Han pasado 80 años desde que Alfred Hitchcock estrenase Rebeca en 1940. Después de convertirse en todo un clásico, Ben Wheatley viene dispuesto a remover el universo misterioso con una nueva versión. De esta forma, se muestra una nueva adaptación que ha contado con Lily James y Armie Hammer como principales protagonistas. A pesar de la sombra alargada de Hitchcock, se ha convertido en una de las películas más esperadas del año. Su estreno fue el pasado 16 de octubre de 2020 en cines, mientras que llegó a Netflix el 21 de octubre.



Rebeca

Crítica de ‘Rebeca’

Ficha Técnica

Título: Rebeca
Título original: Rebecca

Reparto:
Lily James (Sra. de Winter)
Armie Hammer (Maxim de Winter)
Kristin Scott Thomas (Sra. Danvers)
Ann Dowd (Sra. Van Hopper)
Lucy Russell (Sra. Clementine Whitney)

Año: 2020
Duración: 121 min
País: Reino Unido
Dirección: Ben Wheatley
Guion: Jane Goldman, Joe Shrapnel y Anna Waterhouse
Música: Clint Mansell
Fotografía: Laurie Rose
Género: Intriga
Distribución: Netflix

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘Rebeca’

Sinopsis de ‘Rebeca’

Rebeca nos presenta a una joven recién casada, que se muda a la imponente mansión de su marido. Ahí debe lidiar con la omnipresente sombra de su difunta esposa y un ama de llaves siniestra. (NETFLIX).

Donde se puede ver la película



Rebeca
Foto de Netflix

No es una tarea sencilla

Definitivamente, no lo es. Hacer la crítica de Rebeca de Ben Wheatley, es imposible sin pensar ni recordar a cada instante, el enorme film del genio, maestro e irrepetible: Alfred Hitchcock. Centrarnos en la crítica de este film que nos trae Netflix, será una tarea imposible, sin citar a “Rebeca” del año 1940.

‘Rebeca’, de Ben Wheatley 

Rebeca tiene tres guionistas: Jane Goldman, Joe Sharapnel y Anna Waterhouse. Está basada en la novela Dephane Du Maurier y tiene la pésima suerte de tener una antecesora filmada hace 80 años, más fuerte y viva que nunca.

Esta nueva versión dista mucho de ser buena, en comparación con la gran película que hizo Hitchcock y es completamente contraproducente, a la hora de juzgarla, conocer la obra de Hitchcock ya que es una película sólida, con actores sólidos, una historia única irrompible que va a seguir atravesando las décadas de la historia del cine y esperemos, que de los siglos. Tiene la misma fuerza que tuvo desde su estreno. La volví a visualizar para analizar, el porqué de una remake hoy en el año 2020… 

¿Por qué filmar una remake ahora de Rebeca, que hay de bueno y nuevo?

Y, lo único que puede sacar en conclusión fue: ver hermosos planos en colores y las hermosas vistas de Mónaco. A nivel cinematográfico y actoral, la película no aporta nada nuevo.

Rebecca
Foto de Netflix

Donde Hitchcock no pondría la cámara

Así está hecha esta nueva adaptación de Rebeca. Pone la cámara en todos los lugares donde el misterio, precisamente, se pierde. No quiero spoilear, pero cuando tengan la gran suerte de ver el film de Hitchcock y luego el de Wheatley, lo notarán rápidamente.

El suspenso original, el misterio… casi se eliminó. La puesta en escena que generó Hitchcock a la hora de contar con la interpretación de la gran Joan Fontaine (Segunda señora de Winter) no está, no se ve, por lo menos dentro del encuadre de esta película.

Es un gran desacierto cómo dirige Wheatley a Lily James como soltera y como la segunda señora de Winter. La muestra haciendo un montón de acciones y reacciones que no aportan a la ingenuidad del personaje, sino más bien, a demostrarnos que está perdida… y si nosotros como espectadores, nos tenemos que identificar con el/la protagonista, estamos tan perdidos como ella.

Rebeca
Foto de Netflix

Matadores oficiales de misterio

Recordemos que la película pasa por el terror que tiene la protagonista al no tener ninguna información sobre esta mujer y ESO, es lo que la hace tan Misteriosa… Lo peor que hicieron en esta nueva remake es que… ¡Rebeca aparece! y esto no es spolier esta en el trailer. 

En el film de Hitchcock no aparece un solo milisegundo en la película y eso es lo que la hace tan maravillosa.  Tanto la protagonista (como nosotros) creamos la imagen de la Rebeca perfecta y Hitchcock nos contrata como guionistas y nos hace filmar una película dentro nuestro. 

Netflix, no solo no nos deja imaginar en esta fallida remake, sino que nos presenta sin pudor y miramientos a los matadores oficiales de misterio y suspenso. Cuando tienes un personaje que no existe, y que todo en la película depende de eso (Rebeca) no lo/la muestres, el público, te lo agradecerá.

Rebecca
Foto de Netflix

Aciertos 

Una de las pocas escenas que están bien logradas en cuanto a puesta en escena y actuaciones es cuando la segunda señora de Winter abre la ventana abrumada por lo que le está contando el ama de llaves: Kristin Scott Thomas. Le dice que sería sencillo saltar por la ventana y estalla la bengala del barco encallado. Los planos, el montaje, los tiempos, las actuaciones, las miradas… de repente es otra película, una muy buena.  Pero es sólo un flash, como los fuegos artificiales en el cielo.

Dile al tiempo que vuelva.

