Noche de juegos es una obra de teatro dirigida por Javier Albalá, escrita por Paula Guida. Protagonizada por la misma Guida y Esteban Ciudad. La actriz es conocida por trabajos como «Amantes y otros extraños», en 1999 o «Interior (noche)». Por su parte, Ciudad le hemos podido ver en «Todos lo saben» de Asghar Farhadi o en «El hombre de las mil caras» de Alberto Rodríguez. En plena segunda temporada, se puede disfrutar en el teatro NueveNorte los viernes de octubre a las 22:15.



Noche de juegos

Crítica de ‘Noche de juegos’

Ficha Técnica de ‘Noche de juegos’

Título: Noche de juegos
Título original: Noche de juegos

Reparto:
Paula Guida
Esteban Ciudad

Duración: 75 min
Director: Javier Albalá
Dramaturgia: Paula Guida
Fotografía: Javier Nadal
Música original: Esteban Ciudad
Diseño de escenografía: David Pizarro
Diseño de iluminación: Juanjo Llorens
Género: Comedia
Producción: Mario Vara y Marisa Díez

Tráiler de ‘Noche de juegos’

Sinopsis de ‘Noche de juegos’

Una noche cualquiera, en un bar cualquiera dos desconocidos mantienen una interesante conversación. La atracción que surge entre ambos, les llevará a pasar una noche, llena de momentos inolvidables, que no son lo que parecen, y que les hará tomar una decisión que cambiará sus vidas para siempre. (TEATRO NUEVENORTE).



Noche de juegos
Foto de Javier Naval

El arte de la seducción

Desde el principio Noche de juegos demuestra que va a jugar con el espectador y le va a invitar a un duelo en el que se mezclan la pasión, los sentimientos y la propia comunicación. La dramaturgia, a cargo de Paula Guida, protagonista de la obra de teatro también, tiene una frescura muy interesante y unos giros de guion inesperados. El texto ha sabido crear un universo complejo que va más allá de la seducción, la pasión y la atracción, sino que habla de los sentimientos, de la propia naturaleza humana y de la dificultad de la comunicación. Una vorágine emocional mezclada con humor, sin perder el referente de lo que se está hablando. Una dramedia muy bien pensada en el que los elementos encajan de forma orgánica. Saben combinar el abanico que ofrece el romanticismo de lo desconocido con la sensibilidad del interior de los dos protagonistas.

La obra se puede dividir en dos procesos: en la primera hay un mensaje claramente más crítica hacia la concepción, que tristemente continúa siendo así, de la imagen del hombre y la mujer a la hora de comenzar el proceso de seducción. Frases mordaces que defienden la libertad femenina y el momento de romper los roles heredados del heteropatriarcado, son necesarios. Es cierto que a veces se desarrollan de una manera menos fluida, pero en general, arranca esa ironía necesaria para denunciar este tipo de situaciones. La segunda parte va más enfocada hacia la reflexión introspectiva, sin dejar de lado varias pinceladas de humor muy natural. Las alusiones cinematográficas se convierten en imprescindibles y las encaminan de manera portentosa. El significado de la palabra y la peligrosidad de los juegos entre las personas, al tener que discernir qué es verdad y qué no.

Noche de juegos
Foto de Javier Naval

Desde el interior compungido

Es imposible hablar del gran trabajo que hay detrás de Noche de juegos sin mencionar a sus protagonistas: Esteban Ciudad y Paula Guida. Ambos interpretan a la extraña pareja protagonista que se envuelve en un juego de seducción peligroso. Ciudad evoluciona de una forma impresionante, la manera de expresar ese torbellino de sensaciones íntimo se palpa en su manera de interactuar con el espacio y su compañera. En su propia piel hay ese complicado trabajo de contención sin perder la expresión no verbal. La gestualidad y la manera de moverse no se deja al azar, hay una justificación y una exteriorización visceral. Hablan más sus silencios y su rostro que las propias palabras. Llega a su punto más álgido en el desenlace de la obra, pero con un progreso muy bien trabajado y una resolución interpretativa imponente.

Paula Guida se convierte en la gran revelación de la obra de teatro. Un contraste en su interpretación que es de destacar. Se mete en las entrañas de su personaje y se funde con él. La actriz se transforma en cada escena y dota de dinamismo a la obra. Un doppelgänger escénico que no se olvida de las emociones, sino al contrario, a través de su soltura y naturalidad acaba engatusando al espectador. Utiliza a su favor la ironía y el humor ácido, sin dejar apartado la sensibilidad y el humanismo que aporta a su personaje. El público empatiza en todo momento. Su expresión corporal es brillante y maneja perfectamente la voz y el espacio. Por último, la química entre Guida y Ciudad se palpa en al ambiente, forman una pareja escénica ideal y muestran una conexión sobre las tablas conmovedora. Llenan la escena perfectamente. No necesitan más.

Javier Albalá
Foto de Javier Naval

Desde las sombras

Las tablas del teatro NueveNorte es la encargada de acoger Noche de juegos y sin duda, saben sacarle partido al espacio en el que se encuentran. Durante el principio se puede ver cómo manejan las sombras para crear un ambiente sugerente y meter al público dentro de la propia acción. Con una puesta en escena austera pero efectiva, recrean a la perfección el escenario que quieren transmitir al espectador. Hay una gran rapidez en el cambio de atrezzo, por lo que no corta el buen ritmo que maneja la obra en todo momento. Saben mezclar las transiciones sin perder la atmósfera creada y aportando a la escena. Un vestuario sencillo, pero eficaz. Acaban siendo una segunda piel que habla de los personajes, de sus miedos, de sus pasiones, en general, de la telaraña que se crea entre ellos y sus circunstancias.

La iluminación se convierte en uno de los elementos expresivos más importantes. La dirección ha sabido crear una buena coreografía entre los actores y su propio entorno. Un manejo del conocimiento del espacio y tiempo, tomándose en cuenta su propia presencia escénica. Un buen planteamiento técnico que permite una expresión artística más definida. Lo mismo ocurre con la música: perfecta, dotando de mayor atractivo artístico. Remarca la emotividad en escena y eleva el resultado de la propia obra. Un ejemplo de la importancia de la música en las representaciones teatrales. Por último, destacar la importancia de los pequeños detalles y la normalización de la sensualidad. Humanizar los sentimientos a través de objetos. Ningún elemento en escena se ve fuera de lugar y un reflejo de ello es la acepción que se hace sobre el alcohol. Una simbología bien utilizada. Por lo tanto, un despliegue técnico a aplaudir.

Javier Albalá
Foto de Javier Naval

Conclusión

Noche de juegos es una obra de teatro madura y que sabe combinar a la perfección el humor con la emoción. Habla de la propia naturaleza de las relaciones sentimentales en las que se mezclan la pasión, el sexo, la confianza y la comunicación. Un guion muy resolutivo con unos giros de guion perfectamente preparados. Crea unas situaciones emocionantes y sabe enganchar al espectador sin problemas. Paula Guida y Esteban Ciudad están impresionantes. Unas grandes actuaciones con una naturalidad y fuerza escénica brillantes. Una realización técnica muy trabajada con una expresividad a destacar gracias a su utilización sobresaliente de la iluminación y la música. Termina seduciendo al público, enganchándoles a esta pareja tan especial. Chapó.

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