The Act es una miniserie de ocho capítulos alojada en la plataforma Starzplay, de OrangeTV y producida por Lifetime y Hulu. Basada en hechos reales, narra el caso de Gypsy Rose Blanchard y su madre, Dee Dee. The Act ha provocado, ella solita, que la plataforma reciba más suscripciones en un mes que con ninguna otra serie. El público busca lo real y, actualmente, la crónica negra es uno de los temas más solicitados por el espectador. El boca a boca ha hecho todo lo demás.



The act

Crítica de ‘The Act’

Ficha Técnica

Título: The Act
Título original:

Reparto:
Joey King (Gypsy Rose Blanchard)
Patricia Arquette (Dee Dee Blanchard)
Chloë Sevigny (Mel)
AnnaSophia Robb (Lacey)
Calum Worthy (Nick Godejohn)
Steve Coulter (Dr. Evan Harley)
Poorna Jagannathan (Dr. Lakshmi Chandra)
Joshua Mikel (Brian)
Ashton Leigh (She-Hulk)
Alexandria DeBerry (Hayley)
Wilbur Fitzgerald (Juez Palmer)
Patricia French (Tina)
Elizabeth Becka (Doctor)

Año: 2019
Duración: 60 min.
País: Estados Unidos
Director: Nick Antosca (Creador), Michelle Dean (Creador), Laure de Clermont-Tonnerre, Steven Piet, Christina Choe, Hannah Fidell, Adam Arkin
Guion: Nick Antosca, Michelle Dean, Dan Dietz, Lisa Long, Robin Veith, Heather Marion
Fotografía: Zack Galler
Música: Jeff Russo
Género: Drama
Distribuidor: Starzplay

Filmaffinity

IMDB

Tráiler de ‘The Act’

Sinopsis

De los escritores Nick Antosca (“Channel Zero”) y Michelle Dean llega The Act, una serie psicológica y antológica de crímenes reales que cuenta las insólitas historias detrás de actos criminales verdaderos. (Starzplay)

Premios

  • Globos de Oro: Mejor actriz secundaria (Patricia Arquette). 2019
  • Emmy: Mejor actriz de reparto en miniserie (Arquette). 2 nominaciones. 2019
  • Critics Choice Awards: Nominada a mejor actriz (King) y secundaria (Arquette). 2019
  • Satellite Awards: 3 nominaciones incluyendo mejor miniserie. 2019
  • Sindicato de Actores (SAG): Nominada a mejor actriz (Arquette y King). 2019


Madre no hay más que una

The Act narra la historia de Dee Dee y su hija, Gypsy Rose. Un humilde vecindario de Springfield (Missouri) acoge con asombro y ternura a una madre dedicada completamente al cuidado de su hija. Gypsy Rose Blanchard padece de discapacidad mental, además de varias enfermedades crónicas que la tienen encadenada a una silla de ruedas y una sonda.

Siete años después, Dee Dee aparece asesinada en su cama y Gypsy ha desaparecido. Todo apunta a un secuestro. ¿Quizá su padre biológico? ¿Un pederasta del vecindario que vio la debilidad en Gypsy? ¿Algún tipo con el que se cruzaron las Blanchard? ¿Una vecina furiosa? ¿Un autodenominado héroe? Juegan con nuestro talento detectivesco, pero entorpecen la presentación de pistas que, por otro lado, y para nuestra diversión, se centra en los rasgos de cada personaje.

The Act se basa en hechos reales. Un caso muy conocido y controvertido en Norteamérica, pero no tanto por estos lares. Si eres aficionado a la crónica negra, esta es tu serie. Pero si no has visto aún el tráiler, intenta esquivarlo. Así, disfrutarás de la tensión y el misterio que se esfuerzan en ofrecernos, intentando ignorar que están contando una historia ya conocida por el público general. Todo un logro.

The Act
Copyright Brownie Harris/Hulu

Terrorífica realidad

La trama está claramente dividida en tres actos perfectamente diferenciados. Los colores pastel predominan en una introducción muy directa, que se precipita hacia el nudo del argumento. Con una banda sonora ligera pero rítmica, entramos en casa de las Blanchard, que están concediendo una entrevista sobre Gypsy. Allí, en apenas un par de secuencias más, nos encontramos en pleno thriller dramático, con notas sostenidas que apenas forman un sonido ambiental perturbador.

