Tras La maldición de Hill House (crítica de la serie AQUÍ), una serie que atrapó tanto al público como a la crítica con su historia y sus personajes. Mike Flanagan regresa otro mes de octubre con una nueva historia de casas encantadas, La maldición de Bly ManorEl director estadounidense vuelve a adaptar otra novela, esta vez nos acerca la historia de Henry James, Otra vuelta de tuerca. Si bien, es cierto que la novela ya se adaptó al cine, Jack Clayton la llevó a la gran pantalla en 1961 con la película Suspense (crítica del filme AQUÍ), una más que digna adaptación con una Deborah Kerr que se encuentra magnífica en su papel de institutriz. La maldición de Bly Manor se estrena este viernes 9 de octubre en Netflix. Puedes ver AQUÍ la video crítica de esta serie realizada por Cinemagavia.



La maldición de Bly Manor

Crítica de ‘La maldición de Bly Manor’

Ficha Técnica

Título: La maldición de Bly Manor
Título original: The Haunting of Bly Manor

Reparto:
Henry Thomas (Henry Wingrave)
Victoria Pedretti (Dani Clayton)
Benjamin Evan Ainsworth (Miles)
Amelie Bea Smith (Flora)
T’Nia Miller (Mr Grose)
Oliver Jackson-Cohen (Peter Quint)
Amelia Eve (Jamie)

Año: 2020
Duración: 50 min.
País: EE.UU
Director: Mike Flanagan
Guion: Mike Flanagan (Novela: Henry James)
Fotografía: James Kniest y Maxime Alexandre
Música:The Newton Brothers
Género: Drama. Terror.
Distribuidor: Netflix

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Sinopsis

Morir no equivale a desaparecer. En este gótico romance del creador de ‘La maldición de Hill House’, una au pair se adentra en un abismo de escalofriantes secretos. (Netflix)



Recuerdos de Hill House

Al parecer nuestro querido Mike Flanagan no ha podido todavía olvidar a esos actores que dieron vida a la historia de La maldición de Hill House, y se empeña en recuperar a algunos de ellos para su nuevo relato de terror. Una jugada de doble filo, ya que estos actores tenían papeles que marcaban mucho al espectador, y corre el riesgo de que el espectador siga relacionando a los actores con sus anteriores personajes. Esto podría suceder sobre todo en el caso de Victoria Pedretti, ya que creo que la historia de la mujer del cuello partido nos marcó a todos.

No obstante, la jugada le sale bien, muy bien además. Cada actor que repite en esta nueva ficción del director estadounidense está magnífico, y se desprenden de sus personajes anteriores de manera talentosa. Henry Thomas, Victoria Predetti y Oliver Jackson-Cohen se encuentran sublimes en sus nuevos papeles, nada nos hace recordar a sus antiguos personajes. Sin embargo, no son los únicos actores que repiten, pero voy a omitir nombrarlos para guardar el factor sorpresa para los espectadores.

Por otro lado, volveremos a tener a los niños como ciertos protagonistas de la ficción. Los niños de Hill House nos emocionaron y se ganaron a pulso nuestro corazón. Ahora, en La maldición de Bly Manor la historia vuelve a colocar la atención en esas inocentes criaturas, que si bien, distan bastante de los de Hill House. Tanto como tener el papel de emocionar (que lo consiguen), los dos jóvenes actores tienen el deber de desempeñar un doble juego, que quien haya leído la novela o haya visto la película clásica de 1961, lo sabrá. Realmente consiguen bien el reto planteado, y levantan con eficacia las sospechas en el espectador.

La maldición de Bly Manor
Copyright Eike Schroter/Netflix

El drama gana terreno al terror

Mike Flanagan realiza una adaptación libre de la historia, la moderniza y le da su toque, además, nos muestra cómo una misma historia puede contarse de distintas formas. En contraposición con la película Suspense de Jack ClaytonLa maldición de Bly Manor parece asentarse mayoritariamente en el drama desplazando el terror. No obstante, en Suspense ocurre todo lo contrario, el terror gótico es la baza fundamental con la que juega la historia, hay bastante poco drama, el misterio inunda todo. La tensión que se contruye, y la confusión que consigue Jack Clayton es realmente única y majestuosa, algo que en ese aspecto Flanagan le da otra vuelta de tuerca, y nunca mejor dicho.

