Daniel Veronese dirige y adapta la versión teatral de Todas las mujeres, basada en la serie y película homónima de Mariano Barroso. El film original se llevó el premio Goya al mejor guion adaptado. Desde el 5 de septiembre se puede disfrutar de esta obra en el Teatro Príncipe de Gran Vía hasta el 10 de noviembre, después de una intensa gira por toda España. Cuenta con un reparto muy reconocido por el gran público, formado por Fele Martínez, Lucía Barrado, Nuria González, Lola Casamayor, Mónica Regueiro y Ana Álvarez.



Todas las mujeres

Crítica de ‘Todas las mujeres’

Ficha Técnica

Título: Todas las mujeres
Título original: Todas las mujeres

Reparto:
Fele Martínez (Nacho)
Lucía Barrado (Ona)
Nuria González (Marga)
Lola Casamayor (Amparo)
Mónica Regueiro (Carmen)
Ana Álvarez (Andrea)

Duración: 90 min
Dirección: Daniel Veronese
Adaptación: Daniel Veronese
Ayudante de dirección: Maite Pérez Astorga
Producción ejecutiva: Mónica Regueiro y Carles Roca
Producción: Alba Calvo
Productora asociada: Begin Again Films
Escenografía: Ana Garay
Vestuario: Marco Hernández
Iluminación: Pedro Yagüe
Fotografía: Sergio Parra
Diseño gráfico: Rubén Salgueiros
Regiduría: Ana Guarnizo
Género: Drama humorístico
Productora: Producciones Off & Vania

Tráiler de ‘Todas las mujeres’

Sinopsis de ‘Todas las mujeres’

Todas las mujeres  empieza con Nacho, ante él aparece su amante, su madre, su psicóloga, su ex-novia y su cuñada. Con todas ellas tiene cuentas pendientes y a todas ellas se tiene que enfrentar para resolverlas. (PRODUCCIONES OFF & VANIA).



Todas las mujeres
Foto de Producciones Off & Vania

Del cine al teatro

Daniel Veronese dirige y adapta Todas las mujeres, serie y película original de Mariano Barroso. Al igual que ocurriese con su versión cinematográfica, el texto teatral respeta el guion original y se puede sentir en todo momento lo que enamoró del film de Barroso. Por lo tanto, no es extraño que el público consiga empatizar con la obra que están viendo sobre las tablas, dado que habla de un tema tan universal como las relaciones interpersonales, la falta de madurez y el miedo a la verdad, en clave cómica, pero que lo recrea a partir de situaciones muy cotidianas. Permite que el público se ría y no sea capaz de evitarlo, pero, sin duda, deja el tema abierto hacia el debate de la naturaleza humana. Un buen recorrido en el que no se juzga a su protagonista, sino que se vive su intensa historia junto a él.

La adaptación del guion es soberbia, ha sabido mantener los estándares para obtener la satisfacción de tener una obra muy fiel a la original, pero creando una sinergia escénica muy potente. Es de aplaudir que se haga un adecuación del texto de una forma tan sobresaliente y brille con luz propia en cada función realizada, el efecto que causa al ver las relaciones entre las distintas mujeres que pasan por la vida de este hombre. Cada una muestra una faceta que es divertida de analizar por la forma en que se presenta, sin caer en el histrionismo o en la comedia fácil. Un juego de diálogos muy bien planteado y que demuestra que es un texto atemporal. Muestra perfectamente las imperfecciones y flaquezas de sus personajes, profundizando y llegando a las entrañas de éstos. Una historia dinámica y con una gran fuerza.

Foto de Producciones Off & Vania

Monstruos interpretativos

El reparto de Todas las mujeres es sublime y sin duda, cada uno de ellos se come el escenario. Como equipo actoral funciona a la perfección, brillan en todas sus escenas y tienen una energía sorprendente en conjunto, que transmiten al espectador. Fele Martínez recoge el testigo a Eduard Fernández como Nacho, un desastre personificado. Es un gusto verle sobre las tablas con una naturalidad innata, una seguridad en escena y una proyección de la voz perfecta. Interpretativamente, demuestra una vez más, que es un gran actor. Se lleva de calle su texto y se mimetiza con su personaje. Por su parte, Lucía Barrado es Ona, originalmente fue interpretada por Michelle Jenner. Barrado tiene una frescura y una vivacidad escénica, que se convierte en una gran carta de presentación de la obra.

Nuria González deja sin habla al espectador con ese poderío escénico y una fuerza interpretativa que la ensalza como una de las mejores interpretaciones de la obra. Interpreta a Marga, que en su versión original fue María Morales la que le dio vida. Una ironía, una expresividad corporal y una potencia, que es lógico que el público no pueda esperar a terminar la obra para aplaudirla. Extraordinaria.

Luego, Lola Casamayor da vida a Amparo, quién originalmente fue interpretada por Petra Martínez. La actriz muestra esa firmeza y templanza que necesita su personaje, pero además, mantiene esa buena sintonía en escena que redondea a la obra teatral. Mónica Regueiro es Carmen, Marta Larralde en la versión original. Regueiro tiene esa inocencia que equilibra toda la energía de la obra. Crea ternura en el espectador. Emotiva, sensible, muestra una faceta distinta pero eficaz. Por último, Ana Álvarez es la Andrea que hizo Nathalie Poza en cine y televisión. Mordaz y ácida, perspicaz y directa.

Foto de Producciones Off & Vania

La técnica teatral

Uno de los factores que más destaca en Todas las mujeres es palpar en primera persona la gran química que hay entre los actores. El escenario les permite sacar jugo a su puesta en escena interpretativa y los movimientos sobre las tablas son dinámicos, con ritmo y con una expresividad que envuelve el ambiente del teatro. Después, el diseño de decorado es muy efectivo, dado que han sabido crear el atrezzo perfecto para la historia y saber transmitir en un solo espacio toda la acción y emociones que transcurren en él. Además, se puede ver un trabajo muy cuidado, en especial, en los detalles: las camisetas por el suelo, las dos tablas de maderas que sirven de estructura de la casa, el ventanal del centro… Es todo un acierto. No se puede negar que visualmente es muy atractiva.

La iluminación es visualmente muy discreta, pero realiza una labor muy importante, al subrayar aquellos momentos de mayor carga dramática y tener en sí misma una expresividad elegante y que parece imperceptible, pero sí llega a los ojos del espectador. La música, al igual que las transiciones, se realizan de una manera exquisita. Saben colocar los elementos de una forma muy natural, lo que permite que la obra en su conjunto brille, tanto a nivel técnico como artístico. De esta manera, se puede decir que la escenografía es impecable. Han sabido encontrar su propio sello de identidad, lo que convierte esta adaptación en un resultado propio y cautivador. Por consiguiente, la dirección ha ensalzado la obra original, pero ha sabido evolucionarla y hacerla suya. Ha aprovechado al máximo todos los elementos en escena.

Todas las mujeres
Foto de Producciones Off & Vania

Conclusión

Todas las mujeres es una gran adaptación de la película de Mariano Barroso. Han sabido crear una obra con sello de identidad propio y que cautiva al espectador en todo momento. Su elenco actoral es impresionante, todos están maravillosos y brillan con una química y luz que invade todas las butacas. Las risas están aseguradas, pero además, sigue ahondando en el debate de los temas que se muestran en la obra. La escenografía es impecable y se puede ver que hay un trabajo muy cuidado, se puede observar en los pequeños detalles que envuelven la escena. Una dirección sensacional que permite al público conectar en todo momento con lo que ve sobre el escenario. Una obra teatral imprescindible con la que se reflexiona, se ríe… pero sobre todo, se disfruta el gran talento artístico que hay en ella. Chapó.

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