Con Perfect Blue el malogrado Satoshi Kon logró realizar uno de los anime más notables de los noventa y un pequeño hito dentro de las películas de animación. Convertida, a día de hoy, en una película de culto, se trata de un extraordinario y retorcido thriller psicológico que flirtea sin ningún tipo de problemas con el terror. Tuvo un exitoso paso por festivales, obteniendo galardones en Sitges o en Fantasporto, siendo éeste el inicio de un amplio reconocimiento como película de culto. Para Darren Aronofsky, a modo de ejemplo, fue una influencia decisiva para realizar Cisne negro (2010). Se inspira en la novela de Yoshikazu Takeuchi.



Perfect Blue

 

Crítica de ‘Perfect Blue’

Ficha Técnica

Título: Perfect Blue
Título original: パーフェクトブルー

Año: 1997
Duración: 81 min
País: Japón
Director: Satoshi Kon
Guion: Sadayuki Murai
Fotografía: Hisao Shirai & Yôichi Kuroda
Música: Masahiro Ikumi
Género: Animación
Distribuidora: Vértice 360

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘Perfect Blue’

Sinopsis de ‘Perfect Blue’

Perfect Blue nos presenta a Mima, cantante de un famoso grupo musical japonés. Debido al fracaso de ventas de sus discos, su mánager decide apartarla del grupo y darle un papel en una serie de televisión. Mima cae entonces en una profunda depresión que la lleva a replantearse su vida y su carrera, pero su crisis se agrava cuando descubre que su vida está al alcance de cualquiera en Internet y que alguien la está vigilando. Cuando la serie empieza a emitirse por televisión, Mima comprueba que la ficción se reproduce en su vida real: sueño y realidad se confunden hasta el punto de cuestionarse su propia identidad. El desarrollo de los acontecimientos y su propia intuición llevarán a la protagonista a un desenlace absolutamente inesperado… (VÉRTICE 360).



Perfect Blue
Foto de Vértice

Ser un ídolo en Japón

Mima Kirigoe  es la cantante de un trío musical femenino de J-pop llamado Cham!  con una fiel base de fans. En Japón ser una «idol», es significado casi siempre de ser una artista femenina dedicada a la música cuya imagen ha de ser compendio de inocencia casi virginal y sensualidad. Estas chicas tienen mucho de imagen prefabricada y se someten a un escrutinio realmente agotador por parte de los fans, que pretenden sentirse como unos Pigmaliones que modelan el comportamiento de sus «idol».

Mima, en una decisión controvertida, decide abandonar su faceta de cantante y probar suerte en el mundo de la interpretación. Su debut será en una serie llamada Double bind. Toda la ilusión del proyecto comienza a decrecer en Mima cuando se producen una serie de extraños incidentes a su alrededor, que incluyen una carta bomba y el asesinato de dos personas relacionadas con la serie. Al mismo tiempo en internet, alguien está escribiendo en su nombre y ejerciendo quizá de impostor. Por si fuera poco, el argumento de la serie se vuelve cada vez más morboso y violento produciendo un efecto enfermizo en Mima; pronto empieza a ser incapaz de distinguir entre realidad y ficción.

Desde el inicio, Perfect Blue, describe al mundo de la fama en general y al star system japonés en particular como un entorno particularmente tóxico, en que el artista queda subsumido bajo la servidumbre de la imagen y el capricho de fans y managers. Satoshi Kon opta por usar una disociación de la personalidad y el difuso límite entre realidad y ficción para mostrar una alucinógena crítica de este mundillo.

Perfect Blue
Foto de Vértice

«¿Dime, ¿quién eres tú?»

Perfect blue dura apenas 81 minutos, pero aun así evita las prisas en su narración; Satoshi Kon va introduciendo progresivamente elementos sueltos de inquietud para que el espectador no desconecte demasiado de la historia y no se impaciente hasta la llegado del nudo del conflicto. Llega un momento, no obstante, en que la narración se fragmenta y nos encontramos nosotros mismos tan confusos como Mima, sin poder distinguir entre la ficción (la serie que protagoniza) y la vida real. De esto podría resultar un gran embrollo, pero Satoshi Kon logra salir airoso gracias a un inteligente montaje de las imágenes, consiguiendo intrigar más que confundir.

Poco a poco el descenso a los infierno de Mima será más intenso y los desconcertantes acontecimientos a su alrededor cada vez más violentos. El punto de inflexión es una cruda  y realista escena de Double bind en la que Mima sufrirá lo indecible. En medio de unos misteriosos asesinatos y un tremendo problema de identidad, Mima empieza a dudar de todo; incluso de sí misma. Simbólicamente la primera frase que Mima tiene que memorizar como actriz es «Dime, ¿quién eres tú?», que acabará convirtiéndose en un mantra que ella repetirá para sí. Es indispensable mencionar también a Rumi y a Tadokoro, los representantes de Mima, que también participan de esta extraña historia.