El director estadounidense dota a la historia de mayor complejidad, tanto como en la trama como en los personajes que la protagonizan. Con el pasado de nuestros personajes, consigue crear terror a partir de unos cimientos dramáticos, algo que en Hill House parece darse al revés, ya que el terror de la casa encantada de su infancia marcaba a nuestros personajes creando el drama. Aunque en ambas series el drama consigue aplacar al terror, parece que esto ya forma parte del estilo de Flanagan. Sin embargo, vender esta serie como una ficción terrorífica puede afectar a la experiencia que el espectador pueda tener al visualizarla. No nos equivoquemos, porque Bly Manor al igual que Hill House, son series dramáticas con pinceladas de terror, no al revés.

Los sustos de Bly Manor

No obstante, en Bly Manor no faltarán los sobresaltos, pero muy a mi pesar, Flanagan los maneja de peor forma que en su anterior ficción. Entre los picos de música y el juego de los espejos, los sustos llegan a ser bastante predecibles. Alguno sorprende, pero pocos. Este aspecto estaba mejor llevado y más conseguido en Hill House, donde los sobresaltos eran más impredecibles. Se alarga poco el suspense y parece acudir más rápidamente al jump scare, incluso en los primeros cuatro episodios llega a abusar bastante de este recurso, que al final acaba perdiendo su efectividad. Además, para lo que pretende mostrar al espectador utilizando este recurso no hacía falta abusar tanto.

Amelie Bea Smith
Copyright Eike Schroter/Netflix

La construcción de personajes

En La maldición de Bly Manor Mike Flanagan vuelve a realizar una muy buena construcción de personajes, e incluso esta vez mucho más interesante. El director vuelve a ocupar capítulos enteros para la presentación de un único personaje. Esto le permite profundizar de manera magnífica en cada uno de ellos, y al espectador le posibilita empatizar con ellos al conocer quiénes son y por qué son así.

Flanagan los convierte en personas, no en meras herramientas que sirvan para la historia, les da un pasado, les da un presente, e incluso un futuro. Los personajes que ocupan Bly Manor en lo personal se me hacen mucho más interesantes, son personajes que no comparten pasados, que tienen orígenes diferentes, aunque aun así conectan uno con otros ya que siempre hay algo que los une, y eso es lo magnífico de esta historia.

Por otro lado, hablar de la caracterización de cada personaje a partir del vestuario. Cada personaje también es distinto en eso, y a cada personaje durante toda la ficción se le consigue un estilo homogéneo en vestuario. Muy bien configurado y pensado.

La maldición de Bly Manor
Copyright Eike Schroter/Netflix

La historia

En esta nueva historia el espectador se ve más inmerso que en Hill House. Bly Manor funcionará como un rompecabezas que el espectador si puede optar a recomponer antes de la solución, a pesar de la falta de una de las piezas fundamentales imposible de obtener por si solos. Hill House funcionaba como una historia de terror que se le presentaba al espectador, le atraía y le enganchaba, pero era mucho más complicado adivinar ciertas cosas. La maldición de Bly Manor es diferente en eso, y deja muchas piezas permitiéndonos jugar con ellas, y hacer nuestras cábalas a medida que la trama avanza.

En cuanto a historia, Bly Manor creo que resulta más profunda y reflexiva, y creo que impacta de forma más directa hacia nuestros corazones. No obstante, falta cierto magnetismo, y la mansión parece no tener tanta presencia como en la ficción anterior. Los personajes y fantasmas son los verdaderos protagonistas de esta ficción, y la casa se queda más en un segundo plano. Aunque esto no quiere decir que no se haya realizado un buen trabajo en diseño, realmente la casa y sus alrededores son impactantes, pero no consigue tener tanta presencia y pierde un poco la atmósfera que sí observamos por ejemplo en Suspense.

Respecto a los giros de guion estos no faltan por ninguna parte. Hay muchos, algunos más potentes que otros, y continuamente renuevan la trama dándonos información para completar el enigma. ¿Impactan en el espectador? Sí, pero hay algunos que quizás sorprenden menos porque puedes preverlos. Pero por lo general, la mayoría funcionan bien, impulsan la trama, y, además, la hacen mucho más interesante.

Victoria Pedretti
Copyright Eike Schroter/Netflix

La dirección de Flanagan

Si bien, Flanagan ha demostrado en sus proyectos un muy buen ejercicio de dirección. Ya sea tanto en cámara como en dirección de actores, de los que siempre consigue una buena interpretación. Además, la adaptación que realiza de las novelas no suelen decepcionar, como es el caso de La maldición de Hill House o el atrevido proyecto de Doctor Sueño (críticas de la película AQUÍ y AQUÍ), donde tenía a sus espaldas la sombra de Kubrick y de Stephen King. Puede que Doctor Sueño no sea la maravillosa obra de El Resplandor de Stephen King ni de Kubrick (comparación de la novela y de la película de El Resplandor AQUÍ), pero como un amante de la cinta de Kubrick, he de decir que no hizo un mal trabajo.

