Después del éxito de 71′ hace cuatro años, Yann Demange vuelve con una producción norteamericana, con mayor presupuesto y un reparto estelar, sobre la historia real de Richard Wershe, informante del FBI durante su adolescencia en la desolada Detroit de los años ochenta. White Boy Rick es una película sobre el ascenso y caída de un joven antihéroe que mezcla la trama criminal con el drama familiar. Estreno el 8 de Febrero.



White Boy Rick cartel

Crítica de White Boy Rick

Ficha Técnica

Título: White Boy Rick
Reparto:
Matthew McConaughey (Richard Wershe Sr.)
Richie Merritt (Rick Wershe Jr.)
Bel Powley (Dawn Wershe)
Jennifer Jason Leigh (Agente del FBI Snyder)
Brian Tyree Henry (Detective Jackson)
Rory Cochrane (Agente del FBI Byrd)
RJ Cyler (Rudell ‘Boo’ Curry)
Jonathan Majors (Johnny ‘Lil Man’ Curry)
Eddie Marsan (Art Derrick)
Taylour Paige (Cathy Volsan-Curry)
Bruce Dern (Roman ‘Ray’ Wershe)
Piper Laurie (Verna Wershe)

Año: 2018
Duración: 116 min.
País: Estados Unidos
Director: Yann Demange
Fotografía: Tat Radcliffe
Música: Max Richter
Género: Thriller. Drama.
Distribuidor: Sony Pictures Releasing de España

Filmaffinity

IMDb

Tráiler

Sinopsis

Ambientada en el Detroit de los años 80, en pleno apogeo de la epidemia del crack y la guerra contra las drogas, WHITE BOY RICK está basada en la conmovedora historia de un padre obrero y trabajador y su hijo adolescente, Rick Wershe Jr., quien tras convertirse en un informante encubierto del FBI y luego en traficante de drogas, acaba siendo abandonado por sus protectores y condenado a cadena perpetua. (Sony Pictures España)

Premios

  • Toronto International Film Festival: Nominada al Premio del Público.


De Gran Bretaña a Estados Unidos

Yan Demange (francés de nacimiento pero criado en Gran Bretaña desde los dos años) despertó el entusiasmo de la crítica y el público con su debut en el largometraje hace cuatro años. 71’ (2014) se convirtió en una de las sorpresas de aquel año. Un film sobre el conflicto del Úlster en los años setenta que dejaba en los márgenes la lectura política para construir un eficaz thriller en el que un joven soldado británico quedaba atrapado, durante una sola noche, en las laberínticas calles de Belfast, en medio de una guerra que no entendía.

Cuatro años después de aquel éxito, Demange da el salto al cine norteamericano para dirigir un guion, firmado por los hermanos Logan y Noah Miller, que recoge la historia real de Richard Wershe Jr.. En los años ochenta y con tan solo catorce años se convirtió en informante del FBI en Detroit. A los diecisiete fue condenado a cadena perpetua por tráfico de drogas. Wershe es el preso sin delitos de sangre que más tiempo ha pasado en prisión en Estados Unidos, prisión de la que salió en libertad condicional en 2017.

White Boy Rick

De Belfast a Detroit

Aun siendo un proyecto ajeno, con un mayor presupuesto (Darren Aronofsky en labores de producción) y un reparto “estelar” (que incluye nombres como Matthew McConaughey, Jennifer Jason Leigh, Bruce Dern o Piper Laurie), White Boy Rick no está tan lejos de algunos elementos formales y temáticos que ya estaban en el debut de Demange. Las imágenes nocturnas de las calles de Detroit (aunque filmadas en Cleveland) tienen similar tonalidad y textura (ocre, fría, húmeda) que las calles de Belfast servidas de manera brillante, una vez más, por Tat Radcliffe. Hay, también, cierta unidad temporal al concentrar la historia en breves periodos a lo largo de cuatro años (desde 1984 hasta 1987) que funcionan a modo de capítulos en los que se divide el relato.

Pero donde la película encuentra mayores conexiones con 71’ es en la figura de su protagonista. Richard Wershe (interpretado por el debutante Richie Merritt) es también un joven adolescente en un mundo que apenas entiende y que acabará arrollándolo. Detroit, como Belfast, se convierte en un espacio desolado, en crisis, casi en guerra, donde el sueño americano no es más que una concatenación de fracasos encarnados en la figura del padre (Matthew McConaughey). El desamparo y la soledad acaban por ahogar a sus personajes. El joven Wershe busca refugio pero encuentra el vacío en el centro de un triángulo formado por la banda de narcotraficantes afroamericanos en la que se siente integrado, por los miembros del FBI para los que trabaja como soplón y por su disfuncional y desestructurada familia, un triángulo de frágiles lealtades en el que nadie parece decir la verdad.

White Boy Rick

Una película convencional pero…

White Boy Rick (el título hace referencia al apodo del protagonista) no deja de ser una película convencional, mezcla de drama familiar y criminal, sobre el breve ascenso y larga caída de uno de tantos miles de antihéroes que pueblan la intrahistoria norteamericana. El film desprende, en ocasiones, una sensación de déjà vu en algunas de la situaciones planteadas o en el dibujo de una época a la que se han acercado no pocas producciones en los últimos años. No obstante, Demange aporta sus dotes como narrador sólido y austero, dejando tenues, pero acertadas, pinceladas críticas sobre el estado y sus instituciones pero, sobre todo, un retrato triste pero sincero en torno a la familia, último y verdadero hogar emocional para sus jóvenes protagonistas.

Reportaje de White Boy Rick en Días de Cine TVE

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