Steven Soderbergh es un prestigioso cineasta que siempre ha apostado por arriesgar en sus proyectos. Ganador de un Óscar al mejor director por Traffic (2000), ahora presenta como productor ejecutivo la serie documental Leavenworth. Este trabajo aborda el controvertido caso del ex primer teniente Clint Lorance, quien cumple condena de 19 años en prisión. En 2012, durante la guerra de Afganistán, ordenó a su pelotón abrir fuego contra tres civiles que circulaban en moto.

La serie, compuesta por cinco episodios de una hora de duración, indaga sobre la verdad en la decisión mortal. Diferentes actores muestran su postura acerca del crimen de guerra a lo largo del metraje. El título hace referencia al lugar donde Clint permanece ingresado, el cuartel disciplinario norteamericano, situado en Fort Leavenworth, Kansas. Estreno el próximo 20 de octubre en la plataforma Starzplay, que opera en España a través de OrangeTV.



Leavenworth

Crítica de Leavenworth

Ficha Técnica

Executive Producer: Steven Soderbergh
Director, Executive Producer: Paul Pawlowski
Executive Producer: David Check 
Co-Executive Producer: Sarah Girgis
Producer: Fairouz El-Baz
Co-Producer: Derek Trono
Co-Producer: Dani Sloane
Editor: Mike Api
Editor: Tim Johnson
Director of Photography: Nicolas Roark
Music: Zack Ryan
2nd Unit Producer: Wahid Manawi Afghan
Género: Documental
Distribuidor: StarzPlay

Reparto:
Clint Lorance (Soldado condenado, Asunto clave)
Anna Lorance (Madre, Familia)
Tracy Lorance (Padre, Familia)
Cody Lorance (Hermano, Familia)
Jamie Lorance Garza (Primo, Familia)
Jean Lorance (Tia, Familia)
Phil DeSimone (Amigo)
Mike McGuiness Platoon (Soldado)
Reyler Leon Platoon (Soldado)
Todd Fitzgerald Platoon (Soldado)
Lucas Gray Platoon (Soldado)
Abdul Ahad (Nacionalidad afgana)
Mohibullah Aabid (Nacionalidad afgana)
Mohammad Rahim (Nacionalidad afgana)

Tráiler en versión original con subtítulos en español

Sinopsis

De los productores ejecutivos Paul Pawlowski, David Check y el cineasta ganador del Premio de la Academia® Steven Soderbergh, llega una controvertida historia de crímenes reales que se desarrolla en el sistema de justicia militar.

Clint Lorance cumple una condena de 19 años por asesinato en la Penitenciaría de los Estados Unidos, Leavenworth. Mientras estaba desplegado en Afganistán en julio de 2012, el ex teniente ordenó disparar contra tres hombres locales que viajaban en motocicleta, matando a dos de ellos e indignando a su pelotón.

En un relato de primera mano de un soldado que navega por el sistema legal del ejército de EE. UU., Lorance busca revocar su condena, lo que provoca un debate emocional entre los partidarios y los detractores que se eleva a la escena nacional. A medida que se desarrollan las determinaciones sobre el destino de Lorance, las preguntas investigan no solo los méritos de su convicción, sino que analizan el sistema en general y, en última instancia, prueban el equilibrio de culpabilidad e inocencia en las circunstancias inescrutables de las guerras de hoy.



Los orígenes de Clint Lorance

Leavenworth comienza presentando los orígenes de Clint Lorance. Quién es él, por qué decidió ser militar, cómo llegó a Afganistán y qué sucedió para acabar condenado a prisión. La serie documental utiliza el formato tradicional televisivo, es decir, combina testimonios con imágenes de archivo mientras la música acompaña. Al tratarse de un documento autorizado, Leavenworth ofrece imágenes privadas de la vida personal de Clint. Por supuesto, Clint también participa narrando los diferentes capítulos de su vida mientras sigue cumpliendo condena en Leavenworth.

De este modo, las primeras conclusiones no se hacen esperar. Clint desvela las principales causas por las tomó la decisión que más le ha perjudicado en su vida. Resultan ser su homosexualidad, la fuerte ideología conservadora cristiana de su familia y la presión del Ejército sobre la masculinidad. Como buen patriota sureño, Clint se alistó en 2002, tras los atentados del 11-S. Su intención era servir a su país.