Con La maldición de Bly Manor el director estadounidense vuelve a realizar un trabajo óptimo en dirección, además, de una buena fotografía de la mano de James Kniest y Maxime Alexandre, que destacan por un buen uso de la luz y de encuadres. Incluso se atreven con el blanco y negro en un uso más que adecuado. Asimismo, Flanagan vuelve a hacer de las suyas, y consigue una narración compleja pero bien llevada, gracias también al buen montaje y edición de la ficción. Hay saltos temporales, muchos más a decir verdad, y más complejos que en Hill House, pero nunca llegas a perderte en ellos. Además, quiero recalcar la buena narración, aunque compleja del capítulo cinco. No es una serie que uno deba ver como forma de abstraerse y relajarse, hay que estar muy atentos y poner todos los sentidos en la ficción, sobre todo si uno quiere captar los pequeños detalles. Y cómo no, también tendremos buenas transiciones, algo que ya relucía en Hill House.

The Haunting of Bly Manor
Copyright Eike Schroter/Netflix

Las decisiones del final de la serie

Sin entrar a desvelar nada del desenlace de esta historia quiero, comentar que al menos es un buen cierre de la ficción. La maldición de Hill House parece que flaqueaba en ese aspecto, no iba en consonancia con lo que había sido el nivel de la ficción. Aquí, a mi parecer no se produce eso, es un buen cierre, pero hay decisiones mal tomadas.

Con el final de la ficción toman la decisión de desvelar de manera brusca al espectador ciertos aspectos que ya hemos reflexionado durante el visionado de la serie, como que esta no es solo una historia de fantasmas. Además, de otros elementos que voy a omitir comentar de manera explícita, pero los desvelan de forma demasiado directa, cuando el espectador ya se lo huele y lo está pensando, y no hace falta el decir: ¡Eh, mira, es esto lo que está ocurriendo! El espectador no es tonto, y aquí parece que se le trata como si lo fuera. Hay veces que es mejor dejar la reflexión para el espectador, y no darle todo en bandeja, y mucho menos lanzárselo a la cara.

Por otro lado, comentar el uso del narrador en una ficción que en apariencia no lo necesita, pero es cierto que, para explicar ciertas cosas como el episodio 8 (un episodio magnífico de terror gótico) es más que necesario la herramienta del narrador. Menos mal que no se realiza un uso abusivo de este, ya que podría afectar negativamente a la ficción.

La maldición de Bly Manor
Copyright Eike Schroter/Netflix

Conclusión de La maldición de Bly Manor’

La maldición de Bly Manor vuelve a presentarnos una buena historia de casas encantadas, para mí mejor historia que Hill House, aunque esta última acabe siendo mejor como serie por diversos factores. Flanagan vuelve a realizar una buena adaptación, le añade complejidad, carisma y su estilo a la ficción, y se nota. ¿Es La maldición de Bly Manor una buena serie? Desde luego no creo que pueda decirse que es una mala serie, y tampoco creo que vaya a decepcionar, sin embargo, hay algunos puntos en los que flaquea y que pasan factura a la ficción.

Sobre todo, se agradece el ejercicio de elección de Mike Flanagan, que siempre acaba escogiendo buenas y atractivas historias que contar. Ojalá siga haciéndolo y pronto nos vuelva a traer otro mes de octubre una de sus ficciones, debería convertirse en una especie de tradición. Es un lujo disfrutar de buenas historias, aunque como todo, se puede mejorar, pero es de agradecer que decida adaptar novelas al formato serie, que lo haga bien y que sepa plasmar su esencia.

“Nos recostábamos mi amor y yo bajo el sauce llorón.
Pero ahora solo yo estoy echada y lloro al lado del árbol.
¡Cantando, sauce llorón! Al lado del árbol que llora conmigo
¡Cantando, sauce llorón! Hasta que mi amado regrese.
Nos recostábamos mi amor y yo bajo el sauce llorón.
Pero ahora solo yo estoy echada.
¡Oh, sauce, me muero!”