Perfect blue
Foto de Vértice

Las distancias cortas

Perfect blue no alcanza la magnificencia de las películas del estudio Ghibli (p.ej) en cuanto a dibujos o animación, pero tiene sus propias virtudes. En este aspecto funciona mejor en las distancias cortas, en los planos cercanos al personaje. Los rostros y los detalles son vivaces e inteligentes, mostrando de forma intuitiva la personalidad de cada personaje. En las panorámicas más generales Perfect blue es más esquemática o inespecífica. Si bien hay animes más interesantes en lo visual, sin duda es en la fuerza de la historia donde Satoshi Kon hinca el diente y hace de Perfect blue una experiencia francamente interesante.

La música es cumplidora y perfectamente ajustada. La parte dedicada al J-Pop da una muestra representativa de gran parte del estilo: bailable, naíf, algo azucarada. De hecho es mediante la música como somos introducidos a Perfect blue. En cuanto a la música más propiamente incidental, cabe decir que es propicia para generar ambientes tensos  e inquietantes; lo consigue a base de electrónica ambiental no demasiado lejana del trip hop.

Satoshi Kon
Foto de Vértice

Satoshi Kon

Satoshi Kon es poco menos que una institución legendaria dentro del anime, principalmente por su obra, pero también (es inevitable) por el aura fatalista que sigue a los que murieron jóvenes. El director murió en 2010 a los 46 años de edad. Aparte de Perfect blue cuenta contra influyente película como Paprika, detective de los sueños (2006), cuya huella es perceptible en Origen (2010), de Christopher Nolan. La temática en sus trabajos más representativos tiene que ver con la percepción anómala de la realidad, usando recursos oníricos y surreales. Incluso no faltan las comparaciones con David Lynch.

La narración de Satoshi Kon en Perfect Blue no es ni mucho menos diáfana y, en cierto modo, tendremos que estar listos para enfrentarnos a un recorrido laberíntico por las mentes de unos personajes torturados, cuya decadencia parece imparable. El hecho de que esta dificultad no nos cause rechazo, se debe a la empatía que Kon consigue que tengamos con Mima, que inicialmente es casi una representación arquetípica de la ingenuidad y la dulzura. Otro hallazgo de la historia es saber adelantarse a las situaciones indeseables a causa del mal uso de internet, y del acoso consecuente. Como la película data de 1997, era un mundo que en algunos aspectos todavía estaba en mantillas. Resulta curioso, por ejemplo, que Mima se sorprenda de cómo funciona una página web.

Spoiler

Spoiler

-En realidad no hay mucha gente que esté bien de la cabeza en Perfect Blue. Mima tiene alucinaciones con su «lado luminoso» y entra en un espiral en la que realidad y ficción se concatenan.

-Sin embargo Rumi está enferma en mayor grado. Se lleva un disgusto cuando Mima deja de ser cantante y decide ser actriz. Para la representante esto representa mancharse, contaminarse. Será la instigadora de los asesinatos. La propia Rumi fue una cantante que no llegó a mucho y tiene encima posiblemente una enorme frustración que pretende compensar con la carrera de Mima. Finalmente ella misma se creerá la Mima «luminosa», la cantante que Mima era antes.

-El tercer personaje demente es Me-manía. Un fan/acosador que es manipulado por Rumi para cometer los asesinatos de los que ella considera culpables de contaminar a Mima. La confrontación final entre Rumi y Mima pone las cartas boca arriba. La representante, enloquecida ya sin remedio, se cree la Mima «luminosa» e intenta acabar con la Mima «oscura» (la real). En el final, vemos a Rumi internada en un psiquiátrico donde se creerá para siempre la Mima «luminosa», mientras la verdadera Mima se acerca a verla. Ahora parece ser una persona equilibrada, madura y con algún éxito en su trabajo.

-Es curioso como hay algo en común en la «locura» de Mima y Rumi. Ambas acaban percibiendo una disociación entre una Mima «luminosa» y una «oscura». Es como una locura compartida (folie á deux, en términos clínicos).

[plegar]
Satoshi Kon
Foto de Vértice

Conclusión

Perfect Blue es con toda justicia una obra de culto dentro del anime. La audacia de Satoshi Kon a la hora de mostrar una mente en decadencia se sirve de la animación para dibujar (nunca mejor dicho) una película inteligente y perturbadora. Destacan, además, los elementos críticos de los efectos perniciosos de la fama y el star system como agentes de un dramático alejamiento de la realidad. Sin duda estamos ante un magnífico thriller que se adentra admirablemente en terrenos oníricos y surreales.

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