Y ya estamos agarrados al sofá para no caernos, regodeándonos con las interpretaciones de Joey King como Gypsy, y Patricia Arquette como Dee Dee. Impresionantes las dos de un modo abrumador, especialmente la joven Joey King, a quien apenas hemos comenzado a conocer.

Quizá nos presentan la realidad de esa casa, de un rosa imponente pero idílico, demasiado pronto. Tanto, que ni siquiera puede contar como spoiler. Pero después, en la segunda mitad del primer acto, a las puertas del nudo de la trama, damos un frenazo. Entonces, no hacemos otra cosa que orbitar alrededor de una madre, a ratos terrorífica, y una hija sumisa en pleno despertar, simplemente presentándonos un ejemplo tras otro de esta situación. Incluso con tramas secundarias torpemente introducidas, que quedarán en el olvido.

Y es que, por momentos, y gracias a Arquette, la historia toma aires del género de terror. Es su interpretación, junto a la de la compungida Joey King, las que consiguen que no frenemos en seco a mitad de la degustación, al ingerir este banquete de emociones despistadas. Hay algo que siempre nos pide más: el recurrente final de cada capítulo, que te deja sediento. ¿Lo bueno de este limbo? La eterna incógnita de si Dee Dee Blanchard está trastornada, o si se trata de una mujer inteligente y despiadada. Solo bailando alrededor de este interrogante, nos regalarán auténticos debates internos de los que disfrutar.

The Act
Copyright Brownie Harris/Hulu

Cuando la trama se enreda

Gipsy también nos despertará dudas. Es aquí donde la nominación al Emmy de Joey King queda más que justificada. Sin embargo, de nuevo, nos responderán demasiado pronto, para frenar otra vez en la primera mitad del desenlace. La aparición de un tercer personaje en pleno nudo provoca un pequeño parón, a modo de presentación, con un desarrollo algo torpe. Lo más destacable del segundo acto es el cambio de colorido, que ha mutado gradualmente de tonos pastel a colores más histriónicos y oscuros, a veces molestos, que nos quieren mostrar un sueño por cumplir algo perturbador. Y, por supuesto, la interpretación, más que reseñable, de Calum Worthy.

The Act
Copyright Brownie Harris/Hulu

La desembocadura

Finalmente, llegamos al desenlace con todo el pastel ya descubierto, apenas nos quedan dudas. Y, la única que podríamos mantener aún, la referente al presente, nos la resuelven en apenas cuatro frases, sobre un fondo negro simplón que nos deja fríos. Puede que echemos de menos esa trama judicial que tanto disfrutamos en otras ocasiones, o imágenes de las Gypsy y Dee Dee reales. O, incluso, algún aporte de los documentales surgidos de esta historia. Un poquito más de carnaza, al fin y al cabo, para eso hemos llegado hasta aquí, ¿no? Pero la carnaza nunca llega del todo, solo es una historia más. Una demasiado reciente quizá, con un excelente documental de casi dos horas estrenado apenas un par de años antes. Una historia de la que podemos, incluso, ver los juicios en YouTube.

¿Por qué The act funciona tan bien?

A los cinéfilos hay frases que se nos quedan grabadas a fuego en nuestras mentes. A mí me ocurrió con una muy sencilla del ya clásico de acción noventero, Speed; “Loco, pero no estúpido”. Y es que, aún despidiéndome de la infancia, tenía las cosas muy claras: hay buenos y malos. Tenemos malos inteligentes (como Scar, todo un villano, o el inigualable Hans Gruber) y malos de los torpes, de los cómicos alocados, de los de revelar todo el plan a mitad de trama y tropezar con todo lo que encuentra (Harry y Marv de Solo en casa). Todo era sencillo.

Pero la edad adulta me trajo una realidad. El cine está, como la vida real, repleto de matices, y con eso juegan en The act: un loco no tiene por qué ser simplemente estúpido o malvado. Y un villano no siempre lo es en realidad, todo depende de sus motivos. Otra frase de aquella época es la de Entrevista con el vampiro, de Neil Jordan, original de la novela de Anne Rice: “El mal es solo un punto de vista”.

The Act
Copyright Brownie Harris/Hulu

Los juegos de The Act

En The Act juegan con nuestra gama de grises desde el principio hasta el final. No sabes quién es el bueno y quién el malo. No sabes si todo es causa de un trastorno mental, de un inteligente plan, de ambas cosas o de ninguna. Intentas dibujar la línea entre sobreprotección, interés, empatía y amor. Es la eterna cuestión con casi todos los personajes que nos presentan. Y esto es lo que te mantiene encadenado a la historia.