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4 COMENTARIOS

  1. Dice basarse en la novela de Henry James, cuando el realidad se basa en la película de Jack Clayton sobre dicha novela: The Innocents (1961) para peor. Imita, sin conseguirlo, algunos temas pero descosidos por completo. Por copiar hasta le copia la canción O Willow Waly, melodía escrita por Paul Delh y música del gran George Auric , un hallazgo de la película de Jack Clayton que como banda sonora siniestra, malsana que recorre toda la película del director británico.

    Esta versión elimina el punto central de la novela y la película de Jack Clayton: la institutriz (una soberbia actuación de Deborah Kerr) ve realmente los fantasmas o estos son el producto de una mente reprimida sexualmente (en la de Flanagan la convierten en una lesbiana que tarda en salir del armario, eliminando la duda, la incertidumbre maravillosa de la novela y película de Jack Clayton).

    El desastre de guión, abarrotado hasta el delirio de fantasmas estúpidos y sin sentido,en esta versión Flanagan se carga todo lo que hacia de The Innocents un prodigio de cine gótico de terror (en el guión colaboró Truman Capote, con esto está dicho todo) en un maravilloso blanco y negro (director de fotografía Freddie Francis) y un director de arte (Wilfred Shingleton que dota a la escenografía, la casa y los jardines como un personaje mas). Para qué seguir… esta serie es un desastre.

    • Buenas tarde Mercedes, lamento que la serie te haya decepcionado. Es cierto que la sombra que le hace la maravillosa obra de terror gótico “Suspense” de Jack Clayton perjudica a la ficción de Flanagan. No obstante, creo que debe de entenderse como dos productos distintos, creo que Flanagan quiere desvincularse de la obra de Clayton y realizar una adapatación propia, demasiado propia quizás, de la novela de Henry James. La moderniza trayéndonos algo actual, e incluso cambia esa esencia del personaje de la institutriz, que como tú bien dices Deborah Kerr está magnífica, y ese juego mental que sí vemos en la obra de 1961 se pierde totalmente, creo que es una de las cosas más negativas de la serie. Por no hablar del escalofriante final de la obra de Jack Clayton, realmente magnífico.

      Sin embargo, he de decir que no comparto el pensamiento de copia de la canción de O Willow Wally. A pesar de que la composición hubiera sido realizada para el filme clásico, creo que hubiera sido un error no introducirla en la serie, está demasiado vinculada ya a la historia para los que hemos visto la obra clásica, y no encontrar la canción en “Bly Manor” hubiera sido cuanto menos decepcionante. Asimismo, creo que “La maldición de Bly Manor” debe entenderse como algo independiente, tanto de la novela como de la película, aunque es imposible acudir a la comparación, yo mismo lo hice en la crítica. Creo que Flanagan intenta aportar su propio estilo y su punto de vista a la adapatación, hasta el punto de que el terror desaparece casi por completo, como dije constuye un drama con tintes de terror y no al revés. Sin ninguna duda, si tengo que quedarme con una adaptación, yo también me quedo con la de Jack Clayton, una obra maestra del cine de terror gótico, y es apasionante la atmósfera que envuelve al film, esa fotografía y esa vida que se le da a la propia casa y alrededores, algo que creo que Flanagan no consigue en su adaptación.

      Pero, por otro lado, encuentro algo interesante la adapatación de Flanagan, como reinventa esa historia y la hace algo más compleja con unos arcos de personajes atractivos. Creo que los espectadores de la serie que no hayan visto la obra de Clayton la van a disfrutar más que los que la vimos. Considero que es complicado ver “La maldición de Bly Manor” sin tener en cuenta “Suspense”, yo tampoco he podido evitar compararlas.

      Un saludo Mercedes, y muchas gracias por compartir tu opinión, un gusto haberte leído. Gracias también por acudir a Cinemagavia. Tenemos realizada la crítica de “Suspense” de Jack Clayton, por si te interesa leerla, creo que te va a gustar.

  2. Miraré la crítica que comenta de The Innocents (no es por pedantería es que “Suspense” no lo he podido soportar nunca, un titulo malo, malo, en la versión española, y aún peor en la sudamericana: “posesión satánica” que es ya…..). Cuando pase algún tiempo, todavía estoy horrorizada, intentaré verla de nuevo bajo el prisma de solo Flanagan y olvidándome de Jack Clayton, pues el tema de los fantasmas, la representación de los fantasmas me interesa mucho.

    • Totalmente cierto. Te comprendo con el tema del título, a mí también me pasa con alguno. Espero que disfrutes de la crítica de mi compañero Mercedes.

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