Leavenworth

Un accidente de guerra

Clint nació en Oklahoma, Estado de la región del Sur. Allí existe una gran influencia en la sociedad del cristianismo evangelista, que interpreta la Biblia en sentido estricto. Esto supone creer que ser gay es un pecado, y así se lo tomaba Clint de muy joven. Ocultando sus relaciones con otros chicos, y alistándose en el ejército para agradar a su familia. Tan solo su prima inseparable conocía de primera mano su orientación sexual.

Pero resulta ofensivo que el propio Clint utilice su vida privada para justificar el crimen que cometió. La ignorancia es muy atrevida, y este argumento es un insulto para quien no sea norteamericano. Si deseaba sentirse querido y respetado, tendría que haberse reivindicado en su país, y no combatir en guerras internacionales. Aunque fuera un accidente de guerra, ocurrido tantas veces, esas víctimas no merecen que banalicen su muerte. En Leavenworth al menos conserva su cogote.

El juicio contra Clint en la Corte Militar

John Maher es el actual abogado de Clint y está decidido a conseguir su libertad de Leavenworth. Considera que el Fiscal actuó de mala fe durante el juicio contra Clint en la Corte Militar. Sin embargo, los miembros de su pelotón que testificaron contra Clint afirman que ellos nunca recibieron presiones de nadie. Y Clint basó su defensa entre la legítima defensa y el honor de mantener con vida a su pelotón. Que la amenaza de muerte existía cuando tres civiles afganos en motocicleta se dirigían hacia ellos en campo de batalla. Digamos que la responsabilidad sobre sus hombres le sobrevino con apenas margen de respuesta ante tal situación de peligro.

Finalmente, Clint fue condenado a veinte años de prisión, así como suspendido de sueldo y cargo en el ejército. Aunque la sentencia fue revisada posteriormente, aplicándole la reducción de un año por la demora en la celebración del juicio.

Leavenworth permite a todas las partes defender su opinión

Los medios de comunicación se hicieron eco de la noticia sobre la condena de Clint. La disyuntiva sobre condenar por matar a personas por error, debido a la amenaza talibán latente en Afganistán, es compleja. Pensar que Clint actuó de manera correcta o incorrecta dada su posición de mando. Pero, como todo, las noticias se vuelven subjetivas según el punto de vista de quien las redacta. Y su repercusión tiende a polarizar la opinión pública.

Leavenworth permite a todas las partes defender su opinión, como al periodista del New York Times Dave Phillips. Los miembros del pelotón que recibieron la orden de Clint cuentan su visión de campo en aquel momento de tensión. Pero lo que convierte a esta serie en sensacionalista es contar con las entrevistas de los familiares de las víctimas. Está bien dar voz a todos, pero no es la mejor manera de llegar a la verdad.

Leavenworth

Ahora la familia tiene esperanzas puestas en Trump

Después de disparar a los sospechosos, los heridos de muerte no portaban armas de fuego. Pero Clint mandó realizar pruebas de explosivos sobre sus cuerpos, resultando positivas. Una evidencia que prueba que ellos fabricaban bombas para atentar. La familia de Clint ha promovido un movimiento para pedir clemencia al Presidente de los EE.UU. Durante el mandato de Obama no hubo respuesta, a diferencia de casos como el de la soldado transexual Chelsea Manning.

Ahora la familia tiene esperanzas puestas en Trump para que indulte a Clint, como prometió en campaña, después de votarle. Y sus abogados intentaron sin éxito que se repitiera el juicio en 2015. La conexión de las víctimas con el terrorismo no se había incluido como prueba de su defensa. De modo que Clint seguirá cumpliendo condena en Leavenworth, aunque en noviembre de 2019 podría beneficiarse de la libertad condicional.

Conclusión 

Leavenworth es un documento de muy mal gusto. El estilo narrativo en que aborda el tema, el formato audiovisual presentado o el enfoque propuesto es pretencioso y cursi. Además, muestra las miserias sociales que existen todavía en EEUU contra la homofobia y la homosexualidad. Aunque participen todas las partes implicadas, parece que justifique la condena de Clint únicamente por cuestiones personales. Aprovechar el espacio para conseguir más apoyo utilizando su reclutamiento militar debido al 11-S es lamentable.

En España difícilmente este producto funcionará, ya que aquí la guerra de Afganistán afectó de otra manera. Y las fuerzas armadas españolas acuden allí en misión de ayuda humanitaria. De modo que no puedes empatizar con un militar que asume su condena por ser gay. Desde 2014 el matrimonio gay está legalizado en Oklahoma; tendría que haber dejado las armas a tiempo. Lo peor de todo es que Soderbergh está detrás de esto.

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