The Boat (2018) se trata de una de aquellas películas que vienen a darnos la razón a los que decimos que con un presupuesto limitado pueden hacerse maravillas si se tiene el talento adecuado. Y aunque no estamos ante una película perfecta, aquí no solo hay talento, sino también una firmeza y un savoir faire muy claro, a pesar de que se trata del debut en la dirección de Winston Azzopardi (quién si es verdad que ha estado involucrado en el mundo del cine, especialmente como productor). Sin fecha de estreno en España.



Crítica de ‘The Boat’

Ficha Técnica

Título: The Boat
Título original: The Boat

Reparto:
Joe Azzopardi (El marinero

Año: 2018
Duración: 100 min
País: Reino Unido
Director: Winston Azzopardi
Guion:  Winston Azzopardi, Joe Azzopardi
Fotografía: Marek Traskowski
Género: Terror.Thriller
Productora: Latina Pictures / Hurricane Films

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IMBD

Tráiler de ‘The Boat’ 

Sinopsis de ‘The Boat’

Un marinero que sale a trabajar con normalidad se ve incapacitado para realizar sus tareas diarias ante la presencia de una densa niebla que no le permite salir a navegar. Sin embargo, es capaz de vislumbrar lo que parece ser un velero abandonado al que trata de acceder en busca de algo de compañía. Lo que el pesquero desconoce es que esta decisión le llevará a protagonizar una lucha por la supervivencia ante una presencia desconocida y mortífera. (FILMAFFINITY)



Todo queda en casa

The Boat cuenta con un presupuesto ciertamente bajo, que puede comprobarse en el propio desarrollo de la acción, que transcurre prácticamente de manera entera en un solo escenario (el mar y una barca) y con un solo actor. Actor, Joe Azzopardi que por otra parte es el propio hijo del director, Winston Azzopardi. A pesar de que cuenta con poca experiencia en el mundo cinematográfico, el intérprete consigue salvar las tablas, más si tenemos en cuenta que todo el peso interpretativo cae sobre él, al estar solo en el reparto.

The Boat ha sido un relativo éxito dentro de la crítica (por ejemplo cosechando buenas reseñas en páginas especializadas como Bloody Disgusting o en Film School Rejects) y actualmente Winston Azzopardi está tratando de buscarle cierta distribución comercial a la película. Veremos en que acaba todo esto, aunque la película tiene cierto potencial para triunfar moderadamente en festivales especializados, como mismamente en Sitges (especialmente con ese girito final).

The Boat

Del subgénero supervivencia

No hace falta ser un genio para saber, solo leyendo la sinopsis, que nos encontramos ante una película que se encuadra dentro del subgénero conocido como supervivencia. En este caso, un personaje que se encuentra ante una situación límite y que tendrá que rebasar los suyos propios para poder sobrevivir. Como muchas de estas películas, la obra se divide en diversos fragmentos que están relacionados con «obstáculos» que se interpondrán dentro del camino de nuestro protagonistas.

Quizá, la singularidad del filme provenga más del hecho de que en esta ocasión solo hay un personaje que se encuentra en una situación peligrosa, y no varios. Así, se pone de relieve una de las características más bien empleadas por la película, como es la práctica ausencia de diálogos, que no de sonido. Obviamente, nuestro protagonista no habla más que en contadas ocasiones. Incluso aun cuando esto es perjudicial para el entendimiento del espectador (porque a veces puede que no entienda que está pasando), lo cierto es que este hecho está muy bien llevado por el director, quien consigue crear una atmósfera de desasosiego realmente impactante.

Y no digo de sonido, porque este tiene un papel básico en la película. El aparente sonido apacible del mar se va convirtiendo poco a poco en una tortura, así como otros relacionados con la embarcación, como el propio viento chocando con las velas, o la radio. Además, para los momentos de más tensión la película emplea una banda sonora de corte clásico para el género, que firma Lachlan Anderson, y que resulta realmente efectiva.

The Boat

Algún que otro momento demasiado estirado

Desafortunadamente la película no es perfecta. Y como le sucede a muchas otras del mismo subgénero, acaba perdiendo fuelle en algún que otro momento de la trama. Especialmente se nota en The Boat  con una de las secuencias que parece no terminar jamás, como es la que tiene lugar en lavabo del barco. Es entonces cuando la película puede ser acusada de ser demasiado reiterativa, porque más allá de que la propia situación resulte un tanto absurda, parece que se acaba estirando demasiado. Tampoco ayuda algún que otro elemento que parece incluido simplemente por el hecho de dar más metraje a una película, que por otra parte, agradecería un corte de unos diez o quince minutos.

Final sobrenatural: amante del género (Alerta Spoiler)

Está claro que The Boat lo deja entrever durante gran parte del metraje, pero es el final quien finalmente, valga la redundancia, nos pone sobreaviso: Lo que hemos visto ha coqueteado con el terror y el cine de género. Era obvio, porque las pistas que el guión ha ido dejando a lo largo del metraje eran numerosas. Algo violento había sucedido en el barco, pues las señales de algún incidente eran numerosas (las marcas de sangre), pero ese plano presentándonos al propio barco como un ente que tiene vida propia es realmente aterrador y para que negarlo, imaginativo.

Y eso, que The Boat no rompe casi nunca con el realismo, pues lo que vemos puede perfectamente tener lugar. El final en realidad no deja de ser un guiño al espectador, que sinceramente, se agradece.

Conclusión

The Boat hará las delicias de aquellos que disfruten de propuestas dentro del género survival. Además, tiene algunos detalles que hacen que a pesar de que no sea perfecta, si sea una película que se deja ver con mucho interés y que tenga el suficiente potencial como para ir ganando el estatus de culto, especialmente si el cineasta vuelve a dirigir algo más dentro del género, después de esta película.

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