor y profesor, un astuto criminólogo que sostiene que el crimen perfecto no existe, aunque ellos se han propuesto demostrar lo contrario. En efecto, con su llegada crece cada vez más la tensión y el nerviosismo de los jóvenes. Y no es para menos, porque tienen un cadáver encerrado en el arcón que sirve de mesa para la cena. (Filmin)

Dónde se puede ver la película



Una fiesta (con) sorpresa

Un cadáver escondido en un arcón. Dos estudiantes, Brandon y Phillip, convencidos de haber cometido el crimen perfecto. Una fiesta con los seres queridos de la víctima. Y al acecho, Rupert Cadell, un astuto profesor de criminología.

Sin lugar a dudas, La Soga reúne los elementos suficientes para hacer las delicias de cualquier aficionado al thriller. Tomando como base la obra teatral del mismo título (que a su vez se inspira en un hecho real acontecido en la ciudad de Chicago en 1924), Hitchcock coloca las piezas de este juego macabro y las maneja a su antojo para mantener al espectador al borde del asiento de principio a fin.

Brandon y Phillip, convencidos de su superioridad moral e intelectual, orquestan un asesinato cuyo objetivo es claro: demostrar que son capaces de realizar el crimen perfecto y que aquellos humanos que consideran inferiores deben doblegarse a su voluntad. Celebrar tan deleznable acto es la guinda del pastel, la excusa perfecta para regodearse en sus propios egos. Y esto se refleja a la perfección en los diálogos del guion firmado por Arthur Laurents y Hume Croning en el que, con sobrada inteligencia, consiguen llevar al espectador por un camino que le hará reflexionar sobre el papel que jugamos cada uno de nosotros en la sociedad, sobre la justicia, la igualdad y las teorías de Friedrich Nietzche relacionadas con el superhombre. 

La soga

Con la soga al cuello

Pero las cosas se empiezan a complicar para la pareja de estudiantes cuando Rupert Cadell (interpretado por el legendario James Stewart) entra en acción. Entonces, Hitchcock saca la artillería pesada y nos obsequia con momentos donde la tensión se puede cortar con un cuchillo, y en los que todos los personajes encuentran su lugar, aportando matices a la historia.

Porque, si de algo puede presumir La Soga, es de tener unos personajes que se sienten únicos y están interpretados a la perfección. Sin ir más lejos, la pareja de estudiantes ya es todo un ejemplo de personalidades bien definidas: mientras que Brandon se presenta en todo momento como un ser frío y calculador, Phillip se muestra inseguro y se derrumba por momentos. Pero es que el resto del elenco tampoco se queda atrás, ya que cada uno de ellos consigue enriquecer y dotar de profundidad al contenido de la obra. Un contenido, dicho sea de paso, que se vio recortado por la propia productora de la película debido a su temática homosexual, de la que aún se pueden apreciar ciertos retazos (en el guion original se insinuaba una relación entre Brandon, Phillip y Rupert Cadell).

Todo esto aderezado con momentos de un humor negro inteligentísimo, que harán que el espectador esboce una sonrisa ante los numerosos derroches de ironía. Por no hablar del manejo del lenguaje cinematográfico, que en ocasiones alcanza cotas realmente altas. El director británico quería que la película transcurriera en tiempo real y que el espectador se sintiera como un invitado más en el apartamento donde se desarrolla la acción. Para lograrlo, decidió hacer uso de una técnica de rodaje muy especial.

Rope

El plano secuencia: un invitado más

Un plano secuencia consiste en la realización de una toma de larga duración en la que actores, técnicos y cámara se coordinan en una coreografía que, llevada a buen puerto, consigue transmitir una veracidad y unas sensaciones difíciles de imitar con un montaje tradicional. Hitchcock no sólo pretendía llevar al cine la continuidad propia de una representación teatral, si no que quería convertirnos en testigos presenciales de todo lo que ocurre en el apartamento y nos lleva de la mano de una habitación a otra, de conversación en conversación, con la sensación de que todo transcurre en tiempo real. Una tarea ambiciosa que requirió la construcción de un set con mobiliario y paredes móviles para que el movimiento de la cámara fuera posible y que, inevitablemente, se vio afectado por las limitaciones de la época.

En la década de los 40, los rollos de película a color tan sólo permitían rodar unos diez minutos de metraje de forma continua. Si al ver La Soga te llama la atención como la cámara se acerca en varias ocasiones a la espalda de los actores hasta que la pantalla se queda en “negro”, la explicación es que ese era el momento exacto para detener el rodaje y cambiar el rollo de película. Una estrategia que consigue camuflar los cortes y dar continuidad a la acción. Pero no es la única manera que Hitchcock tiene de realizar un corte, pues también aprovecha momentos de clímax para cambiar de plano y que el espectador no sea consciente de ello.

Desde aquí, os invito a buscar los nueve cortes existentes en la película y que juzguéis por vosotros mismos si el director acertó o no en la forma de llevarlos a cabo.

Rope

Conclusión de ‘La Soga’

La Soga reúne las mejores características del cine de Hitchcock: Un planteamiento interesante, un gran manejo del suspense, mucho humor negro y un uso brillante de los elementos técnicos y narrativos. Sin duda, se trata de una de las películas más destacables del maestro. Teniendo en cuenta que hablamos de la filmografía de uno de los mejores directores de la historia, está claro que es un film muy a tener en cuenta para cualquier aficionado al séptimo arte.

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