En The Act, el gris predomina en cada personaje. La presentación de la escena del crimen en los primeros minutos de metraje provoca que, con cada introducción de un nuevo elemento, juguemos a ser detectives. Nos hacen creer que descifraremos la incógnita. Solo que, poco después, nos la vomitan sin compasión. ¿Engaño o torpeza?

Las caras de The Act

La cara más conocida de los Arquette, Patricia, recibía su segundo Emmy. Premios en los que también estuvo nominada Joey King, gracias al sorprendente talento demostrado. Pero sus secundarios también realizan un trabajo digno de ser mencionado. Chloë Sevigny, rostro recurrente (American psycho, Boys don’t cry), nos da el punto de vista exterior: Mel es una mujer que, tras una dura vida, observa a las Blanchard con suspicacia. Su hija, Lacey (Anna Sophia Robb, la maleducada Violet de Charlie y la fábrica de chocolate), nos da la otra versión de ese punto de vista externo: el de la inocencia y el desenfado.

Más desapercibida pasa Juliette Lewis, que encarna a la madre de otro secundario, Nick Godejohn, interpretado por Calum Worthy. Nick nos muestra una personalidad perturbadora desde el primer momento y, aunque todos los ojos se han centrado en las dos actrices protagonistas, Worthy no merece menos atención. A Calum Worthy lo hemos visto infinidad de veces sin apenas prestarle atención. Apareció en episodios de Stargate Atlantis, Psych, Kyle XY, Supernatural o Smallville. Finalmente, le llegó un papel protagonista en la serie Austin & Ally, de Disney Channel.

Un rol totalmente opuesto al que aquí nos ofrece; el de un chico solitario con una pequeña discapacidad intelectual que asegura convivir con varias personalidades. Si Dee Dee nos lleva de la mano una parte de la historia, y le pasa el relevo a Gipsy, después es Nick quien nos acompañará a mitad del ecuador de la serie. Un personaje que, por otro lado, se pierde cuando volvemos a acelerar.

Nick Antosca
Copyright Brownie Harris/Hulu

Fallos naturales

Es necesario hacer mención de un capítulo en concreto. Uno que desvela el origen de este caso: sí, disfrutamos desentrañando detalles morbosos de una historia real pero, tal vez, solo tal vez, ocho horas eran demasiadas para contar esta historia. En el episodio en el que se nos habla de Dee Dee, la información añadida es solo para los más “cotillas”. Y es que, para entonces, ya hemos desengranado el misterio que rodea a Clauddine “Dee Dee” Blanchard. Ya hemos resuelto todas las dudas que teníamos sobre ella. Descubrir por qué se comporta así, no es más que un pequeño añadido que no creo necesario. Mucho menos como para entregarle una hora de las ocho que componen esta miniserie. De nuevo es la ejecución la que se nota coja.

Por último, para los curiosos, recomendaros el documental de Erin Lee Carr producido en 2017 por HBO del que no daré el título por lo que desvela de la trama. Y también el de Jesse Ville, desolador e intrigante a la vez. Si no conoces la historia, no los busques. Disfruta primero del trabajo que Nick Antosca y Michelle Dean nos regalan con The Act.

Nick Antosca
Copyright Brownie Harris/Hulu

Conclusión

The Act es un derroche de realidad. Una agresiva demostración de cómo cada persona está formada por infinidad de matices. De cómo tocar la tecla inapropiada en el momento exacto, puede desbaratar a una persona de por vida. The Act es el ejemplo de cómo el público actual demanda la cruda realidad. Es un maravilloso aporte a la temática criminal que ya lleva un par de décadas pisando fuerte, una perla en una concha ordinaria y chabacana rodeada de morbo.

The Act es un ejercicio mental, que puede hacer que nos perdamos en el leer entre líneas, en el estudiar los componentes del caso, haciendo uso de la sutilidad que la psicología requiere. Es, en su representación, demasiado inteligente y sutil a veces, en contra de las que se muestra torpe e inconclusa. Sea como sea, su intención es mostrar lo más primario y vital de cada uno de sus personajes. Y se disfruta, ¡vaya si se disfruta!

Si eres fan de la crónica negra, si la ficción no es suficiente para ti, si te gusta jugar a detectives (o a psiquiatras, ya puestos) o si buscas una construcción de personajes refinada, este es tu sitio. Disfruta de The Act. Sin pisar Google antes, por favor.

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