Charles Crichton trajo en 1988 uno de los filmes mejor considerados dentro del género de la comedia: Un pez llamado Wanda. Con un guion de John Cleese, es considerada una de las películas más divertidas de todos los tiempos. Además, se alzó en los Premios Óscar con el premio al mejor actor de reparto para Kevin Kline y estuvo nominado en las categorías de mejor director y mejor guion. En otros premios como los Globos de Oro estuvo nominado a mejor película de comedia o musical, mejor actriz de comedia para Jamie Lee Curtis y mejor actor de comedia para John Cleese. También destacar que es una de las películas que obtuvo el número uno en taquilla de forma paulatina, ya que lo consiguió tras estar más de 10 semanas en cartel. Un clásico humorístico, sin duda.



Un pez llamado Wanda'

Crítica de ‘Un pez llamado Wanda’

Ficha Técnica

Título: Un pez llamado Wanda
Título original: A Fish Called Wanda

Reparto:
Jamie Lee Curtis (Wanda Gershwitz)
John Cleese (Archie Leach)
Kevin Kline (Otto)
Michael Palin (Ken Pile)
Tom Georgeson (Georges Thomason)

Año: 1988
Duración: 108 min
País: Reino Unido
Director: Charles Crichton
Guion: John Cleese
Fotografía: Alan Hume
Música: John Du Prez
Género: Comedia
Distribuidora: Universal Pictures

Filmaffinity

IMDb

Tráiler de ‘Un pez llamado Wanda’

Sinopsis de ‘Un pez llamado Wanda’

Un pez llamado Wanda nos presenta a un cuarteto de atracadores, que ejecuta con éxito un gran golpe en la joyería Hatton Gardens de Londres. El problema es que es detenido George, el jefe de la banda y única persona que sabe dónde están escondidas las joyas. Wanda, la única mujer del grupo, planea seducir a Archie, el abogado defensor de George, con la esperanza de sonsacarle el escondite del botín. Los otros dos miembros del grupo que esperan su parte son Otto, un siniestro psicópata admirador de Nietzsche, y Ken, un tartamudo aficionado a los peces exóticos. (FILMAFFINITY).

Premios

  • Premios Óscar: premio al mejor actor de reparto (Kevin Kline) y dos nominaciones: mejor director y mejor guion. 1989.
  • Globos de Oro: tres nominaciones a mejor película de comedia o musical, mejor actriz de comedia o musical (Jamie Lee Curtis) y mejor actor de comedia o musical (John Cleese). 1989
  • Premios BAFTA: dos premios a mejor actor (John Cleese) y mejor actor de reparto (Michael Palin) y siete nominaciones: mejor actor (Kevin Kline), mejor actriz (Jamie Lee Curtis), mejor actriz de reparto (Maria Aitken), mejor dirección, mejor edición, mejor película y mejor guion original. 1989.
  • American Comedy Awards: tres nominaciones a actriz más divertida en una película (Jamie Lee Curtis), actor más divertido en una película (John Cleese y Kevin Kline).
  • Sindicato Nacional de Periodistas de Cine de Italia: premio European Silver Ribbon para John Cleese.

Donde ver la película



Un pez llamado Wanda
Foto de Universal Pictures

La socarronería inteligente por bandera

Una de las comedias más reconocidas de los años 80 fue Un pez llamado Wanda. A día de hoy, se sigue considerando una de las películas más divertidas del séptimo arte. Y no es para menos. El guion de John Cleese se escribe desde un humor ácido, mezclado con una inteligencia soberbia. Mientras que, por un lado, se fomenta esa irreverencia y una sucesión de disparatadas situaciones; por otro, no se olvida de dar coherencia y sentido a la historia que sostiene a lo largo de todo el metraje. Sin duda, es un ejemplo de cómo hacer comedia y poder utilizar, inclusive, los clichés en los roles, sin caer en la ofensa y atrapar al espectador con esa singular familiaridad. Por lo tanto, permite al público disfrutar de un film aparentemente sencillo, pero que cuenta con una estructura muy trabajada.

Otro de los puntos que más llama la atención es la evolución del entramado entre los diferentes personajes que forman parte del film. Lejos de focalizarse en una única línea narrativa, establece diversos focos, otorgando mayor complejidad a las relaciones que se desarrollan. Además, el personaje principal y columna vertebral goza de una personalidad arrolladora, con matices y detalles que le dotan de una profundidad que va más allá de la socarronería y las motivaciones iniciales. Luego, es innegable la calidad y la configuración de cómo se va tejiendo la telaraña cómica. Por esta razón, no hay un carácter maniqueísta, lo que da mayor énfasis al comportamiento natural que ofrece la concepción narrativa del libreto. Asimismo, hay algún punto que no se profundiza, aunque no le pasa factura al resultado general.

Un pez llamado Wanda
Foto de Universal Pictures

Repartos que brillan perpetuamente

Lo que ofrece Un pez llamado Wanda con su reparto es un escaparate de la gran calidad actoral de los intérpretes que intervienen en ella. Es lógico que se haya convertido en una de las películas que deja huella, gracias a su elenco actoral. En primer lugar, Jamie Lee Curtis demuestra por qué es una de las actrices más reconocidas de su época, infravalorada en ocasiones, tiene una calidad en su trabajo brutal. En consecuencia, la mayor carga fílmica cae sobre sus hombros, pero lo borda de tal forma, que saca provecho de ello y se convierte en una sucesión del humor intrínseco que se encuentra en su manera de actuar. Es fresca, seductora, burlona y, sobre todo, natural. Por ello, es lo que hace que la conexión con el resto de sus compañeros sea una oda de vínculo bien definido y con química.

Por otra parte, la gran actuación de Kevin Kline. Está soberbio, una potencia en escena con una fragancia arrolladora. Es innegable que se entrega totalmente al film y, prueba de ello, es esa pasión que transmite en cada una de sus secuencias. Además, sabe potenciar ese carácter guasón, maneja la comedia física a la perfección y no cae en histrionismos innecesarios. Por lo cual, es una de las interpretaciones más memorables del film. Luego, destacar a John Cleese que ofrece una interpretación que va emergiendo desde un papel más comedido hasta entregarse a la esencia de la cinta. Es conveniente subrayar que brilla con el resto de sus compañeros y aporta equilibrio en la energía interpretativa del reparto. Por último, pero no menos importante, Michael Palin, que da esa pizca de ingenuidad y se crece ante las escenas de mayor potencia jocosa.

Un pez llamado Wanda
Foto de Universal Pictures

Vuelta a los 80

La estética visual de Un pez llamado Wanda no se aleja de las películas de los ochenta de entonces, pero hay que reivindicar que se utiliza una ambientación en la que se utiliza una caricatura bien llevada de las películas de gánsters y de la agitada vida de los robos. Por lo tanto, se establece una construcción visual donde prima el movimiento y en la que la combinación de los planos se efectúa con una rapidez muy acertada. Además, se mezcla con esa fabricación del espacio en la que no faltan los exteriores. Le dan ese toque dinámico necesario para una comedia en la que se valoran los cambios y el realismo propio del escenario. No hay nada como poner foco en personajes que podrían extraerse del mundo real y llevarlos al extremo.

Por otra parte, hay un buen uso del vestuario y de la imagen en cada uno de sus personajes. Con ello, se le da una puerta a que hablen por sí solos y den más datos de la personalidad de sus personajes sin tener que hacer un análisis literal en el diálogo. Por lo tanto, se apoya en la imagen para transmitir la esencia del film. Al igual que la imagen que se da de la femme fatale. Se hace desde otra posición, que aunque en la actualidad debería ser todavía más renovada, para entonces ya muestra frescura y un avance. Por último, subrayar la brillantez del montaje, que es extraordinario y consigue dar una película fabulosa. Gracias a ello se permite tener un film en el que no decaen el ritmo, hilarante y vigoroso.

Un pez llamado Wanda
Foto de Universal Pictures

Conclusión

Un pez llamado Wanda es una de esas películas que son eternas en el tiempo. Una comedia excelente, que cuenta con unos personajes dinámicos y una acción desternillante. Aun así, falta algún punto de profundidad, que no mengua la gran calidad fílmica que tiene. Por otro lado, un elenco protagonista excelente, capitaneado por una gran Jamie Lee Curtis, que arrasa sin problemas. A nivel técnico, ofrece una construcción efectiva, vigorosa y con un manejo del movimiento espectacular. Es una comedia ácida, socarrona, irreverente e hilarantemente inteligente. Es innegable que es todo un referente cómico en el séptimo arte y no falta de razón para ello.

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