El montaje es demasiado acelerado para el género de Rebeca. Si un director quiere generar misterio, tiene que darle tiempo a las miradas, los actores, a los planos… cosa que en esta película, no sucede.

Rebeca
Foto de Netflix

Señora Danvers: Kristin Scott Thomas vs. Judith Anderson

El personaje original de la ama de llaves de Manderley, Señora Danvers, es increíble. La construcción desde el peinado, el maquillaje, el vestuario y la propia cara de la actriz, genera terror a todo el mundo sin parpadear. Hitchcock dirige actores con gestos muy concretos y particulares,  y los exisitos tiempos internos de los planos, que en esta nueva versión, se ignoran completamente.

Nadie puede mirarla sin sentir terror y eso es lo que genera más misterio: como puede ser que un ser tan desagradable abiertamente, no sea despedido por Max. Nunca sonríe y siempre mira a todos con mala cara. 

Otra cosa muy interesante que genera Hitchcock es que todo el personal de la casa de Manderley la mira a ella con una sonrisa triste… como diciendo: “Pobre mujer que está haciendo acá”. La señora Danvers de Scott Thomas es una mujer accesible, la trata bien y le sonríe desde un inicio. No se le genera a la segunda señora de Winter ese ambiente de incomodidad tan misterioso que arrastra cada segunda película original.

En la película de Hitchcock se ve que el amor de la Señora Danvers es más bien tirando a lo sexual, lésbico. En este nuevo remake de Rebeca es casi de madre, y esa elección no suma al personaje: pasar de un amor sexual a un amor de madre. Le quita mucha atracción a la película.

Rebecca
Foto de Netflix

Segunda señora de Winter: Lily James vs. Joan Fontaine

Joan Fontaine es una gran actriz, que está genial cumpliendo su rol de mujer ingenua: sus miradas, sus torpes acciones seguidas de sonrisa de niña y su asombro ante todo. Lily James es una gran actriz, el problema aquí es el director y los guionistas, no ella.

No me gustaría estar en los zapatos de Wheatley. Los personajes principales en la interpretación y en el montaje, perdieron todo su misterio. En la película de Hitchcock uno dice: “pero pobre mujer… qué ingenua es que no se da cuenta de nada y no se lo cuenta a su marido”. La segunda esposa de Winter es un personaje completamente perturbado, que está siendo torturada psicológicamente por su ama de llaves Danvers, en esta nueva versión esto sucede concretamente hacia el final y esa tensión tan importante como Rebeca misma, no esta.

Rebeca
Foto de Netflix

Maxim De Winter: Laurens Oliver vs. Armie Hammer

El director no le da fuerza a Armie Hammer, el personaje de Max de Winter, supuestamente tiene un temperamento horrible y se sale de sus casilla, pero tener un temperamento horrible no es darle una tropada a alguien.

Laurens Oliver genera un personaje increíble, con una mirada que va y viene de la alegría a la locura, con miles de matices en su voz y en sus acciones. Armie Hammer, está muy tibio, aún construyendo un personaje que, lamentablemente, no llegó a la hora de la filmación de Rebeca.

Alfred Hitchcock vs. Ben Wheatley

Repito, no me gustaría estar en los zapatos de Ben Wheatley. Hacer una remake de una película Hitchcock es una tarea muy difícil. Ben Wheatley nos demuestra ser un gran director, prolijo, de buenos encuadres, con un nivel técnico impecable… pero Rebeca no tiene alma. 

Se merece otra oportunidad, con otro guion, con otra historia, con una que no sea una remake. Porque esta primera sigue estando por debajo de la suela del zapato del gran maestro del suspenso.

Rebecca
Foto de Netflix

¿Hitchcock, quién es Hitchcock?

Supongamos que logramos desprendernos, tener amnesia, desconocer a Hitchcock o que vimos cualquier película de èl. Y, de repente, en el menú de Netflix aparece el nombre Rebeca. Aún así, uno se da cuenta que a la película le falta algo.

Los protagonistas no tienen grandes cambios. Los personajes secundarios, no son adorables. La inclusión del personaje de la abuela, es desagradable. 

El montaje se come todo lo bueno de las actuaciones, y eso es un gran error de las películas que saca Netflix… Aún así, quiero recordar que la película que Lily James protagoniza de Netflix, “La sociedad literaria de la cáscara de papas de Guernsey”, es una película preciosa.

Sobre Hitchcock solo puedo decir una cosa: su obra cinematográfica habla por élMe plantearía seriamente como director y directora, con qué propósito volver a filmar este tipo de historias sino es para estar a la altura o, por lo menos, para aportar algo nuevo.

Rebeca
Foto de Netflix

Conclusión de ‘Rebeca’

Resultados finales: Gana Hitchcock. Conclusión: si vais a filmar, tomando la responsabilidad de hacer un remake, ten la dignidad de respetar algunas cosas del género. Quizás tengas la mala suerte de que te paguen muy buen dinero por filmar una historia que ya la rodó 80 años antes el director más grande de todos los tiempos.

No cambies las mejores cosas que hacen de Rebeca una de las mejores películas de suspenso de todos los tiempos. Espero sinceramente que no sigan haciendo remakes. Hay muchos buenos directores, directoras y no creo que el cine se encuentre en una crisis de ideas. Hay muy buenas ideas, solo hay que darle espacio a los buenos directores para que salgan a filmar. 

Productores: dejad a las verdaderas obras maestras en paz, y denle dinero a los nuevos directores, directoras y guionistas. La gente que disfrute y vea las películas originales, las comparaciones siempre son odiosas.

Únete a nuestro CANAL DE TELEGRAM

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí