La vieja guardia es uno de los estrenos más sonados de Netflix en lo que llevamos de año y, probablemente, uno de los grandes animadores veraniegos en cuanto a blockbusters. Se trata de una película de acción con ribetes fantásticos dirigida por Gina Prince-Bythewood (“La vida secreta de las abejas”, “Beyond the lights”). Está protagonizada, entre otros, por Charlize Theron (“Mad Max: Furia en la carretera”, “Monster”), Chiwetel Ejiofor (“12 años de esclavitud”, “Dr. Extraño”), Kiki Layne (“El blues de Beale Street”) y Matthias Shoenaerts (“Vida oculta”, “Gorrión rojo”). Se inspira en la novela gráfica de Greg Rucka y Leandro Fernández. La producción es de Skydance, siendo Netlix la distribuidora mundial. Se estrena en VOD el 10 de julio.



La vieja guardia

Crítica de ‘La vieja guardia’

Ficha Técnica

Título: La vieja guardia
Título original: The Old Guard

Reparto:
Charlize Theron (Andy)
Kiki Layne (Nile)
Matthias Schoenaerts (Booker)
Marwan Kenzari (Joe)
Chiwetel Ejiofor (Copley)

Año: 2020
Duración: 125 min
País: Estados Unidos
Dirección: Gina Prince-Bythewood
Guion: Greg Rucka
Música: Volker Bertelmann y Dustin O’Halloran
Fotografía: Barry Ackroyd
Género: Acción
Distribución: Netflix

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘La vieja guardia’

Sinopsis de ‘La vieja guardia’

La vieja guardia nos presenta a la guerrera Andy (Charlize Theron), que lleva siglos al frente de un comando secreto de mercenarios misteriosamente incapaces de morir. Juntos, protegen el mundo de los mortales. Durante una misión de emergencia, sus extraordinarias habilidades salen a la luz. Andy y Nile (Kiki Layne), la recluta más nueva, se encargarán de neutralizar a quienes pretenden replicar y rentabilizar su poder a cualquier precio. (NETFLIX).

Donde se puede ver la película



La vieja guardia
Foto de Netflix

Un grupo de veteranos

La vieja guardia puede que quede cerca de los dominios del cine de superhéroes, pero no acaba de adentrarse en ellos. No hay vestimentas llamativas, nadie vuela, y las propiedades de los protagonistas no tienen nada que ver con desarrollos científicos de dudosa índole. Sin embargo, tienen una característica realmente sobrehumana: son inmortales. No es poca cosa, pero esta vieja guardia más parece un comando de los de toda la vida ejecutando misiones lo mismo en Sudán del Sur que en Afganistán.

De hecho La vieja guardia comienza así. Un grupo de mercenarios formado por Andy (Charlize Theron), Booker (Matthias Shoenaerts), Joe (Marwan Kenzari) y Nicky (Luca Marinelli) son reclamados para el rescate de unas niñas en Sudán del Sur. Pronto descubren que la misión es una trampa tendida con el objetivo de comprobar su prodigiosa capacidad de no morir y, a posteriori, capturarlos. El ejecutor del engaño es Copley (Chiwetel Ejiofor), un supuesto enlace con la CIA que en realidad trabaja para el magnate farmacéutico Merrick (Harry Mellin). El objetivo de éste es experimentar con el grupo de mercenarios para conseguir un medicamento que facilite la inmortalidad.

La vieja guardia, aunque ellos no se refieran a sí mismos de ese modo, consigue escapar pero se desata una crisis existencial. Como veremos durante la película, la inmortalidad no es tan atractiva como parece. Por si fuera poco tienen un sueño, al unísono, con una marine estadounidense que muere en combate pero, para pasmo de todos, resucita. Se trata de Nile (Kiki Layne), la que parece que va a ser nueva integrante de este selecto grupo.

The Old Guard
Foto de Netflix

Existencialismo entre balas

Andy, en realidad Andrómaca de Escitia, va en busca de Nile. El proceso de adaptación de la nueva componente le sirve a La vieja guardia para irnos mostrando la vertiente existencial de la película. La inmortalidad en realidad puede ser una maldición. Conlleva dejar atrás a toda gente a la que puedes llegar a querer, tener en tu memoria demasiados  muertos, y perder completamente el sentido de tu existencia. En el fondos todo los miembros de La vieja guardia no verían con malos ojos tener una esperanza de vida normal.

Los recuerdos de Andy en este sentido dan pie a un inusual toque de melodrama, no muy propio de estas películas. Ha pasado sola muchos siglos, y ha perdido a personas muy queridas. Estamos hablando, en general, de héroes cansados. Esta característica recuerda a Los inmortales (1986), protagonizada por Christopher Lambert. En ella el actor francés daba vida a un inmortal que igualmente lleva consigo la memoria de los seres queridos que ha ido perdiendo mientras él seguía siendo joven. Al final, todo es una mezcla de añoranza y melancolía. La propia Nile tendrá que dejar atrás a su familia.

Entretanto, el peligro continua rondando a La vieja guardia. Merrick no ceja en su búsqueda del grupo y con un pequeño ejército particular irá pisándoles los talones. Al respecto hay varias pegas. Por ejemplo que aunque sean inmortales, las heridas siguen doliendo hasta que se curan. Y que, por cierto, lo de que son absolutamente inmortales no es del todo cierto. Hay algunas excepciones que la película nos enseñará a partir de su particular mitología. En cualquier caso la acción, los tiroteos y las peleas están servidos. Otra cosa es que además tengan que luchar contra la desazón por su destino.

La vieja guardia
Foto de Netflix

La vieja guardia. El equipo

La vieja guardia tiene su mitología particular, que a lo largo de la película se irá explicando. Cierta parte del metraje consiste es remontarse a los orígenes para tratar de explicar el fenómeno de la inmortalidad. Aunque no mucho. En este sentido el guion deja un amplio margen, que bien puede entenderse como una carencia del guion o bien como una cuestión de intentar ser sugerente. La historia particular de cada uno nos llama la atención de distinta manera, porque su carisma es variable. Andy, la líder indiscutible, tiene su origen varios siglos antes de Cristo y es la que más ha sufrido tanto la soledad más perdurable como las pérdidas más dolorosas.

Booker se dio cuenta de su inmortalidad en las Guerras Napoleónicas y emocionalmente se encuentra bastante cerca de Andy. Joe y Nicky remontan su origen hasta las Cruzadas y ambos forman pareja; de hecho siempre lo han sido. Ellos han sufrido menos la soledad. Muy interesante es el personaje de Nile. Es la recién llegada y a través de sus ojos nos iremos introduciendo en la dinámica de la película. Además su personaje es realmente fuerte y sus dudas, cuando las tiene, añaden un matiz de filosófica melancolía.

Todos tienen la característica de que se dedicaban a guerrear antes de morir por primera vez. Por lo tanto su confuso destino pudiera ser el de pelear y, por instinto, parece ser que se decantan por el bien. De todos modos, son un grupo atípico. No dan la sensación de ser un grupo de “superhéroes” al uso. Sus preocupaciones son muy abstractas, pero en realidad sabemos poco de La vieja guardia. No esperemos que el guion nos responda a muchas preguntas. Es un grupo que tendremos que aceptar como es. Sin preguntarnos mucho, lo cual marca cierta distancia.

The Old Guard
Foto de Netflix

El funcionamiento de ‘La vieja guardia’

Los mercenarios podrán jugar en equipo, pero algunos son más interesantes que otros. Los sustentadores de la película son Charlize Theron y Kiki Layne. En el caso de la primera, confirma que se amolda perfectamente al género de acción. Compone un personaje recio, aunque vulnerable, y sin embargo capaz de llevar el ritmo de la película con una determinación extraordinaria. Júntese con el recital que dio haciendo de Imperator Furiosa en “Mad Max: Furia en la carretera” (2015) y con la razonablemente buena “Atómica” (2017) y tenemos una magnífica actriz de acción. Es el bastión de La vieja guardia.

Kiki Layne, como novata en una situación totalmente anómala, es el segundo personaje de más interés. Evoluciona, aunque sin demasiada sutileza, por varios estados de ánimo. No es un personaje monolítico. Su actuación se limita a cumplir el expediente. La verdad es que está un escalón debajo de Charlize Theron. Los demás miembros del grupo de mercenarios están desdibujados y no muy desarrollados. Otro actor destacado es Chiwetel Ejiofor, pero su ambiguo papel podría haber dado para más. Su toque es demasiado neutro. El que no cumple en absoluto es Harry Melling en su papel de villano. No hay ni atisbo de carisma, gracia o una mínima profundidad. Es un personaje de presencia anecdótica.

Gina Prince-Bythewood dirige aceptablemente un género en el cual es neófita. Las coreografías de las luchas, sin barroquismos, o virguerías, estás ejecutadas de forma correcta. Hay alguna pelea a destacar, como la del avión. La cuestión de los cuantiosos tiroteos, al fin y al cabo la acción más común de La vieja guardia,  está dirigida con la suficiente pericia como para hacer algo interesante. El ritmo es sinuoso, entre la acción directa y la parsimonia introspectiva, pero cumple la norma número de una película de acción: no aburre. 

La vieja guardia
Foto de Netflix

Conclusión

Varias de las sorpresas más agradables de Netflix en los últimos meses están viniendo del cine de acción. “Tyler Rake” ya se puede afirmar que fue un éxito. Y la visibilidad de La vieja guardia promete ser grande. Se trata de una película que es solvente en casi todos los aspectos, aunque no destaque en ninguno. El intento de aunar acción y meditaciones sobre la vida y la muerte no se acaba materializando en una síntesis perfecta, pero se agradece el esfuerzo. Aunque solo sea por el excelente desempeño de Charlize Theron y por los rastros de vida inteligente aquí y allá, La vieja guardia es una película que merece un rato de nuestro tiempo. Y eso, viniendo de un catálogo tan depauperado como el de Netflix, ya es algo.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí