Marco Berger se ha convertido en uno de los directores independientes de cine hispanoamericano con mayor potencial en los últimos años. Plan B supuso su debut cinematográfico, siendo su primer largometraje. El film supuso su inicio en diversos festivales internacionales como el FilmOut San Diego, en Estados Unidos, donde se alzó con los galardones a mejor película internacional y el premio a mejor actor de reparto para Lucas Ferraro. Berger ha realizado una gran labor por el cine de temática LGBTQ+. También estuvo nominado en el Festival de Cine de Roma al premio Marco Aurelio de Oro. Plan B se encuentra disponible en España gracias a la plataforma Filmin.



Plan B

Crítica de ‘Plan B’

Ficha Técnica

Título: Plan B
Título original: Plan B

Reparto:
Manuel Vignau (Bruno)
Lucas Ferraro (Pablo)
Mercedes Quinteros (Laura)
Damián Canduci (Víctor)
Ana Lucía Antony (Ana)

Año: 2009
Duración: 103 min
País: Argentina
Dirección: Marco Berger
Guion: Marco Berger
Música: Pedro Irusta
Fotografía: Thomas Pérez Silva
Género: Drama
Distribución: Filmin

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘Plan B’

Sinopsis de ‘Plan B’

Bruno (Manuel Vignau) sufre el abandono de su novia; detrás de un rostro calmo, displicente, su mente planea una venganza fría y dulce. Ella, moderna, sigue viéndolo de vez en cuando pero tiene otro novio, Pablo (Lucas Ferraro). Por su lado, Bruno se hace amigo de Pablo con la idea de erosionar la pareja, quizá presentándole a otra mujer. Pero sobre la marcha surge la posibilidad de un Plan B, más efectivo aún, que pondrá en cuestión su propia sexualidad. (FILMIN).

Donde se puede ver la película



Plan B
Foto de Filmin

Una atracción no planeada

El cine Marco Berger se ve marcado por una muestra del descubrimiento sexual y afectivo, un tema que se aborda de una forma muy sugerente en Plan B. Lejos de llegar ante esa necesidad de buscar la identidad personal desde el principio, con este film se lanza desde una situación de comedia. Por lo cual, desde el humor de lo que, aparentemente, parece una venganza amorosa, termina por convertirse en un laberinto de pasiones. Lo que destaca del guion es que se deshace de florituras superficiales o dilemas morales sobre la concepción de la masculinidad. Pese a que en ciertos momentos se pone en el disparadero los clichés que hay en torno a la homosexualidad, luego los aparta para desengranar un relato interno. Gracias a ello, regala al público una historia de amor, donde realmente que sean hombres se convierte en algo circunstancial, pero necesario.

De esta manera, habla de los sentimientos y del atractivo de la emoción, donde lo físico se convierte en el resultado de una intimidad que se da previamente a las relaciones sexuales. No se puede negar que esa profundidad sobre lo que significa amar, desear o sufrir es lo que marca la diferencia. Aunque la historia siga una estructura que ya se ha visto previamente en otros films, también de temática LGBTQ, tal vez, esa naturalidad del amor inesperado hace que se convierta en una cinta distinta. Es más, a diferencia de los siguientes títulos del argentino, en esta película no hay secuencias sexuales explícitas como tal, lo que permite ver una intención más hacia una dirección sensitiva. No obstante, únicamente en algunos momentos se deja llevar por una cotidianidad excesiva, quedando algunas tramas en un punto demasiado lánguido y sencillo. 

Cine LGBT
Fotos de Filmin

La desnudez de la atracción

Tener un reparto con pocos intérpretes permite que la dirección actoral pueda focalizarse y dar mayor impacto por parte de aquellos que participan. De esta forma, en Plan B se explota sobre todo al dúo protagonista. Por un lado, Manuel Vignau ofrece una metamorfosis en su personaje que le da la facultad de lucirse a nivel actoral. Junto a ello, se puede ver que tiene una conexión con la cámara, dando realismo y naturalidad a su personaje en todo momento. Además, la picardía con la que equilibra el efecto más subjetivo contrasta con la sensibilidad que va dejando aflorar en la última parte del film. También hay que destacar que es generoso con su compañero de reparto, dado que forman un equipo con una gran química, donde se percibe esa tensión necesaria para este tipo de película.

Lucas Ferraro recoge esa conexión con su partenaire a su favor, dado que lo que comienza por ser una interpretación más en un segundo plano, termina por explotar su calidad como actor. Por un lado, tiene esa familiaridad exquisita, que combina a la perfección con el tono del film y, luego, sabe transmitir perfectamente esa vorágine de sensaciones que vive en su interior. Asimismo, sería importante subrayar la dificultad de estar en un plano más comedido, ante una reacción que sigue esa línea más pausada, pero dejar salir todo el desgarro emocional que sufre, con la gestualidad y la expresión física, algo que consigue perfectamente. Luego, Mercedes Quinteros no se pone al mismo nivel que sus compañeros de reparto, quedándose en una actuación con falta de verdad. No obstante, por suerte, Vignau y Ferraro saben suplir la falta de pasión de Quinteros en escena.

Manuel Vignau y Lucas Ferraro
Foto de Filmin

Irregular y cercana

El circuito del bajo presupuesto se mueve por un campo muchas veces difícil de analizar, dadas las limitaciones económicas. Sin embargo, no tener mucho presupuesto no significa que el acabado artístico deba ser menor. En Plan B durante sus primeras secuencias se presenta una carta de presentación algo descuidada, lo que podría echar para atrás al espectador en un comienzo. Se perciben fallos tanto en el montaje de la imagen como en la edición de sonido, quedándose en un nivel amateur. Pese a ello, tras estas primeras escenas, la realización técnica mejora de una forma considerable, lo que le permite focalizarse en la acción y en lo que se transmite desde esa cercanía tan natural. No obstante, si se hubiera cuidado desde el principio, no hubiera dado esa impresión de dejadez de las primeras secuencias, dado que después de estabiliza y no se tiene esa percepción.

Berger sabe aprovechar los límites de sus atributos visuales para hacer un film lleno de proximidad, de realismo social y de la rutina de lo que podría ser una vida. Por lo cual, hay que valorar su desempeño como director al conseguir utilizar esas herramientas a favor de obtener un sello propio sobre la cotidianidad y de no necesitar de la espectacularidad para triunfar. Después, hay que aplaudir la maestría con la que maneja la tensión entre sus protagonistas, con un retorcimiento del espacio, de los silencios y los tiempos. No es tan fácil crear un clímax magnético en la forma en la que se realiza, lo que provoca que el espectador no pueda despegarse de la pantalla. Por lo tanto, el montaje del film sabe unir y mantener esa tonalidad, otorgando un resultado verosímil y más que notable.

Plan B
Foto de Filmin

Conclusión

Plan B es una película sobre el descubrimiento sentimental, sobre las sorpresas de la cercanía y de una intimidad previa a la sexual. Sin duda, es un guion que no va por unos derroteros sencillos. Busca hablar de personas, relaciones y no de géneros, aunque, obviamente, haya ciertas pinceladas sobre la identidad sexual. Únicamente, hay algún momento que podría no dejarse ante la excesiva languidez que muestra.

A nivel interpretativo, Manuel Vignau y Lucas Ferraro están soberbios y con una gran química entre ellos, pura naturalidad. Después, Berger demuestra ser un maestro de la tensión cinematográfica. Además, sabe utilizar el bajo presupuesto como forma de expresión de lo cotidiano, de lo próximo y de la verosimilitud. Una historia de amor que plantea el afecto desde una visión personal y sin necesidad de recurrir al morbo explícito para hacerla totalmente atractiva e íntima.

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