Sian Clifford (Fleabag) interpreta a Lady Isabella Ravenhyde en el debut en el largometraje de Samuel Abrahams. Esta sátira británica combina falso documental, comedia y realismo mágico con una estética de pasarela y unos interludios líricos brillantes. Lady tuvo su estreno mundial en el BFI London Film Festival y posteriormente pasó por festivales como PÖFF Tallinn Black Nights, donde Samuel Abrahams recibió el premio a la mejor dirección, y el REC Tarragona, donde obtuvo un Premio del Jurado. Lady se estrena en Filmin este viernes 2 de octubre.



Lady película

Crítica de 'Lady'

Ficha Técnica

Título: Lady
Título original: Lady

Reparto:
Sian Clifford (Lady Isabella)
Juliet Cowan (Becky)
Laurie Kynaston (Sam)
Olisa Odele

Año: 2025
Duración: 97 min.
País: Reino Unido
Director: Samuel Abrahams
Guion: Samuel Abrahams, Miranda Campbell Bowling
Fotografía: Korsshan Schlauer
Música: Jonny Woodley
Género: Comedia
Distribuidor: Filmin

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de 'Lady'

Sinopsis

Lady Isabella Ravenhyde vive recluida en una enorme mansión y está convencida de que ha llegado el momento de que el mundo descubra su talento. Para conseguirlo, contrata al cineasta Sam para que documente su vida y, especialmente, su participación en un concurso de talentos infantil que pretende ganar. Pero cuando Isabella empieza a desaparecer literalmente ante la cámara, el proyecto toma un rumbo inesperado y la relación entre director y protagonista obliga a ambos a enfrentarse a aquello que realmente están buscando. (Filmin)



Retrato de una mujer invisible

La química entre Isabella (Sian Clifford) y Sam (Laurie Kynaston) es el corazón de Lady. Sam es un joven director nominado al BAFTA, como el propio Abrahams, demasiado pendiente de la percepción que tienen de él. Mientras que Isabella parece construida desde el ridículo, una caricatura de los aristócratas que viven desconectados del mundo.

Sin embargo, el relato pronto adquiere contrastes y mayor crudeza gracias a la interpretación de Clifford. La película conduce al espectador hacia el epicentro de la penumbra de Isabella. El juego entre su invisibilidad y su necesidad de ser vista, valorada, tenida en cuenta. Así Abrahams irrumpe con una voz innovadora, contando una historia de soledad con formas muy estilizadas.

Lady película 2026

Ding-dong, la bruja ha desaparecido

El documental es uno de los géneros cinematográficos más vouyeristas, y falsearlo es más que un envoltorio formal. Esta herramienta es invasiva, la cámara invade la intimidad de los personajes y les obliga a relacionarse con ella. Uno de los ejes narrativos de la película es esa mirada fija a cámara, como una modelo enfilando una pasarela.

La fotografía de Korsshan Schlauer es una mezcla de fotografía editorial de moda y arte de performance, al estilo Marina Abramovic. Así la teatralidad de Issy queda enmarcada por una mansión llena de lujos. Lady arriesga con una puesta en escena donde cada textura ayuda a definir a sus personajes y crea un clima de inquietud. El grano de la película hace la imagen palpable, e imperfecta. El sonido de los guantes de cuero genera una fricción inquietante y el exceso de pintalabios corrido es incómodo de ver.

Estos gestos recrean una figura fantasmal que se construye más allá de una sábana y sus (des)apariciones. El primer plano de Lady establece un curioso vínculo con El Mago de Oz (1939), donde solo se ven los zapatos de la Bruja Mala después de que la casa de Dorothy le pase por encima. A Isabella le sucede igual, un tornado ha arrasado su mundo y ahora apenas soporta el peso de su propia casa.

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Docu-exploitation

Lady contempla un derrumbe para exponer esa intimidad desde el arte, y su crítica. Issy es una máscara estilizada que salta por sus costuras, una psicología construida desde lo físico. La película incluso oculta el rostro de Clifford durante una parte del último acto. Esa ausencia concentra la atención en su voz; apreciando la textura y los contrapesos emocionales.

Así Abrahams convierte una desaparición en presencia, y una elección visual restrictiva en uno de los gestos más expresivos del filme. Es ahí donde Lady remite a la explotación documental. La figura etérea de Isabella adquiere una pincelada aún más cruel. Cuanto más se desvanece, más valor gana como contenido, o producto. La cámara nunca deja de observarla, por tanto, buscar ser valorada más allá de su vulnerabilidad como espectáculo.

Conclusiones de 'Lady'

A pesar de sus formas, Lady no pierde de vista la trama principal ni qué quiere contar. En esa extraña relación entre Sam e Issy, destaca la fisicidad de la actuación Sian Clifford. Además, la fotografía de Korsshan Schlauer expone el retrato editorial de moda como una instalación artística. Mediante este artificio, Isabella busca su voz y reclama un espacio propio, rompiendo con la imagen que otros fabricaron para ella. Así Lady entiende que la visibilidad, sin reconocimiento, es el borrado de la experiencia individual.

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Alba Puerto Martín
Licenciada en Periodismo y  Comunicación Audiovisual, Máster en Crítica de Cine. Escribí en varios medios sobre cine, también he sido locutora de radio y ahora tengo un canal de YouTube: Alba Puerto.
lady-pelicula-critica-estreno-filminA pesar de sus formas, Lady no pierde de vista la trama principal ni qué quiere contar. En esa extraña relación entre Sam e Issy, destaca la fisicidad de la actuación Sian Clifford. Además, la fotografía de Schlauer expone el retrato editorial de moda como una instalación artística. Mediante este artificio, Isabella busca su voz y reclama un espacio propio, rompiendo con la imagen que otros fabricaron para ella. Así Lady entiende que la visibilidad, sin reconocimiento, es el borrado de la experiencia individual.

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