Solomamma, película dirigida por Janicke Askevold, que tuvo su estreno en la Sección Oficial del Festival de Toronto y presentada en España en Barcelona Film Fest, llega el 12 de junio de 2026 a las salas de cine españolas. Solomamma se inspira en historias reales de mujeres que han elegido la maternidad soltera a través de la donación de esperma. La directora realizó una investigación exhaustiva sobre la maternidad soltera y la donación de esperma en Noruega.
Crítica de 'Solomamma'
Resumen
Ficha Técnica
Título: Solomamma
Título original: Solomamma
Reparto:
Lisa Loven Kongsli (Edith)
Herbert Nordrum (Niels)
Nasrin Khusrawi (Marie)
Rolf Kristian Larsen (Thorbjørn)
Trude-Sofie Olavsrud Anthonsen (Trine)
Kaveh Tehrani (Editor)
Celine Engebrigtsen (Dorte)
Stine Fevik (Selma)
Año: 2025
Duración: 99 min.
País: Noruega
Director: Janicke Askevold
Guion: Janicke Askevold, Jørgen Færøy Flasnes, Mads Stegger
Fotografía: Torjus Thesen
Música: Karlis Auzans, Paulius Kilbauskas, Vygintas Kisevicius
Género: Drama. Comedia
Distribuidor: Karma Films
Tráiler de 'Solomamma'
Sinopsis
Edith (40), una periodista curiosa, decide embarcarse en la maternidad soltera gracias a la donación de esperma. Sin embargo, los desafíos de la crianza en solitario resultan más abrumadores de lo previsto, y teme no ser suficiente para su hijo. Cuando inesperadamente se revela la identidad del donante, Edith decide buscarlo con el pretexto de hacerle una entrevista a él y a su empresa tecnológica, lo que trastoca no solo su vida y sus emociones, sino también las de todos los que la rodean. (Karma Films)
Dónde se puede ver la película en streaming
El plan perfecto se encuentra con la realidad
Solomamma tiene la inteligencia de mostrar que la maternidad rara vez sigue los planes que uno diseña sobre el papel. Comienza como una historia sobre la independencia femenina pero pronto se convierte en un relato sobre las inseguridades, los miedos y las dudas que acompañan a cualquier padre o madre. Edith descubre que querer mucho a un hijo no elimina automáticamente el agotamiento, la culpa o la sensación constante de no estar haciéndolo suficientemente bien.
La aparición inesperada del donante introduce entonces el gran conflicto de la película. Una figura abstracta, una simple decisión médica, adquiere de repente rostro, voz y presencia real. Aquí es donde Solomamma encuentra su mejor material dramático, porque la historia deja de girar únicamente alrededor de la maternidad para explorar preguntas mucho más complejas.
Sensibilidad sin caer en el melodrama
Janicke Askevold aborda todos estos temas con una mirada bastante cercana y humana. Solomamma nunca juzga a Edith ni convierte sus decisiones en un debate ideológico. Interesa mucho más observar cómo una persona intenta navegar una situación emocionalmente compleja mientras mantiene la sensación de estar perdiendo el control.
Askevold evita los grandes discursos y prefiere trabajar desde las pequeñas contradicciones cotidianas. Hay momentos de humor, situaciones incómodas y escenas donde los personajes reaccionan de forma imperfecta, como suele ocurrir en la vida real. Todo esto hace que la película resulte cercana incluso cuando entra en terrenos potencialmente melodramáticos. Quizá le falte algo más de riesgo narrativo en algunos momentos, pero compensa esa prudencia con honestidad emocional.
Personajes que se sienten reales
El principal acierto de Solomamma está en Lisa Loven Kongsli. La protagonista no aparece retratada como una heroína moderna infalible ni como una víctima de las circunstancias. Es una mujer inteligente, decidida y capaz, pero también insegura, impulsiva y vulnerable. Esa combinación la convierte en alguien muy fácil de comprender.
La relación con el donante funciona precisamente porque ninguno de los dos personajes encaja completamente en los roles que la película parecía asignarles al principio. Ambos evolucionan conforme avanzan los acontecimientos, generando situaciones emocionalmente ambiguas que enriquecen la historia.
Intimidad y calidez
Solomamma apuesta por una puesta en escena sencilla pero efectiva. La fotografía utiliza tonos cálidos y espacios cotidianos para reforzar la sensación de cercanía. No busca grandes artificios visuales porque entiende que el centro del relato está en las emociones de los personajes. La música acompaña con discreción, evitando subrayar excesivamente los momentos más sentimentales. El ritmo narrativo encuentra un equilibrio bastante agradable entre la comedia ligera y el drama familiar.
Conclusión de 'Solomamma'
Solomamma funciona mejor cuando abandona las respuestas fáciles y se atreve a mostrar las contradicciones que acompañan a la maternidad, la identidad y los vínculos familiares. No es una película revolucionaria ni especialmente arriesgada, pero sí posee algo que muchas veces resulta más valioso, humanidad.
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